
1. Introducción: hasta Dios tiene deudas
Piense en la gente que conoce y verá que casi todo el mundo está endeudado de una u otra manera. Si no por la vivienda, por el coche o la ortodoncia del niño. O por la propia vida, si es usted un galés del siglo XVI muerto de hambre. Pero ya llegaremos a eso. La cuestión es que los deudores tienen una miríada de razones para haber acabado como tales, pero en los acreedores se intuye un denominador común que parece unificarlos: el poder. Y no me refiero a esas acepciones que confieren los cargos o el dinero. Tales elementos son parte del poder, pero no lo constituyen. El poder del que hablo, el que serviría como nombre para un chat de prestamistas, es el que remite a la posibilidad, y sé que parece una tautología, pero sígame un momento. Quien tiene poder tiene también la capacidad de elegir, mientras que quien carece de él, carece en buena medida de opciones. Los límites son escasos para los poderosos, si es que los hay. Incluso la ley se pliega a ellos, por controvertido que resulte decirlo, y en países como España o Estados Unidos no faltan ejemplos.
La ausencia de límites reconfigura el mundo de una forma que es ajena a casi todos nosotros. Ser poderoso es más bien un esquema existencial, una forma de relacionarse con el exterior, incluido el prójimo, para decirle que no todos somos iguales, porque la casa de la que el pobre es desahuciado la utilizará después el acaudalado para almacenar su pornografía. O para organizar campañas en favor del Partido Republicano; lo mismo da, sobre todo, en la quinta temporada de Fargo, donde las alusiones a la dialéctica difundida por el trumpismo en esas tierras son constantes. El poder, nos dice Noah Hawley (Nueva York, 1967) en Fargo V, consiste en tener algo con lo que asfixiar al otro, pisarle la garganta con tanta fuerza que incluso para respirar tenga que pedir permiso. El poder es sometimiento, es deuda sin necesidad de ejecutarla. El poder permite a Lorraine Lyon, una magnate empresarial que ha hecho fortuna comprando deudas que los acreedores consideraban impagables, tener tras de sí en su despacho un enorme cuadro que reza «No». Porque quien posee esos recursos económicos y de influencia puede decir «no» de entrada a casi cualquier cosa. Puede elegir porque no está acosado por los límites a los que sí se ve sujeta Indira Olmstead, una agente de policía entrampada en una relación tóxica mientras lleva la casa y la acumulación de deudas, además de un caso de secuestro.
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Vamos llegando al final de la aventura… ¿No se puede ir pidiendo Fargo VI para tener un poco más de charla al respecto?
En fin, esta es otra gran temporada, y por lo que veo vuelve a aparecer el Mago de Oz en el camino. Dorothy en este caso ha llegado a un Oz-hogar y la reclama una realidad espantosa. Ojalá pueda quedarse esta vez en Oz (dedos cruzados).
Estos artículos se superan, deseando que salga la siguiente parte!
Qué interesante es reflexionar sobre series (se suele hacer más con libros), algo que actualmente se consume día a día. Normalmente pasan desapercibidos muchos mensajes. Excelente publicación ??????
Hasta Pedro Narcob tiene deudas: Nos debes una 2ª parte. Gran artículo!
Uff estaba esperando los artículos de esta temporada, fue la que más me gustó.
Muy bueno, de nuevo, lúcido.
Hablando de deudas y después de todo…. ¿Nos deben una sexta?
Qué interesante es hablar y leer sobre series, especialmente cuando el debate sobre ellas trasciende el mero entretenimiento para convertirse en un vehículo de pensamiento crítico. Un excelente artículo, como siempre. Desde ya esperando con entusiasmo el próximo.
Muy interesante reflexión, profunda y didáctica, a la vez
Un buena manera de desvelar para todos, las claves de esta serie.
Enhorabuena, Pedro Narcob
Muy interesante. Me gusto mucho.
Vi la primera temporada de Fargo en su momento y me encantó. La segunda me encantó menos pero vaya, bien. A partir de ahí, la cosa fue empeorando temporada tras temporada hasta desembocar en la quinta, la peor para mí. ¡Y eso que salía Jon Hamm, que me arrebata! Si llegó a desagradarme, que tuve que abandonar a los cuatro o cinco episodios, ¡¡Increíble!! ¡¡Con Fargo!! Ahora, intentando leer este peñazo de artículo, me he dado cuenta de que aún era muchísimo peor de lo que recordaba, a pesar de la claque que se ha concitado aquí para animar a su autor.
