
Hubo dos testigos a los que les fue muy bien ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Uno de ellos era actor, no muy exitoso, que cantaba y bailaba… su nombre era George Murphy. Se convirtió posteriormente en senador. Otro también actuaba, pero su carrera declinaba por entonces. Se llamaba Ronald Wilson Reagan y llegó a gobernador de California. Además, había un joven miembro en el Comité, apenas un novato… Era un tal Richard Milhous Nixon, que acabaría como presidente de Estados Unidos. Así que, bueno… creo que, después de todo, tuvimos suerte de que solo nos cayera un año de cárcel.
Al habla James Dalton Trumbo (Colorado, 1905-Los Ángeles, 1976). La cita pertenece a una charla que el escritor y guionista dio en UCLA en 1972 —por eso menciona a Reagan solo como gobernador—. Por entonces, Trumbo había ganado dos Óscar aunque prácticamente nadie lo supiera. Ninguno llevaba su nombre ni este aparecía en los créditos. Hasta 1975 no se le hizo entrega del premio por el guion de El bravo (1956) —justo un año antes de morir— y hasta 1993 la Academia no le otorgó de manera más que póstuma la estatuilla por Vacaciones en Roma (1953). Trumbo escribió ambos guiones aunque no los firmara. Estaba en la lista negra de supuestos comunistas señalados por el Comité de Actividades Antiamericanas después de la Segunda Guerra Mundial y trabajaba clandestinamente.
«Trescientos sesenta y un represaliados en total, sesenta y cuatro delatores, veintiún rehabilitados sin delatar, treinta y cuatro inquisidores y colaboradores y veinte personas ajenas a los anteriores grupos», contabiliza el escritor Javier Coma en su libro Diccionario de la caza de brujas: las listas negras de Hollywood (Inédita). Una porción de la historia de la guerra fría algo menos conocida que el cuadro general de persecuciones políticas y sociales; y, en cualquier caso, rica en nombres y circunstancias, chismes y desgracias en el morboso mundo del cine.
Pero Trumbo no fue un simple represaliado. Formó parte de un grupo de diez hombres de la industria que, además de ser los primeros en pasar ante el Comité como acusados, no mintió, negó o dijo la verdad total o a medias, como harían decenas de hombres y mujeres. Trumbo y los otros nueve se negaron a responder a ciertas preguntas acogiéndose a su libertad de conciencia. Fueron los Diez de Hollywood.
Entrevistas de trabajo
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Me ha encantado el artículo, está muy bien documentado. No conocía esta caza de brujas de Hollywood. Me parece terrible lo que se le puede hacer a otro ser humano solo por tener ideas diferentes.
pues pasa todo los días en Cataluña, desde hace años, por no ser independentista, o por no ser de la cuerda de los que mandan en La Vanguardia.
Porque esto en España no pasa si o bien no te alias con el nacionalismo de PP/Vox/C’s o sino te colocas como republicano o bien como monarquico, quin avorriment oir estos invents dia si dia tambien ……
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Los criminales yankees , no es necesario explicarlo ya que cualquiera lo sabe, siguen con el anticomunismo actualmente y cazando brujas como siempre apoyados por la OTAN y secuaces europeos. La izquierda no estuvo a la altura en ningún momento desgraciadamente, y actualmente tenemos gobiernos que se llaman demócratas, y son realmente nazis disfrazados . Así estamos con nazis descerebrados y anticomunistas rabiosos y hediondos.
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