
Más que una revolución, llamemos a este US Open 2020 un ensayo. Un ensayo algo triste, desangelado, sin espectadores comiendo nachos en las gradas y con unas audiencias miserables, pero valioso, incluso necesario. Así será el mundo del tenis cuando se vayan Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer. Así serán los Grand Slam sin el famoso «Big 3». Un camino al futuro que en realidad es un regreso al pasado: a la incertidumbre, a los muchos nombres para un solo título, a las inseguridades, los nervios, la angustia ante las expectativas.
El tenis del futuro será un tenis en el que dos jugadores sensacionales —todos lo son, unos más que otros, pero todos lo son— se dejarán todo lo que tienen dentro por pasar a la siguiente ronda. Se verán dos sets abajo y pensarán que está todo perdido pero no se rendirán. Verán el cartel de favorito pegado a su nombre y les dará un ataque de ansiedad pero sabrán sobreponerse. O no. El tenis del futuro, ya digo, tendrá sus propias narrativas y sus propias figuras carismáticas. El problema vamos a ser nosotros. ¿Sabremos acostumbrarnos después de quince años de rivalidad casi exclusiva a tres bandas?
En fin, el US Open ha sido una burbuja en todos los sentidos. Una «meseta» que no sabemos si nos llevará de vuelta al dominio de los de siempre (en breve saldremos de dudas) o si permitirá que los jóvenes se den cuenta de que su lugar natural está en las últimas rondas de los mejores torneos del mundo. En lo que salimos de dudas, vamos a analizar lo vivido estas dos semanas:
1. Es difícil encontrar un ganador tan previsible que consiga el triunfo de una manera tan milagrosa. De todos los tenistas nacidos en la década de los 90, Dominic Thiem había sido el que más cerca se había quedado de ganar un título de Grand Slam. Apenas fue rival de Rafa Nadal en Roland Garros 2018, le hizo sufrir un poco más en Roland Garros 2019 y sintió que podía ser su momento este mismo año en Australia, cuando se puso dos sets a uno contra Djokovic en la final para acabar sucumbiendo en cinco mangas. En ese sentido, si a cualquiera nos hubieran preguntado quién iba a ser el siguiente ganador novato de un grande, todos habríamos dicho Thiem, pero las formas importan…
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Serena Williams no va a igualar el récord de Margaret Court. Sorprendentemente para una mujer que ha ganado más que nadie en la historia, sufrió de miedo escénico en todas las finales que alcanzó tras volver de su parón por maternidad. No ayudó el hecho de que Kerber, Halep o Andreescu jugaran grandes partidos, pero es que cualquiera que haya llegado a la final para ser tu rival es porque está jugando a un gran nivel, sino no habría llegado tan lejos. Ahora mismo, incluso las finales están más allá de su alcance. Sobrevivió de milagro a Maria Sakkari, gracias a los errores no forzados de la griega más que a ningún mérito de la leyenda estadounidense, pero nada de eso le valió ante Azarenka.
Y mira que los organizadores del US Open le habían puesto el torneo en bandeja de plata. Por si fuera poco la prevista ausencia de las principales rivales (Halep, Barty, Svitolina, la defensora del títlo Andreescu, etc…) le construyeron a medida las pistas más rápidas que se habían visto en Flushing Meadows desde que Pete Sampras tenía pelo. Serena no era una jugadora rápida de piernas a los 25 – la gacela de la familia fue y sigue siendo su hermana Venus – y evidentemente no se ha vuelto más rápida con los años. A los 39, Serena Williams se mueve con la gracilidad de un hipopótamo fuera del agua. Sigue siendo peligrosa porque también tiene la fuerza y la ferocidad de un hipopótamo, pero a poco que puedas moverla de lado a lado de la pista está perdida. En realidad, lo mismo que hace diez años, solo que ahora es mucho más fácil conseguirlo. Su servicio sigue siendo el mejor del circuito, sin embargo, con la potencia de Sharapova, la precisión de Karolina Pliskova y la fiabilidad de… bueno, de Serena Williams, porque en eso no hay quien se la compare. Los organizadores contaban con ese servicio para que ganara el torneo, y si hubiese sido capaz de sacar el 85% de primeros servicios con el que arrasó a Svitolina en semifinales del año pasado, o el 90% que llegó a colocar en cuartos, pues bueno. Pero no.
