
En una salita pequeña de la casa de mis tíos, particularmente fría en invierno, y todos con los pies metidos debajo de la mesa camilla, tuve mi primer contacto con el Carnaval de Cádiz. No recuerdo muy bien la fecha aunque sé que fue a toro pasado porque mi primo metió un vídeo VHS con la final del (Teatro) Falla grabada del especial de Canal Sur. Hubo dos chirigotas especialmente brillantes en el Carnaval de 1996. La ganadora fue Una Chirigota con Clase, con letra del Lobe (José Luis Ballesteros) y música de Bustelo Sánchez. Con su tipo de niños pequeños —tipo es como se denomina al personaje— se llevó de calle el primer premio. Su estilo fue muy original y su estribillo pegadizo todavía se canta. El tercer premio, otra joya, fue Las Marujas, un nuevo puntazo del Selu (Jose Luis García Cossio). La agrupación entraba magistralmente en el tipo e iba en la mejor línea de Los Lacios, primer premio del año pasado y que me había visto en bucle una decena de veces.
El Carnaval de Cádiz es uno de los más famosos de España y cada vez despierta más fascinación entre aquellos que vivimos pasada Puertatierra. Todos los años, en algún momento de febrero, los informativos nacionales hacen algún breve comentario sobre la fiesta, especialmente si hay algún tipo llamativo (véase al Gobierno en pleno), y compartiendo mención con el Carnaval de Tenerife en el apartado de curiosidades nacionales. Este año seguro que harán comentarios con más razón siendo los primeros carnavales de «la era Kichi» —reconocido comparsista en la agrupación de Jesús Bienvenido—. Una anécdota que hace categoría sobre hasta qué punto se ha normalizado la convivencia del poder político con el carnaval, algo que ni mucho menos ha sido así a lo largo de la historia.
Desde el siglo XVI al XIX se sucedieron los intentos de prohibir los Carnavales de Cádiz (ya se sabe, preocupación con la moral cristiana), pero incluso bajo asedio francés y el reinado de Fernando VII la fiesta jamás cesó. Dado que a las autoridades les fue imposible reprimir esta, optaron por intentar regularla, apadrinándola desde el Ayuntamiento en 1861. Como cuenta Alberto Ramos Santana, esto llevó a que en ocasiones se restringiera el uso de máscaras, se publicasen reglamentos de buenas conductas o se pidiera tener licencia para poder cantar —presentando previamente las letras y a los componentes de cada agrupación, un mecanismo que se empleaba como censura política—. Las coplillas y libelos satíricos han sido de siempre algo muy nuestro, y en carnaval la crítica era dominante, lo que generaba frecuentes tensiones con las autoridades.
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Muy bueno, ¡Gracias!
Enhorabuena por el artículo, consigue hacer entendible para alguien de fuera la magnitud del Carnaval de Cádiz. También es de agradecer la explicación de las distintas modalidades (no todas las agrupaciones son chirigotas, como así parecen creer algunos medios).
Me gustaría hacer, no obstante, un inciso que es meramente anecdótico dentro del artículo pero que se trata de un dato falso. Paco Alba no crea la modalidad de comparsas en 1975 con Los Belloteros. La modalidad de comparsas surge en el año 1960 como respuesta de la organización del concurso al «fenómeno Paco Alba», consistente en las novedades en afinación, músicas y letras que dicho autor traía con sus chirigotas.
En 1975 la modalidad de comparsas ya tenía 15 años de vida. Lo que ocurrió ese año con relación a Paco Alba fue que, a pesar de presentar el una chirigota – Los belloteros- el jurado del concurso decidió darle un primer premio especial compartido en la modalidad de comparsas. Un suceso histórico puesto que ha sido la única ocasión en la que un jurado ha cambiado a una agrupación de categoría.
Hay otros datos como el número de componentes en los coros de principios de siglo XX que, creo, tampoco son completamente exactos.
Aún con todo ello, vuelvo a reiterar mi enhorabuena a la labor de Pablo Simón. Es difícil explicar con esa facilidad y de forma detallada la gran cantidad de tecnicismos y peculiaridades que se manejan en esta fiesta.
¿Francisco José Fernández el Yuyu? Picha, es que ni se le parece. Es José Guerrero Roldán… ay dios mio lo que hay que leer
Poder disfrutar de este artículo en Jot Down es una auténtica alegría.
El Carnaval de Cádiz lo tiene todo:
– Tiene la gracia y el salero de las chirigotas.
Especial atención a los cuplets que Pablo apuntaba de «Una chirigota con clase» (https://youtu.be/shBjJL-5g3s?t=8m17s), son una maravilla.
