Cine y TV Entrevistas

Jaume Ripoll: «Nos hemos empeñado en hablar de la piratería y el principal problema es el desinterés del espectador»

Jaume Ripoll para Jot Down 0

Jaume Ripoll es uno de los cofundadores y director editorial de filmin, una empresa de alquiler digital de películas cuyo nombre siempre se escribe con minúscula aunque en realidad sus intenciones con el espectador cinéfilo sean mayúsculas. Las estanterías de su domicilio apilan decenas de libros, películas, cómics y revistas que sirven como prueba de que allí vive un activo devorador de cultura. A la hora de conversar esto es evidente, Ripoll salta en su discurso de Béla Tarr a Pablo Und Destruktion, de Dublineses al mundo empresarial del celuloide, del fenómeno indie a Holocausto caníbal o los Teletubbies. Ametralla con la palabra a toda velocidad dando la impresión de que no solo es alguien que sabe comunicar sobre su producto sino que además lo entiende, le fascina y sobre todo cree en él.

Tuviste dos videoclubs y luego decidiste pasarte al futuro, al mundo digital.

Era el presente casi. Yo estaba trabajando en Mallorca en videoclubs que había heredado de mi padre y entonces Juan Carlos Tous me llamó para que me incorporase a Cameo, que era una compañía de DVD. A partir de ahí empezamos a trabajar básicamente cine independiente y de autor porque cuando se creó la compañía no había una distribuidora que se encargase solamente de ese tipo de cine y daba la sensación de que podía quedar diluido en el catálogo de compañías multinacionales que tienen desde Harry Potter a Boyhood, por ejemplo.

Al segundo año de llegar a Cameo empezamos a ver que era necesario pensar en el digital. Ya estaba Napster y todo el problema de la música y estaba claro que al mundo del cine iba a pasarle lo mismo que a la música. Así que empezamos a plantearnos cómo podíamos hacerlo, cómo podíamos dar el salto. ¿Qué pasa? Que no había referentes y empezamos a construir desde cero y en el proceso de crear filmin nos equivocamos muchísimas veces. Había que convencer a los que tenían los derechos para que nos los dejasen, a los usuarios para que los pagasen, ofrecer un vídeo que no se parase, una plataforma que se entendiese… muchas cosas. Y con el paso de los años, con los errores y demás, hemos dado con la tecla.

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22 comentarios

  1. ¡Ahh, bien! Entonces, como no tengo mucho interés voy a descargarme un BMW. Total, conseguirlo no es el problema. ¡Gracias, genio!

    • Ehhh… sólo respondes a la cita del titular? Eso si que es sacar de contexto. Si te lees la entrevista, o simplemente las primeras preguntas entenderás de que habla el entrevistado.

  2. El entrevistado tiene toda la razón. En España no tenemos cultura cinematográfica o si la hay, queda reducida a un grupo minoritario de gente. Aquí entendemos el cine como ocio puro y duro. Yo alucino con que en las escuelas no se enseñe cine o comunicación audiovisual. Vivimos en la sociedad de la imagen y aquí aún estamos debatiendo sobre chorradas como «educación para la ciudadanía». Y no sólo eso, ponemos a los chavales delante de una pantalla sin explicarles nada. Estamos creando una sociedad que luego está obsesionada con la búsqueda del espasmo, del estímulo constante, del zapping cultural. Y claro, luego alguien ve un plano de más de 10 segundos y ya dice que «la peli es lenta» o que «no pasa nada».

    • Yo tuve un par de años una hora de música y no me llevé nada de ellas… También tuve un par de años una hora de ética y moral y el profesor hizo que esa asignatura me llegase muy lejos… No sólo importa que haya una clase, el temario tiene que estar bien construido y tener sentido, la asignatura necesita ser tenida en cuenta o estar bien considerada… y el profesor influye mucho en estas cosas.

      Y ante la apabullante oferta, el entrevistado tiene toda la razón cuando dice que sufrimos una aversión al riesgo impresionante. Si he visto algunas de las cintas que casi todos mis amigos no han visto y se citan en este artículo es porque tengo unos padres cinéfilos que se atreven con todo y he aprendido a fiarme de su criterio y me han ayudado mucho a desarrollar el gusto… pero a veces una película que a mi me ha gustado mucho, se la recomiendo a un amigo y el no la aprecia porque el gusto hay que educarlo. Y no insulto a mi amigo, diciendo que no tiene ni idea, sino entiendo que no ha tenido la suerte de ver otras películas antes que le permiten apreciar esta, me disculpo, tomo nota, y le recomiendo otra a mitad de camino.

  3. Genio, una película no es algo físico. Sí te descargas un BMW el otro se queda sin él, sí te descargas una película los dos la tenéis.