Ahora mismo, Serena solo puede conseguir su Grand Slam número 24 mediante un «evento Lisicki»: una jugadora sin experiencia en finales que sea lo bastante buena como para plantarse en la final de un Grand Slam, pero lo bastante débil mentalmente como para venirse abajo por la presión en dicha final. El problema es que atendiendo a las últimas ocho finales de Grand Slam la jugadora con más posibilidades de alcanzar una final y olvidarse de cómo se juega al tenis es la propia Serena Williams.
Y bueno, el resto del cuadro sin sorpresas, porque no puede calificarse de sorpresa la temprana eliminación de Muguruza o de Karolina Pliskova – lo sorprendente en el caso de la checa sería que no decepcionase. Está claro que para que una checa de nombre Karolina gane un Grand Slam habrá que esperar unos años hasta que acabe de madurar Karolina Muchova, quien cayó con mucha dignidad ante Azarenka. Kvitova se las apañó para arañar una derrota que parecía imposible de las garras de la victoria ante una Shelby Rogers que en la vida se las había visto mejores.
La final, estupenda, con una Vika incisiva que arrasó en el primer set a Osaka renunciando a buscar aces y en lugar de eso buscar saques duros al cuerpo de la japonesa que, más que restar, se los quitaba de encima como podía. Osaka es de la escuela de Serena Williams, que intenta restar con los dos pies dentro de la pista, así que aquella táctica la pilló completamente desprevenida. También fue muy inteligente por parte de la bielorrusa renunciar a entrar en una competición de «a ver quien le pega más fuerte a la bola» con Osaka y en lugar de eso jugar bolas blandas muy cerca de la línea de fondo. El problema es que Osaka es una jugadora muy fría, muy analítica, y en el segundo set reaccionó bien dando un pasito atrás en el resto y buscando ella también ángulos y bolas largas en los intercambios, y a partir de ahí Azarenka no fue capaz de encontrar alternativas. Aún así tuvo tres bolas de breack para igualar el tercer set y buscar un tie-break decisivo, pero no pudo materializarlo.
Los chicos, aparte de Tsitsipas, estuvieron todos a la altura de la situación. Con Federer y Nadal fuera estaba claro que «había partido» y no decepcionaron. Rublev, Mevdedev, Thiem, Zverev y Shapovalov, todos como un tiro hacia las fases finales del torneo. Más aún tras la descalificación de Novaxx DjoCovid. Eso sí, Zverev con más suerte que vergüenza. Sobrevivió de milagro ante Coric, y de milagro y medio ante Carreño (que en mi opinión la cagó persiguiendo el 6-0 en el segundo set: yo habría intentado acabar el set lo antes posible y rezar porque al alemán le durase la pájara unos juegos más). La pista ultrarrápida la construyeron a medida de Serena Williams pero a Zverev le vino de perlas: sacaba el segundo servicio a 190km/h y el primero a 230.
La final… bueno, solo diré que vi los dos primeros sets y cuando Thiem volvió a perder su servicio en el tercer set me fui a la cama convencido de que había perdido la final – me habría ido igualmente al final del tercer set, que ya eran las doce y al día siguiente hay que madrugar. Y la verdad, los dos primeros sets no fueron lo que se dice apasionantes. Si alguien recuerda con nostalgia el tenis de Pete Sampras, que mire el principio de la final y se lo piense otra vez. Ace, ace, saque directo, saque y smash desde al lado de la red, y juego para Sascha en cuarenta y cinco segundos, seis de juego real. Y Thiem más perdido que Osaka en tierra batida. Espero que el nivel de juego mejorase en los tres sets restantes (el de Thiem al menos seguro que sí, o no se habría llevado el torneo). En fin, veremos qué pasa en París…
Buen análisis y muy agudo lo de DjoCovid jeje
-Parece que se desmerece el triunfo de Thiem por la forma más que por los méritos contraídos. Desde hace años vengo diciendo (y ahí están los posts con mis comentarios) que el austriaco es el más regular y el único que estaba en condiciones de asaltar al Big-2 (a Federer ya no lo cuento para estas lides). Ha sido el único capaz de batir a Nadal en tierra, ha tuteado a Djokovic a cubierto, en dura y en tierra. Si no ganó en Australia 2020, aparte de por tener enfrente a Nole, es porque en su camino tuvo un durísimo desgaste mental ante Rafa.
