Cine y TV

Celuloide Hacendado

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Perdidos. Imagen: Buena Vista Television.

Cuando Zack Snyder agarró el guion del remake de El amanecer de los muertos, razonó que al transcurrir toda la acción dentro de un centro comercial no le sería demasiado difícil conseguir patrocinadores que quisieran lucir sus marcas a través de los escaparates del decorado. Pero al llevar la propuesta hasta las grandes empresas solo se encontró con malas caras ante la idea de anunciar un producto en una película repleta de zombis. De una extensa lista de posibles sponsors tan solo un par (Panasonic y Roots) aceptaron que su marca asomase la cabeza entre tanta carne muerta; ni siquiera lograron convencer a Starbucks a pesar de que una parte de la película transcurría en una cafetería y en el mundo real dicha franquicia es conocida por tener como principales clientes a zombis con gafas de pasta.

Snyder y su equipo se vieron obligados a idear todo un centro comercial repleto de tiendas falsas que aprovecharon para salpicar con homenajes: la mencionada cafetería se bautizó como «Hallowed Grounds» en honor a la canción «The Man Comes Around» de Johnny Cash, una tienda de ropa lució el nombre «Gaylen Ross» en referencia a la actriz que interpretó a Fran en Zombi: el regreso de los muertos vivientes y otro de los establecimientos se llamaría «Metropolis» en honor a la ciudad de Superman, un extraterrestre al que el propio Snyder dirigiría nueve años más tarde.

Por lo general, cuando una marca real es visible en una película es porque hubo un cheque firmado previamente entre bastidores. Aunque existen casos donde los propios responsables de la película optan por utilizar productos reales sin que ninguna empresa haya puesto pasta sobre la mesa, una decisión que busca favorecer el realismo de la historia. Pero lo más normal es que, ante la ausencia de patrocinadores, tanto la pequeña como la gran pantalla opten por utilizar las marcas blancas de los mundos de ficción, una serie de clones de guerrilla de artículos conocidos, utilería que se reutiliza una y otra vez en universos que no tienen nada en común, productos que nunca existieron con los que rellenar los huecos que los patrocinadores no quisieron ocupar. Hacendados de la ficción.

Morley Country

Durante el desenlace de Psicosis, el doctor Fred Richman se sacaba del bolsillo un paquete de tabaco tras explicar la maraca que tenía por cerebro el zumbado de Norman Bates. La marca de aquellos cigarrillos apenas era visible en pantalla durante medio segundo, pero rezaba «Morley». Un año después, en 1961, en el capítulo «Una lápida para un abandonado» de la serie policial La ciudad desnuda, un joven Robert Redford le ofrecía un cigarrillo a un vagabundo justo antes de que darle una paliza junto a sus coleguitas nazis. Cuando la policía llegaba a la escena del crimen se tropezaba con un paquete de cigarrillos Morley como única prueba. Un puñado de meses después, se emitía por televisión un episodio de El show de Dick Van Dyke, donde Pickles Sorrell (Joan Shawlee) se sacaba del bolso un regalo en forma de golosina para el pequeño Ritchie Petrie (Larry Mathews), un paquete de cigarrillos de chocolate en cuya caja se podía leer claramente «Morley cigarettes».

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6 comentarios

  1. Que digo yo que...

    … dónde están los cigarrillos Red Apple tarantinianos ¡imperdonable!

    Es broma, gracias por el artículo.

    P.D.: ¡y la hamburguesa Big Kahuna!

  2. Que digo yo que...

    … puestos a sacar fallos: en las etiquetas del artículo (Tags) pone «piscosis»…

  3. En Colombia sacaron una vez una cerveza llamada Duff. Demandaron a los responsables por uso indebido de propiedad intelectual, pero estos se defendieron con el argumento de que la botella no decía «Duff» sino «DuH».

  4. Cide Hamete

    No se donde había leído que el número de «Como Dios» era real, y un pobre paisano recibió cienes y cienes de llamadas durante bastantes meses

  5. ¿Os habéis olvidado de McDowells en El Príncipe de Zamunda? ¡Los de McDonalds les odian!! XDDD

  6. Repo men (la buena) no hay marcas, solo el nombre del contenido del envase…superpunky.

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