Entrevistas Música

Ramon Gener: «“Música culta” es un término que debería estar prohibido»

Fotografía: Begoña Rivas

Ramón Gener para JD 0

Cuando habla, Ramon Gener abarca todo el espectro sonoro porque hace lo que quiere con la voz. Sonríe con la voz, asiente con la voz y hasta escucha con la voz. Es lógico porque, aparte de pianista, escritor y divulgador musical, fue barítono e imitador de, entre otros, Michael Jackson. En 2015 saltó a las pantallas de cincuenta países, desde Alemania hasta Mongolia, Chile o Singapur, como director y presentador de This is Opera, programa multinominado que, con un tratamiento ágil y conscientemente transversal, abre las puertas de la ópera al público inexperto. Acaba de presentar El amor te hará inmortal, su segundo libro. En él, al igual que en el primero, o en sus conferencias, programas, colaboraciones radiofónicas o esta misma conversación, habla de la vida y de muchas otras cosas. Y todas son música.

Eres divulgador y experto en música «clásica», pero este término no es totalmente preciso porque, técnicamente, solo debería referirse al periodo del Clasicismo, a la música de Haydn o Mozart, por ejemplo. ¿Existe un término correcto para esta música? ¿Música sinfónica? ¿Orquestal?

No existe. No se le debería llamar de ninguna manera. Se debería llamar música clásica a la música que es clásica, se debería llamar música romántica a la música romántica, música impresionista a la impresionista, barroca o tardobarroca a la que lo es, rococó a la rococó… Pero también se debería llamar jazz a lo que es jazz y se debería llamar bossa nova a lo que es bossa nova. Y la bossa nova puede ser tan clásica como Haydn. O el rhythm & blues, o el blues

Digamos que lo de «música clásica» no se entiende en el sentido literal del término, sino en la acepción de «aquello que permanece». O sea, algo que va más allá de su tiempo, que se convierte en un modelo. De todos modos, es una acepción que yo no suelo usar; en todos lados siempre digo «la música mal llamada clásica». Me gusta hacerlo así porque a veces llega alguien y te dice: «Escucha este fragmento de música clásica», y te ponen a Rajmáninov. Y claro, oiga, esto tiene de clásico lo que el Fary de jazz.

Y luego está lo de «música culta», que ya es directamente odioso.

«Música culta» es un término que debería estar prohibido. Es terrible, es el cénit de lo peyorativo. Usemos «música» y ya está. Evitemos dar explicaciones.

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36 comentarios

  1. Interesante entrevista.
    He visto alguno de sus programas y en efecto, están muy bien, supongo que son ideales para iniciarse en la ópera. Para los que ya somos aficionados también resultan muy amenos y, como se dice en la entrevista, siempre aprendemos algo nuevo.
    Yo sí creo que hay obras mas apropiadas que otras para iniciarse en este mundillo, yo lo hice con El barbero de Sevilla, creo que es perfecta porque tiene unas melodías muy bonitas, que enseguidan se reconocen y se pegan al oído. Si alguien lo intenta con Wozzeck, de Berg, es muy posible que no lo vuelva a intentar.
    De acuerdo con muchas de sus afirmaciones, por ej. cuando dice que la ópera era un entretenimiento popular siglos ha, y ahora lo es el cine. Por eso a veces resulta molesta – incluso para los aficionados – la etiqueta de «alta cultura» que tiene actualmente la ópera.

  2. Pingback: Ramón Gener: «“Música culta” es un término que debería estar prohibido» – Jot Down Cultural Magazine | METAMORFASE

  3. Es una de las entrevistas más largas, con más palabras, que he leído en mi vida. Lo prolijo del personaje lo explica. En este momento me atraganto con el libro que firma Gener, cuyo título hace una pregunta sobre la improbable escucha de Beethoven. Desde que conozco sus actividades siempre me ha parecido, cada vez más, que su manera de divulgar tiene un estilo «épater le bourgeois» que tira para atrás.

  4. Si está aceptado el término «música popular» no veo porqué no es válido el término «música culta». Me repatean los retruécanos buenrrollistas como los de este tipo, los de Ara Malikian, por ejemplo. El mundo de la música clásica ha pasado en muy poco tiempo de la arrogancia de clase a la falsa humildad, todo con un tufillo de igualitarismo que echa para atrás. No sé cual de las dos poses me molesta más, la verdad.