-Se habla poco de esto, pero en cualquier torneo grande, una de las claves para poder ganarlo (y ahí están los datos), es no toparte con los 2 integrantes del Big 2 en el camino o con Thiem. También depende de la superficie. Evidentemente eso solo puede ocurrir siendo cabeza de serie nº 1 o nº 2, y aun así, no está asegurado.
Aparte de Australia 2020, en Wimbledon 2019 Federer batió a Nadal en semifinales, pero cedió en una de las mejores finales de siempre ante Nole, al que tuvo contra las cuerdas.
En el próximo Roland Garros el día más importante tras la final será el sorteo previo, donde quien evite a Thiem en unas hipotéticas semifinales tiene mucho ganado. Si Federer participase no representaría ninguna amenaza en semifinales para Rafa o Nole, porque no es su superficie. El desgaste tanto físico como mental de enfrentarse en semifinales a Thiem y luego Rafa o Nole, o en hierba con Rafa, Nole o Roger, deja el cuerpo hecho trizas para afrontar al rival en la final, que ha evitado ese desgaste. No hay que pasar por alto que el Big 2 roza los 35 años, y eso se nota en todos los aspectos, aunque Djokovic parece menos castigado físicamente, y es el más joven.
– Vamos con Zverev, a quien se atiza sin mucha piedad en el artículo. Hay que recordar que el alemán impresionaba hace 3 años cuando ganó 3 Masters Series y el Torneo de Maestros, con ¡¡20 años!! Recuerdo la final de Madrid contra Thiem y todo ese torneo en particular, y el dominio que ejerció fue tan incontestable y abrumador que incluso Mats Wilander le veía como futuro nº 1 sin discusión. ¿Qué ha pasado entonces? Pues el mal de amores, circunstancias personales, Instagram y demás distracciones le sumieron en una etapa irregular, donde lo que se le achacaba sobre todo era su pobre rendimiento en los Grand Slams. Parece que ha mejorado, y contratar a Ferrer como entrenador sobreentiende un propósito de enmienda que ha empezado a verse reflejado este año en Australia (semifinales) y ahora en Nueva York. Pero lo más importante, por si alguien no ha hecho cálculos, es que tiene 23 años, lo que ocurre es que empezó como un tiro, así que está a tiempo, porque dispone de un físico y tenis para ganar 10 GS tranquilamente.
– Sobre Medvedev, creo que junto a Alexander y Dominic va a conformar el relevo del Big 3, aunque evidentemente no van a llegar tan alto, pero es un jugador muy consistente que además no pierde los papeles con facilidad, y si lo hace, enseguida vuelve al partido. No se desconecta como Zverev. Discrepo en que tiene golpes maravillosos, si por maravilloso se entiende vistoso: es uno de los tenistas más ortopédicos y feos de ver que recuerdo junto a Del Potro, aunque sean tremendamente efectivos. Podría esgrimirse el físico como atenuante, ya que ambos son espárragos de casi 2 metros, pero Zverev gasta similar fisonomía y su técnica es magnífica.
– Termino con Tsitsipás, del que ya dije, a pesar de ganar la Copa de Maestros, que es el tenista más decepcionante de los últimos años en relación a las expectativas creadas. Necesita urgentemente deshacerse de su padre como entrenador, porque todo lo que le consiente en la pista es para soltarle una buena hostia en los morros. Mientras no se deshaga de esos grilletes, se perderá en la frustración y mediocridad.
