Artículos escritos por Nacho Carretero

Ferrol camino de Detroit

Ferrol camino de Detroit

. Vivo al lado del mar en un pueblo donde perder es lo normal. (Los Limones) . Hay una pequeña parte del Camino de Santiago que atraviesa Ferrol. Es el llamado trazado inglés, que serpentea por las callejuelas del barrio de Ferrol Vello, corazón e historia de la ciudad gallega que alumbró la venida de Francisco Franco, «el Cerillita» para […]

Cinco goles como cinco orgasmos (o por qué se me va la vida con el fútbol)

Cinco goles como cinco orgasmos (o por qué se me va la vida con el fútbol)

Y cuando digo fútbol, me refiero al Dépor. Al Deportivo de La Coruña. En realidad a mí lo que me gusta del fútbol es jugarlo. Verlo está bien, pero no me va la vida en ello. En cambio sí me va la vida en ver al Dépor. La vida, la garganta, el corazón y el ánimo. Una desgracia como otra […]

El guitarrero escondido

El guitarrero escondido

En la calle Arrieta número 8, a pocos metros del Teatro Real de Madrid, lucen guitarras de todo tipo en amplios escaparates. Las hay eléctricas, españolas, de distintos colores… lustrosas y bien colocadas. Se trata de una vistosa tienda de instrumentos que además ofrece una gran gama de productos musicales. Es fácil fijarse en el local y —sin percatarse— pasar de […]

Eibar contra el fútbol moderno

Eibar contra el fútbol moderno

En éuskaro rincón escondido hay un pueblo, olvidado tal vez, donde impera por ley el trabajo que es orgullo sin ser altivez. Copla popular Prólogo «¿La clave del Eibar? Nunca se ha gastado más de lo que se necesitaba gastar. Nunca se han hecho saraos, ni hostias. Los directivos siempre han mirado la economía como si fuera la de su […]

Ruanda, los cien días de la barbarie

Ruanda, los cien días de la barbarie

Llovía, claro. El horror cuida siempre los detalles. Dos mil quinientas personas eran conducidas a pie hacia un descampado por milicianos armados y bebidos. Una de las figuras de aquella espesa procesión era Benuste Karasira. Iba con su mujer y cuatro hijos pequeños. Arrastraba sus pies en el mismo silencio desharrapado que el resto de condenados. Todos ellos llevaban tres […]

Calatrava, de aquí a la eternidad

Calatrava, de aquí a la eternidad

No busco ser entendido, busco ser libre. (Santiago Calatrava, 2007). María —en realidad María no existe, es un supuesto— caminaba junto a la ría de Bilbao el 3 de junio de 1997 cuando una ligera pero molesta lluvia comenzó a mojar el suelo. Apresuró el paso y decidió cruzar el canal por la pasarela peatonal recién estrenada, el flamante Zubizuri, […]

¡Que viene Amazon!

¡Que viene Amazon!

Fue en abril de 1994 —el día en concreto ni siquiera él lo recuerda—, cuando Jeffrey Bezos dejó su trabajo, metió sus cosas en una furgoneta y, junto con su mujer, se trasladó a Seattle. Tenía treinta y un años. En la ciudad de Nirvana, donde nunca sale el sol y la gente —dicen— se suicida más de lo habitual, […]

Pero ¿por qué carallo arde Galicia?

Pero ¿por qué carallo arde Galicia?

A las once de la noche del pasado viernes catorce de septiembre, Iván Lago —veinticinco años, estudiante de ingeniería técnica informática— salió de su casa de Maceiras para buscar a su gato, que tiene la mala e incómoda costumbre de escaparse de casa con la luna. Incrustada entre la costa y el monte, Maceiras es una pequeña aldea gallega en […]

Syria? There is no more Syria

Syria? There is no more Syria

(Versión en español) Report made with the support of Intermón Oxfam Refugees: how a war destroys a life The blades on the fan Seif had at his side are stationary. It gives the sensation that they are paralyzed by the immense heat. In an overwhelm paradox feels like its stillness is increasing the stifling sensation. The more you look at […]

¿Siria? Ya no hay más Siria

¿Siria? Ya no hay más Siria

(English version) Reportaje realizado con el apoyo de Intermón Oxfam Refugiados: de cómo una guerra destroza una vida Las aspas del ventilador que Seif tiene a su lado están inmóviles. Da la sensación de que están paralizadas por el espeso calor. En una agobiante paradoja, es su quietud la que parece aumentar el sofoco. Por más que uno lo mire […]