Pero, sin duda, un referente en esta categoría es José Luis García Cossio, el Selu, el más fiel al tipo y el máximo exponente del doble sentido: «Los Enteraos» (https://www.youtube.com/watch?v=QkEdz2bl93U), el mayor cajonazo de la historia del carnaval. Tal fue el escándalo que los ganadores de ese año, los Tijeritas, dedicaron un pasodoble a Los Enteraos al año siguiente (https://www.youtube.com/watch?v=8Wl-9-rtG4Y). Como extra, otra de sus grandes chirigotas: «Lo que diga mi mujer» y su pasodoble al perrito (https://www.youtube.com/watch?v=YtsQI7PG1WA)
– Tiene la belleza de las comparsas.
Tema complejo en Cádiz determinar el mejor comparsista. Para un servidor: Martínez Ares (https://www.youtube.com/watch?v=qmNvFnVMXMM).
21:06 Ha dicho el Santo Padre – LOS MISERABLES (1993). «Qué fácil es recordar los mandamientos viviendo como un marqués.» El revuelo causado le costó a Ares la expulsión de su cofradía.
23:14 Sin tu melena al viento – LA VENTOLERA (1994). Pasodoble consecuencia del anterior.
25:24 Acércate Torito – LA VENTOLERA (1994)
39:31 Carnecita de gallina – LOS PIRATAS (1998). El título es el fiel reflejo de la realidad que acaece al escucharlo.
42:02 Con Permiso buenas tardes – LOS PIRATAS (1998) Sin duda, el pasodoble al que más lágrimas he entregado.
Tampoco se me olvida el pasodoble: «Era un 4 de diciembre» de Los Piratas (https://www.youtube.com/watch?v=LhWnnXAcpxY) Recientemente de moda por interpretarlo el Kichi en un mitin (https://www.youtube.com/watch?v=9ZMohdvppyk). Dejando de lado los partidos, es un orgullo para los gaditanos y, por el sentido del pasodoble, para los andaluces, el gesto del alcalde de Cádiz reivindicando las manifestaciones del 4 de diciembre en Andalucía.
– Tiene el homenaje.
Como el de Antonio Martín, otro de los grandes comparsistas, al algecireño Paco de Lucía. Fue cantado en el Falla a escasas horas de su muerte: (https://www.youtube.com/watch?v=RoognZ0KMXg)
También el de los integrantes de la Chirigota del Love, al hombre visible de la misma, el Love: (https://www.youtube.com/watch?v=8P8q8Ij-YTA)
Así como Martínez Ares a Carlos Cano: (https://www.youtube.com/watch?v=2NgFWdzplrE) «Se paró su corazon y al mismo tiempo se paró el de toda Andalucía»
– Tiene, por supuesto, la crítica.
Como apuntaba Pablo Simón, la de Los Yesterdays (https://www.youtube.com/watch?v=D8ncjJPjnBA), que es una obra de arte de Juan Carlos Aragón al «servilismo mamón de las marmotas de Andalucía». Del mismo, «Esta la canto en gaditano» (https://www.youtube.com/watch?v=az9VQIk390c). Así como «Igual que en una mezquita» (https://www.youtube.com/watch?v=GgnkDWoIj4k)
Un brevísimo e incompleto resumen de la idiosincracia gaditana. Cada día estoy más de acuerdo con el gran Benito Pérez Galdós al hablar de la peculiaridad de la conexión de Cádiz con la península: «El largo istmo que sirve para que el continente no tenga la desdicha de estar separado de Cádiz»
Un repaso espectacular para los que nos acercamos a la Tacita en febrero desde fuera de Andalucía. Increíble el pasodoble de la chirigota del Love, me ha emocionado mucho! Gracias por enseñarnos un poco más de vuestro maravilloso universo de carnaval.
Aparte del apunte del Yuyu, se considera que la comparsa empieza (porque así lo decidió el jurado entonces) en 1960, con la chirigota Los Pajeros, que gano el primer premio en comparsa que hasta entonces no existía, de Paco Alba (se puede ver a la comparsa «Medio Siglo» en 2010 rememorando este hecho). De hecho, Paco Alba deja la comparsa en 1973, tras un segundo premio «polémico» contra «Capricho Andaluz» de Antonio Martin.
Gracias por el articulo!
Pingback: Cádiz es Carnaval (Ole, ole mi Cai)
Buen artículo, no es fácil presentar una fiesta así al público no iniciado. Añadiria una descripción de los cuartetos y a la interminable lista de nombres sumaría a Tino Tovar o Julio Pardo. A ver si el mes que viene leemos un artículo así sobre las fallas.
Pero Carlos, ¿es que eres valencià, che…? ¿Y te dejan salir para Las Fallas?
….
No estoy de acuerdo con eso de q Cadiz es carnaval. Muchísimos gaditanos estamos hartos de q se identifique a la ciudad más antigua de Occidente con los chistes y el carnaval. El carnaval de Cádiz es la fiesta del populacho, que lo usa como pretexto para emborracharse y acabar vomitando y orinando en las esquinas. Hay un porcentaje alto de gaditanos a los que el carnaval no nos gusta en absoluto. Y es que ver al pescadero con la vena del cuello saltada encima de un escenario vociferando su versión de lo gracioso a algunos nos parece patético. Lo dice un gaditano cansado de tópicos cutres.