PS: La descalificación de Djokovic, aunque legal, me pareció injusta, arbitraria y adulteradora de la competición. Quizá no hubiese ganado porque Thiem ya lo tuvo en Australia 2020, o igual no hubiera llegado a la final (difícil de creer viendo su camino evitando a Medvedev, quien últimamente le ha ganado), pero en cualquier caso, la ATP debería cambiar el reglamento para no penalizar de esta forma esos comportamientos. No podemos pretender que los jugadores sean robots, cuando tienen las emociones a flor de piel y se están jugando cosas tan importantes. ¿Acaso no hay espacio en este deporte para Nastases, McEnroes o Connors? Los genios deben convivir con el genio, no todos pueden ser pulcros caballeros de la raqueta. Incluso Toni Nadal afirmó en El País que el castigo era excesivo y que abogaría por un cambio en las normas.
A diferencia de otras veces que hemos coincidido,esta vez estoy de acuerdo en casi todo lo que explicas tan bien Dani. Especialmente de acuerdo con lo de Thiem,los dos hace años que apostamos por él en nuestros comentarios como el mejor jugador fuera del Big Three cuando nadie lo hacía.
Sin embargo no estoy de acuerdo con la no expulsión de Djokovic,las reglas son las reglas y Djokovic en ese partido ya había sido avisado varias veces.
En todo caso pareciera que fue el karma lo que hizo que no ganase su decimonoveno grand slam después de su lamentable torneo en Croacia y su actuaciones como representante de los jugadores.Nunca va a tener un opción tan fácil de ganar un grand slam y que queréis que os diga,le estuvo bien merecido.
Comparto totalmente el análisis. Por desgracia, Thiem lo tendrá crudillo porque a pesar de la victoria en el US Open sigue siendo número 3, lo que le augura un cruce contra Nadal o Djokovic en semifinales, a menos que el antivacunas serbio siga jugando al tiro al pato con los jueces de línea o los recogepelotas. Porque la descalificación es de manual. Me parece ridículo castigar con un warning que un jugador destroce la raqueta contra el suelo – es su raqueta y se la folla como quiere – pero pegarle pelotazos a la gente es algo completamente distinto. Y no es algo exclusivo del tenis: un jugador de fútbol le mete un pelotazo sin venir a cuento al árbitro o a un juez de línea – y no hace falta que sea adrede, basta con que no sea en un lance del juego – y se lleva una roja. Lo que pasa es que en el fútbol eso no hace perder a tu equipo, pero claro, el tenis es un deporte individual y si pierdes un partido pierdes el torneo, así que fuera.
Ante todo, mi más sincero agradecimiento tanto al autor del artículo como a los dos primeros comentaristas (Valhue y Dani). Pagaría una entrada gustosamente por verles a ustedes tres debatir tranquilamente sobre tenis dos horas. Enhorabuena, hacen que el nivel de estos artículos suba enormemente.
Segundo, yo soy un mero aficionado al tenis. Pero en lo de DjKovic mi opinión es que había que echarle sí o sí. Igual que no se consienten las patadas y garruladas de los 70 y 80 del fútbol, el deporte evoluciona y ciertos comportamientos no se pueden permitir.
No hablamos de soltar una palabra malsonante, ni tan siquiera de romper tu propia raqueta contra el suelo. Hablamos de soltarle un pelotazo a una juez. Aunque no hubiera intención de golpearla, sí había intención de tirar la pelota fuerte. Mala suerte, pero a la calle con todas las de la Ley. Lo mismo que si estás en la calle y tiras una botella de espaldas. Si le das a alguien, aunque no sea adrede, pagas por ello.
