
Usted. Sí, sí, usted. El del gesto cínico, el de la alopecia cada vez más creciente. Usted, que nació en los años ochenta, que recuerda cosas del deporte desde, grosso modo, el pisotón de Stoichkov a Urízar Azpitarte. Ah, el Hristo, qué tipo relajao. Pues bien, usted, al que le molan las bicis, nunca vio Tour de Francia tan espectacular como el de 2022.
Empecemos de esta forma, tengámoslo claro. Todo lo demás, todo lo que pueda decir o callar en las siguientes líneas, trae causa y explicación a este hecho.
Gloria a quienes lo hicieron posible.
Ese bigotito sabrosón
Empezaba el Tour por Dinamarca, porque la pela es la pela, y a ti te conocí en la calle. Empezaba allí, digo, con tres jornadas de auténtico coñazo que fueron éxito de público (había más gente que en la presentación de Illarramendi).
La cosa quedó de lo más chusca, porque en el prólogo llovió a montones (lo que siempre desluce, porque favoritos y outsiders se tientan muy mucho la epiglotis antes de arriesgar) y los otros días fueron paseos cicloturísticos. Eso sí, animó el asunto un danés, un danés con flow (ya veremos que no todos gozan de esa cualidad), un danés que calza bigote a lo John Holmes (sin mayores similitudes, que sepamos) y hace bastantes tonterías cuando tiene una cámara enfocando. Magnus Cort Nielsen se tiró dos jornadas guiñando ojos, esprintando contra nadie y, en general, haciendo ese tipo de cosas por las que años atrás te hubiese pegado alguna hostia Bernard Hinault. O tempora, o mores. Victorias para Lampaert, Jakobsen y Groenewegen, y todo el Tour se vuelve a Francia, que es su lugar.
Para entonces ya andaba de amarillo Wout van Aert. Segundo, segundo, segundo, primero fueron sus cuatro etapas de bienvenida. Luego decisivo en Arenberg, la locura de Longwy, otra locura en Vosgos y victoria por Lausana. Míster regularidad. Pero de van Aert hablaremos más abajo. Ahora tocan otras estrellas del Tour.
Empezando por Tadej Pogačar.
Un favorito, sendos aspirantes
En Copenhague solo había un favorito. Indiscutible, inalcanzable. El ganador de los dos últimos Tours, el tío que está mirando a los ojos a Le Blaireau. Conquista grandes vueltas, pequeñas vueltas, medianas vueltas, conquista clásicas aun no clásicas (como en Siena), y monumentos monumentales (Lieja, Lombardía). Este año, incluso se atrevió con San Remo, con de Ronde. Protagonista en ambas, decisivo por las dos. ¿Quién puede contra este fenómeno?
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De verdad, se me hace imposible leer estas crónicas. Menos mal que vi el Tour, porque si tuviera que entenderlo en base a este artículo, sería imposible.
Un saludo
Me pasa lo mismo. Tan difícil es escribir normal? Hasta el psicópata de Ciclismo2005 escribe con más clase aunque después sea un indeseable.
Para crónicas más «profesionales» busque en medios especializados de ciclismo. El estilo del autor del artículo es muy reconocible y reconocido por los lectores de Jot Down. Y a mí me hace mucha gracia, oiga.
Ciclismo2005 es un mago de las crónicas, aunque luego se enajene con sus filias y fobias.
Lo siento por Óscar,el cual tiene su perfecto derecho a mostrar su opinión.A mí en cambio me ha encantado,se me ha hecho muy ameno,con referencias de todo tipo y no las cosas crónicas que inundan los periódicos.
Añadir que el pobre Roglić se fracturó dos vértebras en su caída y no correrá, probablemente, la vuelta;me parece un super corredor y buen tipo con mala suerte en el Tour,esa carrera que nunca llegará a ganar.
Muy,muy bonito Tour.
Me encantan sus crónicas. Gracias
Al principio pensé que sería un artículo infumable pero me ha parecido divertido e ingenioso. Periodista ingenioso y gamberro a partes iguales. Me he reído mucho al final con lo de Luis Cobos y el Hulk Van Aert.
Ha sido una maravilla absoluta. Decenas de amagos de infarto pero uno muy especial y decisivo: la casi caída de Vingegaard en el descenso (que hubiese supuesto un galletón descomunal) mano a mano con Pogaçar
Totalmente de acuerdo. Parece que lo hemos olvidado pero esa «casi» caída después de «casi» lamer la pared de piedra demuestra, una vez más, lo delgada que es la línea que separa el éxito del fracaso. De haber ocurrido, sumado a lo del pobre Roglic hace dos años, no sé si JUMBO se recuperaría algún día.
Que hartón de reír, me ha encantado! Buenísimo.
Yo que nací bastante antes de los ochenta y que ando desconectado del ciclismo hace tiempo (las pócimas son lo que tienen), no me pierdo ninguna de las crónicas del amigo Marcos. Son amenas y muy divertidas. Caí más que ver la propia carrera.
Normalmente épicas y olvidándose por completo siempre del dopping, como los narradores de gestas de la NBA y el «Dream Team», que siempre han esquivado cualquier control de dopaje y los organizadores de JJOO se bajaron los pantalones porque sí…
Lo mejor de las grandes vueltas es, sin duda, la crónica de Marcos Pereda.
Buenas tardes. Siempre es un placer leer a Marcos Pereda. Uno no solo aprende sino que ejercita los músculos faciales hasta extremos insospechados. Como si de los Reyes Magos se tratara, espero ansioso, su «contra» crónica de las grandes vueltas. Muchas felicidades.
