
El arte es escupir bilis sobre el campo y cosechar las opiniones de las víboras. (Günter Brus)
Durante los rebeldes años sesenta, cuatro artistas pioneros del arte performativo llenaron Viena de caos, violencia, sarcasmo, sexo, destrucción y feísmo. Buscando escapar de las limitaciones del arte plástico de su época se centraron en el proceso creativo, encontrando la belleza de la desobediencia a las restricciones morales y sociales a través de acciones entre lo maravilloso y lo repugnante. Convirtieron su cuerpo en materia prima, creando de paso el body art y viviéndolo con una intensidad que otras corrientes de performance como Fluxus miraron con cierta estupefacción. Günter Brus, Hermann Nitsch, Otto Mühl y Rudolf Schwarzkogler fueron los cuatro Beatles del accionismo vienés, aunque cada uno mantuviera su propio rumbo paranoico. Echemos un vistazo a las peculiaridades de cada uno de estos cuatro jinetes del apocalipsis artístico…
Günter Brus: el jinete de la pintura
En la época del accionismo vienés podía uno pintar lo que quisiera, que sin embargo el resultado no era nunca una pintura. (Günter Brus)
Todo empezó cuando un pintor vienés llamado Günter Brus se preguntó por qué pintaba con una sola mano. ¿Por qué solo una parte tan reducida de su cuerpo? ¿Por qué no usar las dos manos? ¿O la barriga? ¿O todo el cuerpo? En 1963 Brus forró las paredes de su sótano con lienzo barato, y colgó papeles de estraza del techo formando un laberinto a través del cual quiso pintar «todas las paredes a la vez». Un año más tarde hizo algo parecido en casa de Otto Mühl, pidiendo a su esposa Anni Brus que le hiciera de modelo. Günter rodó por el suelo sumido en un trance hiperactivo. Luego derramó pintura negra sobre todos los objetos blancos, y ya puestos sobre el cuerpo desnudo de Anni, convertida en lienzo viviente. Finalmente se abalanzó sobre una escalera y arrojó pintura contra las paredes con desesperación hasta caer exhausto.
Otto Mühl (que era un cretino, ya verán) se burló de Brus… Pero este había visto la luz: «La cabeza del pintor debería ser incluida en la superficie de pintura, formar un todo con la pintura, desaparecer en ella». Esta idea de fundirse con la obra de arte encarna el cambio de paradigma de los años sesenta, el paso de la pintura a la acción corporal. Se considera a Günter Brus el padre del body art, así que ya saben a quién agradecer (o culpar, según) la próxima vez que vean una performance.
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Nitsch parece ser interesante. Por lo que se lee aquí, su obra tiene que ser una experiencia difícil pero liberadora.
Excelente artículo. Gracias.
Nitsch es mi accionista favorito, sí, seguido de cerca por Günter Brus. Y no he participado exactamente en catarsis orgiásticas sangrientas como las que propone Nitsch, pero sí en algo parecido en cierta memorable ocasión en que hubo involucrada una piscina de chocolate, y en efecto resulta extrañamente liberador. Me hubiera encantado participar en alguna de las acciones de Prinzendorf…
Querido Jotdown, no sólo de casquería vive el hombre, no sé si lo sabéis ( me creo que no)
Desde luego, Freud se hubiera puesto las botas con estos mendas. No quiero ni imaginar la cantidad de sesiones – a elevado precio cada una, naturalmente – hubieran necesitado. Puro sadismo.
Si no es cierto lo del pene cortado en rodajitas, desde luego se lo merecería.
Por cierto, una de esas «acciones», o como demonios se llamen, copio y pego:
«Esparzo miel sobre una anciana desnuda y la expongo a un enjambre de cinco kilos de moscas que previamente he conservado siete días sin comida en una caja; luego las mato sobre su piel arrugada con un matamoscas».
De lo más apropiada para realizarla con la colaboración de la santa madre del artista.
Hasta donde yo sé, esa acción en concreto nunca se llevó a cabo, y diría (aunque haga cierta broma en el texto del artículo) que era más bien una coña confrontacional de Mühl para hacer sentir incómodo al lector. Y tampoco es para tanto en comparación con casi cualquier párrafo sadiano de «Justine», en realidad.
Me alegro de saber que se trata sólo de «coña confrontacional».
