
Si era por los argentinos, teníamos que salir con una ametralladora cada uno y matar a Shilton, a Stevens, a Butcher, a Fenwick, a Sansom, a Steven, a Hodge, a Reid, a Hoddle, a Beardsley, a Lineker. Pero nosotros nos alejamos de ese quilombo. Ellos eran solo nuestros rivales. Lo que yo sí quería era tirarles sombreros, caños, bailarlos, hacerles un gol con la mano y hacerles otro más, el segundo, que fuera el gol más grande de la historia.
Cómo pasa el tiempo. Ahora que en España estamos discutiendo si un futbolista que aparece en una investigación intermediando o contratando los servicios de prostitutas debería representar a nuestro país con la selección, uno se acuerda de Maradona. Cuando saltó su escándalo en Italia, explicó que en las grabaciones de la policía él no estaba pidiendo droga, sino mujeres. Prostitutas. Esa, precisamente, era su excusa para librarse del marrón que le venía encima.
Cito de El País, 17 de febrero de 1991: «Maradona argumentó que en la única de las conferencias telefónicas grabadas por la policía solo se escucha su voz para pedir «dos mujeres». Es verdad. Pero en otras nueve llamadas en las que se habla de Maradona un interlocutor anónimo, al parecer «alto, rubio y de ojos azules», pide para él mujeres y «roba», que en la jerga del italiano significa «cocaína» (…) Además del material recogido por el grupo de carabineros de la lucha antidroga Nápoles sobre el famoso jugador argentino, lo que más compromete a Maradona han sido las declaraciones de cinco exprostitutas, cuatro italianas y una brasileña, que han confirmado a los jueces que Dieguito les regaló cocaína para que pudieran hacer mejor el amor con él».
Todos estos escándalos y su progresiva pérdida de nivel futbolístico por la vía del deterioro físico le convirtieron, paradójicamente, en un oscuro objeto de deseo para reivindicar en los noventa. Algo que también tenía su lógica. Yo recuerdo que de niño una de las acuarelas más grandes que pinté en mi vida fue un Maradona gigante. Mi generación había machacado los VHS de Historia de los mundiales que acababan en 1986 y aquello, ese triunfo argentino, era el fin de la historia de Fukuyama balompédico. Pero, de repente, todo el mundo empezó a hacer leña del árbol caído. Te lo cogías en el Seibu Cup Soccer, una recreativa que salió en el 91 o 92 con jugadores del 86 al 90 —el mercado del videojuego era más flexible— y se reían de ti. Nunca olvidaré ser señalado en una ocasión como el que «siempre se coge al Caramona» (la noticia además era no cogerse a Alemania, que tenía siempre un extremo en la banda imprescindible para el único tipo de gol que se podía hacer a partir del tercer partido, centro al área y remate de cabeza).
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Les podían haber dicho que la inyección era para «el mal de altura». Qué precarias eran algunas federaciones en los ochenta. O igual es que Grondona ya estaba viviendo a cuenta del invento. En ese papel reivindicativo, de choque frontal contra el monopolio suizo del fútbol, sí que me parece alguien admirable. Estrellas exhaustas, mártires de los carniceros (Butcher…), llenando los bolsillos de cuatro corbatas.
el articulo es fantastico ..
sobre el protagonista que decir que el mundo entero no conozca ..
que fue un jugador celestia .. y que jamas ningun compañero de equipo hablo mal de el (todo lo contrario ) era generoso,respetuoso y animaba a los compañeros segun todos
ahora como persona fue y sigue siendo un mal ejemplo y lo peor es que ni estando ahora sobrio lo modera ..
Estimado misigo.
No soy maradoniano, y me gustaría preguntarle.
¿Debía ser el por defecto un «buen ejemplo» para no sé sabe quién?
¿Sabrías tu decir en qué consiste ser un buen ejemplo y para quién?
