«Descambiar», «deflagración», «guarecer»… Crees que lo dominas, pero puede que solo te suene por inercia más que por verdadero uso. Pon a prueba tu instinto filológico con estas diez preguntas.
«Descambiar», «deflagración», «guarecer»… Crees que lo dominas, pero puede que solo te suene por inercia más que por verdadero uso. Pon a prueba tu instinto filológico con estas diez preguntas.
“Redactó su manuscrito…” ¡Suena malísimo! “…mecanizó su máquina… lavó lo lavado”. Pero entiendo, las subjetividades son hormigueros en profundidad, ajetreados, muy activos. ¿Y en dónde pueden estar Estimado ERoberto. Me gusta hablar conmigo mismo, pues no llego a decisión alguna con respecto a las palabras, tan aventureras o aventurosas ellas.
“Deflagración..”. Está bien. Pero es un vocablo difícil, con consonantes vecinas poco elegantes. Crujen. Son como cortocicuitos de las sinapsis. Explosión solo tiene una, “plo”. ¿A quién se le ocurriría usar “zambombazo”; parece la propaganda de esos circos errantes y pobres de mis pagos de antaño.
“Incunables del siglo XV…” Está bién. Solo que algo sin cuna es algo que jamás entendí.
“Al final… y lo hizo ‘motu proprio’” Está bien, pero ¡esas consonantes tipo rallador! Además, siempre creí que se decía “motus”. Menos mal que no la uso.
“Intersectar”. Estaba clarito estimado ERoberto. Bastaba conjugar un verbo parecido, secar por ejemplo, que se sequen.
“Cleopatra…” Aquí no estamos de acuerdo, pues “faraón” significaba “casa”, “hogar” en aquella civilización según un tal Wilson en su Historia de Egipto. Y si usamos vocablos latinos conociendo y compartiendo sus significados, habría que decir, y simplificando “reina”. Encima, faraona en italiano es una especie de pavo, muy sabroso.
“Se puso a llover y tuvieron que guarecerse” Acerté por pura intuición ahorrativa. Una ene de menos. Resguardarse es muy largo, con demasiadas eses.
“Eccehomo”. Aquí tampoco estamos de acuerdo. Es una frase histórica, y si la escribimos en minúscula pareciera que es un vocablo de todos los dias.
“Quien preve…” Acerté siguiendo el instinto de un curso de agua, sin sobresaltos, dulce, lineal, bien balanceada con sus acentos.
Mi mutado español engorroso que me suena tan mal, como carro crujiente que lleva jarros antiguos chapaleando en el barro con la única razón de llevar, de trascender y, sin embargo, no creo que haya otro idioma igual. Me parece demasiado injusto el veredicto final. Si hecatombe significa cien bueyes, y considerando que los griegos tenían un sinfín de festividades religiosas en donde se inmolaban a esas pobres bestias, me hace sospechar que, en aquellos tiempos había más animales que personas. Sería necesario reveer toda la Historia de nuestro Occidente. Gracias por la propuesta.
Estimado E. Roberto, tengo una palabra que dedicarte tras leer tu comentario:
Pretencioso.
¿Pretencioso? No, estimado, para nada espero. No poseo un currículum cultural como para pretender cambios en el lenguaje o nuevas acepciones, pero reconozco que veces se me desboca la pluma. Solamente son opiniones, subjetivas siempre. Puedo parecer pretencioso pero me daría vergüenza serlo, y menos escribiendo, cuando hay tiempo para la reflexión y poder ver por dónde anda mi yo con sus accesorios. Es sólo que las palabras, siendo hijas de la música se me presentan con infinidad de tonos, matices, movimientos y en especial modo, evocativas. Es una …¿afección? de la cual no puedo prescindir. Además, estas propuestas son solo un juego de palabras, educativo al fin y al cabo, con premios que tanto me divierten, como en el presente caso: sería una “Hecatombe” la evaluación que merecí. Un solo acierto. Y ya que estamos, no entiendo la razón de estos pseudónimos cuando los comentarios son críticos, o con ojeriza puntual que no es su caso, generalmente en inglés, o con números y otras yerbas incomprensibles. No pretendo mayores detalles, solo el o los nombres de pila, pues siempre hay una historia detrás de esas grafías. Si no, me parece comunicar con una inteligencia que no quiere ser artificial. De cualquier manera todo lo mejor para usted, y muchas gracias por el escueto y prolijo comentario.
Mucha culta latiniparla esquilimosa es lo que hay…