Eso vale para cualquier fiesta popular. A ver si te crees que a todos los navarros les gustan los toros y a todos los valencianos les gustan los petardos…
La palabra «populacho» define más a usted que a los gaditanos. Yo soy gaditana y doctora (lo que, supongo, para usted, me saca de lo que pretende definir con esa palabra) y disfruto del Carnaval, cante un pescadero o un ingeniero (por cierto, conozco a varios con esta profesión que salen en agrupaciones). Por supuesto que tiene todo el derecho del mundo a que no le guste la fiesta, e imagino que nadie de fuera de Cádiz piensa que le gusta al 100% de los gaditanos. Pero el tono despectivo con que define a los que sí participan en él creo que explica por qué es necesario que al menos unos días al año el populacho se deje escuchar…
Totalmente de acuerdo…el carnaval de Cádiz desde hace ya bastantes años, mediados de los 90, ya no es lo que era…demasiada hipocresia de los gaditanos con su ciudad, mucho te quiero Cádiz y después todos sacan a ‘mear y cagar’ sus perros por la ciudad…y mejor no hablar del trabajo, los políticos no dan empleo, pero las colas para comprar entradas se forman en horario laboral y los que a ella acuden tienen pinta de todo menos de ingenieros o abogados. En fin que no me quiten el carnaval, casi mejor que no traigan el AVE o no desdoblen la autovía y sigamos pagando peajes para llegar a la capital de Andalucía
Se retransmiten bastante antes del 89 con Canal Sur, anteriormente se hacía mediante la conexión regional de TVE. Recuerdo haber visto a ”las momias de güete», del 85, si no me equivoco.
Y la «boda del siglo» en el 82
Es de 1986, el año del cajónazo de los cubatas. Mi primer carnaval y efectivamente se televisó a través de Tele Sur, filial de TVE.
Buena introdución para los no iniciados al Carnaval, ese grito popular de libertad.
Este año, atentos a la chirigota del Selu (https://www.youtube.com/watch?v=qI1lzXdX4gA) y, por supuesto, a la vuelta del más grande, Martínez Ares (https://www.youtube.com/watch?v=ODRxsOecw5c)
Gracias, Pablo, por el artículo
El artículo es excelente, en mi opinión, contraria a la de otros lectores, ha huido usted de los tópicos manidos y ha hecho una muy buena relación de hitos del carnaval; no es mi labor decirle que debería haber nombrado a este o a otro, los nombrados, bien nombrados están.
Permítame solo corregir con un apunte. La final del Falla empezó a ser retransmitida en directo antes de la existencia de Canal Sur. La delegación de TVE en Andalucía la retransmitió, al menos desde 1981, en desconexión regional. Y era en jueves.
Me gustaría apuntar algo que creo básico para entender la importancia del carnaval para los gaditanos y por qué, en concreto, son las comparsas las que más pasión despiertan entre los aficionados. Los autores de comparsas, al ser estas las que desarrollan temáticas más serias y críticas, son más apreciados en su categoría poética (no sumemos a los autores a los directores de comparsa, que ya nos perdemos), lo que hace que el aficionado desarrolle una admiración hacia ellos que a través de los años se convierte en una fidelidad que sustituye a algo que a los gaditanos, pasionales como pocos, les falta: Una rivalidad futbolística dentro de la ciudad como en Madrid, Sevilla o Barcelona. Por eso en Cádiz se habla de «martinistas», «aristas», «juancarlistas» o «carapapistas». Se añade al nombre, apellido o apodo del autor el sufijo ista y ahí tiene usted una afición creada. De hecho, en Cádiz, se distingue ya hace años entre aficionados y fanáticos. Y esto es más serio de lo que parece. En el año 2002 hubo un sonadísimo cruce de letras entre la comparsa de Martínez Ares y la de Juan Carlos Aragón (cuyos componentes habían sido casi el completo el grupo de Martínez Ares hasta el 2000, ya dije lo de dejar a los directores a un lado, que ya es mucha tela) que desembocó en un enorme abucheo del público arista al grupo de Aragón y, a la salida del teatro, un jaleo digno de un derby, con presencia policial incluida. Dicho lo cual me confieso arista sin remedio. Ha vuelto al concurso Martínez Ares, y aquí tiene usted un fanático, a los pies de su señora.
Enorme artículo! Como gaditana te digo que expresa a la perfección lo que es el Carnaval. Gran trabajo. Recomiendo el coro de Julio Pardo para los que quieran seguir indagando en el tema y quieran escuchar una música de «vellitos de punta».
Gracias Pablo por el artículo, es difícil acertar al escribir sobre una fiesta tan pasional y anárquica como es el Carnaval de Cádiz. Lo mejor es perderse por la ciudad esos días y vivirla. Alejarse de tópicos y disfrutarla. Un abrazo.
Qué gran artículo! Gracias por difundir la fiesta con tanto cariño y aquí os esperamos con los brazos abiertos
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