
A casi ochenta años del inicio de la guerra más mortífera que el mundo ha conocido, sigue siendo el conflicto de referencia en el ámbito político, social, militar o cultural: la Segunda Guerra Mundial cambió el mundo para siempre, no solo tecnológicamente sino incluso la mentalidad de los humanos. No es casual que el interés por analizar este periodo siga gozando de una salud inmejorable, con miles de ensayos, novelas o películas a cuestas.
Parecería por tanto que está ya todo dicho y estamos ante un camino trillado, asumiendo que existe un relato bastante consensuado sobre el desarrollo de la guerra. Sin embargo, aún estamos lejos de una buena comprensión de su verdadera dimensión, debido por descontado al enorme peso de la propaganda vertida sobre ella. No solo por parte de Alemania y sus justificaciones postconflicto, sino de los países aliados —especialmente los ocupados por los nazis— necesitados de recuperar el orgullo nacional perdido y a la vez ocultar algunos asuntillos oscuros, y las distorsiones añadidas a causa de la posterior guerra fría, donde ambas superpotencias se lanzaron a crear sus propias versiones interesadas para consumo de sus esferas de influencia respectivas.
Los que hemos crecido inmersos en la explicación anglosajona de la Segunda Guerra Mundial, además de tragarnos la grosera relativización de la contribución soviética a la derrota nazi y su correspondiente sobrevaloración de la importancia angloestadounidense, o de leer mucho sobre la Resistencia y muy poco del colaboracionismo —la primera en mayúsculas y lo segundo en minúsculas y para de contar—, hemos comulgado con un mito muy poderoso: la supuesta superioridad de la terrorífica máquina de guerra nazi. ¿Quién podría discutirlo viendo las fotografías de los pavorosos Panzer-VI Tiger y sus elegantes líneas rectas? ¿O los impactantes uniformes de las unidades de asalto de las SS? Los feroces paracaidistas Fallschirmjäger, los experimentados pilotos de la Luftwaffe y sus montones de victorias en los cielos de la URSS o las tripulaciones panzer y los incontables carros soviéticos destruidos parecen incontestables pruebas de la magnitud de la amenaza nazi.
Sin embargo, todo esto es un mito interesado. Una imagen inflada que por una parte recicla la propaganda nacionalsocialista sobre la efectividad de sus fuerzas armadas, tan arias y eficientes ellas, y por otra le añade varias capas posteriores. No solo los occidentales hemos aceptado la versión alemana del frente ruso en aras del anticomunismo; sin un enemigo convenientemente magnificado, la victoria final luce mucho menos. Parece un contrasentido sostener este punto de vista, sobre todo teniendo en cuenta que la Blitzkrieg existió y arrolló a casi toda Europa occidental, pero parece que hoy en día va abriéndose espacio a interpretaciones menos partidistas o anecdóticas y más analíticas sobre la guerra. La apertura de archivos soviéticos, la aparición de investigadores menos influidos por la guerra fría y más interesados en aspectos dejados de lado hasta ahora, como pueda ser la logística de recursos, eficiencia y eficacia más allá de la estrategia, contribuyen a matizar este mito.
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Hombre…..me parece interesante este cuadro matizando mucho de lo que dábamos por «demostrado». Pero incurre en el mismo error que quiere corregir desde el momento en que llama a las SS «panda de asesinos». La SS era una organización enorme en la que también estaban divisiones acorazadas cuyo desempeño en combate está fuera de toda duda y que , «en general» puede decirse que se condujeron con respeto a las leyes de la guerra, al menos del mismo modo que hicieron los aliados, que tampoco gozan del intachable currículum que Hollywood nos ha hecho creer. Por supuesto prácticamente todas las unidades SS tienen al menos algún crimen de guerra a sus espaldas pero no creo que esto sea muy diferente a cualquier unidad de la Whermacht o muchas unidades aliadas. Y existen testimonios de agradecimiento a unidades SS por parte de comandantes aliados (incluso en Nuremberg) por el trato dado a los prisioneros. Por lo demás un artículo muy interesante.
