
Desastre, sensacionalismo, humanidad
En primer lugar debo decir que no soy un periodista con una misión o un fuerte sentido de decir cosas. Esto ha sido más cercano a la necesidad de correr hacia el dolor de mi familia y amigos tan pronto como fuera posible. El desastre me produjo un shock.
En el caso del accidente nuclear la razón ha sido diferente. Las cuestiones acerca de la energía nuclear eran ajenas para mí. Nunca pensé en ello seriamente, y ahora me he disgustado conmigo mismo viendo las noticias en el sofá. Así que salí hacia Fukushima el mismo día que el gobierno anunció que se crearía una zona de exclusión. Tomar fotos fue lo siguiente.
Lo que no está en las imágenes
Es difícil de responder para mí, pero puedo decir que traté de tomar fotografías que no hagan que este accidente se agote en el tiempo. Fotos que permitan entender inmediatamente que lo que está pasando es grave e importante. Al verlas algunas personas dirán “es impresionante”, pero porque lo es en sí mismo. No es mi estilo disparar buscando sorprender.
Hay una foto de Vietnam tomada por Akihiko Okamura, un fotógrafo de guerra. Es tan sólo una escena en la selva con una voluta de humo. No tengo ni idea de lo que sucedía allí, pero te sientes más atemorizado que viendo cuerpos destrozados.
El impulso y los límites de tomar fotos
Nunca me he tomado por una persona decidida y con coraje. Pero sí siento algo, algo invisible que me hace moverme. Y esta cosa invisible no está bajo mi control, así que difícilmente puedo describir unos límites. Tan sólo creo que, cuando deje de ver lo que nunca he visto antes, puede ser también el momento de dejar mi cámara.
El pudor en la fotografía, Japón y Occidente
No creo que, en esencia, los japoneses hayan cambiado. Tan sólo nos hemos acostumbrado a la fotografía como medio de comunicación, ser fotografiado no es nada especial desde hace tiempo, incluso para las personas de más edad (a excepción, quizás, de los más viejos en Okinawa).
Sin embargo, en el ámbito privado, es importante señalar que no hay gran diferencia entre nosotros. No hay que ponerse tan serio. Por ejemplo, cuando se fotografía a unos chicos borrachos, está bien tú también estés borracho. Si mantienes una postura de distancia o desprecio hacia ellos, no habrá nada en tu carrete.
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