
Qué limpia es Inside Llewyn Davis; casi podrías comer en el suelo, de lo bien fregadita que está. Hollywood vuelve a comportarse como los helvecios de aquel Astérix, lavando y encerando para que todo luzca impoluto, arrancando casi sin frotar la grasa que no puede esperar. Los peligrosos del pop siempre han sido desinfectados fílmicamente para que nadie se escandalizara (o agarrara ideas imprudentes) al ver los biopics. Recuerden Gran bola de fuego (aka Gran Bola de Estiércol), un filme más relamido que La bella y la bestia, pese a que en él Dennis Quaid (¡Dennis Quaid!) interpretaba a Jerry Lee Lewis, el fulano más embrutecido del rocanrol primitivo, un menda canelo que, tras pergeñar la música más devastadora que había escuchado la humanidad desde lo de las trompetas de Jericó, se casó con su prima de trece años, cometiendo así criptoincesto + filopedofilia en un inigualable cóctel de depravación. O agarren a Ray Charles, un hombre fuertemente sujeto a las pasiones, un tipo que conjugó los apetitos sexuales de Georges Simenon y la voracidad narcótica de Oriol Llopis, cuyo biopic (Ray, 2004) era tan fiel a la realidad como Raza, el filme de Francisco Franco.
Y ahora, como decíamos, le ha tocado el turno a la escena de cafés y músicos folk de Greenwich Village (NY) durante los primeros años sesenta, que los hermanos Coen han pintado libre de mugre y ojeras amarillentas en su último filme Inside Llewyn Davis. De acuerdo que se sitúa en 1961, un año razonablemente inocente en la historia de los sixties. De acuerdo que no se trata de un caso tan grave como los dos mencionados más arriba (o la cómica What’s love got to do with it?; o la pestilente The Doors, de Oliver Stone; etc.) pero me da a mí que el Village contaba en su censo con más beatniks insomnes, tuberculosis en ciernes y sótanos reumáticos. Observen también la barba fílmica de Llewyn: está más podada que la de George Michael. Fuera del set de Corrupción en Miami nadie osaría lucir un vello facial así, y menos en el folk. Mucho me temo que esas cerdas simbolizan el tipo de filme que es Inside Llewyn Davis: una versión Ausonia del underground folkero del café Wha? y el Gaslight. Por no decir que la película, por muy bien filmada que esté, es más aburrida que ver pintura secar.
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Se agradecen mucho trabajos como este, que limpian y desbrozan para ofrecernos bonitos tesoros.
Además de eso, la peli del Llewyn Davis se me hizo también a mi insoportable. El protagonista es irritante. Es lo que pretendian los directores? Si la razón de ser de la película es mostrar como en la vida hay gente a la que solo le pueden salir mal las cosas porque son bordes sin remedio, misión cumplida. Por lo demás un fiasco total. Bueno, total no: Garrett Hedlund y John Goodman: memorables.
Lo de la «disneyficación» del personaje de Ray Charles en su biopic es de juzgado de guardia: me entraba la risa cada vez que veía a Jamie Foxx meterse un chute de heroína delante de una puta, repitiendo como un disco rayado: «Esto no es para ti, muñeca. Las drogas han arruinado mi vida»… Joder, las primeras diez veces tiene un pase, pero es que el tío se metía de todo y le importaba un carajo. ¿Y esa escena en la que se niega a dar un concierto en una sala que no admitía espectadores negros? Pura invención de los guionistas para hacer parecer a Ray Charles un adalid de los derechos civiles en los USA. Y lo peor es que Foxx se llevó el Óscar al mejor actor por hacer muecas y sacudir la cabeza como un tentetieso, mientras fingía tocar el piano de forma muy poco convincente. De traca.
Gran artículo, Kiko.
Gracias por incluir a algunos de mis artistas preferidos: Sybille Baier (¡buf!), Jackson C. Frank (pobre hombre) y Judee Sill, sobre todo. De esta última, no hay canción que me emocione tanto como ‘The Kiss’.
Y gracias, también, por descubrirme a Anne Briggs; ¡qué voz!
Respecto a Linda Perhacs, va a publicar un nuevo álbum en marzo de este año: http://asthmatickitty.com/merch/the-soul-of-all-natural-things/
Y de Tim Hardin, bueno, qué mas se puede decir. ‘Black Sheep’ Boy’ es mi favorita. Destacable también el álbum del mismo título que publicó Okkervil River.
¡Saludos!
Resumiendo: a ti te mola el folk desde hace años y te has ofendido con la peli de los Coen porque no retrata el ambiente como a ti te molaría. Así que no has entendido nada porque te has aburrido buscando colillas en el suelo y grasa en los pelos.
Es una peli de los Coen, ellos son así, tienen su universo y se cachondean en la puta cara de toda América y parte del extranjero. En este caso, la tuya.
Creo que caes en lo que le criticas si de este artículo te quedas con lo que dice de la película de los Cohen y te pierdes los 15 temazos, que son el meollo. A mi, por lo menos, que me gusta esta música, desde la primera canción se me olvidó que estábamos hablando de ellos.
