Son las chucherías de la literatura, aunque para muchos no comporten un gran valor. Con frecuencia los adultos miramos la literatura infantil con condescendencia y no le perdonamos sus faltas, olvidando que un buen libro para niños es como una buena bicicleta para niños: tiene que ser pequeña, correr mucho, incorporar muchos colores y, sobre todo, aguantar todos los trotes. Olvidamos eso y que, por supuesto, hay bicicletas pequeñas pero matonas mejores que la mejor bicicleta de adultos. Hoy nos preguntamos cuál es la mejor saga de literatura infantil, y cuáles añadirían ustedes.
__________________________________________________________________________________________
Los tres investigadores
Tres amigos, que son un festival de los estereotipos —el gordito inteligente (Jupiter Jones), el gafotas que era una rata de biblioteca (Bob Andrews) y el cachas corto de luces (Pete Crenshaw)—, crean una agencia de investigación como pasatiempo juvenil. Y resuelven todos sus casos, obviamente, contando con la ayuda ocasional de Alfred Hitchcock. Y qué casos: el loro tartamudo, la calavera parlante o el caballo decapitado, por citar algunos de los más rimbombantes. Lo mejor de todo era su cuartel general: ¿quién no soñó con tener una guarida con varias entradas secretas en la campa de un chatarrero? Hasta su nombre era genial: el Patio Salvaje, que presumo que en su adaptación cinematográfica los exteriores podrían localizarse en la Cañada Real.
__________________________________________________________________________________________
Los cinco
Se trataba de un grupo de rima fácil que parece diseñado con cánones políticamente correctos de la actualidad con dos chicos (Julian y Dick), una chica (Ana), una chica visibilizada como chico (Georgina-Jorge) y un perro (Tim). Pero sus andanzas eran de otra época; baste recordar una de sus más famosas cuando alquilan unas caravanas ¡tiradas por caballos! para irse de vacaciones. Y siempre se metían en líos, aventuras que resolver y misterios que aclarar, aun poniendo en peligro sus vidas. La verdad es que, como un niño dijo: «pero si en el bosque había un lobo, ¿cómo dejaron sus papás ir sola a Caperucita?». Pues eso, que sus padres no escarmentaban. Por último y no menos importante: eran sumamente adictos a la cerveza de jengibre.
__________________________________________________________________________________________
Cincuenta sombras de Grey
El gran bombazo de la literatura prepúber de los últimos años. Una historia arriesgada y nunca vista (Anastasia Steele, la chica inocente, se enamora de Christian Grey, el guapo malote rico) con moraleja confusa para los estándares habituales puesto que parece que al final no es mejor dar que recibir. Tal vez se abuse de la doctrina cristiana con lo de poner la otra mejilla y la chica acabe recibiendo como una estera, pero queda claro que su diosa interior se lo ha buscado y aquí paz y después gloria. Sea como sea, debemos agradecer a esta saga la inclusión en nuestros vocabularios de exclamaciones perrunas como UAU.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Es un sueño imposible que lean a Ayn Rand.Los profesores progres no lo permitiran
Éste no ha leído lo que ponen después en la definición del libro. jeje
No me parece mal que los profesores progres no permitan leer la obra de una escritora con claros tintes fascistas
¿Tintes fascistas?¿Una autora que exalta la individualidad por encima de todo? Debes ser de esos que tan pronto etiquetan algo que les disgusta como nazi como lo califican de etarra ( ¿pepero insaid? )
De Ayn Rand sólo he leído «La rebelión de Atlas» y no me parece que la narrativa sea tan mala como dicen muchos críticos… y su filosofía egoísta me parece absurda en líneas generales pero aún así saqué cosas a tener en cuenta
La narrativa es pesima, el fascismo se ve por todas partes (igual usted no ha sido capaz de verlo, lo cual no dice mucho en su favor) y su alegato neoliberalista es tan absurdo como su comentario de pepero insaid…(por cierto señor culto, creo que queria decir inside)
Detesto las ideas de Ayn Rand, pero confundir sus ideas con el fascismo es de nota. Concretamente esta nota: cero.
«Manolito Gafotas» no está mal, pero no deja de ser un «El pequeño Nicolás» wanna be.
No lo podías describir mejor…
…con la diferencia de que El Pequeño Nicolás, además de ser el original, es mucho mejoir.
Aunque hoy estén alejados de la ética y estéticas modernas: Guillermo y Celia
totalmente de acuerdo! aunque me quedo con celia…
añadiria sandokan a la lista
y… aunque figura en un comentario anterior: el Pequeño Nicolás
Faltan un montón!!
– Celia y sus variantes (Cuchifritin, Matonkiki…)
– El club de los 7 (No, no es lo mismo que los 5)
– Pesadillas (Muy conocidas en los ’90-’00)
– …
Me falta la saga de «Aventura en…» y «Misterio en …» de Enyd Blyton. Y naturalmente Sandokan
Me parto. ¡Qué mala leche!
Los Cinco y no se hable más, me voy a merendar.
El pequeño vampiro
Y ¿dónde está El pequeño vampiro? :(
Si entiendo bien el sentido que le dan a «literatura infantil», Papelucho, de Marcela Paz, El Señor de los Anillos, de J.R.R Tolkien y la serie de Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle.