    A mí me gusta más el término «clásica», así otros musicos que cultivan otros géneros o estilos se sienten menos molestos, se sienten menos minusvalorados.

    Si usáramos sólo la palabra «Música» no podríamos estudiarlas y clasificarlas, se usa en todas las disciplinas.

    • Disculpe: ¿desde cuándo está “aceptado” el término “música popular?
      Que lo utilice la Wikipedia no significa que esté aceptado. Es una etiqueta más. Y, como todas las etiquetas, es defectuosa, parcial y sirve sólo para entenderse de manera muy superficial.
      ¿Benny Goodman y Glenn Miller hacían “música popular”? ¿Se puede considerar HOY lo que hacían como “música popular”? ¿Lo que creaba Miles Davies era “música popular”? ¿Es el flamenco de Morente “música popular”?
      Esa definición no sirve más que para entenderse de manera muy gruesa y superficial. Usar las etiquetas “culta”, “popular” y “tradicional” es tan inexacto como si en el supermercado la fruta estuviese sólo en tres cajones: “tropical”, “silvestre” y “de temporada” y, en medio, revueltos los mangos con las piñas.
      Usamos el lenguaje para entendernos y es perfectamente coherente (y correcta) la explicación de Gener. Llamar “culta” a un tipo de música implica dejar fuera a otras músicas como no-cultas. Y considerar no-culto el flamenco, el jazz o toda la música no occidental es una pifia como un piano de grande.
      Puestos a usar una etiqueta parcial e imprecisa, la de “clásica” sigue siendo mucho mejor que la de “culta”. Porque una música se hace clásica con el paso del tiempo. Pero sigue siendo una etiqueta fallida, porque se pinta como clásica también a Tomás Luis de Victoria o Claudio Monteverdi, que no tienen absolutamente nada que ver con Beethoven.
      Verdi era “música popular” en su época. Hoy no. Si es usted de los que le gusta poner pegas sin más en cualquier entrevista de Internet, debería usted afinar un poco más o saber de lo que habla.
      Yo no veo ningún «tufillo de igualitarismo» en toda la entrevista. Estoy rodeado de profesionales de la «música clásica» y la inmensa mayoría de ellos vienen de familias humildes. La igualdad es total.

      • El término «popular» se usa en musicología desde hace siglos, desde que la disciplina se creó allá por el siglo XVIII. Si usted lee cualquier libro de historia de la música verá como encuentra ese término.
        El de «música culta», «seria», «clásica», «académica», etc, también.

        El flamenco, el jazz, el rock, pop. etc, no son musicas cultas, sino populares ¿por que?
        Porque no tienen un origen escrito (culto) en su concepción, muchos de los músicos que practican estos generos no tienen formación musical académica, están formados en moods, standards, modos, palos, estilos, pero no son en muchos casos capaces de leer música.
        Otra diferencia entre ambas es su «cuadriculez», véanse las comillas, los músicos de jazz, excelentes muchos, otros no tanto, están formados para moverse eh un marco de composición muy rígido que permite la improvisación pero en un entorno mucho más restringido de lo que parece a simple vista, están capacitados para improvisar porque han aprendido de memoria cadencias, frases y armonías musicales que sacan de forma innata.
        La música culta o clásica ha cultivado moldes formas propios con una gran complejidad estructural, armónica y melódica que hace imprescindible el estudio y la minuciosidad extremas.

        Todo esto, por supuesto, teóricamente, las otras músicas son también complejas de otra manera.

        Para mí «culto» quiere decir «escrito», de ahí proviene la diferencia entre ambas, es un tema mucho más complejo de lo que dice.

        • Por dónde empezar.

          1) La musicología no se «crea» en el siglo XVIII. Como disciplina académica, a la musicología todavía le falta mucho desarrollo en la actualidad. Existe la musicología histórica, la etnomusicología, la musicología cultural… Usted habla de «musicología», a secas. Me temo que está bastante perdido. Pero en todo caso, no verá usted a ningún musicólogo usar el término «música clásica» sin hacer muchas matizaciones, que serán como las que hace Gener en este artículo.