Emulando a K. Kren, voy a arrojar aceite, uvas, plumas y masa de pan sobre el primer transeúnte que pase, si se queja le diré: no te preocupes, hombre, sólo es una coña confrontacional. Verás que risas.
¡Adelante! La verdad es que sería magnífico ver más sucesos absurdos por la calle, que bastante aburrido es el día a día. :-) Pero eso sí, tiene que estar dispuesto a pasar por la cárcel o al menos por comisaría, que todo tiene su precio.
Pingback: Pintura, sangre, sexo y muerte: en las tripas del accionismo vienés
El accionismo vienés me resulta absurdo e indefendible
Tan absurdo e indefendible como Picasso, que pintaba monadas que supera hasta mi sobrino. O Miró, o Tàpies, o etc. Todos a la cárcel.
Ya decía yo que estas acciones me «decían» algo. Todo, ahora me doy cuenta, obras maestras del arte.
Gracias por abrirnos los ojos, mente preclara.
He dicho «me resulta», con lo que quiero decir que es mi opinión. A ver si voy a tener que pensar lo que quiera usted.
Opino lo mismo. Son artistas que prácticamente despreciaban al ser humano. Me parece que Günter u Muehl (uno de los dos), en algún momento dijo que odiaba todo aquello que tuviera aspecto humano.
El apartado en la Neuen Galerie de Graz que tiene Brus denominado «Bruseum» decepciona por convencional. Es imposible atrapar en palabras o en imágenes para un lugar expositivo la realidad de su acciones.
¡Lástima! Es un problema común a muchos museos, supongo: no está del todo bien resuelto aún cómo presentar el trabajo de artistas de performance.
Flipo bastante. Una lectura en clave hipster del accionismo vienés, defendiendo el «buen gusto» y aprovechando el tirón sensacionalista de picha y culo. Es posible una lectura más compleja del trabajo de los accionistas, preferiblemente con menos opiniones y menos juicios de valor de la señorita Pepis. Hay que agradecerles muchas cosas a estos pioneros, abrieron infinidad de puertas y su trabajo sigue siendo fértil. Una fertilidad que nazca de la crítica y del análisis, pero no es eso lo que leo aquí, a penas un anecdotario chuleta.
¡Lamento que no le haya gustado el artículo! Solo puedo comentar que evidentemente es posible una lectura mucho más compleja del accionismo vienés, pero quizá un texto en un magazine generalista no sea el lugar más adecuado para ello. Además, he procurado limitar los análisis o interpretaciones al mínimo por la frase que cito de Schwarzkogler: «yo preferiría hacer un arte que todo el mundo pudiera interpretar a su manera». En cualquier caso, me choca que lea en mi texto una defensa hipster del «buen gusto», nada más lejos de mi intención. Me ENCANTA el trabajo de los accionistas vieneses, en particular de Nitsch, aunque crea sinceramente que Otto Mühl (por lo oído y leído en entrevistas) fue un cretino arrogante con una falta de sensibilidad alarmante hacia las consecuencias de sus actos. Pero estoy de acuerdo con usted en que los vieneses fueron pioneros (de hecho lo digo explícitamente, en particular sobre Brus), y creo en su fertilidad y validez hoy en día. Pero no puedo evitar introducir opiniones que deberían tomarse más como un respiro en la lectura que otra cosa. Siento que le hayan parecido fuera de lugar. Pero por ejemplo cuando digo que los dibujos de la última etapa de Brus (que vi en el catálogo del MACBA de «Quietud nerviosa en el horizonte») los podría haber garabateado Sade en Charenton, es para mí un elogio. Y, bueno, en fin, porque los podría haber garabateado Sade en Charenton.
La mención a Sade no es gratuita, desde luego. De hecho, a mí todo esto me parecen cavilaciones del divino marqués ideando nuevos métodos de tortura.
Ya que, según afirmas «…Es posible una lectura más compleja del trabajo de los accionistas, preferiblemente con menos opiniones y menos juicios de valor de la señorita Pepis… » , esperamos ansiosos que emprendas tal tarea, sin duda sólo al alcance de una mente privilegiada como la tuya.
Ánimo campeón, ilústranos.
