Cine y TV

John Milius, entre las armas y las letras

Conan el bárbaro, imagen de Dino de Laurentiis Productions.
Conan el bárbaro. Imagen de Dino de Laurentiis Productions.

Gengis Kan estaba cierto día sin mucho que hacer en Karakórum, en el centro administrativo de su imperio, y le preguntó a uno de los miembros de la guardia mongol qué era lo mejor de la vida. Tras pensárselo brevemente este le respondió: «La estepa abierta, un día claro, un caballo veloz debajo de ti y un halcón en la muñeca para cazar liebres». «No», le replicó el Gran Kan, «aplastar a tus enemigos, verlos caer a tus pies, tomar sus caballos y sus bienes y escuchar el lamento de sus mujeres. Eso es lo mejor de la vida». Bien dicho, ojalá tuviéramos un rey o un presidente que hablara así. Si según Augusto Monterroso los enanos tienen una especie de sexto sentido para reconocerse entre ellos, a los genios les ocurre igual, así que cuando John Milius leyó esa anécdota en una biografía del conquistador supo que un diálogo semejante ya no podía ser mejorado y el mejor homenaje era citarlo literalmente. Es, en definitiva, uno de tantos detalles que hacen de esta película un clásico. Las grandes obras son atemporales y por eso hoy día, treinta y cuatro años después de su rodaje, sigue siendo recordada con afecto, a diferencia de su mucho más reciente y completamente innecesario remake. Pero tal vez lo más sorprendente de Conan el bárbaro esté en tirar del hilo de su creador y descubrir a la que posiblemente ha sido la personalidad más arrolladora de Hollywood y una de las más influyentes de la historia del cine. Cuando alguien logra que Spielberg diga «ninguno de nosotros es tan buen narrador como él»… vaya, realmente puede sentirse satisfecho de sí mismo.

John Milius se autodefine como «cineasta, guionista e historiador» aunque en realidad no considera que sean actividades distintas: como bien intuye la historia termina convirtiéndose en leyenda, le apasiona reescribir tales leyendas y, siempre que le han dejado, ha terminado dirigiendo aquello que previamente ha guionizado. De hecho él mismo ha aspirado siempre a formar parte de la historia, a transformarse en un mito. Y lo ha logrado, aunque no por el camino inicialmente previsto. Tuvo una adolescencia solitaria y difícil que le llevó a cometer algún delito no concretado por el que sus padres lo ingresaron en un centro educativo de Colorado. Allí, en pleno contacto con la naturaleza, es donde según sus propias palabras aprendió a amar las montañas, las armas y la caza. Al salir quiso ser piloto para involucrarse en la guerra de Vietnam, donde fantaseaba con morir como un héroe. Rechazado por ser asmático, vio un ciclo de Kurosawa en el cine y pensó entonces en probar suerte en el cine. Así que ingresó en la escuela de cine de la Universidad del Sur de California. Allí conocería a unos jóvenes talentos algunos de cuyos nombres llegarían a ser marcas de alcance universal, como George Lucas y Steven Spielberg (que en realidad estudiaba en otra universidad). Se trataba de un grupo unido por estrechos lazos de amistad que se mantendrían muchos años después, dotado de cierta visión común sobre lo que debía ser el cine y el ambicioso papel que ellos querían jugar en él. Más adelante se les añadirían otros miembros de su generación como Coppola, De Palma y Scorsese y el conjunto se conocería como «Movie Brats» o «Nuevo Hollywood».

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

23 comentarios

  1. Pedro J. López

    Nunca está de más recordar a este genio.

    El gran miércoles fue un fracaso en taquilla pero es una gran película y probablemente la obra más personal de John Milius (lo dice uno al que el surf ni le va ni le viene). Se nota que Milius trata un tema que le apasionaba. Sin ninguna vergüenza transforma a unos surfistas rebeldes en mitos de leyenda que, si bien como personajes resultan mas bien simplones, funcionan muy bien para ilustrar el verdadero trasfondo de la historia: el paso de la juventud a la madurez y la pérdida de las ambiciones y sueños personales que suele conllevar la vida adulta, los buenos tiempos con los amigos que ya no volverán. Un tema que en realidad es todo un subgénero habitual en el cine americano, con películas como American Graffiti, Rebeldes, Cuenta conmigo o El indomable Will Hunting.

    También es digna de mención la anécdota que se contaba en el documental sobre Milius, sobre el pacto entre caballeros que hicieron Spielberg, Lucas y él previamente al estreno de sus respectivas películas: Encuentros en la tercera fase, La guerra de las galaxias y El gran miércoles. Los tres recibirían una parte de los beneficios de las obras de sus colegas. «Yo todavía recibo dinero por Star Wars» decía jodío de Spielberg xD

    Como curiosidad, Seth Rogen interpreta a otro trasunto de Milius en la película Zeroville, dirigida por James Franco y que se está rodando actualmente. Aunque sin lugar a dudas no molará ni la mitad que John Goodman.

    Saludos.

  2. Con el tiempo -afortunadamente- se va recuperando y valorando la figura de John Milius como un grandísimo escritor y cineasta. Bien está.