Muy de acuerdo contigo Carlos
Muchas gracias por lo que me toca. Respecto al affair Djokovic, tiendo a empatizar con este tipo de situaciones porque he jugado y competido desde los 11 a los 16 años (a un nivel regional y nacional), llevo 35 años jugando y viendo tenis, y, aunque se les ha de presuponer autocontrol y no es la primera vez, el pelotazo es tan fortuito que el reglamento lo hubiese penalizado igual si, por ejemplo, en un lance del partido el jugador le tirase con suavidad a media altura la pelota descartada a un recogepelotas, y esta, desafortunadamente impactase en su cara porque estuviese distraído. No sé, el reglamento es claro y la expulsión legal, pero me parece que es una ocasión inmejorable para modificarlo. Es a todas luces desmedido en mi opinión.
Por poner un ejemplo, imaginemos que ese hipotético incidente con el recogepelotas le ocurre a Nadal, no porque se enfade, que ya sabemos de su comportamiento ejemplar, sino porque tira la pelota descartada como he descrito. Probablemente el país entero pondría el grito en el cielo.
Soy aficionado al tenis pero no un gran conocedor de las reglas sobre descalificaciones (no es una cosa tan habitual). Mi impresión inicial, viendo el gesto de Djokovic, es que no tuvo intención y me parece que difícilmente Federer sería descalificado en una situación así. Pero sinceramente, no tengo tanto conocimiento como para afirmar eso con seguridad.
Me han llamado la atención las siguientes palabras: «el pelotazo es tan fortuito que el reglamento lo hubiese penalizado igual si, por ejemplo, en un lance del partido el jugador le tirase con suavidad a media altura la pelota descartada a un recogepelotas, y esta, desafortunadamente impactase en su cara porque estuviese distraído.»
Navegando en internet encontré este incidente en un Federer-Djokovic en Roland Garrós.
En la opinión de ustedes: Federer debería haber sido descalificado?
https://www.youtube.com/watch?v=Mc5qeMB4PJ0
Gracias por sus comentarios.
Buen aporte Ulises.
¡Efectivamente! No recordaba ese momento, pero es justo lo que he descrito, y, reglamento en mano, SÍ debió ser descalificado. De ahí lo arbitrarialo de la medida.
No lo veo igual. Como en todos los asuntos de leyes, está la ley escrita y está el juez que la interpreta. El problema en el caso de Djokovic es que no está meramente desviando una pelota fuera de la pista para que la recojan los recogepelotas, como hace Federer en ese vídeo, sino que se ve que lanza la pelota hacia atrás con un mosqueo evidentente por haber perdido su servicio. No es que pase la pelota hacia atrás y por casualidad le de a la juez de línea, es que la tira con furia y por casualidad le da a la juez de línea. Que no es su drive más potente, como dicen sus defensores, pues no, pero Novac le da a la bola por debajo de la rodilla y le da a la juez en la garganta, o sea que veinte metros más atrás la bola seguía en trayectoria ascendente. La intencionalidad cuenta para determinar el delito. Djokovic no tenía intención de darle a nadie, pero sí tenía intención de desahogarse soltando un pelotazo – muchos tenistas lo hacen al perder un punto, y si le dan a alguien los descalifican. Tim Henman podía ser el ídolo de la aficción inglesa en los 90, pero cuando hizo exactamente eso en Wimbledon lo enviaron a la calle.
Por cierto, que la juez en cuestión anda recibiendo amenazas de muerte e insultos por internet por parte de los fans del serbio, diciendo que si simuló hacerse daño, que si la bola iba flojita y cualquier otra excusa, pero no hace falta mucha fuerza para hacer daño en la garganta. Como con el pobre Carlos Ramos, que a pesar de tener toda la razón en su enfrentamiento con Serena Williams en la final del US Open de 2018 le ha llovido de todo por parte de los fans de la americana. Es la púa de ser árbitro, que tus clubs de fans suelen ser escasos. :p
Esta es la transcripción de lo que dice el reglamento: «Abuso de bola: Los jugadores no deben golpear, patear o lanzar violenta, peligrosamente o con ira una pelota de tenis mientras esté en los terrenos de juego del torneo, excepto durante un punto de un partido (incluido el calentamiento). A los efectos de esta regla, el abuso de bolas se define como golpear una bola de forma intencionada o imprudente fuera del recinto de la cancha, golpear una bola peligrosamente o imprudentemente dentro de la cancha o golpear una pelota sin tener en cuenta las consecuencias. La violación de esta sección someterá al jugador a una multa de hasta 350 dólares por cada violación. Además, si tal violación ocurre durante un partido, el jugador será penalizado de acuerdo con el Programa de puntos de penalización.»
