1. Las diez cosas
La serie de fotografías Immediate Family de la fotógrafa estadounidense Sally Mann. Las fotos muestran a Emmett, Jessie y Virginia, los hijos de Mann, bañándose en un lago, con un ojo a la virulé, fingiendo fumar, posando como un niño cree que posan los adultos y jugando desnudos al aire libre. Mann fue acusada por ellas de obscena e irresponsable, e incluso una revista de arte de vanguardia como la neoyorquina Artforum rechazó publicar algunas de las imágenes. Decían: «No importa que esas fotos sean inocentes porque hay gente en el mundo que no las mirará inocentemente». Es decir que no importa la realidad sino cómo percibe la realidad el 0,1% más perturbado de la sociedad. Las sesenta y cinco fotos de la serie pueden encontrarse en el libro Immediate Family publicado por la editorial Aperture.

El nuevo Hotel Imperial de Tokyo, diseñado por Frank Lloyd Wright entre 1916 y 1922. El Hotel Imperial es, junto a la Ennis House de Los Ángeles, el mejor ejemplo del llamado revival maya que durante la segunda y la tercera década del siglo pasado recuperó la iconografía y algunos de los elementos arquitectónicos característicos de las culturas precolombinas de la América Central.

Lo que sea que esté haciendo esta gente. La fotografía aparece en la contraportada del single Play Let’s Just Lounge del grupo Sun City Girls.