    Conan El Barbaro es una película excepcional, que al igual que ocurre con su director, el tiempo no hace sino rehabilitarla y engrandecerla. A esto sin duda ayuda el que las sucesivas adaptaciones del personaje, y en general el cine de género heróico-fantástico, sean unas peliculas sobrecargadas de efectos especiales y falten la épica, el realismo y la naturalidad de la película de Milius.
    Por cierto que su B.S.O. o su autor Basil Poleoduris bien merecerían un articulo en la Jot Down.

    Por otra parte las similitudes entre Apocalypse Now y Conan El Bárbaro son muchas y evidentes, tanto en el plano más formal como la bajada de escaleras final en las dos películas, o la mirada y gestos de los protagonistas cuando pintados sus rostros de camuflaje van a acometer su venganza, hasta el retrato psicológico y personalidad de la dualidad Kurtz-Thulsa Doom, oscuro polo de atracción para ambos protagonistas. La memorable frase del antagonista de Conan: «Yo soy la fuente de la que tu manas, cuando yo no exista, tú jamas habrás existido» bien podria habersela dicho Marlon Brando a Sheen en la penumbra de su guarida.

    • Totalmente de acuerdo en lo de Poledouris. Uno de los grandes compositores de «música de películas» de la historia, aunque fuera ninguneado en cuanto a premios. Falleció en 2006, con sólo 61 años, y se encuentra en el mayor de los olvidos. Su banda sonora para «Conan» es una de las mejores de todos los tiempos, brutal, emotiva, lírica y poderosa.

      Y respecto a Milius, el tiempo le honrará como merece.

      • Una peli muy interesante, «Conan». Recuerdo también ese discurso de Thulsa Doom sobre «la carne es más fuerte que el acero». Por cierto que el guión fue coescrito con Oliver Stone, otro que tal.

    • El filete era mío

      Muy bien visto lo del paralelismo entre «Conan» y «Apocalypse Now». Y en cuanto a Poledouris, es tal la importancia de la música en «Conan» y tan escasos los diálogos, que se puede decir casi que es un poema sinfónico.

    • Creo que también habría que mencionar que el guionista original de «Conan el Bárbaro», aunque no apareció en los créditos, fue Oliver Stone. Milius tuvo que simplificarlo por cuestiones presupuestarias (el guión de Stone daba para más de 4 horas de película y contenía algunas idas de olla), pero la huella del director neoyorkino en el producto final es palpable.

      • Buenas. Oliver Stone sí que está acreditado como guionista de Conan el Bárbaro y sale en los títulos de crédito. ¡Saludos!

  3. Manuel P. Ron

    En El Vuelo del Intruder nos regala un gran momento del cine cuando en el briefing de los pilotos del portaaviones cuentan la historia de El Fantasma Cagón. Grande!

    Salu2, Manuel

  4. Pingback: John Milius, entre las armas y las letras

  5. Se le olvida mencionar al autor la idea más loca de Milius.

    La intención original era que Apocalypse Now iba a ser dirigida por George Lucas en el mismo Vietnam durante la guerra.

  6. El detalle del pañuelo al final de Dillinger aparece mencionado en Los Ángeles del Infierno de Hunter Thompson, publicado unos pocos años antes.
    Concretamente en una cita al inicio del último capitulo. No señala ningún autor, sólo que procede «De un relato de la muerte de Dillinger»

  7. Borratxo i fí.

    La verdad, repasando su carrera uno se da cuenta de lo injustamente que se le cuelga la etiqueta de «facha».
    «Amanecer Rojo» tiene mucho que ver, pero a mí no me lo pareció en ningún momento. Llámenme ingenuo, pero a mí me pareció una película profundamente antibelicista, eso sí, dirigida al público americano, quería que vieran las invasiones desde el punto de vista del invadido, o eso me parece.
    El diálogo final de «Peligro Inminente», con el cruce de reproches entre Jack Ryan y el presidente, es puro Milius, y toda la película, una bofetada en toda regla a los entresijos de la política USA.
    ¿Alguien me puede confirmar si la siguiente frase la dijo en realidad o es una leyenda urbana? «Nunca debimos ir a Vietnam, pero ya que fuimos, al menos deberìamos haber ganado». Si eso es ser «facha», que venga Dios y lo vea.

  8. Alguien podría explicarme el motivo por el que actúa Jerry López, el famoso surfista de los 70, en la película Conan el Bárbaro?. Gracias,

  9. El rodaje de Apocalypse Now, como apuntaba antes un comentarista, no pudo rodarse en el propio Viet-Nam, como era la intención del propio Milius. Su rodaje se inició cuando aún estaban los EE.UU.involucrados en dicha guerra, hasta 1973 (Acuerdos de Paz de París), que implicó un repliegue gradual de las tropas hasta que, en mayo del 75, los últimos yankees salieron «por patas» _léase helicóptero_ de su embajada en un Saigón ya tomado por tropas nordvietnamitas. …¡Y la peli no fue estrenada hasta mayo de 1979, en Cannes!

