Arte y Letras Cómics

Pagando por ello, memorias en cómic de un putero

Pagando por ello, memorias en cómic de un putero
Chester Brown
Ediciones La Cúpula, 2011

pagando por elloCuando la última obra de Chester Brown llegó a nuestro país, dos aspectos de la misma fueron puestos de relieve por lectores y críticos. El primero fue la honestidad de un autor que narraba sus experiencias como john ­argot para putero, en inglés en Toronto, que por otra parte respetaba el anonimato de las trabajadoras sexuales ilustradas en el cómic. El segundo fue su valor como objeto de debate buscado a propósito sobre la prostitución como fenómeno social y su carácter legal y moral. Así, una parte de los comentarios, artículos y polémicas que han surgido a raíz de la publicación de Pagando por ello han venido a dirigir o desviar la reseña hacia esos derroteros. No obstante, si bien consigue cumplir una de sus metas declaradas, ruido mediático y debate han podido tapar el comentario de las virtudes artísticas de esta narración autobiográfica y, en suma, lo entretenido de su relato.

Porque la historia, en el fondo, cuenta una búsqueda personal: la del equilibrio entre lo emocional y lo sexual. Brown arranca el relato con el final de la relación con su tercera novia y su tibia crisis posterior, que le lleva a replantearse a lo grande el porqué de la pareja bajo el paradigma del amor romántico. Reconoce la necesidad del ser humano de arrimar el apio de vez en cuando, claro, pero expresa que no tiene deseo alguno de volver a pasar por una monogamia de compromiso afectivo. Le da una patada fría y técnica al ideal del amor. Sin embargo, más aun con los pies en la tierra, el autor se reconoce algo manco en la técnica de tirar la caña, por lo que ve un problema en lo que respecta al acceso al sexo de forma continuada, sin novia estable. Así pues y descartado el componente emocional de su planteamiento en las relaciones con el género femenino, se propone resolver lo que queda de la ecuación con más resoluciones pragmáticas: aplicando la lógica comercial.

Es en la forma de resolver ese nudo gordiano sentimental donde encuentro uno de los aspectos destacados de Pagando por ello. La obra no es sólo honesta porque Brown nos cuente que tiene relaciones con prostitutas, sino porque nos revela su personalidad, escasa de expresividad emocional si bien no exenta—, y cuya toma de decisiones y planteamientos vitales frente a los dilemas están constantemente dirigidos por un proceso de reflexión y un concienzudo ejercicio de la razón. Hay una clara correspondencia entre el personaje que aparece en las viñetas y la mano del autor que dibuja unas memorias bien ordenadas y estructuradas, casi catalogadas. Dicho de otro modo, la forma de ser de Chester Brown es tan singular y distintiva que si nos contara otra historia personal, ajena al tema de la prostitución, probablemente también nos resultaría interesante. Y ese es un punto importante en cualquier narración autobiográfica.

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8 comentarios

  1. Pingback: Pagando por ello, memorias en cómic de un putero

  2. Las notas de Seth son fantásticas, y además ayudan mucho a comprender a Brown. El hombre da una imagen un poco… «áspera» de sí mismo a veces.

    Y lo de que Brown y Joe Matt discutiendo el amor le hace pensar en dos ciegos describiendo una puesta sol es sencillamente maravilloso.

  3. Ayer comentaba con un amigo este artículo. Yo no he leído nada de Chester Brown, pero me lo han recomendado, también este y tengo curiosidad.
    Este amigo me decía que otra amiga que tenemos en común, feminista convencida y profesional, es admiradora de Chester Brown… ¿Debería regalárselo? En fin, dilemas de esta época.

    • Hola Ramón.

      Chester se considera a si mismo un defensor de los derechos tanto de hombres como de mujeres (otra cosa es que en lo particular cada uno concuerde o discrepe con sus puntos de vista). Respecto de la reacción de los sectores feministas a la obra, afirma que esperaba alguna reacción negativa, pero que al final no ha sido así.

      Te dejo el artículo-entrevista del que saco esta información :

      http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/2271/Chester_Brown_y_la_alegre_memoria_de_sus_putas

      Por lo demás, yo creo que el libro de Chester es un buen regalo. Se puede estar de acuerdo con sus ideas o no, pero la historia es interesante y sus puntos razonados, además de ser bastante respetuoso.

      Y bueno, es una autobiografía. No conozco a nadie que sea admirador de un autor y que no le pique un poco la curiosidad por conocer algo de su vida y milagros.

      Un saludo!

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