
(Viene de la cuarta parte)
Pilato preguntó a la multitud: «¿Qué debo hacer, pues, con este Jesús al que llaman el Mesías?». La multitud respondió: «¡Crucifícalo!». Pilato preguntó: «¿Qué mal ha cometido?». Ellos continuaron gritando: «¡Crucifícalo!». Habiendo visto Pilato que nada podía conseguir excepto provocar una revuelta, tomó agua y se lavó las manos ante la multitud, diciendo: «Yo no soy culpable de que se derrame la sangre de este hombre. Vosotros veréis». Y la multitud respondió: «¡Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!». (Evangelio de Mateo)
Pilato temía que pudieran destituirlo debido a varios aspectos de su gobierno: sus actos de insolencia, su rapiña, su hábito de insultar al pueblo, su crueldad, sus continuos asesinatos de gente sin juicio ni condena, y su interminable, gratuita y gravísima inhumanidad. (Filón de Alejandría, Legatio ad Gaium)
La creencia de que los principales instigadores de la crucifixión de Jesús habían sido los judíos y no las autoridades imperiales empezó a extenderse muy pronto por las comunidades cristianas del ámbito grecorromano. A finales del siglo I era ya una idea extendida, como se deduce de los primeros Evangelios escritos. Durante los siglos II y III empezó a derivar en un abierto antisemitismo y más adelante serviría para justificar exilios, pogromos e incluso matanzas de judíos. La ironía es que todos los cristianos, incluso los más antisemitas, sabían que Jesús había sido judío y que había practicado esa misma religión que no pocos de sus nuevos seguidores se empeñaban en condenar. Sin embargo, había muchas formas de racionalizar esta incongruencia, pues era necesaria para resolver la incomodidad que producía entre los cristianos romanos el hecho de que su principal referente religioso había sido ejecutado por el mismo sistema legal bajo el que ellos vivían.
Los intentos por disculpar al imperio empezaron por un lavado de cara (y de manos) de Poncio Pilato. Había sido el prefecto de Judea —esto es, el gobernador y comandante de la provincia ocupada— entre los años 26 y 36, el periodo en el que Jesús predicó y fue crucificado. Pilato había determinado la dureza de las políticas de seguridad en Judea, así que había sido como mínimo el responsable de la ejecución en términos legales, hecho que los primeros Evangelios escritos no se molestaban en negar. Cualquier romano, incluso uno que viviese lejos de Palestina décadas después de los sucesos narrados por la tradición oral, sabía que una crucifixión era un castigo imperial que no podía aplicarse sin el beneplácito, explícito o implícito, del gobernador de la provincia o de los oficiales que respondían ante él. Sobre todo teniendo en cuenta que Jesús fue ejecutado en Jerusalén, la capital no solo de Judea sino de toda la religión judía, y durante la Pascua, que era la festividad más multitudinaria del año y la que más preocupaba a la prefectura por cuestiones de orden público.
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Extraordinario artículo. Muchas gracias.
Excelente. El tema no es fácil, y además más que sujeto a la controversia y la polémica, pero el Sr. Rodríguez lo borda. Mis felicitaciones al autor.
Excelente como siempre. Creo que no existe hoy día un análisis y documentación “histórica” tan objetiva como la narrada por Don E.J Rodríguez. Lo felicito por su investigación.
Se ha hecho esperar, pero ha merecido la pena. Muchísimas gracias por una estupenda lectura.
Gracias.
Me alegro de que se continue este gran trabajo. Espero que los comentarios no se vuelvan a llenar de disputas entre creyentes y ateos
Excelente lectura. Muchas gracias.
Estudio mandatorio de la Torá? Teniendo en castellano adjetivos como obligatorio, necesario, forzoso, imperativo o imprescindible, me parece lamentable tener que recurrir al spanglish. Por lo demás, buen artículo.
¿Alguna vez tendrá a bien el autor darnos a conocer la bibliografía de la que se nutre tan hierática serie? Sé que la paciencia es una virtud, pero debe usted pensar en el mono de la impaciencia que atenaza a nos, los «Millennials». Sea pues caritativo con este pobre yonki de la teología.
Excelente articulo PERO hay un gran error.
Etermino » Palestino» nace recien el 136 despues de Jesus, despues de la revuelta de Bar Kojba.
El termino.correcto seria UNICAMENTE Judea o Israel ( Qur es lo.mismo)