
Joe Sacco es un tipo bajito, con gafas y el pelo rapado que arrastra un bloc entre las ruinas de la miseria humana. Joe Sacco es dibujante de cómics pero esto es anecdótico. Lo suyo es contar historias con dibujos, sí, pero también con palabras, por lo que podemos considerarlo un periodista, que es mucho más de lo que se puede decir de algunos ―quizá demasiados― de los especímenes que pueblan páginas y tertulias en medios de comunicación tradicionales. Nacido en Malta en 1960, fueron los relatos de sus padres durante la Segunda Guerra Mundial ―la isla, entonces parte del Imperio Británico, fue duramente bombardeada por las fuerzas del Eje―, los que provocaron en él un temprano interés por las historias de guerra y ocupación. En 1981 se licenció en Periodismo en la Universidad de Oregón. Su deseo era convertirse en corresponsal. Periodista sí, pero también un apasionado de los cómics en un momento en el que el medio recoge los frutos de la revolución propiciada por una cultura underground que ya daba sus últimos coletazos y cuyo cronista de excepción había sido Robert Crumb.
El 23 de abril de 2012 se publicó en España Reportajes, una recopilación de trabajos inéditos que el autor maltés con nacionalidad estadounidense ha ido publicando en diversos medios convencionales ―The Guardian, Details, Times Magazine, Harper’s Magazine…―, en los que confirma que buena parte del mejor periodismo que se puede leer ―y ver― en los últimos años tiene forma de cómic.
Periodismo en cómic o cómic periodístico son etiquetas que pueden levantar ampollas en ciertos ambientes académicos europeos pero que están plenamente aceptadas al otro lado del Atlántico. Las obras de Joe Sacco, así como la de otros como Ted Rall, Patrick Chappatte, Keiji Nakazawa o Greg Cook por citar a algunos, se han convertido en objeto de estudio de las más prestigiosas universidades. No es baladí que el libro lleve por título original la voz inglesa Journalism despejando toda duda que el lector pudiera albergar al respecto. Pero ya saben cómo son los norteamericanos, entregados a eso que han dado en llamar estudios culturales, mientras los europeos preferimos gastar el tiempo en discusiones sobre el estado líquido del agua en la naturaleza.
Sus primeros trabajos vieron la luz bajo el paraguas autobiográfico propio del cómic alternativo heredero de cómix underground de la Norteamérica de los años sesenta y setenta. Todo cambiaría en los noventa. Entre 1993 y 1995 publica Palestina: en la franja de Gaza ―recopilada en un solo volumen en 2001 por Planeta―, donde plasma sus experiencias en unos Territorios Ocupados en los que sumergió durante dos meses. Aquella obra le proporcionó prestigio y algo nunca desdeñable: premios. En 1996 recibió el American Book Awards, reconocimiento asociado tradicionalmente a la literatura lo que de alguna manera une a Sacco con maestros del noveno arte como Art Spiegelman. Desde entonces, sus lápices han recorrido diversos escenarios. Desde la antigua Yugoslavia en Gorazde: zona protegida, El Mediador; de nuevo Palestina, Notas al pie de Gaza; pero también Irak, Chechenia, su Malta natal o la India, para llevar a cabo pequeños trabajos de encargo que son los que aparecen en Reportajes.
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Excelente artículo. Solo un detalle: «Palestina» lo publicó en 2001 Planeta, no Mondadori.
Gracias. Tienes razón, ‘Palestina’ fue publicado en 2001 por Planeta. De hecho esa es la edición que yo mismo tengo. Ha sido un lapsus. Apuntado queda.
Que no se me enfade nadie, pero creo que Hergé-Tintín ya hacía esto: aunque desde una visión diferente, naturalmente conservadora. Al fin y al cabo estoy convencido de que a Sacco, del que conozco bien su obra y la admiro, le hubiera gustado en el fondo vivir el periodismo como al propio personaje de Hergé: de forma ingenua y atrapando siempre al malo.
Fíjense en el tintinesco aspecto de Sacco (tupé incluido) en la foto del tanque.
Sí, puede ser que el propio Sacco, convertido en personaje, recuerde a Tintín. La salvedad es que los de Hergé eran cómics de ficción pura y, sobre todo, aventuras, donde el periodismo era una cuestión colateral.
tienes razon externamente tiene un aire… pero Tintin parecia del Opus (no fuma, no bebe, no folla, no dice tacos ni blasfemias ) y Sacco… va a ser que no
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Hombre, el periodismo es básicamente una aventura subjetiva,, aunque se revista de objetividad, eso que siempre resulta insoportable incluso cuando de ello presume un científico (¿en qué polvoriento estante del conocimiento se guarda ya el paradigma de Newton?). Al final, el escritor no deja de contar lo que (le) pasa, exactamente igual que el periodista. Tintín-Hergé crea un mundo; Sacco, otro. Ambos son creíbles, influyen en nuestra percepción de la realidad, porque los leemos y nos gustan. Buen artículo.
Sacco es un auténtico crack, sin duda alguna se trata de una de las voces más autorizadas para hablar de temas tan controvertidos como el conflicto israelí-palestino, las guerras de los balcanes de los 90 o la guerra de Chechenia. Te cuenta lo que ve, ni más ni menos, sin una visión partidista de lo que pasa y la verdad es que eso se agradece en tiempos en los que el periodismo es, más que nunca, de trincheras.
http://noteniabillete.blogspot.com.es/2011/09/apuntes-de-un-derrotista-de-joe-sacco.html
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«… una recopilación de trabajos inéditos que el autor maltés con nacionalidad estadounidense ha ido publicando en diversos medios convencionales…»
O son inéditos o se han publicado, una de dos.
Soy admirador y seguidor del trabajo de Sacco desde «Gorazde» (desgraciadamente, Palestina ya estaba descatalogada y creo que aún lo sigue estando), y me ha parecido un artículo fabuloso sobre él y su obra. Gracias y enhorabuena. Sólo un detalle, diría que la reveladora cita que da título al artículo, «La paz no va a pagarme el alquiler», la usó por primera vez en uno de sus primeros trabajos menores que recopilan «Apuntes de un derrotista», concretamente en el que narra cómo vivió la primera guerra del Golfo (como «un yonki de la guerra»), y originalmente era «la paz no va a pagarme las facturas». Hablo de memoria, puede que me equivoque. En cualquier caso es un libro muy interesante y curioso una vez conoces a Sacco para disfrutar de sus orígenes, muchísimo más Crumb que el Sacco adulto. Un saludo!
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Os invito a leer mi reseña de la última obra de Joe Sacco, ‘La Gran Guerra’, una panorámica de la batalla del Somme de 7 metros y 30 centímetros de dibujo continuo, una obra más cerca del arte que del cómic:
http://despuesdelhipopotamo.com/2014/04/16/la-gran-guerra-de-joe-sacco/
Un saludo cordial.
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Se me ha hecho un poco largo. Demasiados nombres de autores y obras a discreción después de la sección «El periodista entre viñetas».
Gracias por el artículo, de todos modos.
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