Y en todo caso ¿eres tú un buen ejemplo?
te contesto encantado estimado juan
yo tampoco soy maradoniano
maradona deberia de haber sido un ejemplo para la sociedad que fue la que le llevo a los altares y sobre todo para esos niños que absorben todo lo que ven de sus idolos dentro y fuera del campo como ejemplo …
a tu segunda pregunta te respondo que un buen ejemplo es mantener unas actitudes publicas acordes a una persona educada y con valores nobles ..
y a tu ultima pregunta te respondere que los que me conocen son los que deberian de responder sobre mi .. pero te adelantare que jamas me he metido una raya de coca ni he dado una calada a ningun porro y tampoco nii he pegado ni he sido infiel a ninguna mujer
Meterse una raya de coca, fumarse un porro o ser infiel es antiético? No, simplemente ofende a la moral. La moral son costumbres culturales de un momento determinado, que tienden a sacralizarse. Se vuelven dogma e intentan imponerse a toda la sociedad. Nada tienen de verdad ni necesario, ya que la mayoría de esos actos no afectan a la comunidad, sino al individuo, y es parte de su libertad individual decidir efectuar o no dichos actos.
La Ética, por su parte, son los pactos para que la vida en sociedad sea lo mas tolerable posible. Es algo que cambia en el tiempo, se va mejorando, los nuevos aires van derrumbando la vieja moral y volviendo la moral más ética.
A lo que voy, es que casi todo el descrédito a Maradona pasa por ser «buena persona», puntualmente, por su adicción, su indiscreción, su charlatanería ¿Eso lo hacen mal ejemplo?
«Jamas me he metido una raya ni calado ningún porro».
Querido «misigo», si en este momento estuviésemos hablando en la década del 50 dirías «nunca me he besado con ningún hombre» y «los negros no tienen derechos», porque lo que te compete a ti, como te describen tus palabras, no es la ética, es la moral barata, esa que alimenta a la mayoría de la sociedad, y que por suerte, los años y las nuevas generaciones van purificando Saludos.
Gracias por tu respuesta misigo.
¿La educación moral de los niños debe estar en manos de un deportista? ¿Por qué lo diga quién?
Habría que discutir qué entendemos por nobleza, no obstante, quizás coincidas conmigo en que las personas tenemos, a lo largo de nuestra vida, actitudes nobles, actitudes menos nobles y también innobles. En caso de que deba ser juzgado ¿Por qué no va a tener derecho Maradona a que se le juzgue por todas sus actitudes y no solo por algunas de ellas? El artículo de esta publicación está basado en el libro «El partido» de Andrés Burgos. En él hablan de Maradona compañeros, entrenadores, rivales y allegados con los que compartió selección en buena parte de los ochenta. Con algunos lleva distanciado varios años, sin embargo, ¿Sabes qué dicen hoy de Maradona esas personas?
¿Por qué es una inmoralidad consumir drogas? ¿Drogadicto y delincuente son la misma cosa? Tú crees que los que te conocen deberían responder por ti a sobre si eres o no un buen ejemplo. No sé qué conoces tú de Diego pero sospecho que no mucho (o al menos conoces sus pasajes más oscuros) ¿por qué no actúas con nobleza y dejas que le juzguen aquellos que le conozcan de verdad?
Un saludo Misigo
El mejor jugador de futbol de todos los tiempos. Campeón del scudetto con el Nápoles, único equipo del sur de Italia que lo ha conseguido en la historia de la competición y campeón del mundo con una Argentina que estaba a años luz de la actual en cuanto a calidad individual de sus jugadores.
Es broma no? La banda de cojos de la actual selección Argentina es épica. Maradona jugando con estos no llegaba ni a octavos de final.
Y el Napoles tenía un equipazo comprado a base de talonario.
Por lo menos hubieran ametrallado a la Thatcher
Lo que más me duele es que hoy está al servicio de la FIFA (de la cual fue un verdadero grano en el culo cuando estaba Havelange), por más que sea queriendo reconstruir el devastado fútbol argentino (no es el indicado tampoco..). Y peor su vida personal, recontra empastillado, sin poder hablar fluidamente, y siendo usado por gatos baratos que haciéndole un hijo ganan guita y fama.
Todo un tema….si el deporte debería enaltecer los valores y virtudes humanas hay humanos que con contundencia nos muestran lo contrario. Diego no es ni dios ni el más grande por el hecho de que acepta humanamente su condición con cierta jactancia, no es aceptar honradamente, es hasta hacer de ello un mal chiste. ‘La mano de dios’ es un recurso tramposo como creerse crack con sustancias encima o darle al rival bebidas adulteradas para sacar ventaja. Lo peor no es creerte el mejor, son los ciegos que creen en ello por fanatismo puro, con un ápice de humildad y autocrítica tal vez lo hubiera logrado pero siempre ha sido un soberbio. Una pena…
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