Política y Economía

Así que quieres ser presidente…

Foto: Marc Nozell (CC)
Hillary Clinton. Foto: Marc Nozell (CC)

Supongamos que tenemos un político con cierto talento, mayor de treinta y cinco años, y con cierto reconocimiento y fama en Estados Unidos. No es demasiado joven, no es demasiado viejo, habla bien en público, es modestamente respetado por las bases del partido y los medios, ostenta un cargo o puesto de trabajo que le da cierta reputación y prestigio y no tiene esqueletos en el armario. Es, digamos, el clásico político con potencial; alguien que puede aspirar, bajo las circunstancias adecuadas, a ser candidato a la presidencia.

Bueno, estamos a año y medio escaso de unas elecciones presidenciales en Estados Unidos. Supongamos que este hipotético político (de momento, casi siempre varón), tras consultarlo con su familia, compañeros de partido, amigos, donantes y su ego  decide dar un paso adelante y presentarse a las primarias de su partido para aspirar a ser uno de los candidatos a la presidencia el 2016. ¿Qué tiene que hacer?

La verdad, el candidato tiene ante sí una tarea complicada. Para empezar, si quiere ser un candidato modestamente viable debe convencer a al menos una parte de las élites del partido de que su candidatura va en serio.

Una campaña presidencial siempre ha sido una empresa carísima, incluso antes de estos tiempos de recaudaciones épicas y donaciones casi ilimitadas. El candidato deberá, si quiere llegar lejos, demostrar una cierta capacidad para atraer talento organizativo (jefe de campaña, analistas, encuestadores, organizadores) y tener el dinero para poder pagarles. Durante los primeros meses de preparación, incluso antes de hacer oficial su candidatura, el político se dedicará en paralelo a reclutar a profesionales competentes en esto de ganar elecciones y a construir una infraestructura para recaudar fondos que pueda sostenerla.

El cortejo de las élites del partido es una «primaria invisible» donde el establishment del partido determina quién tiene números para poder ganar. Estas élites no son un bloque unificado, ni para los republicanos, ni para los demócratas; el establishment habitualmente no escoge un candidato, sino que sanciona la viabilidad de varios. La lista no es explícita y pública; no hay un comité que decida, ni nada por el estilo. Lo que acaba sucediendo es que cuando empiezan los debates y los candidatos lanzan sus campañas hay unos cuantos que serán capaces de construir una organización llena de gente con experiencia, una maquinaria de recaudar fondos con acceso a donde está el dinero, y de forma crucial, buenos contactos sobre el terreno en Iowa, New Hampshire, Carolina del Sur y Nevada, los primeros estados en votar.

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10 comentarios

  1. Todos los políticos de élite son psicópatas , pues la práctica del poder, por su tendencia hacia la polaridad negativa, así lo exige. Pero además hay que saber que existe un ente no visible llamado los Illuminati que es quien decide cual miembro de su grupo será el que ostente un cargo principal, ya sea público o privado, no solo en Estados Unidos sino en cualquier otra parte, pues por medio de estos psicópatas es que instauran sus politicas dirigidas a la producción de dolor y sufrimiento, y asi obtener éteres puros negativos de los cuales viven esta serie de depredadores superiores a los humanos, que son los dueños y manipuladores de la densidad.

    • Hasta el día ne el que llegue «El Elegido», aquel humano que ha transcendido sus sentidos básicos y es capaz de percibir las fluctuaciones del éter. La sociedad secreta (cuyo nombre no puedo divulgar porque aún no se me ha ocurrido nada suficientemente chulo) lleva siglos esperando su llegada para protegerlo de los Illuminati, educarlo en el uso de su gran poder, y salvar por fin a la humanidad del dolor y la conspiranoia. Próximo best-seller!

    • Ace of Spades

      ¿Te encuentras bien? Creo que se te ha aflojado un poco el gorro de papel albal.

    • Jimbojones

      Nos ha descubierto.
      Corred!

  2. El contraste entre el articulo y el primer comentario de wilmar es fantastica

    muy buen articulo, supongo que ron paul tendra otras motivaciones para seguir en campaña, al ser un politico con una ideologia marcada permanecer en campaña le permite divulgar sus ideas.

    • Un genio Ron, y su hijo Rand, libertarios ellos, escritores de Best-Seller y versos sueltos en este circo de barras y estrellas. Desde Ross Perot no se veía nada igual… Y bueno Hillary tiene la baza ganadora, es mujer, como Obama es afroamericano (¿Alguien se acuerda de Herman Cain?), y en el futuro, algún latino u homosexual. Discriminación positiva se llama, aunque el victimismo es mejor…

  3. En la penultima temporada de The West wing todo este proceso estaba bastante bien representado si no recuerdo mal.

  4. Cide Hamete

    Siguiendo a jramon aquí arriba: Roger, ¿consideras que esa temporada del Ala Oeste es fiel a la realidad?.
    Conociendo que los yanquis no inventan nada, o casi nada, para la tele, supongo que sí

    • Bueno, sin ir más lejos en The West Wing se inventaron un presidente de los EEUU honrado, sincero, pacífico, buena persona e independiente en sus decisiones de política exterior del lobby armamentístico, primando el bienestar de todos los pueblos del mundo, a su cuidado por la gracia de Dios. Todo real como la vida misma.

  5. Pingback: Así que quieres ser presidente...

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