– Si deja margen a la interpretación, entonces tiene que haber una gradación punitiva. Evidentemente, ni Federer ni Djokovic tuvieron intención. En el caso de Djokovic golpea «peligrosa e imprudentemente sin tener en cuenta las consecuencias». Furia no veo en absoluto. En el caso de Federer, podría aplicarse tanto el peligro como la imprudencia, pero pongámonos en el caso benévolo, el de la imprudencia. Está claro que él confía tanto en su tacto que da por hecho que la bola va a salir exactamente como quiere a las manos del recogepelotas. El problema es que peca de «imprudente» porque el recogepelotas no está atento, y eso ya no depende de Federer. Se podrá esgrimir que no tiene por qué controlar esa variable, pero a los recogepelotas se les suele echar la pelota rodando por el suelo. Imaginemos que la pelota le impacta en el ojo y se retuerce de dolor. Imaginemos que en lugar de Federer, es Kyrgios el que hace eso.
– Sobre Henman, sí, es cierto, y se le aplica el reglamento. En su caso hay furia, imprudencia y peligrosidad flagrantes. Si equiparamos a Henman con Djokovic, entonces hay que hacerlo con este y Federer. La distancia entre las 3 acciones es suficientemente amplia como para aplicar una sanción distinta a cada una de ellas, de las que, la descalificación, tiene que ser la más grave y, en tal caso, para Henman. Es decir, la norma es demasiado rígida como para imponer el mismo castigo a las 3 acciones.
– Lo de los insultos y amenazas que está recibiendo la juez por parte de aficionados, sean serbios o de otra nacionalidad, pues es lamentable.
Por otra parte, se ha hablado poco de la ausencia de Nadal en el torneo. No entiendo cómo no fue a defender el título y dejar vía libre a Djokovic para que se le acerque en el palmarés de GS. Al final le ha salido bien, pero las explicaciones dadas me parecen poco convincentes, a saber: la seguridad propia y de su equipo. Después de las medidas que anunció el Us Open, así como los ensayos que se han venido haciendo en otros deportes durante el verano, me resulta raro, la verdad. Con el hambre que ha demostrado Rafa me da por pensar que ha habido algo más, quizá física o mentalmente no estaba a tope, aunque también ha puesto la preparación de RG como excusa. Ya digo, no me lo creo.
Sí, estamos de acuerdo, pero aunque no veas la furia de Djokovic me reconocerás que le pega con bastante más mala baba de la necesaria para hacerla llegar a la esquina. Como con todo, el hecho de que lastimase a la juez de línea seguramente influyó mucho en la sanción (y por eso los fans de Djokovic están acusando a la juez de «echarle cuento» para que echaran al serbio). Las consecuencias de las acciones imprudentes también influyen en la pena. Si yo encero el suelo para que el que pase se resbale y se esmorre mientras yo lo grabo en vídeo y alguien se abre la cabeza, me cae un pedazo de multa. Si se desnuca y se mata, cinco años de cárcel. Si el pelotazo de Federer hubiese hecho llorar al recogepelotas y el de Djokovic le hubiese dado en el hombro a la juez igual teníamos resultados intercambiados.
Y coincido contigo en lo de Nadal. A mí también me resultó rarísimo que, estando bien de salud, le regalase una oportunidad semejante a Nole de acercarse en el ranking.
Debo de ser el único por aquí que se queda decepcionado con la next-gen. Tenía grandes esperanzas sobre todo en Thiem y Medvedev, que son los que anteriormente habían demostrado mayores signos de madurez, lo que creo que es el ingrediente clave para llevarse un grand slam. Y me alegré de la desaparición de Djokovic, aunque fuera de forma poco ortodoxa, precisamente porque así tendríamos por fin la oportunidad de ver un adelanto de lo que será el tenis masculino tras la retirada del Big 3.
