
Kilómetros antes de llegar ya empieza a sentirse. El basurero de Medellín no es una montaña cubierta de basura: es una montaña hecha de millones y millones de toneladas métricas de basura descomponiéndose todas a un tiempo. (…) Es el aroma dulzón de la muerte que a todos aguarda, un perfecto perfume para el día del Juicio Final.
Ese es paisaje escogido para la cita, el lugar exacto donde en 1983 comenzó el idilio: una montaña de basura. Ella ha accedido a la invitación y una vez allí se deja llevar hasta la cumbre. Está convencida de que mientras él siga a su lado podrá soportarlo todo. Así lo cuenta:
Iniciamos el ascenso por el mismo camino gris cenizo utilizado por los camiones que depositan su carga en la parte superior. Pablo conduce. A cada minuto siento que me observa, escrutando mis reacciones: las del cuerpo, las del corazón, las de la mente. Yo sé lo que él piensa y él sabe lo que estoy sintiendo.
El camión se detiene en lo más alto. Ella deja que él abra la puerta y nada más bajar apremia al camarógrafo, desenreda el cable del micrófono, repasa mentalmente las preguntas. Él está mirando la nube de buitres que revolotean justo encima de sus cabezas. Y sonríe al ver que un reguero de niños trepa por la basura y viene hacia ellos:
¡Es él, don Pablo! ¡Llegó don Pablo! ¡Y viene con la señorita de la televisión! ¿Van a sacarnos en televisión, don Pablo?
Les pide que se echen a un lado durante la entrevista. La cámara empieza a grabar. Ella es la periodista más famosa de Colombia, Virginia Vallejo; culta, atractiva, de familia acomodada. Él es Pablo Escobar Gaviria, tiene treinta y tres años, los mismos que ella, ocupa un escaño como representante parlamentario (como tal ha estado en la toma de posesión de Felipe González, en España), y para nadie es un secreto el origen de su fortuna. Pronto será el traficante de droga más conocido del planeta, el séptimo hombre más rico del mundo según la lista Forbes y, en unos pocos años, el hombre más buscado por el ejército colombiano y por la DEA estadounidense.
Acabada la entrevista, Pablo invita a Virginia a cenar en el Hotel Intercontinental, a cuya dirección ha dado instrucciones para que permanezca abierto el salón de belleza hasta que Virginia pueda «quitarse del pelo ese olor a mofeta fétida» (sic). La de esa noche será la primera de más de doscientas citas en los próximos cinco años, una buena parte de ellas en la misma suite de ese mismo hotel, adonde ambos viajarán no importa desde dónde porque Pablo pone sus once aviones y dos helicópteros a disposición de esos encuentros clandestinos. El volumen de su amor, ella lo dirá, se podría medir en la cantidad de galones de combustible gastados.
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«Pablo Navaja» es una referencia al «Pedro Navaja» de Rubén Blades, una canción muy popular de la salsa y que amplía el significado del chiste de Escobar. Así sucede con muchas otras referencias en el libro de Vallejo, un poco lost in translation Aranoa. Y aunque Penélope y Bardem son jóvenes, se les notan los 15 años de más que tienen sobre Escobar y Vallejo en el momento en que los representan, aparecen más maduros de lo que en realidad eran. Lo del idioma es otra excentricidad de la película: Escobar no hablaba inglés y Virginia lo habla de manera nativa, nada que ver con la pronunciación alcobendesa de Penélope, además de que era una joven muy viva y extrovertida, no acartonada como la representa Cruz.
Estoy de acuerdo con usted pero como así que Virginia Vallejono habla de manera nativa? ella habla como las colombianas.
A mí me suena con cierto aire «Cockney»: https://www.youtube.com/watch?v=SKbQpDO09q4 no parece colombiana.
Lo de que sea en inglés, imagino que son exigencias desde la producción porque dentro del triple salto mortal que suelen tener que hacer los actores, aquí a dos actores madrileños se les pide que hablen inglés, pero que lo hagan con acento «paisa». Es una cabronada descomunal y bastante mérito tiene intentarlo siquiera. Es como si a un colombiano le pides, no que te hable en inglés, sino que lo haga con acento gaditano. Imitar el acento paisa siendo español ya es complicado, pero que lo hagas con otro idioma es para tomarse diez chupitos seguidos.
No hay acento alcobendense en Cruz. Ha habido mucho cachondeo con el fuerte acento español de Penélope (que ha mejorado mucho, por cierto). Lo que nunca se suele comentar ni desde este ni desde el otro lado del charco, es que también habla italiano (muy bien) y francés. No está entre mis actrices favoritas, pero alabo la paciencia que tiene. Me hace gracia que quienes tan solo hablan inglés, se permitan el lujo de criticar a quien (mejor o peor) habla cuatro idiomas. Yo tengo una buena y trabajada pronunciación en inglés, pero ya me gustaría hablar italiano y francés, cosa que no hago.
Pues aquí lo tiene: francés con acento alcobendense https://www.youtube.com/watch?v=vtsYzUCkyKM Suena bonito por cierto.
¿Pero no estábamos hablando del inglés que hablaba en la película «Loving Pablo»? Con acento alcobendense, fuenlabreño o alcorconero, pero ya me gustaría hablar francés a mí.
Hala, a estudiar, que ser políglota es cuestión de esfuerzo, no de superpoderes genéticos. El acento también hay que trabajarlo. A Penélope le sucede como a los ingleses, su acento es tan dominante que les es difícil ocultarlo cuando hablan otro idioma. La verdad que es un misterio esa decisión de hacerlos hablar en inglés con acentos colombiano y alcobendeño a los protagonistas, terminan caricaturizándolos.
Exacto. A mi pasa con el inglés y el alemán que los estudie siendo muy niño. Ya me gustaría hablar francés como el, a pesar del acento.
Si el libro de la Vallejo, no lo transformaron lo suficiente para hacer un guión respetable, la película no vale nada; son chismes sin ningún valor literario, y lo de las actuaciones…. es que ser actor supone eso, abandonar cualquier idea de identidad y los españoles como los colombianos pecan de eso, defienden su identidad como si fuera la única cosa defendible en el mundo. Entiendo porqué su disgusto con Goytisolo. Un actor como de Niro era capaz de transformarse hasta en adoptar un acento que nunca había tenido…pero ejemplos sobran para que aprendan.
Al margen de los acentos que tengan que interpretar, me parece que a Bardem ( como de costumbre) le queda muy bien los papeles de personajes con una maldad palpable. Sí bien es cierto, que la novela no tenía mucho de donde sacar, ya que a Pablo Escobar se le está haciendo una explotación, que ya no se donde va a acabar, un día nos dirán las veces que iba al baño incluso.
bardem y penélope están fantásticos en sus papeles en una película que pasa de puntillas por los temas, superficial y lánguida. parece consciente de sus propios errores y por momentos resulta incluso autocompasiva.
me consta que hay muchísimo más metraje y ojalá lo solucionara aranoa con una «versión del director»… cosa que dudo.
se queda a medio camino hasta el proyecto en sí. ni siquiera ha tenido los suficientes problemas como para considerarla maldita, ni el montaje final es tan estrambótico para resultar «de culto». un par de buenas secuencias y el gigante bardem demostrando una vez más que es -de largo- uno de los actores más talentosos de su generación.
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