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El último combate de Duk-Koo Kim

Duk-Koo Kim y Ray Mancini. Foto: Cordon.
Duk-Koo Kim y Ray Mancini. Foto: Cordon.

«¡Tu padre es un asesino! ¡Tu padre es un asesino!». Una niña de nueve años regresa llorando del colegio. No puede entender que sus compañeros de colegio acusen a su padre, un hombre tan afectuoso, de haber matado a un hombre: «Papá, ¿por qué dicen eso?». Y su papá, por enésima vez, se siente desgarrado. Ray Mancini, antiguo campeón mundial del peso ligero, una vez mató a un hombre. Sin intención, por accidente; pero nunca ha dejado de llevar esa pesada carga sobre sus espaldas. Ahora le tortura que ese peso afecte también a su familia: «Yo puedo soportarlo, pero mis hijos no tendrían por qué sufrir a causa de esto». La vida todavía se empeña en recordarle —como si hubiese podido olvidarlo de otro modo— que aquel rival que un día le disputó el título mundial, el coreano Duk-Koo Kim, murió a consecuencia de los golpes recibidos sobre la lona. Golpes propinados por los puños de Mancini, que no consigue asumir lo sucedido: «Me quedaba mirando mis manos, preguntándome cómo podía haberlo hecho». A veces, incluso, se pregunta por qué no fue él quien murió aquella infausta velada de 1982. Un combate de boxeo que terminó con la vida del aspirante, que pulverizó la paz interior del campeón y, ya de paso, su prometedora carrera deportiva. Mancini, devastado, tuvo que abandonar el deporte a una edad en la que otros están empezando su mejor momento. «El 13 de noviembre es una fecha de luto para mí. Cuando llega ese día estoy de luto por Kim y su familia. Y siempre lo estaré». Ray Mancini tenía solamente veintiún años. Duk-Koo Kim, veintisiete. Ambos salieron derrotados de su enfrentamiento. El primero nunca volvería a ser la misma persona. El segundo nunca volvió a despertar.

El campeón

En 1982, Ray Mancini era una estrella. De hecho, la gran estrella emergente del pugilismo estadounidense. Hablamos, cabe recordar, de los años en que la Bella Ciencia había perdido a Muhammad Ali, ya retirado, pero también los años posteriores al colosal éxito de la película Rocky. Todavía perduraba la fiebre del boxeo cinematográfico y la prensa deportiva había estado ansiosa por encontrar un boxeador que, de alguna manera, consiguiera establecer una conexión emocional con esa fantasía de celuloide, alguien que despertase de nuevo la excitación del público. Dicho de otro modo: un Rocky Balboa del mundo real. Mancini era sin duda esa figura. Al contrario que Rocky, Mancini no era un curtido púgil que, casi acabado, retornaba a la gloria. El jovencísimo Ray había alcanzado el éxito apenas unos meses después de hacerse profesional, pero por lo demás era exactamente el prototipo de púgil que podía generar titulares en la época. Era italoamericano, noble y humilde, como Rocky. Incluso boxeaba como Rocky, de frente, sin reservas tácticas, dejándose golpear si eso era lo que hacía falta. Nada de boxeo defensivo o de maniobras evasivas. Lo suyo era embestir, presionar, no dar un respiro a sus rivales y, sobre todo, pelear más con el corazón que con la cabeza. Feroz, incluso temible, mientras duraba cada asalto, cuando paraba parecía el perfecto buen chico. Incluso se santiguaba en su rincón justo antes de levantarse para seguir boxeando.

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9 comentarios

  1. Pingback: El último combate de Duk-Koo Kim

  2. pablo garma

    Las dos peleas entre Aaron Pryor y Alexis Argüello fueron en la catergoria del superligero.

    Alexis Argüello no fue, desde luego, un boxeador a la contra, o contragolpeador. Cuando Argüello noquéa a Mancini éste dominaba la pelea.

  3. Enrique Redondo

    Espectacular articulo
    Felicidades

  4. Gracias por los grandes artículos de boxeo que publicáis.

  5. Faithnomore

    Suscribo lo dicho: gracias por estos artículos de boxeo. Sólo nos quedáis vosotros!!!
    Alucino: un artículo de star wars recibe centenares de comentarios (el de Cristian campos me moló, que conste) y este gran artículo 5. Vivimos en un actual mundo Disney y de fútbol. Es decir, infantil

  6. Me resulta imposible dejar de leer cada artículo de boxeo que publicáis aquí y eso que nunca he sido seguidor de este deporte. Muy bueno.

  7. Guillermo Puig

    Descubrí a Alexis Arguello cuando en 1973 derrotó a José Legrá en Managua.
    Este fue el ultimo combate de Josè Legra que unos meses antes había perdido
    el titulo de campeón del mundo de los pesos plumas.

  8. Agustin Pueyo

    Hace poco murió el ex boxeador español Perico Fernandez ex campeón del mundo de los pesos superligeros, un hombre con una biografia de pelicula que
    en EE.UU ya le habrian hecho varias peliculas pero como esto es España….

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