Los profesores de ética suelen desarrollar razonamientos admirables sin dejar claro a quien dirigen sus conclusiones. Es bien sabido, por ejemplo, que los psicópatas y los asesinos a sueldo no son muy aficionados a leer libros de ética. ¿Tiene sentido dirigirse a los italianos con un discurso en alemán? No es infrecuente que razonamientos abstractos, que suenan muy bien en términos generales, se desmoronen en cuanto se intenta aplicarlos a cuestiones concretas.
El matizado comentario de Antonio Diéguez Sobre la petición de moratoria en la investigación en IA avanzada bien merece a su vez un comentario deliberativo que quizá contribuya a un diálogo razonable. Diéguez es un especialista en estas cuestiones, autor, entre otras muchas publicaciones, del excelente libro introductorio Transhumanimo. La búsqueda tecnológica del mejoramiento humano. Y la inteligencia artificial (IA), como es sabido, está teniendo en la actualidad un papel protagonista dentro del conjunto de tecnologías que impulsan el proyecto transhumanista de mejoramiento humano, las llamadas NBIC: nanotecnologías, biotecnologías, informática y cognitivismo (inteligencia artificial y robótica).
Diéguez resume y comenta el manifiesto que en marzo (2023) pidió a los grandes centros de investigación sobre IA una moratoria de seis meses al menos en sus trabajos, ante el riesgo (que algunos expertos consideran próximo y otros muy dudoso) de que se desarrollen máquinas con mentes capaces de superar la inteligencia de los humanos, volverse contra ellos e incluso eliminar a nuestra especie para sustituirla. Sin llegar ni de lejos a ese extremo, Diéguez constata y comparte la «preocupación generada en gran medida por los avances extraordinariamente rápidos y sin control que vienen dándose en los últimos años en el campo de la IA». Entre los más próximos (o ya presentes) se encontraría el que «con su ayuda, se pueden crear con gran facilidad y realismo noticias falsas, con imágenes y vídeos incluidos, capaces de engañar a los más avezados», o su uso fraudulento en delitos financieros o de otro tipo. Un buen ejemplo lo encuentra en los potentes sistemas de reconocimiento facial que están permitiendo identificar y detener en Rusia a las personas que asisten a manifestaciones contra el Régimen y que también se emplean en China para controlar a disidentes políticos. Mientras, la cantidad de grabaciones que se hacen en todos los espacios públicos de los países europeos han llevado a la prohibición de recoger datos biométricos sin el consentimiento de los interesados. Y aquí aparece ya la paradoja que nos interesa: los países que más abusan de las nuevas técnicas contra la propia ciudadanía nunca coinciden con los que muestran más sensibilidad sobre los límites éticos de su utilización.
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Si existe una tecnología capaz de modificar sustancialmente la sociedad y los países democráticos la desarrollan e implantan sin consultarle a la sociedad que va a ser modificada ¿Son realmente democráticos estos países?
No sé hasta qué punto es correcto hablar de democracia si la ciudadanía no participa en este tipo de decisiones.
El artículo es bueno; lo que no es bueno es tachar a China como protagonista de sucesos que se dan en occidente. En España, el reconocimiento facial combinado con los teléfonos móviles, para detener gente que ha estado en manifestaciones, es una práctica vieja. No sólo se da en los países “malos”.
De otro tipo de experimentos hay sospechas, pero muy vagas, lo confieso. Personalmente tampoco me extrañaría en una Europa donde no existen gobiernos sino lacayos de los grandes grupos financieros mundiales.
Atentamente,
Jaja otro «artículo» que habla sobre IAs, y otra vez el mismo cuento de la vigilancia de los malvados comunistas Chinos y Rusos… Se ponen de acuerdo o qué?? Y luego la rematan con el clásico «nosotros hacemos todo tipo de atrocidades, para que ellos no nos las hagan a nosotros»… Menuda ética. Los malvados invasores Rusos se están cansando de denunciar que no paran de encontrar en los territorios invadidos Ucranianos cantidad de laboratorios yankis clandestinos de armas biológicas. De eso no dicen nada, no??… No, no conviene. Mejor seguir distrayendo a la chusma con lo de lo de las IAs y lo de la vigilancia comunista al otro lado del mundo, a ver si todavía se enteran de las cosas que hacemos por éstos lados.
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