Sociedad

Operación Bayoneta: en los mercados de la deep web la confianza lo es todo

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DP.

Seguro que recuerdan ustedes un típico juego de barraca de feria en el que el jugador, armado con un mazo, va aporreando las cabezas de los topos que asoman por los agujeros de la máquina. Hay que ser muy ágil porque, en cuanto se golpea a uno de los desafortunados topillos, otro aparece en la otra esquina del tablero, y así sin parar. Un buen jugador es aquel que consigue ir machacando un animal tras otro, con rapidez, a medida que sus bigotes aparecen por los rincones.

Luchar contra el crimen en la deep web o el internet profundo se parece mucho a este juego: cuando las fuerzas del orden digital consiguen descabezar un mercado clandestino en los abismos de la red, esa parte de internet que no aparece en los resultados de búsqueda de Google (y por tanto no existe para la mayoría de los usuarios) y donde se comercia con cualquier cosa que uno pueda imaginar pero no puede facturarle a Hacienda, los actores de sus transacciones simplemente trasladan sus intercambios a otro foro, y vuelta a empezar.

Cuando en otoño de 2016 la policía holandesa comenzó a husmear en el rastro de Hansa Market decidió que este juego del escondite ya estaba perdiendo su gracia y había que hacerlo de otra forma. Nada de caer sobre sus responsables, ahuyentar a la clientela y cerrar el negocio. Había que ser más astutos e impedir de alguna forma que todos sus vendedores se fuesen corriendo a montar el chiringuito en otro lado, y lo consiguieron.

Hansa Market: compraventa de drogas en las sombras de internet

Pero empecemos explicando qué es Hansa. ¿Recuerdan ustedes Silk Road? Bautizada con innegable sentido del humor histórico, este supermercado digital oculto en los subterráneos de internet fue el primero que el gran público conoció, aunque fuese solo de nombre y en el momento de su caída. El FBI lo cerró en octubre de 2013 y su fundador, conocido como el Temible Pirata Roberts (La princesa prometida, ¿recuerdan?), terminó condenado a cadena perpetua.

Hansa era otro de esos mercados que se mantienen ocultos en las sombras de internet. No era el más grande ni el más concurrido, pero sus cifras tampoco son como para despreciarlas: en su momento de mayor auge reunió a más de tres mil seiscientos vendedores que ofrecían más de veinticuatro mil productos relacionados con drogas, incluidas cocaína, MDMA o heroína, además de documentos falsos y otros tipos de fraude.

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6 comentarios

  1. Diablos, es un submundo estremecedor! Lo que no entiendo es esa confianza que demuestran los compradores. Probablemente, con la primera entrega sin problemas se disipa, pero con las monedas virtuales, donde solo hay transacciones impersonales y flujo continuo, quién y por qué puede tener confianza? Excelente divulgación y gracias por la lectura. Es digna de una serie televisiva.

    • PobrePirataRoberts

      La confianza de los compradores, entre los que me cuento, se basa en que en estos mercados podemos encontrar más variedad, de más calidad y a mejor precio. ¿No resulta más estremecedor que acceder a una web el hecho de tener que desplazarse a según que sitios, a según que horas, a esperar que al camello de turno le de por aparecer para acabar comprando lo que sea que haya siempre, eso si, a precio de oro?
      Además es que el proceso de compra resulta muy sencillo es casi identico al de cualquier mercado de la ¿surface? web, con la única diferencia que aquí es (casi) obligatorio utilizar bitcoins como medio de pago. O sea básicamente usted accede a una web, localiza el producto que le interesa, compara precios (y promociones), comprueba la calificación de los vendedores y las opiniones de otros consumidores, echa cuenta de los plazos de entrega y de los gastos de envío y al final, pues pincha en el carrito y procede con el pago, que puede hacerse directamente al vendedor (si le ofrece confianza) o utilizando la función de escrow, mediante la cual el mercado retiene los fondos hasta que el comprador indica que ha recibido el pedido como recibido. Si el pedido no llega el vendedor puede ofrecer un reenvío parcial, o si no convence abrir disputas…. :.-)

  2. Pingback: Los “nuevos” mercados del internet profundo – Utopía 4 Barcelona

  3. Lamentablemente con su amable respuesta, PPR, que agradezco de antemano, ha aumentado aún más mi desconcierto. Antes que nada aclaro que el adjetivo «estremecedor» se refería al contexto del artículo: la venta de drogas. Luego le confieso que lo que usted me detalla lo aplico cuando compro en la web (pocas veces, y en la mayor parte libros y dvd) y no veo diferencias entre su convicción de encontrar más variedad, calidad y precio donde compra ya que es lo mismo que se me ofrece en la «surface» que utilizo. Hasta ahora las reglas de la oferta y demanda son válidas en cualquier realidad economica, sea esta mercado negro o blanco. Lo que quisiera entender, ya que yo también deseo y espero la desaparición, o por lo menos la reformulación de las instituciones bancarias actuales, como puedo obtener bitcoins, y en el caso de lograrlo cuáles seguridades puede otorgar un sistema que no veo ni toco. Gracias de todas maneras.

  4. Y… de dónde sacan el fentanilo para venderlo en el mercado negro?? Porque no crece de los arboles… cómo pueden «perderse» cantidades astronómicas de estupefacientes sin que nadie los vea??

  5. Estremece la cantidad de tiempo y dinero desperdiciados en perseguir a unos pringadillos para arruinarles la vida y dificultar durante unas horas que los interesados consigan sus mercancías, empujándolos cada vez a lugares más sórdidos y a substancias más adulteradas. Lamentable y estúpida la guerra contra las drogas, que tras un siglo de lucha no ha conseguido más que enriquecer a las mafias, gastar recursos públicos y dañar a los usuarios.

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