          2) El término «música popular» no existía tampoco en el siglo XVIII. Desde luego, la propia noción de «música popular» que manejamos hoy no existe antes de la invención de los medios de reproducción fonográfica. Los estudios de «música popular» nacen en la década de 1980.

          3) Tengo por aquí unos cuantos libros de Historia de la Música (Grout, Atlas, Burkholder, Marco…). En muchos no aparece tal término y en los que «aparece», se matiza notablemente. Y, en todo caso, también hay libros que usan el término «manierismo» o el de «plateresco» y eso no significa que sean términos errados. El caso no es que aparezca en «libros»: hay que actualizarse y ver cuál es el estado actual de la cuestión. Porque yo también puedo encontrar libros que dicen que la tierra es plana y el sol orbita a su alrededor y no por ello puedo considerar el contenido de esos libros como correcto.

          4) Afirma usted: «El flamenco, el jazz, el rock, pop. etc, no son musicas cultas, sino populares ¿por que? Porque no tienen un origen escrito (culto) en su concepción, muchos de los músicos que practican estos generos no tienen formación musical académica, están formados en moods, standards, modos, palos, estilos, pero no son en muchos casos capaces de leer música.»
          Eso es absolutamente falso. Hace décadas que el jazz tiene un concepto absolutamente escrito y existe una formación musical académica (muy exitente) para poder interpretarlo. No debe conocer usted muchos músicos de jazz. En todo caso, según su definición, el difunto Luciano Pavarotti hacía música popular y no clásica: no sabía leer música y no tenía formación académica. Como, por otra parte, muchos compositores anteriores al siglo XIX. Muchas de la música que conservamos de J.S. Bach era IMPROVISADA. Se escribió exclusivamente para poder conservarla. Así que acaba de descabalgar usted de la música clásica no más ni menos que al más grande compositor de la Historia. Enhorabuena.

          5) Dice usted: «Otra diferencia entre ambas es su “cuadriculez”, véanse las comillas, los músicos de jazz, excelentes muchos, otros no tanto, están formados para moverse eh un marco de composición muy rígido que permite la improvisación pero en un entorno mucho más restringido de lo que parece a simple vista, están capacitados para improvisar porque han aprendido de memoria cadencias, frases y armonías musicales que sacan de forma innata.»
          Nuevamente, falso. La música del siglo XVII y XVIII se interpretaban con improvisación, exactamente como hoy se hace con el jazz. Así que si, para usted, el jazz no es culto porque se basa en la improvisación, tampoco son cultos Händel o Vivaldi, pues se les interpretaba notablemente improvisados.

          6) Dice nuevamente: «La música culta o clásica ha cultivado moldes formas propios con una gran complejidad estructural, armónica y melódica que hace imprescindible el estudio y la minuciosidad extremas.»
          Deduzco que sabe usted muy poquito de jazz.

          7) Dice usted ahora que esto «es un tema mucho más complejo de lo que dice». Estoy de acuerdo en la complejidad. Pero esa complejidad no le llegó a usted anteriormente para abstenerse de «repatearse» con los «retruécanos buenrrollistas» y acusar de «tufillo». Si el tema es complejo (y lo es), entonces sobran reducciones banales como la que hizo usted.

          • Ni una cosa ni la otra, mi pedante amigo.
            Llevo 20 años escuchando música culta y jazz, y ambas son acepciones perfectamente establecidas como términos académicos, no pretenda descubrir América en un vaso de agua.

            El jazz no es música escrita, no se basa en ese sistema, salvo ciertas pautas rítmicas esenciales, la esencia del jazz es la improvisación.

            La música clásica no es así, los músicos clásicos no improvisan, interpretan una partitura previamente escrita al 100% (eso no significa que la interpretación tenga muchos matices, que los tiene).

            La música barroca en su momento tenía efectivamente partes improvisadas, pero ahora no se ejecutan, los músicos tocan lo ya escrito, Keith Jarret no inventa ni un silencio, ni una semicorchea cuando interpreta a Haendel o las variaciones Goldberg, si lo hace cuando improvisa.