No esta mal pero unas cuantas cosas son mentiras de sesgo machirulo ,en el sentido de que no son mentira estrictactamente pero el tono y la exposicion son una machirulada de mucho cuidado
El body art no lo crearon ellos,ya en francia se hablaba de l ´art corporel, y fluxus no es un concepto totalmente separado del body art.Los movimientos artisticos no son como aquello de decir «marconi invento la radio» dificilmente se puede encontrar a un responsable,normalmente surgen a lo largo de un periodo de tiempo en varios sitios a la vez y por varios grupos.Asi que escoger hablar en esos terminos de los accionistas vieneses es significativo
Que necesitabas decirlo para luego soltar la machirulada de que el body art y la performance ahora parece que es de mujeres pero ya se sabe los padres unos tios.. , Valie export y carole schneeman son practiamente contemporaneas de los accionistas vieneses,meat joy es del 64. La unica que se movia en los mismo circulos fue valie export, que ni su obra ni sus palabras hacen pensar que fueran una reaccion a los accionistas,gina pane empezo poco mas tarde , y en sus propias palabras su obra era una reaccion a la guerra de vietnam.
No me imagino a nadie escribiendo fluxus era una reaccion no sangrienta a los accionistas vieneses, en esta revista siempre os asoma al machirulo que llevais dentro.
Ana mendieta lleva cuantos, 30 años muerta? asi que lo de mencionarla como exponente de la performance contemporanea ha sido el colofon a ese parrafo final.Que parece que en el principio no habia nadie y aparecierons los accionistas vieneses y el resto broto a su amparo .A ver si somos un poco mas responsables con el sesgo que le damos a las cosas.O no.. no se porque me sorprende
Que haya gente que considere a Brus «padre» del body art (consideración que se repitió bastante p.ej. en catálogos y publicaciones de su muestra reciente en el MACBA) no responde en mi opinión a una agenda oculta machirula que pretenda minimizar las aportaciones femeninas, todo lo contrario. Sobre si el body art lo «crearon» o no los accionistas vieneses hay bastante disputa, aunque sí fueron de los primeros en llevarlo a un extremo tan confrontacional. Años antes había action painting, e Yves Klein hacía sus Antropometrías, y hasta los vídeos de Pollock pintando podrían ser proto-body art, o Niki de Saint Phalle lanzando pintura sobre el lienzo a escopetazos, o los de Gutai y compañía. Pero casi todos buscaban nuevas formas de pintar, más que un arte nuevo que dependiera solo del cuerpo: Brus en cambio empezó con la pintura pero prescindió de ella. No pretendo tener ninguna certeza al respecto, faltaría: como dice usted, los orígenes de los movimientos artísticos son complejos y multifacetados. Pocas certezas hay en el arte… Pero en cualquier caso no es esa la afirmación central del texto.
En cuanto al párrafo final que parece haberla molestado: con él pretendía simplemente compensar la poca presencia explícita de la mujer en el accionismo vienés, más allá de la colaboración de Anni Brus. Tal vez se me haya ido la mano llevado por el entusiasmo que me despiertan los accionistas, pero en él pretendía subrayar la importancia femenina en la historia del arte de acción, no supeditarla… Aunque el tema del artículo no fuera ese. Por ejemplo, que las acciones de Valie Export fueran una reacción al falocentrismo de los accionistas vieneses es una interpretación que puede ser más o menos certera pero al menos es bastante frecuente, véase: https://books.google.de/books?id=67Nn-lMfJgAC&pg=PA70&lpg=PA70&dq=valie+export+accionismo+vienes&source=bl&ots=HYJeCqOMqL&sig=xRzE6RSEDrlzgYKwymVP6XkfdZo&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiUkYCcn6nKAhUGlg4KHaziCBcQ6AEIHzAA#v=onepage&q=valie%20export%20accionismo%20vienes&f=false Dicho esto: en entrevistas con la propia Export más bien da la impresión de que ella iba a su rollo (pero observando lo que hacían otros en su área de influencia, como todo artista): http://bombmagazine.org/article/79/
La mención a Ana Mendieta (que murió asesinada hace treinta años, pero hay quien considera contemporáneo casi todo el arte de posguerra) viene por la entrevista a Abel Azcona que enlazo, ya que la nombra como su referencia ineludible en el mundo del body art y subraya que el arte de acción es terreno mayoritariamente femenino… Consideración con la que por otro lado estoy bastante de acuerdo, con matices.
