Toda persona instruida sabe lo absurdas que son esas afirmaciones de que el dinero público no es de nadie y de que los servicios públicos no cuestan nada. Son absurdas, pero reflejan un comportamiento extendido sobre la cosa pública que sí tiene un sentido “económico”: cuando no tienes que pagar por algo es más fácil que consumas ese algo excesivamente, derrochándolo.
Naturalmente, los servicios públicos no tienen por qué ser gratuitos. Ni siquiera parcialmente gratuitos. Sin embargo, normalmente sólo tienen sentido cuando lo son porque, en caso contrario, si hay un posible beneficio a la vista por prestar el servicio casi siempre habrá quien quiera conseguirlo, y el Estado sólo debería tener actividad económica cuando no hay alternativa viable. Excluyo, claro está, supuestos en los que es precisa una enorme inversión inicial que quizá no se encuentre al alcance de los procedimientos habituales de acumulación de capital privado y aquéllos en los que la actividad estatal es resultado de un monopolio conveniente, como en el caso de las actividades de policía y defensa. Un ejemplo muy evidente es el norteamericano. En contra de lo que a veces se afirma los Estados Unidos, en numerosas ocasiones, han crecido gracias a una inversión pública de un calibre extraordinario. Una ley de 1796 fijó el precio de las tierras en dos dólares el acre (unos 4.000 m2) y además de que sólo había que pagar un 25 % de la tierra que se compraba y te daban cuatro años para pagar, se concedían créditos “blandos” para la compra. Enormes cantidades de tierras hoy valiosísimas se vendieron por este sistema. Ese dinero y el obtenido del endeudamiento público sirvió para realizar gigantescas obras públicas, sobre todo construcción de caminos y canales para aprovechar la comunicación fluvial en los grandes valles del centro y del este de Estados Unidos. El ejemplo más impactante es el famoso National Pike, que exigió una inversión de casi siete millones de dólares de la época y casi treintas leyes federales. Por cierto, varios Estados se endeudaron tanto con estas obras públicas que tuvieron que suspender pagos y muchos inversores europeos confiados en la solvencia de las administraciones americanas se tuvieron que comer sus títulos de deuda. Nihil novum.
Perdonen la digresión.
Como decía, en la mayoría de las ocasiones los servicios públicos son gratuitos o parcialmente gratuitos para sus destinatarios concretos. Incluso aquél que pague más impuestos o tasas que el contravalor de los servicios concretos que reciba es posible que “sienta” que no paga por el servicio público concreto que utiliza. Esto puede parecer paradójico, pero no lo es por una razón psicológicamente convincente: no pagará más impuestos porque use más o menos un servicio público, así que la decisión de usarlo, o no, no depende de lo que, en última instancia, haya pagado de ese servicio indirectamente mediante sus impuestos.
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Me estoy enamorando…
Me he quedado donde los 4.000 m2 ¿Cuántos campos de fútbol caben en 4.000 m2?
Un campo de futbol estándar, de 100 m de largo por 60 de ancho, tiene 6.000 m2 de superficie. Asi que cabe un 66% de campo de fútbol en un acre.
Yo en cuanto he visto la longitud del texto he desistido. Ni a lo de los 4000m2 he llegado.
Habría que preguntarse si los columnistas cobran por palabra…
Como abogado, suscribo al 100% todo lo escrito.
Sin embargo, me preocupa que tenga mala solución. A ver quién es el primer político que tiene los huevos para decir «señores, la fiesta se ha terminado. Se acabó la barra libre del todo gratis».
En el país del chollo y del todo subvencionado, nadie va a tocar estas cosas, o por lo menos no las van a tocar como deberían y sin demagogias. Siendo una cuestión de pura educación cívica, el problema es que España es campeona del mundo de todo lo contrario.
Otro ejemplo. El metro al aeropuerto de Madrid. Lo han subido hace poco a 2.50 euros, cantidad ridícula por llegar del centro de una ciudad capital a su aeropuerto. El día que lo subieron, iba en el metro y para mi asombro sólo escuchaba quejas. Que qué era este robo, que qué jeta, si hace nada valía un euro, etcétera.
Señores, sean sensatos. Viajen. O lean, al menos. Tren desde los aeropuertos de Londres al centro de la ciudad, casi 30 pavos. Tren desde los aeropuertos de París al centro de la ciudad, 10 euros. Etcétera. Somos el país de la queja por la queja.
Sí, para viajar están… Como esto siga así se irán de viaje o a leer a Alcalá Meco, tras asaltar supermercados a punta de navaja. La gente se queja de vicio. También puede ser que cobren 800 euros y con tendencia a la baja, o sean unos de esos, uno de los 5 millones. En fin. Ya quisieran en Inglaterra ganar nuestros sueldos o en Francia jubilarse a los 67, en vez de a los 60 como hacen esos gabachos muertos de hambre.