            La forma musical en el jazz es muy sencilla, ha evolucionado muy poco, se basa en moldes muy repetidos: introducción del tema por todo el combo, reinterpretación del mismo, después entra cada solista tocándolo de nuevo, hay variaciones ad libitum, reintroducción del tema y coda.
            En la música culta o clásica es bastante más difícil encontrar la forma o estructura implícitas, puede ser fácil en una sinfonía de Haydn, pero inténtelo con la cuarta de Shostakovich, o con una de Mahler, tendrá muchas más dificultades.
            Los músicos de jazz no tienen formación para acometer una gran obra orquestal o de ópera, hay suficientes ejemplos de ello, el jazz está asimilado a las corrientes orales, no escritas de la poesía y la literatura, es muy brillante en algunos aspectos y adolece de otros (como la clásica, por supuesto).

            • Enhorabuena por sus 20 años de escucha. Yo llevo 30 de escucha y 25 de ejecutante de «música clásica», jazz y «música tradicional». ¿Es un concurso acaso? No se lo aconsejo.
              Sus últimas afirmaciones confirman que, al margen de lo que escuche usted, no tiene la más remota idea de lo que habla.
              Sentencia usted: «El jazz no es música escrita, no se basa en ese sistema, salvo ciertas pautas rítmicas esenciales, la esencia del jazz es la improvisación.»
              Vaya usted a decirle eso de que el jazz no es música escrita a Maria Schneider, Mal Waldron, Ben Allison, Matthew Shipp, Chick Corea, Muhal Richard Abrams…
              Afirma con atrevimiento: «La música clásica no es así, los músicos clásicos no improvisan, interpretan una partitura previamente escrita al 100% »
              Con semejante frase podría usted hacer llorar a George Gershwin.
              Se lo pongo facilito: empiece por cotejar las versiones de Vivaldi de Antonini, Beyer, Montanari y Chandler. Si puede hacerlo con la partitura delante, nos vamos a reír un rato.
              Luego puede comparar cualquier pieza de Bach al clave interpretada por Gustav Leonhardt y Pierre Hantai. Y si después de eso no le ha explotado la cabeza, busque a un tal Teodor Currentzis interpretando a Mozart.
              Consejo gratis: tenga cuidado con hacerse el entendido en Internet. Nunca sabe quién va a estar al otro lado.

              • Mi pedante amigo, sé de lo que hablo tras miles de horas de escucha, otras tantas de estudio y cientos de conciertos.
                Es una mentira como un piano lo que usted dice, ninguno de esos músicos de jazz tiene la lectura de una partitura por canónica en su estilo de interpretación, NINGUNO. El jazz es improvisación en mayor o menor medida, las partituras sólo indican el tema inicial y meras pautas rítmicas, la cultura del músico de jazz está basada en el aprendizaje de Standards y moods.
                En la música clásica no es así, el ejecutante no puede variar lo ya escrito, puede introducir matices en la ejecución (de fraseo, de articulación, ciertos en la dinámica, pero hasta cierto punto).
                Las obras sinfónicas de Gershwin no se improvisan, están escritas íntegramente (Rapsodia in Blue, Un americano en Paris, la Overtura cubana, etc), las canónicas que se interpretan en concierto habitualmente. Las canciones que suelen interpretar los jazzistas son otra cosa, ahí si está aceptada la improvisación como he dicho.
                Usted falsea el debate cuando echa mano del repertorio Barroco, ya que era una época en la que si dejaba abiero el camino para una mayor libertad del ejecutante en la interpretación, pero muchos músicos renuncian a ella actualmente, mire la interpretación del Café Zimmermann en los movimientos no escritos de los Conciertos de Brandenburgo, verá como pasan de puntillas sin entrar en ellos, es un terreno en el que prefieren no entrar.
                En el repertorio romántico la improvisación no se utiliza actualmente y desde hace años, las cadencias serían el único pasaje permitido para hacerlo, y los ejecutantes suelen preferir las escritas.
                No necesito «hacerme el entendido» de nada, lo soy relativamente después como digo de muchos años de amor por la música pese a que a usted le moleste.