Vaya manera de blanquear a los nazis de las SS. Como tal organización fue criminal y genocida.
Estos nazis de la boquita pequeña…
*versión corregida de mi comentario*
En el apartado de ¿Por qué luchamos? del artículo, no he podido evitar detenerme en esta afirmación.
«Prácticamente todos los países aliados tenían muy claro el objetivo estratégico de la guerra: destruir a la Alemania nazi. Por el contrario, el de estos nunca estuvo demasiado claro, y este es un factor esencial que va a lastrar todo lo demás.»
El objetivo de los nazis es bastante claro si, dejando los prejuicios de lado, hacemos una lectura de Mein Kampf.
En dicha obra, Hitler muestra dos alternativas para Alemania, a saber; 1) avanzar hacia el este y ocupar el terreno ruso, ganando así su «espacio vital» y ser una potencia continental dejando el dominio colonial a Gran Bretaña, o 2) llegar a una alianza con Rusia para repartirse su zona de influencia, y aplastar a Gran Bretaña apropiándose Alemania de la hegemonía marítima y colonial.
Esta primera opción gana peso tras el fracaso de la batalla de Inglaterra y el destierre de la Operación León Marino. Se busca forzar a Gran Bretaña a asumir que la guerra no puede acabar con la toma militar de ningún bando por el otro y eventualmente finalizar con una paz en la que se deja a la isla en paz a cambio de la supremacía continental alemana. En esta idea podemos englobar a gente como Rudolf Hess y su viaje para intentar negociar con los ingleses, aunque todo ello a espaldas del Reich.
De la segunda opción tenemos el Molotov-Ribentropp y los diversos acuerdos formalizados entre Alemania y la URSS, llegando a ofrecerse a la URSS entrar en el Eje. A este respecto en la página web de la Yale School of Law está el Avalon Project donde se recogen las comunicaciones diplómaticas entre ambas potencias. También el ansia por desarrollar la Kriegsmarine, el reclutamiento de tropas musulmanas en Palestina para derrocar al gobierno colonial británico y la creación del Ejército Nacional Indio.
En fin, y sin irme por lo cerros, el problema alemán es que dieron bandazos de una línea de actuación a la otra, y los racistas más convencidos alemanes eran partidarios de llegar a un entendimiento con los británicos, pueblo germánico, antes que con los soviéticos, üntermenschen esalvos y para colmo comunistas.
Me parece interesante , pero discutible. La Werhmatch era ineficiente? tácticamente siempre fué superior a sus enemigos. De hecho los sovieticos tuvieron que «poner» cinco bajas por cada una causada, por lo menos. Al final el error de Alemania fué permitir que Hitler tomara decisiones estratégicas estupidas. Como dejar el trabajo contra Gran Bretaña a medias. O como intentar abarcar en la ofensiva de 1942 contra el sur de la URSS más de lo que podia abarcar: o el petroleo del Caucaso o Stalingrado. Las dos cosas no pueden ser, Adolf. En cuanto a las limitaciones industriales de ALemania, ellos mismo sabian que no estaban preparados para una guerra larga, el Estado Mayor (y los italianos) querian esperar hasta 1941, pero Hitler marcaba los tiempos.
«Al final el error de Alemania fué permitir que Hitler tomara decisiones estratégicas estupidas.»
No estaba la feria como para pararle los pies a GROFAZ. Por lo demás, un artículo excelente al que no se le pueden poner tantas pegas, especialmente el nota que considera que se ha exagerado la locura criminal de la Orden de la Calavera.
Interesante el artículo, pero salvo el índice de bajas de las Waffen-SS no cuenta nada nuevo. En sus memorias el propio Speer reconoce haber tenido escondido encima de su despacho a un judío que participó en la logística de la Gran Guerra para beneficiarse de su experiencia, y aun así la producción de munición solo llegó a la mitad de los máximos de la Primera Guerra Mundial.