    • Con todos los respetos, eso es un estupidez tan grande que solo alguien que no tenga ni dos neuronas con las que cortocircuitar puede defender. Y no eres tú solo, es un argumento falaz y torticero (que creo que tiene su origen en Dans o algún otro gurú que me gustaría saber de quién cobra) que está diseñado a propósito para tranquilizar conciencias y pemitir que gente como tú mire para otro lado. Así que te bajas la copia, la ves, ya no compras la peli (libro, disco, etc.)… ¿Y no robas?.. Conque algo físico, tenéis un cuajo físico que madre mía. Ojalá tu comida dependiera de esas cosas «no físicas» que no se pueden robar… Manda narices.

      • Creo que el está confundido eres tú, al usar un BMW en tu ejemplo. La pirateria se parece más a colarse en un concierto cuya sala no está llena porque su capacidad es infinita y escuchas y ves igual de bien en todos los sitios… Como puedes apreciar el dilema moral es muy distinto, y casi el agravio comparativo lo sufren más los que pagan por entrar que los músicos que tocan, aunque sus medios de vida dependan de las entradas vendidas. Pero el que no pensaba bajo ningún concepto comprar una entrada, pero se cuela y disfruta, pues es bueno hasta para los que tocan, pues la siguiente ves puede que si pague por entrar.

        En la economía digital el coste de producción marginal es casi nulo, y es todo coste fijo… Por ejemplo HBO está bastante orgullosa que su serie Juego de Tronos sea la más pirateada del mundo y bata records de piratería… porque como funciona el mundo del entretenimiento, el que está arriba se lleva un trozo del pastel impresionante y es tiempo de atención que no se dedica a sus competidores… y sin embargo la piratería puede asesinar a la pequeña producción porque estaba justo en el límite. Por eso soluciones como las de filmin son geniales, y la piratería no es el problema. En alemania los piratas pagan un servicio de VPN por piratear sin peligro, eso son 9€ al mes fácilmente… imagínate si fuera mejor a un servicio como filmin o netflix.

        • Mira, ese argumento de colarse en un concierto sin pagar, en el que todos están igual de a gusto y se ve y se oye igual de bien, no lo había oído nunca. Te felicito (sin coñas, en serio) pq es verdad que es una analogía muy adecuada al robo de contenidos digitales. Pero no deja de ser robo. Pq tienes a un grupo, técnicos, roadies, catering, etc. (que en la industria cultural se traducía en técnicos, grafistas, artes gráficas, distribución (esta desaparecería igual por lo digital, claro) TRABAJANDO GRATIS. No veo, sinceramente, dos cosas: cómo puede eso beneficiar al grupo que toca en tu sala imaginaria, ni cómo se diferencia en el fondo de los que diseñan el coche, lo fabrican, lo transportan, el concesionario lo pone a la venta, el comercial te lo vende, etc., si todo eso se pudiera «piratear» sin otras consecuencias que la pérdida económica para todos MENOS PARA EL LADRÓN. En fin, sé que en España esto está perdido. Y no seré yo, ojo, el que tire la primera piedra, aunque prácticamente no lo haya hecho nunca… Que la HBO presume de que mientras ven Juego de Tronos pirata joden tanto o más a la competencia, puede ser, pero eso no invalida el hecho de que se ve gratis algo por lo que habría que pagar; algo de lo que la gente quiere y debe poder vivir. Y si no te gusta, pues no lo compras, pero no lo robes. El problema fundamental en esto es que aquí las Telecos han cogido a los gobiernos por las pelotas: si me obligas a capar el tráfico pirata tienes 100.000 tíos en la calle mañana; y por otro lado untan a todo los gurús de la «libertad» de la red, de los contenidos comunales, y esas polleces, en fin. Un saludo.

          • Cuando el entrevistado dice que el problema no es la piratería, no está haciendo una apología de la misma. Está centrando el problema en la escasa cultura y más escaso interés por adquirirla del ciudadano medio. De hecho, esto último es el leitmotiv de toda la interesante entrevista.
            Aquello que resulta banal, bien porque lo sea o bien porque lo seamos nosotros al juzgarlo, es fácil de ser descargado con un click y por la cara.
            Mientras que lo que se valora y aprecia, pues eso, como su propio nombre indica, se valorará, apreciará y se acabará pagando.
            …al menos unos pocos euros al mes de tarifa plana.

          • Por eso la gente no va al Prado.Porque mira los cuadros por el Google.

