Ciencias Sociedad

Las madres que nos parieron

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Fotografía: Getty Images.

Mi abuela nació con un cuerpo diminuto y un nombre larguísimo: María de la Concepción Perpetuo Socorro Luisa Josefa Wenceslava Gosálvez y Otero. Pesó kilo y medio. Descubrí ambas cosas cuando ella ya había muerto.

Para mí era Concha y siempre fue gorda. Una mujer sonriente y parlanchina que comía colocándose un pañuelito en el pecho con un alfiler de perla. Le tuve cariño, pero apenas la veía dos veces al año. Los Gosálvez somos así, despegados, dice mi padre.

Cuando ingresó en una residencia poco antes de morir en 2012, se empeñó en que cada nieto recibiese algo de la casa que estaba desmontando. ¿Seguro que no quieres una lámpara? ¿Un costurero? ¿Una enciclopedia? Pasé semanas repitiendo que no. «No quiero trastos», dije, para ser sinceros. Y entonces mi abuela, a la que nunca le conté mi vida ni le pregunté mucho por la suya, pensó en algo solo para mí. Algo especial para la despegada nieta número nueve. «A ella le gusta contar historias, ¿no? Pues dile que aquí tiene una». Y le entregó a mi padre el cuadernito negro.

***

El cuadernito negro tiene las hechuras en las que se inspiraron los de Moleskine. Tapas de hule y delicadas hojas rayadas. Amarillean porque fue escrito hace cien años por mi bisabuela María, la madre de Concha. Aviso, no narra una heroica aventura. El viaje más largo es de una calle del barrio de Salamanca a otra calle del barrio de Salamanca. Aunque tiene un giro inesperado, no hay grandes ni bajas pasiones, crímenes ni pecados. Narra una historia pequeña, doméstica, femenina. Y lo hace sin sentimentalismos, con aire de registro burocrático. Con estilográfica sepia y una cursi caligrafía recostada a la derecha mi bisabuela entra al trapo:

Relación del embarazo y nacimiento de la niña María de la Concepción, Perpetuo Socorro, Luisa, Josefa, Wenceslava Gosálvez y Otero nacida (al decir de los médicos) a los 6 1/2 meses de gestación, el viernes día 28 de septiembre de 1917 a la una y veinte minutos de la madrugada en la casa de la calle Torrijos 28, 1.º centro izda., Madrid.

Al nacer no se la pesó por temor a que se enfriase. A los once días se la pesó anotando un peso de 1500 gramos.

¡Dios la proteja!

No es tu típico mummy blog. Qué necesidad de tanto formalismo, si un siglo después esto lo hemos leído tres. Pero es todo así. Cada fecha con su hora, cada calle con su número, cada persona con sus dos apellidos. La parturienta, María Otero y Delás está dando fe. Dando fe de que en aquel piso de clase media había nacido una niña, raquítica, sí, pero con sus cinco nombres. Esto ha pasado, parece decir. Esto es verdad y ocurrió así. No son imaginaciones mías.

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63 comentarios

  1. simplemente maravilloso

  2. Magnífico y precioso artículo y un documento maravilloso. Merecería la pena convertirlo en algo más.

  3. me ha encantado
    sin duda…historia escrita por y para hombres, nos falta la historia de las mujeres y en ella está la crianza el parir el educar…todo lo que ha sido durante muchos años su espacio, el único… generalmente

  4. Impresionante relato.

    Maravilloso.

  5. Estupendo artículo. Muchas gracias.

  6. Estupendo artículo. Muchas gracias.

  7. BRA-VO.

    Un relato muy cercano.

  8. Maravilloso. Tanto la historia como el relato de la misma con la dificultad de tantos años de diferencia. Una delicia leerlo

  9. Precioso. Me ha encantado, como médico y madre de dos niñas que nacieron a las 37 semanas.

  10. No sé si conoces un libro de poemas que se titula «Alumbramiento», de Elisa Martín Ortega, y salió el año pasado en editorial Cálamo. Trata de eso precisamente, todos los poemas aluden al embarazo, parto, crianza…Una verdadera joya.

  11. Maria Elisa Mora Pol

    Precioso artículo. Enhorabuena!

  12. maravilloso, gracias.

  13. ¡Qué relato más lindo! Total y absolutamente de mujeres….

  14. Me ha encantado la historia y cómo la cuentas. Un placer leerlo y volver atrás en el tiempo. Gracias

  15. Buenísimo ! Tanto por el aire humorístico que le da la abuela, como el documento escrito de parto y crianza de principios del siglo XX. Escurioso ver las similitudes y diferencias con los partos de hoy en dia.

  16. Una lectura preciosa. Enhorabuena y gracias por compartir un testimonio tan excepcional.

  17. Vaya, me ha gustado mucho. Como mujer, como madre, como persona. Muchas gracias. Una historia maravillosa narrada por dos mujeres muy interesantes. Sería una pena dejarlo así, no? Ahí hay más que un artículo. ;-)

  18. Maravillada. Así me he quedado. Y a la vez, apenada, por ser tan pocas las madres que por, como tú dices, analfabetismo, han podido dejar plasmado cómo era ser madre cuando todo estaba en su contra. Lo que daría por saber lo que mi bisabuela hubiera escrito. Felicidades por este artículo!

