
Este artículo fue publicado originalmente en nuestra revista Jot Down Smart número 12
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Hagamos un esfuerzo y retrocedamos unos años, pocos, hasta el día del estreno de la segunda temporada de Mad Men. La serie aún no era tan popular como ha acabado siendo, pero ya acumulaba elogios, devociones, incondicionalidad. Por ello es fácil de suponer que quienes estén leyendo estas líneas no tendrán problema en recordar una escena en particular.
Como suele ser bastante habitual en él, Don Draper ha dejado la oficina para comer, solo, en la barra de un bar. Allí, sentado a su lado, un joven (o alguien más joven, en cualquier caso menor de cuarenta, que son los años que en ese momento tiene nuestro protagonista), un joven, digo, lee un libro de poemas: Meditations in an Emergency, de Frank O’Hara. En un insospechado arranque de sociabilidad, Draper se dirige a él y le comenta, en referencia a la lectura: «Hace que te sientas mejor cuando comes en un bar, ¿no? Es una forma de aprovechar el tiempo». A lo que el otro, tras mirarlo de arriba abajo y constatar que se encuentra ante un ejecutivo, responde: «Sí, claro, de eso se trata, de aprovechar el tiempo». Haciendo caso omiso de las insinuaciones del joven, Don le pregunta si es un buen libro, a lo que aquel responde: «No creo que a usted le gustara».
Avancemos un poco. No mucho, solo hasta el final de ese mismo episodio, quince minutos más tarde. Aquí veremos a Don terminando de leer su propio ejemplar de Meditations in an Emergency para introducirlo a continuación en un sobre. Mientras pasea al perro camino del buzón de correos, escuchamos su voz en off recitando unos versos del libro, de ese mismo libro. Los siguientes extraordinarios versos:
Now I am quietly waiting for
the catastrophe of my personality
to seem beautiful again,
and interesting, and modern.
The country is grey and
brown and white in trees,
snows and skies of laughter
always diminishing, less funny
not just darker, not just grey.
It may be the coldest day of
the year, what does he think of
that? I mean, what do I? And if I do,
perhaps I am myself again.
Son unos versos extraños y cautivadores. Hablan de personalidades en quiebra, de paisajes invernales, de belleza y de frío y de nieve, de crisis de personalidad, y resultan difíciles de entender así, descontextualizados.
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Qué belleza. Mad Men es una maravilla. Una de las mejores series que he visto (y cómo no, con esas referencias literarias, la música de Dylan o los Beatles, el decorado y la fotografía muy a lo Edward Hopper y, en fin, sin mencionar las actuaciones, los personajes, el ritmo, etcétera…). Muchas gracias por el texto.
En ese momento en realidad Don tiene la edad exacta de 36 años solo como dato.
Pero Dick Whitman tenía más de 40
estoy viendo la serie por segunda vez y aun más interesante, ahora tengo 33 años en comparación con los 27 cuando la ví por primera vez. Me gustan todas las referencias literarias, musicales, cinematográficas y políticas en la serie. De esta serie es que o puedo sacarme de la cabeza estos dos libros: Meditciones en una emergencia y El Ruido y la Furia de Faulkner. Me gustan los títulos de cada episodio, como «La Bodas de Fígaro», «Smoke gets in your eyes», «Out of Town», «The Milk and Honey Route».
Que genial articulo, tiene mucho tacto literario y como fan en construcción de la serie (dado que la estoy viendo) me resulta muy rico estas letras