
Aquel 3 de enero de 2022, antes de que sus Majestades de Oriente pasaran por la capital andaluza, a Antonio Muñoz (La Rinconada, 1959) ya le habían dejado un «regalo». Ese lunes se convertiría en alcalde de Sevilla, tras la renuncia de Juan Espadas para presentarse como candidato a la presidencia de la Junta.
Puede gustarles más o menos, pero parece fuera de duda que el año y poco que Muñoz ha estado al frente del consistorio sevillano ha sido un año (y poco) lleno de cambios y nuevos retos para la ciudad, la cuarta de España.
A mí me gusta llamarle el alcalde cuántico. No sé si están ustedes familiarizados con los principios de la mecánica cuántica, pero, básicamente, son tres: indeterminación, superposición y entrelazamiento.
Es imposible determinar en qué barrio de Sevilla o en qué reunión está Antonio porque es imparable e infatigable, da la sensación de dominar el arte cuántico de la superposición porque puede estar en varios sitios a la vez, y, en cuanto al entrelazamiento, que en mecánica cuántica significa que unas partículas pueden conocer el estado de otras lejanas, sin verlas, parece que Antonio está entrelazado con todas las sensibilidades de esta ciudad.
Nos sentamos juntos en Caótica a hablar de lo humano y de Sevilla, que es lo divino.
Tu padre era constructor; tu madre, ama de casa, y, cuando cumples tres años, os vais a vivir a Los Boliches, en Fuengirola.
Mi padre era una persona inquieta. Y, aunque tenía trabajo en La Rinconada, emigra a Barcelona, a Tossa de Mar, y, desde allí, la misma empresa constructora le ofrece la posibilidad de trasladarlo a Málaga. Y nos vamos a Málaga. Yo tenía tres años.
¿Qué recuerdos tienes de la época de Fuengirola?
De Fuengirola, todo, porque yo en Fuengirola, en Los Boliches concretamente, estoy desde los tres años hasta el bachillerato. Allí prácticamente hago hasta COU, pero mi madre cae enferma y termina muriendo, así que nos trasladamos toda la familia de vuelta a La Rinconada. Éramos tres hermanos y la presión familiar por cuidar de mi hermana pequeña hace que nos mudemos a La Rinconada… Bueno, mi padre es quien toma la decisión. Siempre he pensado, aunque nunca lo he dicho, que en parte decide volver porque asociaba Málaga a la pérdida de su mujer. Así que termino COU en La Rinconada. Sin embargo, en cierta medida, nunca me adapté bien porque yo venía de la Costa del Sol y, allí, la madre de un amigo, que era también nuestra vecina, se bañaba en toples delante de nosotros en la piscina, y, de pronto, me meto en La Rinconada de aquellos años (Franco todavía vivía o acababa de desaparecer). Así que, para mí, el hecho de vivir en la Costa del Sol (y te pongo el ejemplo de aquella vecina) y de pronto trasladarme a un pueblo de los de aquella época supuso un choque bastante grande.
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Esperando anhelante la entrevista a José Luis Sanz, su rival en las elecciones.
Ah, espera, que no se la habéis hecho…
Que solo os interesa que aparezcan los candidatos de izquierda…
Que la cosa va mal y hay que arrimarse a la publicidad institucional y a la subvención…
OK, entendido.
«para petardear, aunque sé que es un personaje controvertido, Alaska, ahora Fangoria»
Por qué es un personaje controvertido? Por que no piensa como tú?
Modo sectarismo izquierdista on.
Pues tengo la impresión de que la investigación y las ciencias algo tienen que ver con el envenenamiento del planeta. Sin ellas no habría habido revolución industrial y sin ésta, tampoco habrían sido necesarios los automóviles y, por lo tanto, tampoco la gasolina con plomo, ni el efecto invernadero. Sin las ciencias tampoco habrían existido armas atómicas y las armas convencionales habrían tenido un desarrollo menos mortífero. Puestos a pensar, no el Zyklon B habría sido sintetizado… Es cierto que las ciencias y tecnologías están relacionadas con el confort (en especial si trabajas en el CSIC), pero me parece que también tienen bastante que ver con la extinción (uy, perdón, el «calentamiento» global) y los campos de exterminio. Quizás no sea el único en pensar así. La escuela de Frankfurt algo dijo a propósito de la relación entre el programa Moderno e Ilustrado terminó en Auschwitz e Hiroshima. Por otro lado, fue Marx quien expuso que la razón instrumental era un útil para la dominación y explotación de las personas y la Tierra… Me parece que la investigación y las ciencias han tenido como objetivo más al poder, que una sociedad mejor. Pero, ¿qué voy a saber yo desde la conserjería en donde curro? Son otros a quienes se paga para que piensen, aunque a menudo me parece que piensan y se sientan con la misma parte de su organismo…