
El lenguaje de los climatólogos difiere un tanto del corriente. Esto genera múltiples malentendidos, del tipo de los que hacen que Wittgenstein se revuelva en su tumba de Cambridge. Sucede, por ejemplo, con la propia palabra «clima», que se refiere, técnicamente, a valores estadísticos (como la media, o la mediana) de observaciones meteorológicas realizadas a lo largo de 30 años. Sin embargo, el diccionario de la RAE —que no hace sino reflejar la lengua viva— la convierte en sinónima de «tiempo».
Este es un caso benigno, aunque una frase como «se ha tenido que cancelar el partido por una climatología adversa» ponga nerviosos a algunos colegas exquisitos. Pero hay otras situaciones en las que sí que importa que haya cierta distancia entre lo que el climatólogo tiene en su cabeza cuando afirma algo desde su especialidad, y lo que entiende un lego cuando lo recibe directamente, o a través de un canal. Sin descartar el efecto de este último, el culpable de las interpretaciones erróneas suele ser el experto, que no hace el esfuerzo de ponerse en el lugar de alguien que no lo es.
El asunto de los malentendidos en las ciencias de la Tierra sería un discusión bizantina a pie de página si no fuera porque la confusión lingüística genera debates artificiales en un asunto, el del cambio y calentamiento global, que ha dejado de ser un tema de estudio de cuatro físicos y geógrafos para convertirse en un problema económico y de salud pública.
El marco general de la cuestión es que la ciencia contemporánea tiene un problema. La distancia entre la explicación precisa de cualquier cosa —desde un huracán hasta el ciclo de Krebs— y su versión vulgar, es decir, aquella que pueda ser comprendida por alguien sin formación específica en el tema, no ha parado de crecer en el último siglo. La frase de Einstein de que si no le puedes explicar algo a un niño es que no lo has entendido bien, no deja de ser un cliché, seguramente apócrifo, y en esencia, falso. ¿Se puede explicar a un lego el proceso por el cual el vapor de agua acaba como lluvia sin recurrir ecuaciones y sin invocar conceptos previos como la presión parcial de saturación del hielo? Naturalmente, pero la explicación está al nivel de describir el funcionamiento de un avión diciendo que es una máquina más pesada que el aire que vuela y que traslada a personas y mercancías. Cuesta pensar que alguien que reciba esa explicación estaría en condiciones de discutir sobre el efecto de la turbulencia en la aviación comercial con un ingeniero aeronáutico, aunque casi todos los científicos estemos acostumbrados a que alguien que separó su vida de la ciencia en el bachillerato nos dé lecciones sobre cuestiones de las que nosotros damos clase en la universidad, o sobre las que hemos escrito artículos académicos.
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Excelente artículo.
Excelente artículo en línea con los publicados últimamente relacionados con la ciencia en España.
Me parece que a la brutal falta de cultura científica por estos lares, habría que añadir que se quieren explicaciones sencillas a cuestiones complejas y eso…
Muy aclarativo y muy bien escrito. Más de uno debería leerte y entenderte. Gracias.
Muy buen artículo, gracias!
El «acientifismo» de la población es un problema muy grande, y artículos como éste contribuyen a combatirlo.
El problema es que los que se creen que ya lo saben todo dificilmente dedicarán su tiempo a leer un artículo como éste ?
Excelente. Bravo. Gracias.
Felicidades por el artículo Sr. Tapiador, muy interesante y claro, gracias por el esfuerzo. Me quedo con ganas de más. Su escrito me parece muy necesario y creo que deben haber muchas más personas como yo, con ganas de conocer sobre el cambio climático con una base rigurosa, y que estamos preparados para argumentaciones de un cierto nivel científico, pero que hasta ahora contamos con conocimientos fragmentarios y de nivel irregular extraídos de lecturas periodísticas al azar. Propongo en este medio una sección similar a la Querella Española, pero dedicada a divulgar y sobre todo debatir y aclarar en los foros los fundamentos y la actualidad del cambio climático por parte de especialistas como Ud. Hace falta una sociedad más y mejor informada, y hay que ponerse. Un saludo.