                • Por cierto, dígame en qué orquesta y dönde toca usted, más que nada para no ir, sería una estafa pretender escuchar cualquier obra de repertorio y encontrarme con una «improvisación» en su lugar.
                  Pretender colar como improvisación una diferencia entre dos ejecuciones de una misma obra es tomar a alguien por tonto, señor.
                  La pasión según San Mateo que interpretaba Otto Klemperer se parece como un huevo a una castaña a las que se ejecutan actualmente, pero eso no las convierte en improvisadas.
                  Chick Corea improvisa en sus actuaciones jazzísticas o en sus discos, pero cuando toca el concierto para Dos pianos de Mozart demuéstreme que lo hace.
                  De vez en cuando se lee cada chorrada por internet que clama al cielo.

                  • «El diccionario oxford de la musica» pag 1004, Alison Latham define la música de arte (culta):
                    Música escrita en notación y compuesta en una forma más o menos establecida para transmitir algún tipo de expresión artística. El término suele usarse como contraparte a música folklórica o música popular asi como de algunas formas de música liturgica (…)en especial estas distinciones se han vuelto menos rigurosas.

                    • Confirmado una vez más. No tiene usted ni idea.

                      Gracias por usar el Oxford (citándolo mal) para rematar su metedura de pata colosal.

                      PD: Mozart no es «barroco». De nada.

                    • Quiere decirme cuando he escrito yo que Mozart es Barroco? Empiezo a pensar que usted escribe por aquí borracho, así no me extraña que diga tantas insensateces.
                      Así nunca aprenderá, no tiene ni humildad ni paciencia para hacerlo.
                      El Diccionario Oxford está perfectamente citado.
                      No beba más, se lo aconsejo.

                    • 1) «Usted falsea el debate cuando echa mano del repertorio Barroco, ya que era una época en la que si dejaba abiero el camino para una mayor libertad del ejecutante en la interpretación»

                      Yo le dije: «Y si después de eso no le ha explotado la cabeza, busque a un tal Teodor Currentzis interpretando a Mozart.»

                      MO-ZART no es «repertorio barroco».

                      Escuche. Aprenda. Y calle.

                      2) Scholes, Percy A. «Diccionario Oxford de la música»
                      (ASÍ es como se cita. No existe ningún libro que se titule «EL diccionario oxford de la música». Igualmente, los diccionarios no se citan por el número de página, sino por la entrada o voz correspondiente. Nuevamente: de nada)

                      3) Ahórrese la falacia ad hominem. Sea al menos mínimamente educado. Yo no necesito inventarme cualquier memez sobre ningún aspecto personal suyo para desacreditarle: me limito a señalar su ignorancia y obvias carencias. Y usted sigue insistiendo en intentar quedar por encima de alguien que sabe bastante más que usted (en este caso, un servidor).

                      4) Escribía C.P.E. Bach en el prefacio de las «Sechs Sonaten für Clavier mit veränderten Reprisen» de 1760 lo siguiente: “La variación en las repeticiones es indispensable hoy en día. Es algo que se espera de cualquier intérprete.” Por si se pierde usted: Carl Philipp tampoco es «repertorio barroco».

                      5) Lea las cartas de Mozart. Lea los textos de Rossini. Documentos de Beethoven. Cartas de Verdi. La música de todos esos músicos (y muchos otros) tenía elementos improvisatorios cuando la ejecutaban en directo.

                      6) Lea. Infórmese. Aprenda. Es básico antes de poder discutir de un tema. Lleva usted dando bandazos, metiendo la pata y diciendo tonterías desde su primera intervención. Siga si lo desea, pero está haciendo el ridículo.

                      7) Si pretende, a base de insultos, parecer más docto, no sirve. Y siempre que discuta usted con alguien que sabe más que usted le va a pasar lo mismo.

                • Hágame el favor, no vuelva a escribir, no pienso perder el tiempo con prepotentes que pretenden saber y que lo único que hacen es falsear los debates y poner en boca de otros cosas que no han dicho.
                  Entre su ego desmedido, su ignorancia, su malignidad y su afán por el coñac es imposible llegar a nada.
                  Saludos a su familia

              • Es evidente que usted no tiene ninguna intención en llegar a la verdad, a usted la verdad le da igual.
                Saca de contexto cosas que yo no he dicho, poniéndolas en mi boca sin vergüenza ninguna, como lo de que Mozart es Barroco, algo que no he dicho nunca.
                Obvia los datos que se le dan poniendo como excusa argumentos chorras como lo del diccionario Oxford.
                Se autoproclama superior y sabihondo siendo juez y parte y decidiendo el criterio por el que se decide tal cosa.
                Es soberbio con los demás sentenciando sobre lo que no sabe.