  19. Maravilloso, me he emocionado.

  20. maravilloso amiga, conviértelo en libro por favor

  21. María Sichling

    Hacía años que no sabía de ti y fijate que empecé a leer si saber quien eras… y ¡ZAS! Compañera al teléfono de Escocia. Enhorabuena por el artículo. En aquella época tu hubiera gustado este piropo: escribes de puta madre. Espero que aun sea así. Un abrazo.

  22. Ya es hora de visibilizar a las mujeres en la historia. Las que tuvieron una vida excepcional y todas las demás, excepcionales, en un entorno nada favorable a la condición femenina. Y la maternidad es un ejemplo de la gran fuerza y capacidad de lucha de todas las mujeres del mundo. Enhorabuena y gracias

  23. Ya es hora de visibilizar a las mujeres en la historia. Las que tuvieron una vida excepcional y todas las demás, excepcionales, en un entorno nada favorable a la condición femenina. Y la maternidad es un ejemplo de la gran fuerza y capacidad de lucha de todas las mujeres del mundo. Enhorabuena y gracias

  24. Muy buen articulo, muy buena historia. A mi tambien me hubiera gustado saber como fue el embarazo, parto y maternidad de mis bisabuelos…. Tienes mucha suerte de saber esta parte de tu historia. Enhorabuena Patricia!!

  25. ¡Enhorabuena! Se me han saltado las lagrimillas… Relatos como este nos fortalecen a todas. Gracias por compartirlo ;)

  26. Buen relato , pero veo muchos comentarios bastante tradicionalistas… con los que no me siento identificada. » Un relato total y absolutamente de mujeres» Uff!

  27. García Soria, Juan Andrés

    Patricia, gracias
    En 1922, mi abuela dio a luz a su primer hijo
    Fue en en un profundo y maravilloso ambiente rural
    Un abismo

  28. Fantástico relato. Gracias por compartirlo

  29. Gracias por este artículo, me ha emocionado, más como mujer que como madre. Yo también he tenido un hijo prematuro. Me imagino que los miedos son los mismos entonces y ahora, pero antes no nos dejaban sentirlo de la misma forma.
    Enhorabuena, continúa. Ya se ve que lo de escribir lo llevas en la sangre!

  30. Fantástico, Patricia. Es un texto conmovedor y excelso en la sencillez de su historia. Un gustazo leerlo y compartirlo.

  31. ¡Qué maravilla! Una historia preciosa.

  32. Simplemente maravilloso. Mi reconocimiento a todas esas madres, a todas esas abuelas y bisabuelas, que, a pesar de las dificultades, a pesar de tener en contra tantas cosas, hicieron lo más importante que un ser humano puede hacer: parir y criar. Existen y existieron mujeres anónimas maravillosas. Yo tuve dos abuelas así, llenas de sensibilidad, de inteligencia, de paciencia, de sabiduría popular… También tuve dos hijos nacidos en la semana 31 de embarazo que me llenaron de miedos, a mis años (34 cuando nacieron) y en estos años!!! Y en esas estamos, hoy tienen 8 años y medio. Y la Historia sigue….

  33. Que bonito articulo,es mas que una historia de marujas hablando de partos,crianzas,y chismes variados,es un retrato de los ultimos cien años,de la sociedad que tenia un respeto reverencial por el medico, a la sociedad actual,que ha dejado en manos del parecer medico la proteccion de la persona al inicio y al final de la vida pues al asumir el criterio de la viabilidad propia del feto,es decir la madurez que le permita sobrevivir,es el parecer medico el limite entre ser feto nasciturus,o ser por el contrario una cosa mueble de naturaleza especial,o sea material para el cubo de la basura o del aprovechamiento industrial,me refiero a los articulos 5,4 y 28,1 y 3 de las leyes de Donacion y Utilizacion de Embriones y Fetos Humanos y de sus celulas tejidos y organos 47/1988 de 28 de diciembre y la ley de Investigacion Biomedica 14/2007 de 3 de julio , en relacion con el art 30 del Codigo civil.por eso esta no es una historia de mujeres y para mujeres a los hombres tambien tendria que decirles algo,despues de las» app hoyfollo» y que bien, preparense para las» app hoy estoyvegetal» y que jodido voy a estar.

    • Lola Vegas Caturla

      Gracias Ana por tu comentario, en muchos casos seguimos igual 100 años después, a merced de criterios seudo científicos, de los que los médicos se deshacen sin ningún rubor, aconsejado lo contrario. En algunas clínicas privadas, el 60% de los partos acaban en cesárea y son inducidos a conveniencia de los médicos, con criterios «científicos» no demostrados.