Los PZKW modelos I a III eran latas de sardinas de dudosa utilidad y los PZKW IV llevaban sacos terreros sobre su frontal para mejorar su blindaje; y con todo y con eso eran en esa época las tripulaciones mejor entrenadas en la guerra blindada. Sirva como ejemplo que Rokossovski después de su célebre blitzkrieg sobre el barro, reconoció haber estudiado en profundidad las tácticas alemanas.
Cierto que el Tiger era difícil de reparar, pero el manual del carrista del Sherman decía que hacían falta 4 Sherman para destruir un Tiger…. y contar con perder al menos 3. Otra cosa fue el número de carros producidos y su distinta calidad.
El Tiger lo fiaba todo a 140 mm de blindaje en la placa frontal y su cañón de 88 mm, el Panther era una maravilla tecnológica, el Ferdinard (o Elephant) una castaña de 60 toneladas que no servía ni como cazacarro, y el Tiger II era una bestia pero que con un lleno de 860 litros solo podía recorrer 100 Km en terreno variable. Pero es que el carro más empleado porque fue el más producido fue el PZKW IV.
En cuanto a la aviación, lis Stuka podían tener gran efecto psicológico por sus sirenas pero un bombardero un picado ni es bombardero ni marca diferencias. Ni punto de comparación con un Avro Lancaster (ni menciono el B17).
Y a pesar de todo esto y de las limitaciones de recursos y humanas, lograron arrasar y acoj*onar Europa durante 6 largos años.
P.D. La ressistance francesa suempre ha sido un chiste de mal gusto.
El artículo parte de supuestos mitos que no paramos de ver en prensa (el periódico más importante de este país) que son desmentidos y sustituidos por su mito opuesto, el caso ruso es significativo. La URSS ganó la guerra prácticamente sola. Pero para justificar su artículo pues nos cuenta sus contramitos.
Hay que poner en contexto que un país consiguió poner Europa a sus pies, con sus muchos errores, lógicos al no estar preparado para la guerra y por ser una dictadura que tenía mucho de caótica por los personalismos. Y aún así. Claro, contarnos que todo su material bélico era un desastre parece pasar de un mito a otro. Una cosa es matizar, comparar material y otra es esto.
Vale, vale, vale,…pero faltan toneladas de datos, ni ellos eran tan buenos ni los otros eran tan malos (apliques a todos y en todos los matices), pinceladas por aquí y por allá en la dirección correcta, pero faltan los trazos que parten de esas pinceladas, lo siento, le doy un sufi justito, no lo cateo, por qué no valgo para examinador, pero no se puede sentenciar en tan pocas líneas, un asunto tan monstruoso como una guerra de monstruos.
Como han dicho más arriba, pasar de un mito a otro, de nuevo por algún interés. Solo la afirmación sobre la escasa capacidad militar de las SS evidencia una falta de conocimientos sobre historia militar flagrante.
Detalle: los polacos no descifraron Enigma en 1938. Desarrollaron las bases para ello, y compartieron sus hallazgos con los ingleses. Los ingleses, tras más de un año de esfuerzos sí consiguieron descifrar la Enigma. Para ello, necesitaron ni más ni menos que del genio, entre muchos, de Alan Turing, y construir lo que hoy en día es considerado sino el primer computador, pues casi casi.
Sin entrar en los datos que ofrece el artículo, y sin saber gran cosa de la historia de la II GM, creo que el fondo de la tesis es algo que algunos, en nuestra modesta escala, venimos percibiendo desde hace tiempo: que al contrario de lo que tajantemente afirma Claudia Schiffer, un coche alemán SÍ se estropea. El problema de la mentalidad alemana (y esto no deja de ser una generalización, pero es la experiencia que tengo) es que con el motor humeando siguen pensando que es imposible, porque un coche alemán NO se estropea.
Algunos abuelos de amigos míos participaron en la llamada Operación Valkiria, que tal como se ha llevado al cine fue, no sólo una dramática chapuza, sino que deja entrever que lo que les movió a intentar zafarse de Adolfito era más la constatación de que con ese hombre al mando la victoria era imposible y que el bochorno posterior iba a ser insoportable.