Pues aunque sean cómics, yo como literatura infantil de altura, de aquella que genera preguntas irritantes -como deben ser las buenas preguntas-, voto por Tintín.
Falta Kika Superbruja… :(
Donde estén los libros de Dr. Seuss que se quiten los demás.
Jo, yo con «los cinco» me lo pasaba genial. Hasta me corté el pelo para parecerme a Jorge :-). eso si, se pegaban unas meriendas en casa de la tia Fany que me daban un hambreeee…
Sin enbargo mi hijo devoró » Harry Potter» asi que voto por los dos.
Pero «cincuenta sombras de Grey» no es literatura erótica para marujas? Pues yo pensabaque sì. ¿Por qué está en esta lista? Perdón por lo de «para marujas» pero así la definían los criticos.
Ay, Carmencita. Ay.
Ay, Carmencita ¿que? ¿Qué pasa? Que va con ironia y no lo he pillado.? Eso me pasa por leer una revista para listos y «curtos». Pues me voy ahora mismo a leer el Hola!
¿Ayn Rand y 50 sombras? Jajaja
Si es que son la mar de ocurrentes, ¿eh?
¡¡Gullermo el Proscrito!!! ¡¡¡Mucho más divertido que los sosainas de los Cinco!!!
Guillermo el travieso ¿no? Creo que «el proscrito» es sólo un libro, pero hablo de memoria. Eso lo leía mi padre de niño, y actualmente tiene 80 años. Mi generación es más de Enid Blyton, aunque yo más que Los Cinco leía una saga que se titulaba «Misterio… y no sé qué más». No sé si eran 7 como dice más arriba, sólo me acuerdo que había un niño gordo y listo, que creo que era el líder, llamado «Faty».
Pingback: Bitacoras.com
Que bien me lo pasaba con Flanagan, personaje de Andreu Martín y Jaume Ribera.
Un diez para Flanagan, que fue la primera dosis de mi afición a la lectura.
Yo recuerdo leer varios libros de Fray Perico de chiquillo.
Yo aprendí a leer con Agatha Christie.
Trabajo en edición de LIJ (literatura infantil y juvenil), el autor de este artículo no sabe mucho de literatura infantil y además está bastante desfasado. 50 sombras de Grey??? WTF?
Además de los Cinco y los 3 investigadores(estos últimos flojitos en mi opinión), yo crecí con:
Los siete secretos
La saga «Aventura» de E.Blyton
La saga de la familia Mumin
Mafalda
El pequeño Nicolas
La saga «Oscar», de Carmen Kurtz
Los Hollister
Ауи Яаид ио арта раяа Ряогяэс иу «Иасноэсколаяэс» ;)
Aunque no sean una saga al uso, los libros de «Elige tu propia aventura» eran muy divertidos y animaban a las primeras lecturas, que es de lo que se trata en literatura infantil.
Hay algunas cosas raras en esta encuesta…50 sombras literatura infantil? pero que me estan contando??? Sin duda voto por Los Cinco, los libros de mi infancia y despues por Harry Potter, los de mi adolescencia. Pero a Harry Potter lo pondria mas bien en juvenil que infantil. ..
Saludos:
Saludos:
Creo que se están mezclando algunos conceptos en los comentarios.
Mi infancia está llena de recuerdos magníficos de títulos de Agatha Christie, Julio Verne, Conan Doyle. Y no creo que puedan clasificarse como literatura infantil. Más bien, novelas universales que pueden gustar a todas las edades.
Pero si a eso vamos, yo rompo una lanza por la colección:
«Cuatro Vientos», editada por Noguer.
Si, esa. Los títulos de «Pequeño Zorro», «Tres cazadores en Siberia», «Aventura en los Andes», «La Isla de los Delfines Azules», «Orzowei» y así durante decenas de títulos.
Bueno, honradamente sólo llegué hasta «Dani, campeón del mundo» (nº 16, citando de memoria) de Roald Dahl. No puedo avalar a partir de ahí.
Por lo demás mi más eterno cariño a «Los Tres Investigadores» y a «Los Cinco», verdaderos niños aventureros y detectives.
¿Que hoy no haya quien se lo crea hoy en día?
Tampoco es muy lógico un gafotas volando en escoba (por cierto, a nadie le parece un plagio de «Escuela de Brujas»?). O si a los clásicos acudimos, una niña repipi debatiendo con un huevo parlante o un niño criado por lobos que no camine a cuatro patas. Que si, que si, que en la original logra que las vacas aplasten hasta la muerte al tigre.
Magníficas lecturas, para recordar.
Debo admitir que no conocía ninguno de estos títulos, (con excepción de Harry Potter, ¿y qué hace allí 50 Sombras de Grey?), y la verdad es que soy un lector apasionado desde la infancia. Si a mí me lo preguntan, la mejor saga infantil que conozco es Las crónicas de Narnia, me parece un ejercicio maravilloso de imaginación por parte de su autor, con valores y personajes inolvidables.
Está por verse aún que clase de historias nuevas surgirán para las próximas generaciones, ojalá siga habiendo literatura de calidad para niños y jóvenes.