          • Para facilitar la comprensión de las cosas, me voy a centrar en hablar de pintores. Si un pintor quiere que le paguen por lo que pinta, entonces solo debería pintar por encargo, es decir, ser un pintor de brocha gorda.
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            Un pintor que pinta lo que quiere es un empresario, no un trabajador. Lo que pinta no se lo ha pedido nadie, por lo que si quiere cobrar por ello debe convencer a alguien que se lo compre. Pero si nadie sabe lo que pinta entonces nadie se lo va a comprar, de modo que tiene que mostrarlo gratis. En este caso, el que lo compra no compra el derecho a verlo (porque ya lo tiene), sino que paga para que otros no puedan verlo. El único motivo por el que alguien querría pagar para que otros no vieran un cuadro que le gusta es que puede haber otras personas tentadas de hacer lo mismo, con lo que perdería la oportunidad de seguir viendo el cuadro que le gusta. Pero si solo le gusta superficialmente tampoco se va a morir por no seguir viéndolo.
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            La estrategia de los pintores ha sido intentar convencer a la gente que su obra es tan buena que se la quitan de las manos, y cuando hay un conjunto suficientemente grande de gente que se lo cree, el precio de la obra sube vertiginosamente, mientras que el resto de pintores viven de ayudas u otros trabajos. Por esto el mundo del arte, como el de la música está tan desequilibrado, entre unos muy pocos que viven como jeques frente a una inmensa mayoría que malviven como pueden. La distribución gratuita de contenidos por internet no cambia esto en nada.
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            Durante unas décadas, ciertas empresas han tenido el monopolio de la distribución de contenidos, con lo que todo el mundo se ha regido por sus normas. Esto ha hecho que muchos músicos hayan adoptado una actitud de asalariados y se hayan olvidado que son empresarios en un mundo que se rige por el oportunismo y el riesgo. Los músicos no trabajan gratis porque simplemente no trabajan (no son asalariados). Lo que hacen es dedicar tiempo y esfuerzo en un proyecto del que esperan conseguir pingües beneficios, pero asumiendo el riesgo de no conseguir nada.
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            La diferencia con un bmw es que la publicidad del coche y el propio coche son cosas distintas, mientras que para un músico, un pintor o un estudio de cine la publicidad de su producto es el propio producto. Es como cuando sales a ligar. Lo que buscas es un cuerpo y lo que ofreces es otro cuerpo. Pero si te cubres con una toga y dices que para poder ver tu cuerpo primero tienen que pagar, nadie lo hará libremente. La gente que te mira en una discoteca, que admira tus formas, como bailas o que incluso baila contigo, no te está robando nada. Los que hablan de robo cuando se habla de música, películas… son como los que hablan de indecencia cuando la gente va con poca ropa por la calle por dejar que todo el mundo pueda ver lo que los puritanos quieren que solo pueda ver la pareja.

  4. Si las teles cuando compran un derecho también se lo quedasen para internet no existiría Netflix.

    Otra cosa es la reacción posterior a la llegada de Netflix con el caso Hulu, donde las teles propietarias de obras audiovisuales montan una plataforma online, Hulu, quedándose así los derechos online, y sacando su propio rédito.

    En el fondo Hulu es igual que Filmin, pero los dueños de Hulu son propietarios de obras que son cadenas de tele, y Filmin propietarios de obras que son productores de cine.

    Pero un gran porcentaje del catálogo de Netflix no es producción propia y proviene de las compras de derechos exclusivamente para ventana oline, es decir, porque hay quienes venden ÚNICAMENTE Y POR SEPARADO los derechos online.

    Sobre por qué nació Filmin, nacida en 2006, pero relanzada en 2010 (mismo año que la aparición de la Ley 7/2010)… pues eso. Revisen los requisitos en la Ley 7/2010 para recibir Ayudas a la Producción Cinematográfica.

  5. Perdón, errata, no es la ley 7/2010. Es la modificación de la Ley relativa a las ayudas a la producción cinematográficas de esa época aproximadamente.

  6. Pingback: Jaume Ripoll de Filmin: «Nos hemos empeñado en hablar de la piratería y el principal problema es el desinterés del espec

  7. Lectoranonadado

    Sr. Ripoll, ¿dice usted desinterés? ¿Acaso cree que las colas kilométricas que se hacen en los cines cuando se ponen a promoción de 3€ muestran desinterés? Quienes no tienen interés es ustedes en bajar los precios para que la gente pueda ir a la gran pantalla. No es normal que una película cueste 8 euros en un día normal, más el doble si se disfruta con palomitas y bebida. Eso, para una familia, es insostenible de manera habitual.

    • Jaume Ripoll

      Apreciado Lectoranonadado,

      Precio: estoy totalmente de acuerdo con usted en que debería revisarse la política de precios de las salas cinematográficas (8€-10€ es, hoy por hoy, excesivo). Desgraciadamente yo no no trabajo en ese sector de la industria, no formo parte del «ustedes» al que hace referencia.

      Desinterés: las colas quilométricas en días puntuales (los de la fiesta del cine) se dan especialmente para los títulos «comerciales», mucho menos para aquellos a los que me refería en el titular.

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