El director de la banda de la Universidad de Michigan liderando en 1950 a un grupo de niños en éxtasis. El origen de la leyenda del flautista de Hamelín, posteriormente recuperada por los hermanos Grimm, no está claro y aquellos que la han estudiado barajan varias opciones: los ciento treinta niños se ahogaron en el río Weser el 26 de junio de 1284, fueron reclutados para algún tipo de campaña militar o, más probablemente, abandonaron su localidad natal con el objetivo de colonizar las tierras situadas más allá de la frontera de la actual Alemania oriental. La foto es de Alfred Eisenstaedt.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Qué soberbia. Así que la prensa musical es basura. Mucho antes de que existiera Jot Down ya estaba Ruta 66 que es una revista en la que muchos hemos podido disfrutar artículos de una calidad sobre música, sine, libros, drogas y otros muchos temas a los que no vas a acercarte tú en la vida, aunque alguno de tus compis en Jot Down no está lejos. Lo que no se es por qué te menciona a ti en el libro… a no ser que el «tonto de los cojones» sea una categoría que se omite en el título por ser inherente y transversal a las otras tres
Clavado lo de Lenore. Dispara en tantas direcciones que es normal que alguna vez acierte. Y se nota a millas que este de la vida de barrio no sabe una mierda, de lo contrario no escribiría lo que escribe.
Cristian, un placer leerte. ¿Por qué ya no escribes en ZoomNews?
Tengo que reconocer que lo de las entrevistas al personal porno me fascina. En general ese viaje por «normalizar el sexo» y perpetrar entrevistas donde apenas se habla de él. Quizás lo mas moderno, lo mas rompedor, llegado a cierto nivel de pornomundo, sea precisamente eso, personal porno haciendo de todo menos sexo. El no porno como nuevo porno. Recientemente Emily Grey (y su novio) dejaban «lo porno» y ella lanzaba un racionamiento un poco LOL: «Creía que el porno era algo mas que follar/ser follada/ser lefada» (mas o menos literalmente).
Lo de Guardiola no tengo claro su fue un elogio o un «MIRA TÚ QUE PUTO MARICÓN». Me pierdo mucho en las luchas de mierda entre bandos: «Que si Laporta es un mierdas y tenemos la OBLIGACIÓN de espiar toda su puta vida; que si ahora gana Rosell y nos dedicamos a mirar hacía otro lado, etc…» Creo que lo de Guardiola, la poesía, Martí i Pol i Lluis Llach transitaba esa senda. La senda «quiero enviarte a tomar por el culo, pero tampoco me atrevo mucho así que suelto el sempiterno insulto mierder de MARICA».
HATERS y eso.
Creo que es largo pero creo que es muy interesante, un artículo como los mios; un batiburrillo de cosas guays y texto. Lo que yo ya no los hago tan largos. Me lo guardaré en .pdf.
Yo a veces pienso que soy moderno porque … no voy a ser anticuado digo yo. ¿O que? ¿Que es lo contrario de moderno?
Gracias por leerte el libro, Cristian.
Yo nunca he creído en la sacralidad inviolable de los gustos personales («para gustos se pintan colores», «en cuestión de gustos no hay nada escrito» y demás memeces). Más bien sospecho que cada persona escoge sus gustos, opciones o alternativas de ocio según la imagen que quiere proyectar ante su red social, física y ahora también digital. Incluso hay personas que escogen sus gustos por omisión, dejando el piloto automático puesto ante la pantalla de la televisión. La ignorancia también es una elección personal. Pero ya se practique esta elección por acción o por omisión, considero que tiene más bien poco de espontánea o de ingenua.
Es evidente que no es lo mismo presentarse ante un grupo de desconocidos hablando de los minimalistas de la segunda mitad del s. XX, Andréi Tarkovski o la pregunta anual de EDGE.org, que hacerlo preguntándose qué frotaba Cristiano Ronaldo en su tetilla derecha cuando lo expulsaron del partido del sábado pasado. No es neutro, no proyecta la misma imagen personal ante la sociedad ni configura nuestra posición ante el mundo, nuestro rol o el papel que queremos jugar en el grupo de la misma manera.
A mayor simplicidad en el desarrollo de un criterio propio o menor autonomía personal, mayor aceptación social consigue un individuo. Pero aceptación social por parte de la turba, ojo. Con todo lo que ello conlleva. Habría que ver qué tienen que ver en esto las neuronas espejo.
En cuanto al mito del buen salvaje… ya empieza a oler un poco (a cadáver). Yo propongo atizar a algunos en la cabeza con algún libro de Steven Pinker. A ver si así comienzan a entrar en razón. Pero me temo que se trata de algo más complejo. Supongo que está relacionado con el gregarismo ideológico. Es decir, con la genética.
De las diez cosas más, me quedo con el Hotel Imperial de Tokio y las fotografías de Clarence John Laughlin. Rigor intelectual y expresividad emotiva.
Por cierto, buen punto el de colocar el nivel de inteligencia de un ser humano por encima del nivel de inteligencia de un casado.
El ranking de las 10 actividades de menor a mayor esfuerzo me ha gustado. Ahora bien calificar a los asistentes a Benicasim de mandriles me parece simpático aunque pelín excesivo.
Lo que más me ha impresionado es la fotobde la galaxia en la que habito, pero no me he llegado a ver (sniff).
Pobres pajeros los unos y los otros. Ya hace muchos años se inventó el partidito de solteros contra casados. La única diferencia que veo es que antes los solteros no desfallecian por dotar de épica lastimera sus insuficiencias: aspiraban, mientras daban leña como hombres y no como corines tellados posmodernos, a cambiar de equipo.
Sobre lo de leer opino exactamente lo mismo. Tengo un amigo que lee mucho. Muchísimo más que yo. Y mierda de auténtica enjundia. Pero albergo hacia él, por supuesto en secreto, un sentimiento mezcla de decepción y cierto triunfo mezquino. Creo, como en el caso de Lenore que aquí se cita, que la ideología y los prejuicios es la gran culpable de la entropía intelectual que padece.
En cuanto a actrices porno que leen, coincido en lo del barniz de respetabilidad, doble capa en el caso de Sasha Grey, ya que la zagala escucha entre otros a Einstürzende Neubaten. Te cagas. Justificación innecesaria mientras hagan sus cosas dentro del amplio margen que el código penal otorga.
Para lo bien que te has despachado en el punto 2 (ojo, 99% de acuerdo) me ha costado entender lo que leía, en una lista de menor a mayor indicada como de «mayor a menor»
El porno es poesía en movimiento. Punto.
En cuanto a lo de leer, es como hacer una carrera, sobre todo cuando alardeas de ello: Crees que eres un tío culto, superior a los que se tragan el «Sálvame» y derivados, cuando en realidad no eres más que una cagarruta que cree que huele bien.
Sisí pero metes lo de «actrices porno que leen» titulando para conseguir más visitas eh. Marketing y periodismo ;)
En el año 1998 trajeron a Salamanca esa serie fotográfica de Sally Mann y no recuerdo polémica alguna. Me parecieron unas fotografías excelentes. Salud.
¿Por qué tantos aires de superioridad? Solo eso.
O quizás soy un simple paleto que no ha dedicado las veinte mil horas necesarias para entender lo que lee.
Y gracias por tu artículo de las andaluzas pityfucker, me ha gustado mucho Dietario voluble.
Cuando Campos escribe «Que el periodismo musical puntúa por debajo del deportivo en el nivel de preparación y de conocimiento exigible a aquellos que lo llevan a cabo», he pensado en Frank Zappa: «Definition of rock journalism: People who can’t write, doing interviews with people who can’t think, in order to prepare articles for people who can’t read» [The Real Frank Zappa Book, p. 221].
Los haters de la entrevista de Amarna Miller tiene pinta de pajilleros … ah una cosa «…Lo veo muy cabal: si ves que no puedes llegar a más, lo dejas. No te vas a partir la crisma con un Double Fakie Ollie…» ese double fakie ollie en switch no? :D
Sobre lo de leer, me causan más mofa los que dicen «Mengano es muy culto que lee mucho» que los que se creen cultos por leer mucho, los segundos me dan pena más bien…
Pingback: Estrellas místicas - Las vidas alternas