  34. me ha emocionado hasta donde no puedo contar. Gracias por compartir. Me has hecho pensar, sentir, recordar,… Gracias

  35. Increible! he acabado llorando en el trabajo, me ha encantado el relato y saber el final

  36. Impresionante relato. Bellísimo. Entre los saltos temporales, cuando hablas por tí, no puedo no pensar en tu bisabuela María, decorosa, timorata y culta, guardando cama con su recién llegada marciana, ignorante que un día, esa raquítica niña daría origen a una prosa tan cautivante. Gracias

  37. Y he pensado en mi abuela..

    ¿Porqué será que hoy
    me acuerdo de mi abuela?,
    india pía y silenciosa
    que paría hijos en pie
    haciendo fuerza de una soga
    anudada a las vigas de los techos,
    como si sonara las campanas,
    para luego en palangana,
    agua pura, cristalina y tibia…
    dos tijeretazos, el fajado
    una sonrisa resignada
    y al trabajo.
    Chile, Chile, Chile
    ¿Porqué será que hoy me acuerdo
    de la geografía
    de la mitad de mi persona?

  38. ¡Escribes que te pasas, por si no lo sabías! :-) Tremendo relato. Me lo he bebido de un tirón, desde la primera hasta la última letra, sin poder parar de leer. Gracias.

  39. Maravilloso relato

  40. Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Es una historia muy personal y me encanta que haya llegado al otro lado.

  41. Me ha encantado la historia, muchas gracias por compartirla y por la hermosa manera de contarla.

  42. Qué documento más valioso y qué vidas más diferentes han tenido nuestras abuelas, en este caso. La mía falleció hace tres años, con 91 años y recuerdo que, cuando me quedé embarazada me dijo: «El día que nazca tendrás un dolor que creerás que te va a matar pero no lo será y nacerá y se te olvidará». Y así fue pero con ayuda de epidural, episiotomía, etc. Cuánto tenemos que agradecer y qué pena no haber hablado más de cosas así.

  43. Me llama la atención que prácticamente todos los comentarios sean de mujeres. A mí, como hombre, incluso sin hijos, me ha emocionado igualmente. Muchas felicidades a la autora.

  44. Me ha recordado muchísimo a la historia del nacimiento de mi madre. En su caso no hay nada escrito, pero habré oído la historia mil veces. Mi abuela, después de varios abortos, una hija sana y otros tantos abortos más dio a luz, en casa por supuesto, a una niña que no llegaba al kilo, ni a los 7 meses de gestación. La abuela de la niña se empeñó en que a pesar de ser tan pequeña iba a sobrevivir, la envolvió en algodones previamente calentados con las bombillas y la mantuvo en ese calor todo el tiempo que no estuvo en brazos de su madre. Ni dejó que la sacaran a la calle para bautizarla hasta que no cogió peso, porque le pesaba más que la niña viviera a qué dirían las vecinas o el cura. Hoy mi madre está recién jubilada después de trabajar 40 años con neonatos y sana, dentro de lo que cabe. Según sus compañeros de trabajo es un milagro, teniendo en cuenta que hablamos de los años 50. Un milagro que sabe que debe a su abuela.

  45. Tremendo y emocionante!

  46. ¡Qué maravilla! Me gusta comprobar que, si mis cuadernos aguantan el paso del tiempo, mis nietas y bisnietas, si las tengo, podrán leer el nacimiento y el desarrollo de mi hija. Yo, como tu bisabuela, aunque sin ese toque científico pero sí documental, lo voy escribiendo casi todo.

    Felicidades por ese maravilloso regalo que tu abuela supo a quien entregar.

  47. Bonita historia. Lástima el final en una residencia con tanta prole. Cosas de nuestros tiempos.

  48. Precioso, me caen los lagrimones.

  49. ¡Que bueno!

  50. Increíble. Merece un gran premio esta nota.

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  52. Un admirador desde hoy

    Qué bien contado.
    Una delicia.

  53. Qué historia más bonita y qué bien transmitida..muchas gracias por compartirla Patricia.

  54. Mirífica historia. Como hombre de 23 años es una delicia poder leer un relato tan personal desde el punto de vista de una mujer y encima tan jodidamente bien escrito. Touché.

  55. Enhorabuena! Muy buena forma de contar la historia.

  56. Muy bueno el artículo. Gracias por compartir.

  57. Muchísimas gracias por este maravilloso testimonio, tan bien escrito además.
    La blogosfera, en general y específicamente la maternal, ha venido a llenar este gran vacío: la maternidad contada por las propias madres de hoy.
    Algo tan importante para la humanidad y de lo que apenas se había escrito ni hablado. Cierto que ahora parece que hay «demasiada» información, y guerras internáuticas entre tendencias distintas de crianza y de expertos varios, pero ¡al fin!, las mujeres podemos hablar de nuestros embarazos, partos, lactancias y crianzas.
    Enhorabuena por este magnífico trabajo.

  58. ¡Qué barbaridad! Está contado excelentemente. ¿Quién no se engancharía a la historia de María? Felicidades. Por el texto y por la niña…

  59. Buenas tardes. ¿ Cómo puedo contactar contigo Patricia?

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