
En su estelar actuación ante todo el planeta durante la clausura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (qué mejor londinense para representar a la multicultural capital que este británico de origen grecochipriota) George Michael interpretó una de sus últimas creaciones publicadas, «White Light». En ella, como fue haciendo desde hace años, nos contó con pelos y señales (aunque sin tacos, por aquello de la audiencia) lo que estaba pasando en su vida, que en ese momento no era otra cosa que el esquinazo que acababa de dar a la muerte, una neumonía que le tuvo durante días más allá que acá. «Sigo respirando, amigos… no hay ninguna luz blanca y no estoy acabado, estoy vivo».
También nos confesaba que aún tenía mucho que hacer con la música. Que quizá la música le había salvado. Para alguien que compuso su primera canción a los dieciséis años, su reflexión tenía todo el sentido.
Ahora, tras su inesperado fallecimiento, sabemos que estaba ya preparando un nuevo disco. Y aún más, que tenía material para casi tres álbumes sin publicar desde hacía años. Además de otros proyectos inacabados como ese prometedor Trojan Souls (que incluía un dúo con Sade, entre otros, lo que este periodista hubiera dado por ver a sus dos artistas favoritos interpretando un tema juntos…).
Sin duda ya hace años que George Michael había llegado a la conclusión de que el elemento más sólido al que podría agarrarse en su desordenada vida de adicciones, pérdidas, insatisfacciones, amores —en pareja y libres— y escándalos diversos era la música, a la que él había dado tanto desde los lejanos ochenta. Porque, aún hoy, todavía queda en mucha gente ese inmerecido poso de cantante pop de cara bonita, temas pegadizos y baladas llenapistas (aunque estas sean auténticos referentes, como «Careless Whisper»). Cuando ha sido, para empezar, una de las voces más prodigiosas de la música popular (así, a secas) del último medio siglo, con unos inconfundibles registros vocales amplios y complejos, llenos de matices, capaces de moverse de los graves al falsete con asombrosa naturalidad. Que se lo digan a los miembros de Queen, que le miraban boquiabiertos mientras ese guaperas con apenas veintinueve años interpretaba de forma tan brillante como lo hacía el mismísimo Freddie Mercury un tema tan desafiante como «Somebody to Love», precisamente en el fastuoso homenaje al gran showman en Wembley. Y, al igual que May, Taylor y Deacon, millones de personas (incluido un humilde servidor y también David Bowie y Seal, que le observaban absortos en los ensayos en una joya de documento) nos dimos cuenta ese 20 de abril de 1992 de que ese «forracarpetas» de adolescentes que ya vendía millones de discos no era solo otro producto prefabricado más de una discográfica. Era también un vocalista excepcional. Uno de los más grandes. George Michael diría después que ese concierto había sido el momento más exultante de su carrera.
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Tal y como están ordenados los párrafos, es fácil que el lector se confunda y piense que Outside, la salida del armario y el famoso clip del policía en los baños ocurrió *antes* que el disco Older, cuando fue *después*.
George Michael fue un gran músico, y el modo como vivio sus desastres personales fue realmente digno. Un excelente artículo
Su musica a sido la banda sonora de mi vida con mis alegrias y mis penas tenia una voz prodigiosa,muy buen artículo
Está claro que el autor del artículo era un incondicional de George Michael. Indiscutible que fuera un buen vocalista y un tipo con talento; pero «sólo» eso.
Totalmente de acuerdo Yojan, exagerado aquello de «uno de los más grandes y talentosos artistas que ha dado la música contemporánea»
Que no sea de tu gran gusto no quiere decir que tengas razón. El tipo era un genio te guste o no.
Fantástico articulo.
Completo y justo con su figura.
Felicidades
Es más, sus cambios en busca de una coherencia interna le llevaron a ser sacrificado como figura musical por gran parte de la industria y esto paró su meteórica trayectoria comercial en posteriores discos que no su calidad.
Hay quien confunde el éxito puramente comercial con la calidad musical. Letra, musica, instrumentos y arreglos iban de su mano en casi todos sus temas publicados. Un artista integral con una calidad vocal al alcance de pocos.
Es verdad! muy buena la versión de Roxanne.
No solo un gran cantante, compositor … una excelente persona, honesta y clara.Descansa en paz Leyenda. El articulo le refleja muy bien. Gracias
Fantástico artículo. Gracias por este resumen de vida y obra de este personaje, personalmente el mejor en mucho tiempo
Uno de los 10 mejores vocalistas que ha dado la historia de la música. Para los descreídos, busquen en Youtube su versión de «They won’t go when I go», y compárenla con la original, interpretada por un tal Stevie Wonder.
Además era guapo, la envidia lo mató.
¡Gracias!
En el anteúltimo párrafo usted afirma que George Michael dio un concierto privado para Vladimir Putin. He buscado información y solo encontré que fue contratado por un multimillonario ruso llamado Vladimir Potanim. Pero no hallé información de que George Michael hubiera tenido vinculación con el actual gobernante ruso.
Si estoy en un error, agradecería la fuente de esa información publicada.
Muchas gracias.