                Por lo menos le concedo cierto sentido del humor, alguien que niega que la música culta (seria, artística, escrita, clásica) se basa en un marco compositivo como dice la definición del diccionario, y que las músicas populares como el jazz en otros criterios como la improvisación es que tiene un gran sentido del humor, propio sin duda de Cándido y su ingenuidad.

                Hágame el favor, no me haga perder el tiempo, lo dedicaré a cosas más edificantes que hablar con un prepotente que ni sabe ni quiere conocer la verdad.
                Dé recuerdos a su familia y deje de escribir con delirium tremens.

                • Dos mensajes. Cero argumentos. Media docena de alusiones personales e insultos. En esto se resume su capacidad argumentativa.
                  Quede tranquilo: por mucho que lo intente, no me va a ofender.
                  Lamento que sus conocimientos sobre música se limiten a un diccionario de uso escolar. (otro consejo gratis: citar el Oxford es como si para un debate de leyes citase usted la Espasa. Queda muy, pero muy cutre).
                  Pero le aseguro que lo que más lamento es que no tenga usted el menor interés en intercambiar conocimiento y aprender. De veras. La única forma de aprender cosas es saber lo que uno no sabe. Y usted parece que realmente se cree que sabe.

                  • Su postura es típica del troll en internet: chulesca, arrogante y con actitud de sabelotodo, y encima pretende volcar en el otro los defectos de los que adolece realmente, típico, me los conozco bien. Enfangan el debate orillando o manipulando los argumentos del debate cuando le interesan.
                    Usted es como el de la fábula del dedo y la luna, en la que el sabio señala la luna con el dedo y el bobo en lugar de mirar l luba (lo importante) mira el dedo (lo accesorio).
                    Citar el diccionario Oxford es muy útil, es breve y conciso, y además en este caso apoya claramente mi posición, por eso pretende ignorarlo o descalificarlo. Muy gracioso es la comparación con el Espasa, El Oxford Dictionary tiene mucho prestigio en todo el mundo, es como si citara la Enciclopedia de la música Occidental de Richard Taruskin, no por extensión, sino por edición, Oxford.
                    Si hubiese tenido ganas de debatir habríamos entrado en asuntos como las formas musicales cultas (forma sonata, cuarteto, sinfonía, etc) que no tienen equivalente en las músicas populares o en el tema de los derechos de autor, pero es inútil intentar razonar con alguien que entra como un elefante en una cacharrería como usted.
                    Estudie para el próximo concierto y calle, léase bien su particella no sea que cometa un error y el director le de una colleja pública.
                    Saludos

                    • Y todo eso lo dice alguien que entra en una publicación digital a trollear sin sentido una entrevista y cuyos argumentos se reducen a insultar y citar libros de consulta general.
                      Soberbio.
                      Hace un buen rato que no intenta siquiera usted argumentar nada.
                      Le he recomendado una buena lista de lecturas y audiciones.
                      Si quiere aprender algo, lo tiene fácil. Ni siquiera hace falta que yo me entere. Puede hacerlo usted para sí. Aprender nunca sobra.
                      Pero exige querer aprender.

                  • De usted, poco se aprenderá.
                    Ahora estoy escuchando la 1ª de Brahms por Celibidache-Viena, y no dejo de preguntarme las diferencias con otras versiones que tengo, Szell-Cleveland o Karajan-Berlín y la verdad es que aunque hay diferencias entre ambas, como los tempi por ejemplo, no parece que la improvisación sea algo que las define. A lo mejor mentes más preclaras, sabias, doctas y con un grado de imaginación y fantasía las pueda explicar o inventar, pero lo veo difícil.
                    Repito, no pretenda achacar a los demás los defectos propios, eso lo hacen los manipuladores purosm usted da el perfil al 100%, pero yo ya tengo cierta parte pelada por los años.
                    Váyase a paseo, le refrescará las neurionas, el oxígeno es bueno para prevenir embolias.

