Arte y Letras Filosofía Literatura

La autopsia de Pinocho

pinocho 2

Las aventuras de Pinocho no es un libro cualquiera. No se trata de un cuento de hadas para dormir a los niños sino una fábula para despertar a los adultos. El mediático muñeco de madera, según cuenta el escritor Pino Corati en su libro Pinocchio, fratello mio, podría ser Dante, Jesús o Ulises. Héroes de epopeyas redimidos tras superar el peaje del dolor, la vulnerabilidad a las tentaciones, los pecados capitales y los demonios anidados en la mente… Tan difíciles, complejos y a la vez necesarios para trascender a una esfera superior. Por ahí pasa la autopsia de este clásico de la literatura universal. 

«Carlo Collodi no era masón, pero sí un defensor de la cultura masónica. En su obra es frecuente el uso de la numerología, el psicoanálisis, la alquimia, el simbolismo y el esoterismo», explica Bernardino Fioravanti, histórico bibliotecario del Grande Oriente de Italia, la más antigua obediencia masónica del país. Centro neurálgico de una libertad de espíritu, de pensamiento, como requisito para alcanzar la verdad. Una filosofía de vida donde cabe cualquier tipo de religión (no es atea) e individuo, nacionalidad o raza que esté dispuesta, cual picapedrero o cantero en el pasado, a esculpir una conciencia a través de reflexiones existenciales que determinen un perfeccionamiento interior, del subconsciente. Morir para nacer de nuevo. Como Cristo; como Pinocho, un pobre niño de madera inmaduro, estúpido, inconsciente, incapaz de pactar con la vida, con la ética, y muy reacio a cualquier tipo de responsabilidad y disciplina. Asustado con la moral y abandonado al hedonismo, la pereza, egoísmo o la gula, que se van poniendo de manifiesto a través de situaciones surrealistas o fantasías reales con algunos protagonistas: su padre, el cochero, Figaro, el Polilla o el Honrado Juan, entre otros. Ellos parecen decorar superficialmente una historia que sin embargo esconde mucho más que enseña. Y es que las aventuras de Pinocho podrían leerse en clave iniciática —a través del error y la penitencia— en busca del fuego sagrado, el yo superior, el tercer ojo (Pin-ocho; Ojo-pineal o parietal), dando como resultado final un niño renacido de las peores miserias humanas: el egoísmo, la avaricia y la insatisfacción. «La muerte es el cambio definitivo. Purifica porque significa renacer. Es verdad que su prominente nariz tiene múltiples leyendas como una especie de metáfora de la impotencia de Collodi (la importancia de los opuestos), pero a mi parecer es la demostración visible de un mal comportamiento para tomar conciencia. Luego aparece el grillo, una especie de superyó, quien indica el camino a seguir», apunta el profesor Fioravanti, quien en esa marioneta intuye una especie de alegoría del ser inferior aún puro, sin pulir, sin tallar, condenado a morir joven, como los adolescentes pasolinianos de los suburbios romanos. Un niño virgen que creció ensamblando yoes pirandellianos y se topó con personajes esotéricos para curtirse: el gato es un cuerpo astral y el zorro uno mental. No fue casual que el masón Walt Disney lo quisiera llevar a la gran pantalla.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

Un comentario

  1. Excelente autopsia, que me a sacado de una gran ignorancia, ya que yo crecí con el Pinocho de Disney. Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*