Pero una final que en todo momento estuvo dictada por las caídas anímicas de uno y de otro más que por el juego decidido y bien planificado, donde ambos llegan al quinto set al límite de sus capacidades físicas, quinto set donde ninguno de los dos cogió la iniciativa y ganó juegos con solidez, y donde un jugador que tiene el servicio como una de sus armas más poderosas hace segundos saques consistentemente por debajo de los 70 mph me parece como poco un jarro de agua fría.
La sensación es de que ambos han perdido la mejor oportunidad que tenían de demostrar que realmente son dignos sucesores al trono y lo que ha quedado patente (por si alguien lo dudaba) es que las victorias de los jóvenes en torneos grandes no están en sus manos, sino en las de Federer, Nadal y Djokovic.
La final no fue brillante salvo en tramos muy concretos del 4º y 5º set. Zverev ya ganó a Rafa en la Copa de Maestros relativamente fácil (6-2 6-4), y Thiem, no olvidemos, ha ido a más en las finales de GS contra los 2 miembros del Big-3 a los que se ha enfrentado. Es lógico que estuviera atenazado, la sombra de una nueva final perdida le podía generar una ansiedad a la que ya se enfrentaron Murray, Lendl o Agassi entre otros ilustres. Creo que tanto por la forma en que lo consiguió como por el lastre que ha soltado al lograrlo, el austriaco jugará ahora mucho más suelto en los GS. A fin de cuentas, quien lo tenga delante ya sabe que ha coronado esa cima, y por tanto está exento de esa presión que agarrota a los primerizos.
Veamos cómo evolucionan en los próximos años. Aun teniendo en cuenta que el panorama será bastante distinto a como es ahora, al menos espero que haya un mínimo de consistencia. Creo que siempre han sido más emocionantes las épocas en las que ha habido uno o dos claros ganadores que tienen que defenderse constantemente de los embistes de los que están un escalón por debajo. Gran parte del atractivo del tenis masculino actual se debe a que mantiene esa narrativa. El día que se pierda puede que una buena parte del público deje de seguirlo, a pesar de que los jugadores sigan teniendo momentos brillantes la mayor parte del tiempo.
Así es. Yo prefiero una tiranía o dictablanda al cachondeo que impera en el circuito femenino desde que se fueron las belgas e irrumpió la plétora de eslavas con apellidos acabados en -ova. Creo que, en el tenis masculino, ese peligro existe porque los de atrás han empezado a repetir los patrones que imperan en la WTA, aunque confío en que de darse no sea tan acusado. Thiem y Medvedev, a la espera del Zverev de hace 3 años del que parecen emerger algunos apuntes, me parecen más consistentes que cualquiera de sus homólogas en el circuito femenino, incluyendo a las nº 1 que ha habido. De hecho, sigo pensando que la más consistente y regular es Simona Halep.
Por cierto, siempre he tenido una duda: ¿ porqué hay tantas jugadoras de países del este – rusas, checas, bulgaras, etc – en el circuito ? Como dices, acabadas en -Ova.
Pensaba si tal vez en esos países daban mas importancia al tenis, y mas apoyo, claro. Imagino que en pistas cubiertas…
Creo que la diferencia principal entre el incidente de Djokovic y el de Federer es que, si bien en ambos casos el “daño” es involuntario, es mucho más difícil de justificar un pelotazo a un juez (que en ninguna circunstancia del juego se supone que le tienes que alcanzar la pelota) que el pelotazo al recogepelotas, con quien el intercambio de pelotazos es permanente y que es precisamente la esencia de su tarea en la cancha.
De acuerdo, pero la norma no especifica y hace tabla rasa.
Gracias por la lectura y por los comentarios. ¿Qué podría aportar a lo ya dicho? A ver.