Ese estereotipo de la infalibidad alemana continúa vigente en nuestros días. En parte azuzado por el complejo de los paises del sur de Europa en los últimos dos o tres siglos. Alemania para mucha gente es el paradigma de la perfección cuando se ha demostrado que tienen también accidentes, (si no que se lo pregunten a Germanwings), atentados, etc.
Excelente artículo, pero, aunque sea vuestra política editorial, el uso de APA arruina la experiencia académica. Ese sistema es de lo más impráctico, ¿Cómo carajo voy a cotejar las fuentes citadas en el escrito si no brindan la bibliografía completa en formato tradicional?
Para desmentir exageraciones y mitos se recurre a exageraciones y mitos…
Creo que es importante hacer una lectura ajustada a su contexto, y la realidad es que Alemania, pese a sus evidentes errores de gestión económica y visión estratégica a medio y largo plazo, fue el país más dinámico de principios de siglo XX poniendo al continente (y a medio mundo) en un brete dos veces, una en la primera guerra mundial y otra en la segunda y recuperándose en ambas ocasiones a una admirable velocidad pese a la derrota.
Que su ideología y actos fuesen detestables no oculta sus méritos, aun con sus muchos errores. Podríamos decir como dice Robert Lowell sobre Alejandro Magno:
«Terribles fueron sus crímenes, pero si queréis vilipendiar a aquel magno monarca pensad en lo insignificantes, anónimos y sosos que sois vosotros, lo humildes de que son vuestras obras y lo ínfimo de vuestros méritos.»
En realidad, el éxito inicial de Alemania tiene un único responsable: los Aliados. Parece difícil que un país rodeado por potencias enemigas no fuera aplastado con rapidez, pero la inacción de Inglaterra y, especialmente, Francia se unió a algo que fue aún más inasumible: el pacto de no agresión con la Unión Soviética que convirtió a Stalin en aliado de Hitler hasta el mismo día en que este cometió el error de atacarle. Europa concedió la iniciativa a Alemania hasta que les tuvo en el puño. Luego Hitler perdió la guerra que tenía ganada él solo.
No creo que uno de los motivos fuera la venganza, ya que durante un tiempo alemania britanizo sus costumbres, es más, durante un tiempo busco firmar una alianza con Inglaterra. Hay videos de propaganda alemana, que así lo indican. Y además, como en francia, no todos frances eran de la resitance… como las miles de personas a las que raparon la cabeza, para que todo el mundo supiera que colaboraba con los alemanes, en inglaterra habia gente a partidaria de esta alianza.
Y por el comentario que he leido, alemania no causo la primera guerra mundial, es más incluso el emperador Austro-Hungaro estaba en contra de mandar tropas. Que alemania se lanzo de cabeza, si, que la causara… La declaracon de guerra vino con el movimiento militar al invadir Bosnia, Rusia declara la guerra, Francia e Inglaterra la apoyan…
Un placer leer un documento de calidad, bien informado y reseguirlo con los comentarios, igualmente interesantes e inteligentes. Jot Down: un oasis en el páramo de internet.
Una pregunta, los códigos de enigma no fueron rotos en Inglaterra por un equipo británico capitaneado por el matemático Alan Touring? Cierto que la maquina que tenían la habían conseguido de un comando polaco en 1938 pero los codigos tengo entendido que fueron rotos tiempo después.
Si siendo un mito la superioridad militar…la que liaron, si llegan a ser realmente superiores no los paran ni las Fuerzas Especiales de Freezer.
Más allá de datos y opiniones, me ha gustado mucho leer este artículo.
Felicidades.
¡Gracias!
Los datos que has puesto no son ciertos macho. Las tropas soviéticas no pararon a los alemanes en Moscú, las paró Hitler para dedicarse a invadir Stalingrado, y los rusos habían evacuado ya la capital en ese momento. De hecho fliparon por ver como los alemanes no invadian Moscú, por enviar a las divisiones panzer a Stalingrado. Y la máquina Enigma solo la reventó Alan Turing, no los polacos. Ahí he parado de leer. Mal.
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