                    • Como se dice vulgarmente: lo pone usted «a huevo».

                      ¿Brahms dice? ¡Estupendo!

                      Porque si supiese usted sobre Brahms al menos la mitad de lo que presume sabría que la improvisación era básica en su obra. Sabría que acostumbraba a improvisar en sus interpretaciones al piano. Sabría que incluso otros compositores se hicieron famosos en época de Brahms por improvisar sobre piezas del maestro.
                      Por ejemplo, Franz Bendel, cuya improvisación sobre el Wiegenlied de Brahms se pasó a partitura para poder ser conservada y puede usted consultar aquí (suponiendo que usted sepa leer música).

                      https://archive.org/details/imslp-on-the-wiegenlied-by-johannes-brahms-op141-bendel-franz

                      Sabría usted también que se conserva una grabación en cilindro de 1889 en la cual el mismísimo Johannes Brahms EN PERSONA interpreta al piano su 1º Danza Húngara con IMPROVISACIONES. Aquí tiene la referencia del cilindro.

                      https://ccrma.stanford.edu/groups/edison/brahms/brahms.html

                      ¡Qué cosas! Menos mal que, según usted (cito) «los músicos clásicos no improvisan, interpretan una partitura previamente escrita al 100%».

                      Escuche usted las versiones de los conciertos para piano de Brahms (cualquiera de ellos) por Zimerman y luego escúchelos por Gilels (o Pollini, o Barenboim…). A ver si hay o no hay notables diferencias.

                      Si supiese usted algo de lo que habla entendería también que el género sinfónico es menos propicio para la improvisación, por razones que a cualquier entendido en música saltan a la vista. Pero también sabría que los maestros de las versiones que usted cita (muy especialmente George Szell) tenían la costumbre, muy extendida en la época, de cambiar y arreglar la partitura original del maestro, de manera que lo que dirige Szell no es exactamente lo que Brahms escribió.

                      Como le gustan los diccionarios, le cito el Grove, editado por Stanley Sadie y publicado en castellano por Akal. Se trata del diccionario musical de referencia, empleado en todo el mundo para elaborar los programas de mano de los conciertos. No es un diccionario de uso escolar como el Oxford que maneja usted.

                      Esto es lo que se puede leer en la voz «improvisación» del Grove:

                      «La idea de ejecutar una improvisación en una forma musical fija siempre ejerció una gran atracción. Bach y Haendel fueron famosos por sus fugas improvisadas, y Mozart y Beethoven por sus variaciones improvisadas. En la escuela organística francesa de finales del siglo XIX y principios del XX floreció de modo particular la tradición de la improvisación al órgano, generalmente en forma de fuga».

                      Mozart. Beethoven. Faurè. Ahora me volverá usted a intentar colar que son «del período barroco», ¿no?

                      En la misma voz se explica que la improvisación fue «más relevante en la música para solista que en la camerística (del período clásico en adelante) o la orquestal, AUNQUE TAMBIÉN SE EMPLEÓ AMPLIAMENTE EN AMBAS».

                      En lugar de entender todo esto, aprender de sus carencias y descubrir cosas muy interesantes sobre la música occidental, supongo que seguirá usted en su divertida postura de faltarme al respeto.

                      PD: Sadie, Stanley (ed.), Diccionario Akal/Grove de la Música, Akal, Madrid, 2000. Por si quiere ilustrarse.

                  • Gracias por su contestación, ha rebajado el tono agresivo en la misma, lo que es de agradecer, permite sin duda reconducir el tema.
                    Lo que usted dice es impecable, los músicos clásicos siempre han alternado improvisaciones y composiciones, los dos lo tenemos claro, daré yo más ejemplos:
                    Impromptu, Fantasía o Capricho son formas musicales que sugieren un grado de improvisación inicial, en su denominación lleva implícito el sistema.

                    Estará usted conmigo en que Schubert, Chopin o Beethoven son bien conocidos por ser excelentes improvisadores, digo estos tres pero podría citar quinientos más, Clementi, Liszt, Paganini, Sarasate, etc.

                    Ha nombrado usted los caprichos arreglistas de Szell, son proverbiales los de Karajan, o los escandalosos de Stokowsky sobre Bach, o las licencias compositivas de D. Cooke sobre la 10 de Mahler, aún teniendo la aprobación de la viuda.

