
En 1960, Brasil asistió a un fenómeno editorial sin precedentes. Quarto de despejo, el diario de una mujer que vivía en la favela Canindé de São Paulo y que mantenía a sus tres hijos recogiendo cartones y chatarra de la basura, vendió los diez mil ejemplares de la primera edición en apenas una semana. Luego vinieron cientos de miles de ventas más, apariciones en prensa y en televisión, y la traducción del libro a trece lenguas, entre ellas el español (Cuarto de desecho, en Argentina) y el inglés (Child of the Dark, en Estados Unidos, que vendió trescientas mil copias en una década). Mujer, pobre, negra, madre soltera y autodidacta, la autora de aquel diario, Carolina Maria de Jesus, se erigió como símbolo de la dureza de la vida de los favelistas, alcanzando una fama inesperada, aunque también fugaz. Durante mucho tiempo, Cuarto de desecho fue libro de obligada lectura en las escuelas, convirtiéndose en el más vendido de Brasil en su época. Sin embargo, a los cuarenta años de su muerte, Carolina Maria de Jesús parece haber caído en el olvido —al menos fuera de Brasil— y es complicado encontrar su libro en español en el mercado. Su nombre aparece ligado a páginas religiosas o a estudios menores sobre literatura afrobrasileña y en algunos artículos se sugiere incluso la posibilidad de que su diario fuese un fake, escrito por otra persona que utilizó la figura de la favelista para incrementar la popularidad y las ventas. La información que circula en internet sobre Carolina Maria de Jesus es contradictoria y, en muchos casos, considera que su lugar en la historia literaria de Brasil es anecdótico. El estudio más amplio realizado sobre su persona y su obra fue la biografía de 1995 escrita por Robert M. Levine (director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Miami) y José Carlos Sebe Bom Meihy (de la Universidad de São Paulo), The Life and Death de Carolina Maria de Jesus, en la que se aborda su figura en el contexto político social de los años cincuenta y sesenta en Brasil, caracterizado por los fuertes prejuicios raciales, la desigualdad y el discurso político populista. Otro acercamiento, más artístico, es el de la novela gráfica Carolina, publicada en 2016 por la editorial brasileña Veneta, con textos de Sirlene Barbosa e ilustraciones de João Pinheiro.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Gracias por este artículo, nunca oí hablar de ella.
Gracias por traer a estos tiempos a Carolina María de Jesús ! Cuando su libro llegó a nuestras manos, sus palabras nos proyectaron el mundo de la miseria en que vivieron y viven millones de sudamericanos. El que esta mujer haya dejado su testimonio es un hecho grandioso que valoramos mas allá de su calidad literaria. Tened por seguro que las palabras de Carolina no se perdieron. Siguen siendo una referencia de la auténtica miseria que se padece al día de hoy en cualquier lugar de este Mundo.
Miséria, miséria.
Quem gosta de pobreza é intelectual. Dê-me o supérfluo e eu dispensarei o básico – JOÅOZINHO TRINTA, Carnavalesco.
O comunismo divide a riqueza que nåo produz empobrecendo a todos . O governo e a incapacidade propria såo os maiores responsáveis pela servidåo humana.
Oh! meu, tua visao é muito surrealista…
por supuesto que compiaste esta frase de alguien…los brasileños siempre tienen que culpar a él sistema a un factor externo por la miseria…
Abre la cabeza hombre
O comunismo está entranhado ña América como una craca. Toma como exemplo Cuba, VENEZUELA, COLOMBIA, com as FARCs, ELP. MR8, MONTONEROS, TUPAMAROS… Este o governo que torna seu povo feliz?
Muchísimas gracias por el artículo. Me ha encantado. A veces nos es difícil ponernos en el lugar de quienes sufren una situación tan alejada y tan diferente de nuestra realidad. Por eso, es fundamental los relatos y crónicas de este tipo, que nos ayuden a entender qué es la pobreza y que siente el que la sufre. Me encantará leerlo algún día.
Cual es la edicion de la biografia de Clarice Lispector por Moser que ha usado usted para las citas?
Para ilustrar te digo una cosa :yo soy de Brasil en 2015 para comer en España iba buscar comida en basuras de supermercados y el sistema social de gobierno no tiene nada que ver con eso…por otro lado tengo un amigo que cobra todo mes 2.500€ trabajando con la construcción sin saber leer nin escribir…(yo tengo nivel universitario)
a mi me encanta España, por la cultura por la gente y si yo he tenido que buscar comida en la basura nadie tiene la culpa
creo que así me explico mejor
Necesito leer el libro quartos de espejo.
Pingback: La mirada y la voz de Carolina - Revista Blast