Entrevistas Sociedad

Alfonso Bauluz: «La precariedad laboral de los periodistas es atroz»

Alfonso Bauluz

Alfonso Bauluz es periodista, enseña periodismo y defiende el periodismo. Ha sido corresponsal y testigo de los conflictos mundiales de los últimos treinta años, con una dilatada trayectoria en la que ha ejercido el periodismo en todas sus formas, desde el reporterismo de guerra como empotrado en la guerra de Irak hasta el trabajo en el Departamento de Internacional de la agencia en EFE. Es doctor en Periodismo por la misma facultad de la que es profesor: Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y, desde marzo de este año, presidente de Reporteros Sin Fronteras, organización cuyo objetivo es la defensa de la libertad de prensa. Con estas credenciales nos sirve de guía por distintos puntos del mundo desde el emblemático edificio gris de la avenida Complutense, con el periodismo de hilo conductor.

Inicias la presidencia en RSF en marzo, coincidiendo con la primera guerra en Europa para varias generaciones. ¿Qué objetivos te has planteado? 

El primero, tratar de proveer a los reporteros de la mayor seguridad, tanto en lo que se refiere a equipos de protección, chalecos y cascos, como a seguros. En ese sentido y hasta la fecha —cruzo los dedos— ha sido muy satisfactorio, no hemos tenido ningún disgusto, a pesar del alto número de periodistas que se han acreditado en Ucrania, muchos de ellos españoles y muchos de ellos socios nuestros. Hasta septiembre se habían acreditado diez mil en el Ministerio de Defensa ucraniano. Lo más importante es la seguridad y sobre todo la concienciación en la seguridad de los periodistas. Hemos hecho un estudio en tiempo real de la cobertura que nos ha demostrado que la precariedad significa una vulnerabilidad muy grande de los periodistas. Si la mitad de ellos no alcanzan unos ingresos de dos mil euros con un trabajo de alta intensidad y un determinado riesgo, si no cuenta con encargos que les pueden dar la tranquilidad de que sus trabajos les van a dar una remuneración, significa aumentar la precariedad.

Luego hay una derivada que ahora se ha puesto de manifiesto y que tiene mucho más largo recorrido, que es cómo la desinformación se emplea como arma de guerra. A quienes lo hemos estudiado académicamente no nos sorprende, lo que ocurre es el foco estaba fijado en el yihadismo, que es fácil de identificar, pero las mismas artimañas y herramientas que utilizaba la propaganda yihadista la estamos viendo tal cual. La amenaza del uso del arma nuclear es igual de intimidatoria que meter a un prisionero de guerra en una jaula y prenderle fuego para tratar de intimidar a militares, en el caso del Estado Islámico a soldados iraquíes de remplazo que no tenían ningún interés en hacer la guerra en territorio sirio, ni siquiera en su propio país. El empleo de esas artimañas se ve ahora acrecentado tanto por la utilización de medios de comunicación estatales obedientes a un régimen dictatorial como por la persecución de periodistas independientes. 

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

Un comentario

  1. q gran persona Alfonso Bauluz, hubiese sido un privilegio tenerlo de profesor,, grande!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*