Magnífica lectura
Me encantan los análisis que hacen. Son extraordinarios, porque es raro encontrar un analista con tanta solvencia intelectual.
Así que espero poder seguirlos leyendo, para disfrutar de Fargo en toda su profundidad. Gracias
Temporada dura. Duro ver a Don Draper convertido en Roy Tillman… Duro que no solo gente como él hayan resucitado a Donald Trump…. Menos mal que
existe Dorothy ….ah y Kierkegaard
A por la siguiente entrega !!
Me paso este artículo un colega charlando sobre la serie. El adora al sheriff y a mí Roy Tillman me parece un idiota de cuidado… No me ha quedado claro que te parece a ti pero tiene toda que en la segunda parte vas a estar de mi lado jeje.
Bueenas, J. Robado.
Coincido totalmente contigo: más allá del carisma y el atractivo de vaquero de Marlboro, Roy es despreciable (aunque, como antagonista narrativo, sea una gran creación).
Aquí me refiero a él como «fanático grillado», pero en la siguiente parte indagaremos un poquito más en que el miedo que da se debe a que, tristemente, refleja el pensar de buena parte del mundo. La ley del trumpismo pasa de las fronteras (ahí tienes una paradoja).
Muchas gracias por tu comentario, y nos vemos en la próxima ???.
Fantástica está temporada número 5. Un análisis y reflexión de la serie estupenda. Expectante para las siguientes.
Imprescindible la lectura del artículo para adentrarte en los entresijos de hechos y personajes de esta gran saga
Como me gusta esta serie y mucho mas estos maravillosos artículos que nos ayudan a desgranar aún más el argumento.
Excelente publicación, como siempre. El autor nos tiene enganchados esperando el siguiente.
Resulta muy interesante. Cómo siempre, te engancha.
Pero bueno, ¿esto qué es?
Ya está bien de hacer tanto la bola.
Vosotros o tú, que bien, sí, bien, pero leche, tampoco es pa’ tanto….
Temporada decepcionante como la 3ª y la 4ª. Incurre en la caricatura más burda del votante trumpista. Y Jon Hamm sigue encasillado en Don Draper: no me he creído ningún papel suyo desde entonces, lo que demuestra que no es muy buen actor.
Para nada estoy de acuerdo contigo. A Don draper lo amé, Roy tillman es detestable y vomitivo hasta decir basta
Es caricaturesco e inexpresivo, lo cual parece un oxímoron, delatando lo mal actor que es salvo en «Mad Men», y ello incluye las pelis que ha hecho. En «The Town» no me lo creo como policía y el resto de lo que ha hecho ha sido tan malo que ni me acuerdo. En «Babydriver» hace de atracador inverosímil. Es más, tras «Mad Men», su papel más creíble es en «Curb your enthusiasm» interpretándose episódicamente a sí mismo.
Más les vale a los productores seguir haciendo temporadas para que podamos seguir disfrutando de estos artículos, ¡casi más interesantes que la propia serie!
Muy bien artículo sobre esta temporada que, si bien objetivamente puede que no sea la mejor, a mí me gustó.
El análisis de esta entrega me parece muy interesante. Esperando la siguiente.
Siempre me quedo con ganas de más. Enhorabuena!!
Me fascina el compartir y ver con los ojos con los que Narcob nos lo transcribe
Esperando la siguiente
Gracias
Merece la pena ver la serie solo por compartir esta crítica, chapeau!
Los artículos me enganchan ,para ver la serie.
Espero seguir disfrutando de ellos
Vamos llegando ya al final del camino que nos ha ido trazando las distintas temporadas de Fargo. Una gran excusa para revisar de nuevo la serie y analizarla desde diferentes perspectivas. Enhorabuena Sr. Narcob por su trabajo
Esta serie es de las mejores q he visto, espero q haya una sexta temporada y q Pedro Narcob nos la desmenuce para q el disfrute aún sea mayor.
¡JA! ¡Hay que ver qué nutrido grupo de amistades tiene el Sr. Pedro Narcob! Gente que nunca he visto fichar por aquí, se mata para dejar caer flores sobre el interesado.
Muy buen artículo Pedro, al igual que los anteriores.
No te conozco, pero lo mismo algún día entro en tu nutrido grupo de amistades.
Saludos para todos.
Pingback: Fargo T5: Kierkegaard, la ley del trumpismo y un comedor de pecados (2) - Jot Down Cultural Magazine