Una entrevista a Steve Rogers, a través de citas de casi cincuenta años de cómics del Capitán América
Después de nuestro primer tiempo con el Capi, tras establecer una pausa para las necesidades inevitables, Steve Rogers vuelve con nosotros para continuar con nuestra entrevista.
Pensaba que sería el único que se perdería por aquí. Ha tardado lo suyo.
El lavabo no funciona. La cisterna. (26)
Supongo que será normal teniendo a Ben Grimm por aquí estos días, no les ha dado tiempo a adaptar los urinarios. Pero bueno, si le parece bien que sigamos, en nuestra primera parte hablábamos sobre sus ausencias como Capitán América. Pero su última “gran ausencia” fue bastante sonada. Salió en las noticias de medio mundo.
La muerte… el definitivo hurto de la libertad de un hombre. No me ha sido extraña en estos años…(27)
Sí, pero esto de que ustedes los superhéroes “desaparezcan” y vuelvan al año siguiente empieza ya a ser un poco cíclico y más bien poco dramático. Casi parece como si se hubiera tomado un descanso.
Podría pedir tiempo muerto.(28)

Mire, el Capitán América me acaba de colar un chiste.
Puedo ser gracioso.(29)
Hablemos un poco de temas más personales, si no le molesta. A lo largo de su extensa vida ha tenido usted varias relaciones.
Hubo una mujer hace años… pero la perdí durante la guerra. También está esa rubia misteriosa que trabaja para SHIELD.(30)
Imagino que habla de Sharon Carter, alias Agente 13. Ahora parece que ha vuelto a reaparecer también su vieja “amiga”, Bernardette Rosenthal.
Bernie… Sí, supongo que podrías llamarla una amiga, aunque una vez fuimos mucho más. ¡Cuan claramente puedo recordar el día que nos conocimos en Brooklyn Heights, cuando se trasladó al edificio en el que solía vivir! ¡Fui inmediatamente arrastrado por su frescura, calidez y franqueza! No estaba tan entregado a mi misión en esos días. Entonces pensé que era posible para mi conseguir el sueño americano y autorrealizar un pedazo de mi mismo.(31)
¿Y que pasó?
Se dio cuenta de que su sueño americano le hacía dejar Nueva York para ir a la academia de leyes… Tratamos de estar en contacto al principio… Durante un tiempo, hablamos día sí, día no. Incluso la visité unas pocas veces. Pero ella pronto se metió profundamente en sus estudios, y, bueno, mi estilo de vida puede ser una distracción importante.(32)
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