Etiquetado con: "erotismo"

Ilustración Pablo Amargo periodismo obsceno

Los periodistas obscenos

El erotismo y la pornografía han trabajado siempre con los mismos materiales. Es solo su mirada la que los hace diferentes. Es la forma en que miramos o mostramos las cosas la que delimita esas fronteras. Un simple detalle, otra perspectiva, o el uso de determinados planos pueden llevarnos sin dificultad de uno a otro lado. El periodismo también se […]

La rebelión de las lolitas y la involución sexual

La rebelión de las lolitas y la involución sexual

Tras ver un preocupante reportaje sobre los «herbívoros» japoneses (soshoku danshi)1, me acordé de un chiste que me contó un amigo gallego y de una concentración de lolitas. Un encuestador le pregunta a un campesino de la Galicia profunda: —¿Qué prefieres, masturbarte o follar?  —Eu… prefiro follar —contesta el campesino tras unos instantes de vacilación. —¿Por qué? —Se conoce gente… […]

Marilyn Monroe and Tony Curtis in Some Like It Hot,
1959. Taschen.

Wilder, Duchamp y libertinaje mental

El libertinaje en acción me da una pereza enorme; esos esforzados malabarismos de la maquinaria corporal, asuntos de hidráulica y de fontanería. Estar en la cama libertina, in situ, es como estar picando piedra. El cuerpo es el instrumento del placer, pero a la vez es una pesada carga. Para aligerarla hace falta la mente, el deseo. La gasolina para […]

Yukio Mishima en 1969. Foto: Cordon Press.

Mishima o el héroe que cae (y II)

(Viene de la primera parte) エロース Eros Este préstamo al japonés de la palabra griega ἔρως, pronunciada «erosu», es en Mishima el sendero quebrado que el deseo sexual recorre hasta alcanzar el absoluto. Recuerda Barthes como el cuerpo, incluso, es un sistema de significados en Japón en ocasiones insondable para el occidental y «existe, actúa, se muestra a sí mismo, […]

Yukio Mishima en 1968. Foto Cordon Press..

Mishima o el héroe que cae (I)

¡Viva la muerte! ¡Mueran los intelectuales! (Legionarios en el acto de Miguel de Unamuno [12 de octubre de 1936] citado en Manuel Aznar Soler, República literaria y revolución [1920-1939], Sevilla, Editorial Renacimiento, 2010, pp. 417 – 418). Es el año 1944. Japón vive desde el año 1942 bombardeos continuos que devastan la isla de norte a sur. Con cinco millones […]

Ruta por el románico erótico

Ruta por el románico erótico

Románico erótico o sexual. Parece un oxímoron, pero no lo es. El románico, ese arte que Gaya Nuño definió como el «arte universal de los siglos XI y XII», todavía puede darnos sorpresas. Existe vida más allá del arco de medio punto y de la bóveda de cañón, de las linternas sobre los cruceros y de las cúpulas sobre pechinas. […]

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Reencuentro

Este relato forma parte de nuestro libro Tócate. Encontrarme con ella un viernes, un sábado, da igual; encontrármela en un bar de copas, digo, con un grupo grande de amigos, serán al menos diez o doce, qué más da; encontrármela, digo, hace que todo se venga abajo. Encontrármela con el pelo más largo o más corto, no sé. Encontrármela bailando, […]

Acuéstate. Así

Acuéstate. Así

Este relato forma parte de nuestro libro Tócate. —¿Y entonces? —empezó a preguntar su marido con una sonrisa después de tumbarla sobre él en la cama de un empujón y besarla hasta el fondo—. ¿Ligaste? —Sí —contestó, presumida. —¿Sí? —siguió besándola, dando la respuesta por supuesto, porque cómo iba a ser de otra manera, con su gracia y ese culo; ese […]

Ande o no ande. Elogio razonado de la nariz masculina

Ande o no ande. Elogio razonado de la nariz masculina

En 1504, cuando Miguel Ángel tenía prácticamente acabada su estatua del David, recibió en su taller la visita de Piero Soderini, el gonfaloniero (el jerarca de mayor rango) de la entonces república de Florencia. En general, a Soderini le gustó la escultura y no puso objeciones a su desnudez. Dijo, eso sí, que tenía la nariz demasiado grande. Miguel Ángel, […]

Sexo real

Sexo real

Este relato forma parte de nuestro libro Tócate. Te lo estaba diciendo. Soy solitario, tengo tendencias suicidas. ¿Y qué más? Obsesivo, insaciable, peligroso, frustrado, violento, escurridizo, ávido de notoriedad, insaciable y me gusta el riesgo. Has repetido insaciable. ¿Tú crees? Quedé con Jean Beach en dos ocasiones, ambas en la cafetería de un hotel que ya no existe. La primera cita […]