Muchas gracias por la selección, me parece la hostia y no conocía a casi nadie.
Salud
Totalmente deacuerdo con UNO. Parece mentira que se hable tan equivocadamente del cine de los Cohen (ahora lo que mola es decir que no mola) sin tener en cuenta que sus películas SON CUENTOS. Aunque partan de supuestos hechos o historias reales, cualquiera que haya visto todas sus películas, sabe que la ficción es lo que manda en ellas, pero no, mola mucho más ponerla a parir por no ser fiel a la realidad. Como si alguna vez lo hubieran sido!!
Oye, eso de calificar a Wilco como ‘plomizos’ a punto está de arrebatarte toda credibilidad…
Pingback: ¡Fuera del coche, Ochs! 15 folkies de carne y hueso (para Jot Down)
Ok, son los Coen, y??? La peli es mala, la barba es horrible, el gato un genio y el alto de Girls, el mejor junto a Goodman…
http://acanaya.blogspot.com.es/2014/01/inside-llewyn-davis.html
Redonda la lista de Kiko Amat, transitando de joyas completamente desconocidas (David Blue, Linda Perhacs) a gente que sí fue reconocida pero se merecen un lugar clave (Tim Hardin, Phil Ochs), más ahora que hay tanto gilipolleo con el rollo folkie. La peli, habrá qué verla…
No tenía pensado ver la peli de los Coen pero un problema con los horarios me empujó a meterme en la sala en la que la daban. No esperaba gran cosa y, quizás por ello, la película me gustó. Nunca había visto reflejada en una película -al menos que yo recuerde, aún menos una película de grande presupuesto- la escena musical del Greenwich Village de la que salió Bob Dylan, Solo por eso mereció la pena.
La película inicialmente iba a estar basada en la figura de Dave Van Ronk pero luego los Coen optaron por seguir su propio camino.
Una lectura que se puede hacer de la película es que supone un crochet de derecha al tan cacareado sueño americano. Tras leer la mayoría de las mini-biografías de cantautores que apunta el autor del artículo he llegado a la conclusión de que a lo mejor la peli de los Coen no está tan alejada de la realidad. Y es que el peor enemigo que alguien puede tener -independientemente del talento que atesore- es uno mismo.
Interesante la nómina de cantautores propuesta. Y sí, Gene Clark chirría en ella. Luego, uno se pregunta también qué demonios pintaba alguien con pánico escénico en el festival de Woodstock
El folk no tiene porque ser sentido y llorón. Como en casi todo, siempre se agradece un poco de sentido del humor. Por eso echo de menos en la lista a alguien como Peter Stampfel, que además de sus irreverentes grabaciones con los Holy Modal Rounders, participó en el insuperable (y desternillante) festín folk «Have Moicy» y cuyo último disco, ya septuagenario, al alimón con Jeffrey Lewis, es uno de los mejores del año pasado. Adjunto enlace a la breve reseña que escribí sobre él por si a alguien le interesa echarle una ojeada:
http://bailarsobrearquitectura.wordpress.com/2013/09/05/hey-hey-its/
Saludos,
Iago López
Tenéis que subir a Spotify la lista de esta selección!
Que no, que el autor ha dejado bien claro que ha confeccionado la lista a partir de su colección física, como para destacarse. Excusatio non petita, enhorabuena por tenerlos todos en vinilo pero al lector le sería útil una lista de Spotify!
Me ha gustado el artículo, pero echo en falta a Tom Paxton. Escuchen sus canciones Last Thing On My Mind o I Can’t Help But Wonder Where I’m Bound.
Mil gracias, unos cuantos conocidos, pero muchos mas por conocer. Se agradece mucho.
Yo me he hecho una lista Spotify para mi consumo personal, asi que la comparto
http://open.spotify.com/user/cielovacio/playlist/1gJELGSk8obAnH27YN8Pz7
¿Plomizos Wilco? ¿No querrá decir Fleet Foxes, o Dr Dog? Entérese Kiko, y tiemble: Bill Fay sacó el quizá mejor disco de 2012. Y producido por el ¿plomizo? Jeff Tweedy.
Pufff….a mi la peli me ha gustado mucho. Falta de rigor histórico? No lo se …la peli es una historia con un contexto y con unos parámetros habituales en todo lo que hacen los Coen no? Quedarse en la barba del protagonista me parece apuntar muy bajo.
La película solo se nombra para dar paso a una lista increíble de músicos folk poco reconocidos. Algunos de ellos desconocidos totalmente para mí, lo cual te agradezco de veras.
Tampoco es que sea una crítica terrible de la misma, que por cierto es preciosa pero por momentos un poco aburrida.
Criticar a Wilco es mal pero como después incorporas a la lista a Bender queda todo perdonado.
Gran artículo.
lo diré en catalán, «Corpresa i esmaperduda» me ha dejado el artículo, no solo por decir sin pelos en la lengua lo que piensas sino por toda la materia prima que acabo de encontrar.
Lo he disfrtuado y saboreado por todo lo que he aprendido en poco rato
si tenes los discos no podrías subir los de phil ochs en calidad flac por favor no se consiguen en ningún lado acá en argentina
= (