Me gustaría que leyeran este artículo un médico y un juez con los que mantuve una «amistosa charla de cuñados» hace un par de meses.
La gente tiene el cerebro hecho papilla y además presume de ello.
Cuando escucho a un cuñado opinando de cambio climático (o cualquier otro tema complejo) amparándose en la falacia de que su opinión vale tanto como la de un científico porque «todas las opiniones son igual de válidas» yo siempre le respondo lo mismo:
Cuando se te estropea el coche, ¿lo llevas al mecánico o al charcutero? Si tienes un problema de salud, ¿vas al médico o al electricista? Si todas las opiniones fuesen igual de válidas te debería dar igual un mecánico que un charcutero o un médico que un electricista. Pero no te da igual, por lo tanto no es cierto que todas las opiniones valgan lo mismo.
Así que del mismo modo que para la mecánica confías en los mecánicos y para la medicina en los médicos, para la ciencia hazle caso a los científicos.
Ojo, que no digo que debas aceptar todo lo que digan como un dogma de fe, está bien tener pensamiento crítico. Pero si todos los que llevan toda su vida dedicada al asunto han llegado a la misma conclusión, no pretendas ser más listo que ellos.
Gracias por un artículo tan pertinente. Al final, son las matemáticas, la estadística para ser más precisos, el problema de fondo. El «saber» popular postula que la estadística es esa cosa que afirma que si yo me como un pollo y tu no comes, en promedio hemos comido medio pollo cada uno. Y esta broma ha tenido tanto éxito, que mucha gente cree que con la estadística se puede demostrar cualquier cosa. Vaya, que la estadística no es fiable.
La estadística se entiende mal porque no se explica, como las probabilidades, tan íntimamente unida a la estadística. Este desconocimiento y desconfianza hacia la estadística está en la base de la incomprensión general de la ciencia, me parece a mí. Gracias por el esfuerzo en aclarar los conceptos.
«Que el cambio del clima está ahí y que se ha producido por la acción humana es difícil de negar con los datos que tenemos y de hecho no es un objeto de discusión entre especialistas.» Habría que añadir «convencidos», porque desde Judith Curry a Steven Koonin hay especialistas que matizan, y mucho, lo de la acción humana.
Pro fin apareció un suave negacionismo. Una rápida consulta en wikipedia: De 2004 a 2009, Koonin fue empleado en BP como Jefe Científico de la compañía BS de aceite y gas; Curry se retiró de la academia en 2017 a los 63 años de edad, coincidiendo con su cambio público al escepticismo climático.
Por supuesto no todo se sabe con seguridad (menos en esta materia), pero los consensos científicos no suelen producir modas pasajeras porque no son consensos políticos, sino consensos técnicos que involucran el análisis detallado de los datos. Vaya, que puestos a elegir, no siga Ud. la opinión de alguien que se sale del consenso: a veces, los heterodoxos aciertan, pero normalmente no dan una. Y yo no confiaría en el científico jefe de BP, pues pensaría que alguna intencionalidad pudiera tener…
Manuel Toharia, creo, no ha trabajado en ninguna petrolera.
Entonces los modelos climáticos pueden prever el clima que tendremos en 100 años (o no). Y puesto que en fechas tan «lejanas» como antes de los satélites los datos son escasos, e incluso dudosos si vamos más hacia atrás, podemos concluir (o no) que el planeta se calienta con respecto a los últimos 50 años, puesto que al parecer también se concluyó que entre 1940 y 1970 se enfriaba.
Podría afirmarse también, que al estar en un periodo interglacial, es seguro que el planeta volverá a enfriarse, probablemente mucho, en virtud del alejamiento orbital con respecto al Sol, descrito por los ciclos de Milankovic, lo que invita a plantearse cuál es la temperatura que tenemos que considerar ‘ideal’ para el planeta. E incluso el hecho de tomar ciclos de sólo 30 años, considerando los alrededor de 200.000 años de existencia del homo sapiens, podría verse como el equivalente a ver si le ha ido bien o mal en la vida a alguien mirando cómo le fue entre los 25 y los 26 años, en cuyo caso podríamos estar midiendo, en lugar de una tendencia, uno de esos bandazos que queríamos evitar. O no.
