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Motos y contracultura

Cobbleskill, New York: Hell's Angels at Biker rally. ©Charles Gatewood / The Image Works
Fotografía: Cordon Press.

No dejas de conducir porque te hagas mayor, te haces mayor porque dejas de conducir.

4 de julio de 1947; Hollister, California, se disponía a acoger una reunión de motoristas, denominada Gipsy Tour. Al lado de esta pequeña población (no llegaba a los cinco mil habitantes) existía un coqueto circuito de dirt track, así como pistas para recorrer en moto, por lo que era habitual que la Asociación de Motociclistas Americanos (AMA) organizaran carreras populares y concentraciones de motos. Y tras el paréntesis por la II Guerra Mundial, se volvía a organizar un evento para motoristas. Los comerciantes locales dieron la bienvenida a esa importante fuente de ingresos para la economía de la ciudad. En principio la idea era congregar a los corredores de la zona y hacer algunas competiciones, pero algo había cambiado. Muchos soldados americanos habían sido desmovilizados, estableciéndose en la soleada California, pero la vuelta al hogar de los veteranos resultó ser bastante dura y su adaptación nada fácil. Estados Unidos había cambiado enormemente durante los años de su ausencia y, después de un carrusel de adrenalina y riesgo, su adaptación a la rutina no estaba siendo sencilla. La escasez de metales y combustible había hecho que el Estado animara a sus ciudadanos a ir en moto en lugar de en coche. Y curiosamente la moto se convirtió en símbolo de ese malestar, con miles de veteranos errando por las carreteras americanas, dando origen a grupos de motoristas. Y desde luego el ejército no había sido el mejor lugar para adquirir buenos modales; bebían más y eran bastante más agresivos que los pilotos de antes de la guerra. No tenían futuro, solo presente, y eran moteros casi por una necesidad vital.

Y así, a partir del viernes por la mañana, miles de motociclistas invadieron la ciudad. Bajaron desde San Francisco, subieron desde Los Ángeles, y otros vinieron desde lugares tan lejanos como Florida o Nueva Inglaterra. Por la noche, la ciudad era un caos. El Departamento de Policía de Hollister, con solo siete hombres, puso unos controles de carretera en cada extremo de la calle principal, intentando controlar la situación. Se cierran los bares, en un vano intento de enfriar el ambiente. Comienzan a producirse carreras de aceleración por las principales calles del pueblo y las pruebas que se celebraban en el circuito pasan a un segundo plano. La diversión estaba en la calle. En total, se trató por heridas en el hospital local a cincuenta o sesenta motoristas. Hubo unos cincuenta motoristas arrestados, que fueron acusados de delitos menores, siendo la mayoría retenidos solamente durante unas horas a modo de advertencia. No hubo asesinatos ni violaciones, no hubo destrucción de propiedad, ni incendios, ni saqueos; de hecho, ningún ciudadano sufrió ningún daño. Pero aun así el domingo fueron desplegadas varias decenas de oficiales de la policía estatal, con la amenaza de usar gas lacrimógeno y armas de fuego si la situación no se normalizaba. Los motoristas abandonaron la población. Pero no dejes que la realidad estropee una buena noticia. Así, el San Francisco Chronicle tituló «Devastación en Hollister», donde sin llegar a mentir, fabuló los incidentes hasta el extremo. Life publicó una foto a página completa que se convertiría en un icono; un joven con toda la apariencia de estar borracho y con una cerveza en cada mano, balanceándose en una Harley. Más tarde se supo que esa instantánea fue un posado a petición del fotógrafo y se realizó varios días después de los incidentes.

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5 comentarios

  1. Pingback: Motos y contracultura – Jot Down Cultural Magazine | BRASIL S.A

  2. Recomiendo el libro «Los Ángeles del Infierno» del gran Hunter S. Thompson para quien desee ampliar su interés acerca de estos MC. Magnífica obra.

  3. Palmira Figatova

    Resulta curioso el pensar que estos tipos como los de la segunda foto fueran considerados en su momento como algo «cool». Yo solo veo a un montón de paletos entre los que desde luego, Marlon brando es el más guapo.

  4. Dos puntualizaciones: al único grupo de los de Altamont a quienes los Hells Angels respetaron fue precisamente a los que ni nombras en el artículo; los Flying Burrito Brothers… quizás ni les conozcas y es cierto q no son super conocidos para el gran público pero a la larga ha tenido mucho más recorrido q muchos ayudando a cocinar lo q luego se conocería como Country Rock o ayudando a moldear el sonido de los Stones en los 70

    Tampoco habláis de cuando dejaron KO a Marty Balin de los Jefferson Airplane.

    No habláis tampoco de las múltiples conexiones de los Hells Angels con el mundillo del hampa … Hace años Ruta 66 sí que hizo un concienzudo reportaje sobre el tema la mar de recomendable, pero no me pidas q me ponga a buscar toda la tarde entre los Ruta atrasados para darte más referencias.

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