
Fotografía: Jorge Quiñoa
Izaskun Arretxe llegó al mundo editorial de casualidad. En principio ella quería ser medievalista, pero la buena suerte —y una recepcionista— la hizo cambiar de opinión. Ha sido mi editora y ya son muchas las conversaciones que hemos tenido acerca del catalán, el castellano en casa, la naturalidad de los bilingües y el mundo literario. Nos reunimos en el Institut Ramon Llull, en el que trabaja desde hace algunos meses. Tenemos que elegir un lugar para la entrevista: es un palacio, impresiona, pero cuando llevas meses reuniéndote en la misma sala, te acabas acostumbrando. La confianza que nos tenemos hace que la conversación se rescate de las anteriores que hemos mantenido, pero Izaskun es una mujer con las ideas muy claras, no se traiciona en ningún momento y su discurso no se tambalea. No tropieza, no duda, es una persona inteligente que ya ha reflexionado sobre las cosas que hay que reflexionar: no se arrepiente de nada de lo que ha dicho al acabar la entrevista. Ambas somos castellanoparlantes en casa, pero hemos acabado en el mundo de la edición y la cultura catalana. El castellano, eso sí, tiene un espacio íntimo en nuestra vida más cotidiana y en el pensamiento.
¿Piensas en castellano?
Yo, las cosas profundas, profundas de verdad, las pienso en castellano.
¿Y cuando te enfadas con tus hijos, por ejemplo?
A ese nivel, no tan profundo, en catalán. Pero las de verdad, las pocas dos o tres cosas de verdad, me las cuento en castellano.
Yo tenía una profesora que, cuando se enfadaba, lo hacía en castellano. ¿Y las palabrotas?
Todo eso lo tengo en catalán. He vivido en catalán y las digo en catalán, son solo pensamientos profundos. Y cuando quiero tener pensamientos profundos pero no quiero implicarme mucho, lo pienso en inglés, me hablo en inglés, porque cuando vivía en Australia me acostumbré mucho a hablar de cosas muy profundas en inglés. Era como si hablara otra, no era yo. Y entonces hay veces que me digo que eso quiero entenderlo bien y no me atrevo a decírmelo ni a mí misma… me las digo en inglés, que es como si no me las dijera yo.
Izaskun Arretxe. El segundo apellido no lo sé…
Irigoien.
Irigoien… tienes los ocho. Hay muchas cosas que aún no sé. ¿Cómo hablabas en tu casa, y cómo has acabado siendo editora en catalán?
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







El nacionalismo da miedo, el nacionalismo modernuqui da miedo y asco….
Que mala suerte. El primer comentario a una entrevista interesante tenía que ser este, precisamente. Un comentario que va al fondo del asunto, el mundo de la edición en catalán y su problemática, como se puede ver. Y además, cargado de razones: «el nacionalismo», solo uno, ya sabemos cual, «da miedo». Fantástico.
Fascinante, para ella, The road trata sobre el abandono, para mi es una obra cumbre sobre el amor paterno. O sea, hemos interpretado el libro en sentIdos opuestos.
Maravillosa entrevista, de verdad… Una delicia de charla, enhorabuena.
Pues igual nos puede decir en cuál de todas esas librerías tienen la historia del pais catalán……o a lo mejor nos puede decir, como medievalista, desde cuándo empezó a denominarse «país», si antes o después de pertenecer a la Corona de Aragón. Más luz y verdad sobre las cosas no vendría nada mal.
Entonces, que una editorial decida libremente cuando va a lanzar sus libros en castellano en Catalunya es una «dictadura» para esta persona, pero que una editorial que lanza sus traducciones en catalán condicionase y bloquease el lanzamiento de los títulos de otra editoral hasta que a ella le pareciera conveniente sería supongo un modelo exquisito de democracia y libertad. Lo que tenemos que leer los barceloneses…
los castellanos son mu malooooos
Buena entrevista, gracias. No puedo dejar de comentar que efectivamente Coca Cola depende de Pepsi para sus lanzamientos y que las realidades de otros mercados claro que condicionan nuestra posición en el nuestro. Competencia por producto sustitutivo. (Qué se lo digan a Tom Tom) Es la realidad de cualquier departamento de marketing
Buena entrevista, aunque coincido en que su visión de cómo funciona un mercado es de lo más cándido y parcial.