Yo estoy de acuerdo, Tse. Ya lo sabe usted. No veo por qué las medicinas le tienen que costar lo mismo a mi suegro que a mi padre, independientemente de la pensión, por decir algo. Y también lo estoy con la mayor parte de lo que acabo de escuchar al presidente de la CEOE. No hay ironía, lo digo en serio. Cogería una mínima parte, un 20% por ejemplo, de todo ese dinero que nos íbamos a ahorrar y lo emplearía en dotar a la Agencia Tributaria con lo mejor del mercado. Endurecería las leyes por fraude fiscal. Trataría de desentrañar los misterios de ese país tan raro llamado España, donde no hay ricos y sí la hostia de BMW´s y Mercedes. Donde las empresas pagan entre el 10 y el 15% sobre beneficios (me descojono de los irlandeses). Donde los empresarios, autónomos y profesionales liberales declaran menos ganancias que los trabajadores por cuenta ajena. Y pagando todos y trabajando todos, como si fuéramos suecos, no nos iba a conocer ni la madre que nos parió.
Básicamente en desacuerdo. Empezar a pagar será un precedente desastroso, irremediablemente irá a más. Ajustar las leyes para que no haya abusos, eso sí, lo que explica sobre los abogados de oficio es kafkiano.
Nada de acuerdo. Texto lleno de tópicos y premisas más que discutibles.
El problema no es pagar por lo que consumimos. Eso creo que cualquiera lo entiende.
El problema es que tengamos que pagar por la sanidad y por la educación mientras a Eurovegas le quitan los impuestos, los políticos cobran sueldos vitalicios por hacer su trabajo dos años, pagan menos impuestos que nadie, cobran dietas de transporte teniendo casa en madrid, los bancos intervenidos dan primas multimillonarias a sus directores, y no paran de desahuciar gente para sanear sus balances, cientos de políticos en procesos de corrupción siguen cobrando sus sueldos, y aquí nadie va a la cárcel, y los que van, llega el presidente de turno y los indulta, etc.. etc.. etc…
Cuando acaben con todo eso, y se gasten mi dinero en lo que se lo tienen que gastar, que me digan, oye, para la sanidad ya no da. Y encantado pagaré. Pero que me digan que para sanidad no hay pero para el resto de cosas si que hay… no. Y por supuesto que me quejaré, y me seguiré quejando.
¿De verdad que todavía alguien piensa que los consumidores somos racionales?
Porque referirse al comportamiento de la gente que consume servicios como «comportamiento racional del destinatario» me parece que ya es algo bastante obsoleto.
Buena prosa, muy mala argumentación.
La justicia se puede permitir tener a algún culpable sin condena, antes que tener a un inocente entre rejas. Siguiendo con el hilo argumental. La justicia se tiene que poder permitir el abuso de recursos por parte de unos pocos, antes que a alguien que no pueda llegar a ella. De lo contrario, la propia palabra empezará a perder su significado.
Pasando a la sanidad. No entiendo la voluntariedad de una receta que viene dictaminada por un profesional no por el individuo. Sino hay capacidad de decisión no es posible ejercer abuso sobre ello. Si es posible por contra la omisión, lo que es peligroso.
Si nos referimos a la educación. Tan solo decir que yo lo considero más un i+d. Es decir, tendría que computar como inversión y no como gasto. Lo que pasa es que el redito ahora se lo está llevando Berlin, Santiago de Chile. Arquitectos, Ingenieros pueden ser los ejemplos más claros ya que gusta tanto medir todo en euros.
Incidiendo en el Servicio Público Administración de Justicia, en relación con el Poder Jurisdiccional del Estado, la situación general de los Ejecutados (Hipotecarios, inu¡quilinos, prestatarios …) es abiertamente Inconstitucional.
El Artículo 24-1º de la Constitución ¿vigente? señala «… sin que EN NINGÚN CASO pueda producirse Indefensión? La interpretación varía entre «no hay Indefensión, porque no, y además porque yo soy juez y tu no», y «podrás defenderte en otro proceso que aún no existe».
Midiendo la productividad de una labor intelectual por medio de «arrobas» de carpetillas o carpetones diligenciados aún negligentemente, vamos bien; de cojones.
Yo pagaré tasas judiciales a gusto cuando los Jueces estén EFECTIVAMENTE sujetos a responsabilidad.
Intento encontrar la modificación del Art. 117 de la Prostitución, a ver cuando cambiaron el «y responsables» por el actual e histórico «E irresponsables».
Aunque como tenemos todos la obligación de ser buenos y benéficos … ah, no ese era otro cuento.
Colorín colorado, hasta el año que viene.