Con lo que deberíamos concluir que el conocimiento (respecto a la evolución del clima) no es posible… ¿o no?
¿Adónde quieres llevar el razonamiento? La cosa sería irrelevante si no hubiese que hacer algo, pero si se confirman las peores predicciones (que, de hecho, se superan de largo) y nuestro «escaso» conocimiento actual predice ruina total… entonces, ¿no hacemos nada? ¿Esperamos a la autopsia para confirmar la enfermedad?
El conocimiento científico es siempre limitado y muy raramente es absoluto y definitivo. En el mejor de los casos es una descripción correcta de la realidad. Describir lo que sucede, en este caso, con las temperaturas medias del planeta, es tan difícil que cualquier descripción está sujeta a la exploración continua de datos. Una vez que se ha descrito un fenómeno de manera «fiable» o «cierta y segura» (que diría Wittgenstein), encontrar la causa del fenómeno o proceso natural es todavía mucho más difícil y a veces es imposible. Piénsese por ejemplo en el hecho indudable del fenómeno de la gravedad y lo difícil que está resultando explicarla. Dado que nuestros conocimientos acerca de las causas de los cambios climáticos están todavía en una fase inicial, sin que sepamos porqué en una era del planeta estaba completamente helado mientras que otra posterior era una jungla, y porqué en la era de los mamíferos se alternan glaciaciones y periodos más cortos extremadamente cálidos, no pueden los científicos hablar de lo que ahora está sucediendo con demasiada fuerza o certidumbre. y deben ser más modestos en sus conclusiones. Dicho esto, que la acción humana está cambiando la faz de la tierra, que está causando la extinción de muchas especie animales, que es probable que esté cambiando el entorno, incrementado la desertización natural, y que esté influyendo en el clima general del planeta, es una descripción que puede ser considerada como «cierta y segura». Sin embargo, de la misma manera que no creemos que el ser humano desertizó arabia ni el Sahara (que no hace mucho tiempo era un vergel y por razones naturales ahora es un inmenso desierto), aunque sí creemos que la acción humana expande esos desiertos en sus límites, tampoco podemos decir que el cambio climático actual esté causado por el hombre, porque la tendencia al calentamiento podría tener causas naturales, como los periodos interglaciares anteriores, y entonces lo que habría que decir con precisión (la precisión de la que el autor habla) que la acción humana podría estar «acelerando un poco o incrementado un poco» un periodo interglaciar de calentamiento. Y como parece que en efecto vivimos en un periodo interglaciar que comenzó hace ya varias decenas de miles de años sin intervención humana, me parece que los científicos tienen todavía que seguir estudiando si este periodo va a volver a cambiar hacia una glaciación, ya que no saben porqué se generan estos cambios. Pues una prueba definitiva de que el científico sabe algo es su capacidad para prever el futuro, y si saben tanto nos podrían decir cuando volverá la glaciación próxima o porque ya no va a haber más glaciaciones en el planeta….
Más allá de esto, todo lo demás es ya caos y política, pues si la causa de todo esto es la acción humana colectiva de casi 10.000 millones de seres humanos, ya me dirán cómo se puede conseguir que esa especie animal dominante deje de afectar al entorno y de calentarse o comer carne a escala planetaria, tanto como para conseguir que el calentamiento sea menos acelerado.
Lo que no quita para que intentemos ser menos agresivos con nuestro entorno, lo cuidemos mejor, intentemos reciclar nuestros residuos, desarrollemos energía atómica segura, o de sistemas naturales como el sol, el viento, el agua y el mar, todo lo cual por supuesto que es bienvenido. Pero no hace falta ligar el debate del cambio climático con estas políticas….
El negacionismo mata. Y qué emplees el «nosotros conocemos» es una falacia: Tú no eres un experto en clima. Tú estás opinando.
Gracias por su artículo.
Por un lado, el artículo me encanta, pero por otro, me deja mucha preocupación. El “yo creo que” y el “yo pienso que” están ganando al “yo sé que”.
Muchas gracias por el artículo, que aclara mucho para poder rebatir a los que lo saben todo.