                    Todas estos ejemplos y quinientos más para mí no son suficientes, no sirven para justificar la no necesidad de la partitura como elemento de transmisión de la música.

                    Estará de acuerdo conmigo en que los sistemas de enseñanza musicales reglados abusan de la lectura y carecen de clases improvisatorias, en los conservatorios se forman «lectores». Existen otro tipo de escuelas, la Juiliard School por ejemplo conjuga ambas.

                    No sé a usted, pero a mí me aburre enormemente el estudio del lenguaje musical.

                    Por otra parte se puede rastrear el predominio de la notación escrita en la música occidental, desde al menos los cantorales medievales con escritura de neumas a las modernas partituras en la que los compositores han creado su propia notación ante la imposibilidad del lenguaje musical tradicional para contener lo escrito.

                    Decía Aaron Copland que el mundo del jazz crea problemas en la notación tradicional, los matices rítmicos de los músicos de jazz son tan sutiles que hace casi imposible le poder anotarlas con fiablidad.

                    Como digo la escritura como medio de transmisión de la música es un hecho demasiado importante como para ignorarlo a la hora de definir que es «musica culta» o no, pero no es el único, hay otros.
                    Perdón por la extensión, esto se discutiría mejor en una tertulia con un buen Rioja de por medio que ante un teclado, pero es lo que hay.
                    Saludos

        • Se te olvidó mencionar que los clásicos, con toda su complejidad, o quizá por ella, no saben improvisar.

  5. Juan Gómez

    De repente busco un programa de televisión y encuentro «THIS IS OPERA». Me llama la atención…lo grabo y desde ese momento los disfruto al máximo. Vivo en Colombia y estoy esperando que lleguen los libros para sentarme a leerlos. Saludos

    • De usted, poco se aprenderá.
      Ahora estoy escuchando la 1ª de Brahms por Celibidache-Viena, y no dejo de preguntarme las diferencias con otras versiones que tengo, Szell-Cleveland o Karajan-Berlín y la verdad es que aunque hay diferencias entre ambas, como los tempi por ejemplo, no parece que la improvisación sea algo que las define. A lo mejor mentes más preclaras, sabias, doctas y con un grado de imaginación y fantasía las pueda explicar o inventar, pero lo veo difícil.
      Repito, no pretenda achacar a los demás los defectos propios, eso lo hacen los manipuladores purosm usted da el perfil al 100%, pero yo ya tengo cierta parte pelada por los años.
      Váyase a paseo, le refrescará las neurionas, el oxígeno es bueno para prevenir embolias.

  6. Pingback: Ramon Gener: «“Música culta” es un término que debería estar prohibido»

  7. Nos encanta el programa. Vimos varios en TVE Internacional pero hace varias semanas que no podemos localizarlo ni tampoco verlo a la carta o por internet. Alguien sabe si han continuado emitiéndolo y día y hora?

  8. Ana Raimundo

    Realmente abriste a porta e entrei.
    Grata Ramon :)
    Excelente entrevista.
    Abraços de Portugal :)

  9. Lo había seguido en «Òpera en texans» en TV3 y la verdad es que el tipo es un comunicador y un divulgador de primera.

    Y la entrevista muy bien, también

  10. Servidor prefiere a Dylan tronando en un transistor escacharrao y con interferencias que a María Callas – o al insoportable Freddie Mercury – en un blue-ray, pero…Gener es un genio de la comunicación, me ha hecho oír la ópera de otra manera. No es que ahora me guste, pero algo de respeto me ha infundido. Gracias Ramón. Y gracias por la entrevista.

  11. Gracias Ramón! por el aporte de lo que han dicho los griegos y tu reflección sobre ello.
    Me parece maravilloso lo del asedio y el regreso …lo asociaré a mis propios pensamientos y deducciones …
    Espero poder seguir disfrutando de lo que hagas…me ensánchas el cerebro y el corazón!

  12. Con distinguir la música de lo que no lo es quizá tengamos bastante.

  13. Pingback: Esplendor solamente vocal | Pablo, la música en Siana

  14. Pingback: De los nombres de la música – Sonidos en Siberia

  15. ¡Gracias!

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