
Uno de los conceptos centrales en la era del yo es el de la autoestima. Como muchos términos científicos del ámbito psico, experimentó una gran difusión en la cultura popular. Por todos lados parece que se apuesta a favor de nuestra autoestima. Aunque uno se lo proponga, resulta muy difícil esquivar los mensajes que nos empujan a querernos más y mejor. ¿Y cómo quejarse de eso sin parecer un amargado o un rencoroso? ¿Quién puede estar en contra de reforzar la autoestima de los demás? Estos enunciados hiperpositivos esconden una trampa, como cualquier proposición que no admita réplica por ser totalmente positiva.
Durante mi residencia de psiquiatría una de mis maestras me dio un consejo que no pude apreciar completamente en su momento, pero que cada vez me ha parecido más sensato. Ante mis ansias polemistas y guerreras a nivel teórico, me aconsejó «intentar encontrar siempre la intención positiva del concepto, incluso rechazándolo». Desde entonces, siempre que mi mente repudia categóricamente algo, intento ponerme en el lugar de las personas que lo pensaron. Ningún concepto o teoría es un completo despropósito sino que generalmente surgen con una cierta intención de mejora y progreso. Pero, claro, por múltiples motivos algunos conceptos o constructos se convierten en auténticos agujeros negros de consecuencias no previstas, muchas de ellas negativas. Algo de esto ha sucedido con la autoestima. Nació con una pretensión de otorgar un estatus científico al amor propio, pero se ha convertido en un gigantesco coladero con el que poder justificar ante los demás actitudes de aprobación incondicional o bien de independencia extrema. La AE ha evolucionado —en gran medida contra las pretensiones iniciales de quienes la definieron— como un pretexto para no sentirnos mal rechazando al otro. Ha ido soltando el lastre de cualquier limitación o negatividad para convertirse en una agrupación de cualidades positivas que permitan una alta competencia social.
Parte de esta evolución es debida a la propia estructura del término. Se suele decir que la AE es el componente valorativo del autoconcepto. Este último es definido en el ámbito de la psicología cognitiva como el conocimiento y las creencias que el sujeto tiene de sí mismo en todas las dimensiones y aspectos que lo configuran como persona. Se trataría de este modo de una descripción supuestamente objetiva de la persona sobre sí misma —mentira, ya que todos hacemos trampas al solitario— que daría lugar posteriormente a una valoración emocional o etiqueta evaluativa, la AE.
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Me gustaría tener la suficiente capacidad para analizar este artículo, pero no la tengo… has tocado mi autoestima, tenemos un vínculo? realmente no la has tocado porque acepto que no tengo la misma capacidad que tu, y eso, no me fastidia?
Excelente articulo. Gracias
El psicoanálisis es una pseudociencia.
Me ha gustado el artículo porque me ha hecho pensar y porque coincido en parte con lo expuesto. La idea de que la proliferación ilimitada de la auto estima es contraria a la empatía y la interdependencia me parece correcta. Ahora bien, el artículo,.a mi modo de ver, peca de una excesiva soberbia, de una chocante seguridad en tener la verdad absoluta, que parece fruto de una elevadisima auto estima del autor… Quizás el artículo sea una especie de desahogo personal. En cualquier caso, mi visión personal de la autoestima es que debe ser ajustada, ni alta, ni baja. En cualquier caso, gracias por escribirlo
Gracias por el artículo. En estos momentos me siento liberado de la presión de defender y proteger mi autoestima de amenazas externas en los que me rodean y a la vez refuerza mi vínculo con mi entorno.
De paso me hace más cercano y menos gilipollas
Enhorabuena D. Eduardo. Da usted forma a lo que muchos sospechamos.
Brillante.
Primer artículo en Jot Down brillante. Ponganle en nómina.
Que cabrón!!!! Como escribe.!! Que envidia.!!!
Es una inyeccion de vitalidad leer cosas así.
Que pasada la referencia a Marx, a Han, al humor…
Como apetece compartirlo.
Me ha gustado mucho el artículo. Voy a ver el documental «The Century of the Self» en cuanto pueda. Hay una característica de las personas que veo que prolifera muchísimo y me crea una gran ansiedad, el hecho de considerarse a sí mismo como un proyecto. Como se señala en el artículo la gente aspira a convertirse en un compendio de cualidades positivas (en concreto las que demanda la sociedad). Esto me parece que tiene que ver también con el fracaso de la religión (la que sea) y la sustitución de Dios por la cultura de la Salud y el Bienestar. Y ahora la gente está continuamente formándose, yendo al gimnasio, comiendo sano, yendo a la moda de todo… obcecado en una maniobra permanente para compensar una vida libre y hedonista centrada en dar gusto a los sentidos de forma casi continua (sin parecer egoísta) buscando aquiescencia en una sociedad del mismo pelaje que facilita la convivencia con los demás porque actúan de la misma manera. Así, te tienes que deshacer de cualquier relación tóxica materializada básicamente en las personas que no son hombres-masa, y relacionarte casi exclusivamente con las personas de tu misma ideológia (si es tal) que no es más que un producto de ingeniería social para mantener adocenada a la sociedad.
Jajaja que tienes contra los sanos sino eres sano, serás insano, no te gusta que tú sociedad sea sana? Un problemilla por ahi.
… «el sujeto total, que únicamente goza»…¿?
El fanático del fútbol se dá sobre todo en países poco desarrollados culturalmente.como puro escapismo primario,como bien lo sabían los regímenes totalitarios del siglo XX.Teorias que lo abarcan y explican como la del hombre masa de Ortega y Gasset, Masa y poder de Canetti y un largo etc.En España clara herencia Franquista de cultivar la ignorancia y despistar a las masas, en esas seguimos.
Entiendo que toda Europa y Latinoamérica está poco desarrollada culturalmente, ¿en ese caso? Porque fanáticos del fútbol los hay en la mayoría de países occidentales…
Excelente artículo. He empezado a leer los primeros párrafos siendo algo escéptico y he terminado convencido.
Un buen ejemplo de cómo explicar un fenómeno interesante a partir de categorías y teorías obsoletas y anticientíficas.
pues si…a mi me ha hecho repensar muchas ideas
Buen artículo. Valga añadir que en la cúspide de las personas con más alta autoestima están los psicópatas.
Como se agradecen y se anhelan estos artículos.
Pésimo artículo, lo más gracioso es que pone referencias, entonces es un artículo pseudo científico, jaja , como auto validando tanta porquería que escribe, la persona que redacta tiene una perspectiva cercenada , plantea su idea de autoestima maquiavélica y hasta casi demente, y la generaliza para atacarla, escribe por escribir, sin valor, como si fuera un planteamiento generalizado, cuando todo lo que escribe es meramente basura, parece un rebelde sin sentido que dispara balas después de perder la cabeza, por mi parte desaprobación, y comprensión por representar a un ser humano quebrado en su razonamiento y siendo una representacion humana de como no se debe razonar, de como no se debe actuar y de como no se debe ser.