
Su libro de memorias Corre, rocker, en 2000, coincidió con el pistoletazo de salida a un revival sobre los años ochenta que ha durado en el tiempo más que la propia década. Dieciocho años después, Sabino Méndez (Barcelona, 1961) también echa la vista atrás sobre su yo como la echó entonces sobre su yo rockero. Muchos puntos de vista y ajustes de cuentas ya no son los mismos. Pero ese libro fue una de las primeras ventanas para que los que fueron niños en los ochenta se introdujeran por primera vez en la trastienda de la escena musical de aquellos años. Todavía no había YouTube. Ahora a todo lo que pasó en aquellos años se le hace una enmienda a la totalidad, incluso hay teorías que vinculan a los artistas con el poder político de forma poco honesta. Sabino, que hace públicos sus compromisos políticos desde hace años y no esconde sus opiniones, más bien todo lo contrario, ofrece una perspectiva más prosaica del pasado.
¿Cómo empezó todo?
Desde pequeño ya tenía una afición obsesiva a escribir y dibujar que era un poco inexplicable. Sobre todo, porque en mi familia no había tradición de eso, ni casos de vocación artística. Con menos de diez años ya hacía mis propios libros con cartulina y grapas y se los pasaba a los compañeros del colegio. Tenían éxito entre ellos y enseguida noté lo que es el efecto del público. Me gustaba entretenerme escribiendo y dibujando, pero lo que me volvía loco de verdad eran las motos. Fue la época de Ángel Nieto, Benjamín Grau, Manuel Soler en trial… En aquel momento, las fábricas de motos estaban en Cataluña, Montesa, Bultaco, Ossa… y había carreras en Montjuic.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Aclarar que medir 1’93 (no dos metros como dice el entrevistado) no es garantía para ganar una confrontación violenta. A Loquillo y a Jorge «Ilegal» Martínez los pongo yo de rodillas en un santiamén y entonces, solo miden lo mismo que un chico de 11 años.
Grandísima entrevista, Sabino deja tantas buenas respuestas que hará falta leerla tres o cuatro veces para recordarlas todas.
Buena e interesante entrevista. Lúcido y autocritico=inteligente.
Es curioso como Sabino y Loquillo nunca han digerido el éxito del rock català. Es verdad que los grupos más famosos no eran especialmente buenos, pero su música tenía una calidad o falta de calidad idéntica a la de la música comercial en castellano de la época. Llama la atención que se quejen del apoyo que TVE3 dio al rock català, pero no veo protestar por el monopolio televisivo que tuvo La Movida, que les permitió disfrutar de una difusión masiva con la que vender muchísimos discos, y luego la contratación de ayuntamientos con ganas de ganarse a la juventud. Gran letrita, Sabino
Tienes toda la razón. El Loco nunca ha sabido perder.
«El loco nunca ha sabido perder» desde luego hay que ser cenutrio… coge el éxito del rock català en global, multiplícalo por 1000 y aún te queda bastante para alcanzar el éxito que tuvieron Loquillo y los Trogloditas.
Si tú tocas en un grupo y ves que a otro, tan malo como el tuyo, lo promocionan directamente desde TV3 sólo por el hecho de cantar en catalán, es normal que te cabrees. En aquellos momentos, tres grupos del montón; Sopa de Cabra, Els Pets i Sangtraït, se hicieron de oro con el generoso respaldo de la Generalitat.
Es que hay que contarlo todo, cantar en catalan fue una barrerra para sonar en los medios publicos (TVE y R3). De hecho a Sopa de Cabra solo los pincharon en R3 cuando hicieron el disco en castellano. Pero claro ahí no hay ni exclusión ni nacionalismo y TV E y RNE no cuestan ni un € que podemos dedicar a contratar 30000 medicos.
La de «penetrar tu sexo por delante y por detrás»? vamos hombre, no fastidies, R3 era una emisora de calidad y Sopa de Cabra triunfaron no precisamente porque la tuvieran, si no porque cantaban en catalán… bona nit malpaariiits!!! y poquito más.
«Fachas de verdad (…) Existían organizaciones como Fuerza Nueva, Cristo Rey… (…) Era gente realmente peligrosa, te llevabas las manos a la cabeza. Con la evolución que siguió todo, por suerte se fueron diluyendo. Ahora llaman facha a cualquier hermanita de la caridad.»
Parece que Sabino es el único que nos puede hablar sobre los fachas de verdad, en el enésimo intento de blanquear a los franquistas (fascistas) con los que tan cómodos se sienten en el partido que tuvo tan a mal fundar. Pues mira, en los noventa, y más adelante, los nazis iban de «cacería» por Argüelles o Plaza de España en Madrid, y te atacaban por la espalda (sí, por la espalda) si veían algún detalle de tu indumentaria que no les parecía suficientemente español. Siempre han estado ahí, y parece que siempre están, pero es lo que tiene no pisar la calle, que no te enteras de que siguen pasando cositas.
Ahora no hay fachas de verdad porque claro, él no es facha.
«¿tú crees que no me habría enterado de algo similar?»
No.
Buena entrevista. Enorme libro corre rocker don descripciones de altura. Lo he leído hace unos meses y me encantó
Intenté leer su libro, pero no pude llegar mas allá de la página 20, la pedantería y sus esfuerzos por demostrar la cantidad de palabras cultas que conoce, un tú no sabes lo listo que soy, un quiero y no puedo.
Al final lo que hice fue coger el libro y regalarlo. No hay mas que leer la entrevista para darse cuenta.