La descripción de la acción típica (en terminología penal: la descripción de delito o falta recogida en la ley) por la que Djokovic es excluido que realiza la USTA se ciñe al abuso de bola en los términos citados por Dani. Sin embargo, en mi opinión, el comunicado es insuficiente pues no basta el abuso de bola para descalificar a un contendiente. Parece que debería de ser necesaria, además, la agresión a una de las personas que se encuentran en la pista. Que el primero de los elementos es insuficiente por sí mismo se puede comprobar cuando, en ese mismo partido, minutos antes de su exclusión, Djokovic había golpeado de forma manifiestamente imprudente, (y mucho más violentamente, por cierto) otra bola a la que no había podido llegar. Si esa acción ha sido castigada tal y como se recoge en el reglamento no lo sabemos. Así que la descalificación exige un daño (pasajero es suficiente) a uno de las personas que están en la pista.
Por lo tanto, el mero golpeo imprudente, peligroso o sin tener en cuenta las consecuencias, por sí solo no ocasiona una descalificación. Se exige además un resultado. Este debe de apreciarse según las circunstancias concurrentes. Si el jugador, juez, recoge pelotas… apenas manifiesta alteración por el golpe ocasionado pues la agresión no será tal. Como creo que tampoco sería objeto de exclusión quien de forma imprudente golpea con la bola a su compañero en un partido de dobles (no me refiero a una acción dolosa o intencionada). La apreciación de la agresión es, por lo tanto, de naturaleza subjetiva.
Creo también, ciñéndome solo al abuso de bola, que los términos imprudente, peligroso y sin atención a las consuecuencias, está relacionado de alguna forma con la violencia del golpeo. No puede calificarse de imprudente aquel golpeo, cuando el juego está interrumpido, que rebota en la pierna de alguna de las personas en la pista sin mayor daño.
Acabo de revisar la acción de Djokovic y en ella se encuentran todos los elementos de la descalificación: una acción imprudente, Djokovic de forma despreocupada y con cierta violencia golpea la bola al margen del juego hacia un lugar donde no había ningún recogepelotas y de una forma que la captura de la bola se hace difícil, ocasionando la indisposición temporal de una jueza de línea.
No todas esas circunstancias tienen lugar, en mi opinión, en el video cuyo enlace nos proporciona Ulises. Parece que ni el golpeo es tan violento, la acción está próxima al juego (aunque claramente no forma parte de él) y, bueno, el daño al chico es nulo pues no ocasiona su indisposición temporal.
He comprobado como en ocasiones Federer ha realizado esa acción de forma consciente. La de enviar al recogepelotas una bola justo después de que el árbitro dictamine que el juego se ha parado. En algún caso creo que poniendo en riesgo su descalificación.
https://www.youtube.com/watch?v=PAdNdh6R9IE
En el siguiente enlace se recopilan distintos supuestos de descalificación, algunos de ellos similares al de Djokovic.
https://www.youtube.com/watch?v=7DHqMQ5iOis&t=176s
El más cuestionable, en mi opinión, dentro de los relacionados con el golpeo de bola a una persona situada en la pista, es el que se decide en el partido de dobles de un torneo challenger en Nápoles en el año 2016. En este caso un jugador, en una acción próxima al juego y, en un rechace, golpea en la cocorota del rival situado en la red con violencia pero sin intención cuando ya se había dado la vuelta. Imagino que mucho tuvo que ver el hecho de que el jugador que recibió el pelotazo estuviese tendido en la pista un buen rato (¿un imitador de los jugadores de fútbol?).
Por cierto, el golpe que descalifica a Henman de su partido de dobles no llega a verse.
Un saludo.
Todo eso que aportas es muy enriquecedor y sin duda podría estar de acuerdo. La cuestión es que es algo tan sutilmente interpretable respecto a otras acciones que no merecieron la descalificación, que entiendo que haya gente (entre los que me cuento), que lo ve injusto aunque sea legal. Como dije en un mensaje previo, si hubiese sido Nadal el afectado no quiero pensar el cariz de las portadas de la prensa española al día siguiente. Yo creo que a raíz del incidente es urgente una modificación del reglamento.