Soy licenciada en bellas artes, gracias por tratar de explicarme de donde viene el body art,pero ya puestos te olvidas de mencionar el teatro de dadaista, y la obra de manzoni, que tanto con mierda de artista,aliento de artista ,como con su pedestal es un paso mas en la desmaterializacion de la obra de arte.Este es el proceso que lleva al arte de accion, citas la antropometrias de klein pero casi mas decisiva es la obra de salto al vacio, que era un trucaje pero la idea de la obra es puro body art, el artista verdaderamente tirandose al vacio,es una accion corporal lo que conforma la obra
¿Donde hay esa disputa sobre si el body art lo crearon los accionistas vieneses ? en sus catalogos? los catalogos son publicidad,es imposible que lo crearan ellos porque no son suficientemente anteriores a fluxus ni a otras manifestaciones de arte de accion que son body art, el body art es una parte de el arte de accion donde el enfasis esta en el cuerpo del artista, no en la confrontacion, el body art no necesita ser confrontativo ,entiendo que es mucho mas vistoso el rollo accionista vienes de sangre y sexo, epatar a los burgueses de toda la vida ,aun asi nitsch por ejemplo no tiene demasiado de artista del cuerpo,es performance, intencionadament o no tiene mas de guiñol o teatro de la crueldad que de body art.
Body art tamben es naumman caminando a lo largo de su estudio, a pesar de no ser confrontativo, por lo menos por la acepcion que creo que manejas,confrontativo con el mundo del arte es.Cut piece de yoko ono, de principios de los 60 hace un uso del cuerpo que puede ser considerado tan body art como cualquier cosa que hicieran los accionistas, su cuerpo y las acciones sobre este son la obra de arte.El accionismo vienes es basicamente la forma que tomo el arte de accion en viena, no crearon el body art.
Entiendo que no es el tema principal de tu escrito,pero ahi esta para que todo el mundo lo lea, y como en mi opinion estas lanzando ideas falsas y el sesgo es machista, he comentado.Que no tenia intencion de ser machista,pocos articulos machistas lo pretenden,eso no quita que la manera de tratar ese aspecto del tema sea machista y en cierta manera inapropiado para hablar de arte,aquello de decir el «cubismo empezo con picasso» y cosas asi no tiene sentido dentro de la historia del arte y es una manera de leer la historia de manera machista atribuyendo un fenomeno colectivo y normalmente deslocalizado a un acto de una sola persona, que casualidad casual siempre suelen ser un hombre,pero vaya aunque fuera una mujer seguiria sin tener sentido a menos que se haga como contraaccion simbolica
Asi que como esto es publico y tiene comentarios, intento corregirlo que no quede otro hombre mas reescribiendo la historia en una web que se las da de culta(la mayoria de las veces vuestros articulos tienen un sesgo machista que tira pa atras)que el uno por el otro es lo que acaba pasando siempre.intencion o no
W. estoy de acuerdo contigo. En mi caso, soy licenciada en Historia y Teoría del Arte (además de crítica de arte) y, como tal, me hace mucha gracia cómo se tratan ciertos temas. Expresar la propia opinión es lo mejor que se puede hacer.
No intentaba «explicarte» nada a lo mansplaining, solo hablaba de lo que yo he leído al respecto en libros y catálogos sin haber estudiado Bellas Artes. Ya sé que la información de las fuentes que he consultado puede estar mediatizada y sometida a muchos condicionantes, así que agradezco por tanto cualquier matización, aunque sea sobre un punto que no consideraba central ni mucho menos en el texto. Y por otra parte yo respondo solo de mis textos, no de posibles sesgos en otros artículos en una revista donde escribimos muchísimas personas de ideologías bastante variadas.
En otro orden de cosas, de los artistas que mencionas me encanta en particular Yoko Ono, motivo por el que he tenido discusiones más de una vez con Yoko-haters. Pero esa es otra historia.
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Vaya acumulación de psicópatas.
Desde luego, y como planteaba Goya, el sueño de la razón crea monstruos.
De la opinión y actitud de algunos de estos «artistas libres y transgresores» al nacismo y sus campos de concentración hay pocos metros.
¡Ah!, sí se me olvidaba, los que tenemos otra visión de todas estas mierdas somos «burgueses» y no comprendemos el «arte».
Pero mira que sois reprimidos.