    Pero, como se ha dicho miles de veces, el rodaje fue un infierno a varios niveles («no es una película sobre Viet-Nam: ES Viet-Nam», decían): todo fueron retrasos e impedimentos desde la propia elección del protagonista, ya que se barajó a Paul Newman, Jack Nicholson o Steve McQueen, hasta dar con el definitivo Martín Sheen, que tuvo un infarto debido al abuso de alcohol y drogas que pareció reinar durante todo el rodaje y al que, por supuesto, Marlon Branco o Dennis Hopper _que se llevaban a matar_ no fueron ajenos.

    Total, que el rodaje se trasladó a unas islas al Sur de Filipinas de gran parecido a Viet-Nam… Tanto, que hasta también estaban en medio de guerra civil entre el ejército gubernamental y una guerrilla islámica independentista. De hecho, la famosa escena del asalto a la aldea vietnamita por el 7° de Caballería Aerotransportado se rodó con helicópteros militares reales (y con artillería real) UH-1 «Huey» del ejército del dictador filipino Ferdinand Marcos (decorados con los colores del US Army, en vez de los suyos). De hecho, en una ocasión tuvieron que parar el rodaje, cambiar la munición de fogueo por auténtica e irse a bombardear de verdad a la guerrilla…

    • Cao Wen Toh

      Cierto, la elección del protagonista organizó otra guerra más dentro de la guerra. Incluso Harvey Keitel llegó a rodar como tal unos pocos planos, pero Coppola le cogió manía, no sé por qué razón. Al revisar las carreras de ambos actores todavía me pregunto qué coño se fumó el bueno de Francis ese día; no hay «montaje del espectador» pero me gustaría verla con Keitel, creo que hubiera sido menos «plano» (aunque no descartemos que eso fuera lo que buscara el director).

  10. Bueno, creo recordar que en «Apocalypse Now» quiso tomarse alguna licencia con el final (calcado, a su manera, del nihilismo del de Conrad) y su intención era que Kurtz y Willard salieran los dos armados a enfrentarse a los Viets en plan «vamos a por ellos!», entre «The wild bunch» y «Dogs of war» (idea que al final retoma, en parte, Stone en «Platoon»): Afortunadamente no pasó, siendo la «disolución» en una sorta de magma negro el mejor final («The horror! The horror!»)… Se autoplagia con la ejecución final (escalinata y abandono silencioso de los acólitos included) en su «Conan». Para mi, este grandísimo guionista siempre h(ubier)a necesitado un gran director a su lado, que le limase ciertos entusiasmos «viriles», por no decir reaccionarios, y saber así sacarle el jugo a su escritura visceral. Pienso, claro, en Kubrick (Trumbo, Jim Thompson) o en Pontecorvo (Solinas), maestros del hablar claro sin olvidar hacerlo, también, entre lineas. Solito y también dirigiendo, a Milius se le notan las carencias, como que «sobra algo» y «falta algo». Pero el empaste general es incomparable. Toda mi distante admiración profesional.

  11. No está mal, ya era hora de que alguien se acordara de Milius y de El Gran Miércoles o El viento y el león.

    Pero, por favor, usemos apropiadamente el condicional.

    «Allí conocería a unos jóvenes talentos…» Cómo? Es que nunca llegó a conocerlos, de hecho?

    Lo correcto: «Allí iba a conocer a unos jóvenes talentos…».

    Las malas traducciones del inglés (y del francés) están haciendo estragos.

    • El llamado «potencial de narración» no es incorrecto.

      «Por variación estilística, en la lengua escrita, sobre todo literaria, y más aún periodística con pretensiones de literaria, es frecuente encontrar usado el potencial en lugar de un pretérito indefinido, dentro de una narración de sucesos pasados en que es normal el empleo constante de los pretéritos. […] Así tenemos, por ejemplo: «Realizó estudios superiores de Derecho en la Universidad de Salamanca y de Filosofía y Letras en la de Madrid. Luego se DOCTORARÍA en ambas disciplinas en la Universidad Central». […] Como ocurre con tantos otros recursos de estilo, la utilización moderada de este no es objetable, pero sí su abuso, que además de resultar empalagoso resta claridad a la exposición».

      Manuel Seco, «Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española», 10ª ed., pág. 351.

  12. El «Conan, el bárbaro» de Marcus Nispel es una de las mayores infamias que hayan llegado a las pantallas de cine. El poco respeto por el personaje, lo lamentable de los diálogos y actuaciones y en resumen la absoluta desfachatez con la que sus responsables llevaron a cabo ese engendro hace que la (discutible) versión de Milius gane enteros.

  13. Buen artículo, una figura muy olvidada en la historia del cine. Sólo un reproche para su autor: no se puede despachar su enorme guión para Las aventuras de Jeremiah Johnson con una sola frase: «evoca la vida salvaje y la caza que nuestro guionista aprendió a amar en su adolescencia en Colorado».
    Esa película es mucho más. Habla de la vida, del hombre y la naturaleza, del amor y de la amistad. Es una obra maestra. Larga vida a Milius.

  14. Qué alegría que Los Genoveses todavía está como cuando se rodó Conan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*