Artículos escritos por Félix de Azúa

Félix de Azúa: La indiscreción de un escritor

Félix de Azúa: La indiscreción de un escritor

Le he acompañado a Cabo Verde, hemos constatado la desolación del mar de Aral, gracias a él he comido callos al Oporto en Oporto, hemos paseado por Praga recordando a Ripellino, también hemos ido a la ópera para oír el Elias de Mendelssohn, hemos bebido un exquisito Costa Añejo en un sucio bar de Granada y en una dehesa de […]

Félix de Azúa: Ni la O con un canuto

Félix de Azúa: Ni la O con un canuto

Todo el episodio es grotesco y nos arranca una de esas carcajadas seguidas de mucha tos que suenan a cascajo y desesperación. El asunto comienza con unos aspirantes a maestros que a duras penas podrían llevar las cuentas de un figón con tiza sobre barra. Una vez constatan los examinadores (a quienes ya me gustaría examinar) que no pasa el […]

Félix de Azúa: Una vida pendiente del botón

Félix de Azúa: Una vida pendiente del botón

La niña es muy pequeña, tiene 14 meses, sin embargo muestra ya una gran afición por la música. Su favorito es El Moldava, de Smetana. Como ha visto a sus padres poner una y otra vez discos en el aparato y tiene notables dotes de observación, sabe cómo encender la cadena. Cuando le vienen ganas de oír a su músico […]

Félix de Azúa: Restos religiosos

Félix de Azúa: Restos religiosos

El desconcierto que están causando los múltiples latrocinios, timos, estafas y desvalijamientos por obra de la parte más noble de nuestra sociedad ilustra sobre el respeto que aún se le tenía a eso que suele llamarse “la clase dirigente”. Me recuerda a los sentimientos que despierta la palabra “artista” cuando se pronuncia en público. Basta con que alguien hable de […]

Félix de Azúa: Primera alabanza del año

Félix de Azúa: Primera alabanza del año

Abrumado, como todo quisque, por la miseria de la vida oficial, procuro escapar de la oscuridad como puedo. Que el Dos Mil Trece nos permita recobrar una luminosidad que a pesar del empeño de las fuerzas oscuras sigue iluminando más allá del velo de tinieblas, ese fue mi deseo de fin de año. Hoy la miseria era un nuevo latrocinio […]

Félix de Azúa: El último gruñido de 2012

Félix de Azúa: El último gruñido de 2012

Muchos de ustedes, como yo mismo, se habrán preguntado qué demonios quiere decir esa frase tan repetida de “los partidos están negociando para llegar a un acuerdo” con la que nos golpean constantemente. Ha de ser algo noble y elevado, severo y racional, piensa uno, como corresponde a la gente que nos representa. Pues si quieren averiguarlo por vía audiovisual, […]

Félix de Azúa: Títulos que deberían haber leído

Félix de Azúa: Títulos que deberían haber leído

Sófocles/Hölderlin, Edipo (Editorial La Oficina): Impresionante edición del texto griego, de la versión de Hölderlin y de las traducciones de ambos textos. Incluye la película homónima de Pasolini. Una joya. Ramón González Férriz, La revolución divertida (Editorial Debate): Un reportaje muy inteligente sobre el principio del ocaso de la izquierda a partir de 1968 y su actual catástrofe. Julien Gracq, […]

Félix de Azúa: Un hijo de Tubal Caín

Félix de Azúa: Un hijo de Tubal Caín

En cierta ocasión, de haraganeo por Ribadesella, entré en las fascinantes cuevas de Tito Bustillo, uno de los lugares más misteriosos de Europa. A lo largo del recorrido permitido, que viene a ser como de un kilómetro, las gigantescas estalactitas forman un bosque pétreo cuyas sombras producen efectos siniestros y fantasmales. En una de ellas nuestro guía señaló unas muescas […]

Félix de Azúa: ¡Qué poca cabeza tiene la Inteligencia!

Félix de Azúa: ¡Qué poca cabeza tiene la Inteligencia!

Hace ya unos cuantos años que vengo siguiendo una interesante discusión entre biólogos y genetistas sobre el progresivo aumento de la idiotez entre los varones de las naciones avanzadas. Las causas no están claras. Parece que en parte se deba a la facilidad con la que acceden a la copulación con hembras de edad temprana, lo que ha menguado enormemente […]

Félix de Azúa: Un empujoncito y ya está

Félix de Azúa: Un empujoncito y ya está

Quise resistirme, pero cuando supe que había muerto Santiago Carrillo se me hundieron las fuerzas y determiné que, en efecto, tenía que escribirle a Artur Mas, el estadista. No es que Carrillo me inspirara simpatía. Ese hombre, en plena juventud tuvo a su mando la carnicería principal del Madrid republicano y es cosa sabida que en aquel establecimiento todos los […]