Dicho lo cual, si me lo permiten, me gustaría compartir con ustedes una serie de reflexiones sobre este último Tour.
PRIMERA.- El Tour es la carrera más grande y punto. No hay otra igual. Si encima resulta como este año que regala espectáculo en todas las etapas, la verdad es que es para estar más que agradecidos. No hubo una etapa que no tuviera, siquiera, una hora de tensión, emoción, agonía o incertidumbre por algo que ocurrió o que pudiera ocurrir. La Vuelta a España debería dejar de intentar igualarse. No solo no es posible sino que resulta ridículo como tener que soportar, un día si y otro no, a los periodistas españoles llenarse la boca de los grandes ciclistas que correrán este año la Vuelta (Por cierto informarles, por si no lo saben, que Pogacar ya se borró). En fin.
SEGUNDA.- Algo de justicia poética se ha producido con JUMBO Visma. Alguien dirá que es la continuación del estilo SKY y del «Sir» pero desde mi modesto punto de vista, la forma de controlar las carreras y sus estrategias no son comparables. Es verdad que han impuesto su tiranía pero dando espectáculo.
TERCERA.- Sobre el pelotón, lo resumiría en: tres «extraterrestres», un «astronauta» y una pléyade de «terrícolas» con mayor o menos capacidad. Los primeros, todos los conocemos: Jonas, Tadej y Wout (por no resultar cansino no digo nada de él, o lo digo todo: C–I-C-L-I-S-T-A). Me alegro de que haya ganado Jonas. Me alegro de que Tadej se encuentre con su némesis. Nos augura una gran rivalidad que nos pudiera retrotraer a la de Coppi-Bartali. Tadej perdió como un campeón. Ofensivo siempre, no se debe preocupar, tiene la edad y las condiciones para ocupar el lugar que ya le tienen reservado los 4 grandes entre los grandes. El segundo sería Geraint Thomas. No me gusta su forma de correr pero ha demostrado que está por encima de muchos. Fantástico Tour el suyo. Entre los terrícolas del 4º al último del pelotón. Unos mejores y peores. Por cierto, no quiero dejar de reconocer el meritorio Tour llevado a cabo por FDJ. Después de décadas, diría yo, he visto correr a un equipo francés de forma sublime, muy bien en todos lso terrenos, muy arropad siempre su líder y por ello no es de extrañar su 2º puesto en la clasificación por equipos.
CUARTA.- Al comienzo de la temporada la web «Ciclismo internacional» sacó una lista de aquellos ciclistas que cambiaban de equipo y su impresión sobre si el fichaje era acertado o no. Entre ellos aparecía Laporte como un error de Jumbo (sic) y Storer como una ciclista que había elegido mal equipo para seguir progresando (En fin acaso quien eligió mal fue el equipo que lo fichó).
QUINTA: No me puedo reprimir un comentario sobre el equipo patrio. No cuestiono que lo hayan luchado (unos más que otros) pero me pregunto si esta nueva forma de correr es un cambio en su filosofía o una necesidad de intentar sumar los puntos que le alejen del infierno. Creo que más bien esto último. En cuanto a Enric Mas, me valdrían sus excusas si no fuera que nos quiere tratar por tontos. Me explico. Si al comienzo del Tour deja claro que no está para hacer podium, que tiene un problema en las bajadas y que se compromete a luchar aunque no asegure nada, me callo. Pero no ha sido así. Cuando ya había pasado lo del Granon y solo faltaban los Pirineos, fue él, y no otro quien (como recogió la web esciclismo») afirmó: «Confío mucho en que de los 6-7 que van delante de mí bastantes caigan por la dureza de las etapas y el calor de los Pirineos. El podio está lejos, pero aún confío. Tendremos la oportunidad de buscar una etapa. (…) Más que analizar rivales me centro en otro aspecto importante, sobre todo después de estos días, me refiero al calor. Confío que haga este calor en Pirineos subiendo Peyragudes y Hautacam, con altas temperaturas será un horno, y eso me encanta». En fin, retratado. Siempre he pensado que se cree más de lo que es. Como comentarios me reafirmo en la opinión de que Enric Mas se cree superior a todo ciclista que no sea la dupla Jonas-Tadej. Pensaba que los otros ciclistas se iban a desfondar y quien no rindió fue él. Desde mi modesto punto de vista, ya ha tocado techo en el Tour. Por encima del 5º puesto no lo veo.
SEXTA.- Y por último, un año más, cada vez que TVE lleva de comentarista a Induraín me hago la misma pregunta. Un super campeón como él que debe tener la cabeza amueblada de infinidad de anécdotas, historias y curiosidades sobre sus años que estuvo en activo ¿no puede aportar más en sus comentarios? ¿No los puede hacer más amenos?
Un abrazo
Y gracias a ti, Marcos, por este magnífico artículo.
Excelente crónica. Gracias. Buenas risas a costa de Tadeo (solo me tomaré una y me marcho) de Enric, Bjarne, spinning, Indurain (comentarios), etc.
Lo que sucedió en la etapa del Granon merece una crónica aparte. No conozco que sucedió en Pra-Loup pero este Tour me ha recordado otros de antaño. Viva el ciclismo añejo como han gritado muchos mayores.
Espero que Wout sea mucho más que Kelly o Jaja y algún día dispute y no compita por el maillot amarillo.
Noto cierro simpatía del autor y de algunos comentaristas por Primo. Perseguido por su fatalidad. Tarde o temprano se hubiera caído. Miren que siempre he apostado por él en el tropela pero este chico perdió su tren en Belles Filles y en el Lago que menciona el autor…
Tenemos crónica del tour femenino?