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«¡Vamos a cuidarlo, que este, me parece, es distinto a todos!»

cuidar a Maradona
Diego Armando Maradona, 1986. Fotografía: Getty.

«¡Vamos a cuidarlo, que este, me parece, es distinto a todos!». Era lo que decían en el barrio cuando aquel pequeño llamado Diego Armando Maradona recibía una entrada más fuerte de lo decente. Por entonces, al contrario de lo que sucedería durante su carrera internacional, aún se lo protegía de las faltas. No eran más que partiditos entre chiquillos, pero la intuición les decía a todos, los que jugaban y los que miraban, niños o adultos, que Dieguito era un patrimonio que conservar.

Hizo la prueba para entrar en la sección infantil del Argentinos Juniors porque los encargados de seleccionar a los chavales le pagaron el billete de autobús. Lo hicieron gracias a la insistencia del más brillante jugadorcito de los que sí se habían presentado: «Hay un chico que juega mejor que yo, pero no vino porque no tiene plata». Cuando por fin apareció Dieguito y los entrenadores contemplaron lo que era capaz de hacer con un balón, pensaron que debía de ser un adulto con problemas de crecimiento, pues su habilidad futbolística era propia de mayores. A los infantiles del Argentinos, su entrenador Francis Cornejo los apodaba «Cebollitas» porque «eran todos chiquititos», pero los encargados de seleccionar a los nuevos integrantes no se creyeron que Maradona, pese a ser aún más chiquito, tuviese nueve años. Nunca habían visto a un niño capaz de jugar así al fútbol. Sus cerebros se resistían a admitir que fuese posible. No muy seguros de que no estuviesen intentando tomarles el pelo, los responsables de los Cebollitas se desplazaron al hogar familiar del insólito aspirante: una mísera casita en Villa Fiorito. Pidieron algún documento con el que pudieran certificar la edad del supuesto niño. Y sí, tuvieron que conceder: era un niño y de verdad tenía nueve años. Lo cual, visto lo que acababan de ver sobre la cancha, era como un milagro.

Los Cebollitas, con el inexplicable fenómeno de Villa Fiorito entre sus filas, conocieron algunas rachas gloriosas. Ganaron 136 partidos consecutivos entre 1973 y 1974. Ya por entonces, el pequeño Maradona era, sobre todo, el creador de los tantos que anotaban otros. El principal goleador del equipo ni siquiera era él, sino Daniel Delgado, al que conocían con el sobrenombre más pugilístico imaginable, «Pólvora»: «Uno todavía no captaba la dimensión real de lo que era Diego, pero ya te dabas cuenta de que era distinto a nosotros». El entrenador sí captó esa dimensión. Muchos años después, convertido Dieguito en una superestrella, Francis Cornejo continuaba deslumbrado por su antiguo pupilo: «Yo a Maradona no le pido nada; yo le agradezco. Yo ya me siento pagado por haberlo visto».

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10 comentarios

  1. Marcelo Bustos

    En realidad Argentina no tuvo dos sino tres de los mejores jugadores de la historia: Di Stefano fue el primero, aunque luego se radicara en España.

  2. Faithnomore

    Dentro de 100 años nadie recordará a Messi. Sí a Diego. Por el carácter, la personalidad, como M. Ali.

    • Pero que dices?……Que nadie se acordaará de Messi…ja ja

    • Wladimir Rojo Carrillo

      Dentro de cien años la gente recordara mas a Messi que a Maradona. No porque fuera mejor, eso es otra historia, sino porque es mas reciente y tiene muchos mas datos y testimonios grabados.

  3. Que no queden apenas testimonios de sus primeros años es una verdadera lástima. Como si se hubiera perdido la obra de juventud de un gran poeta :(

  4. Eso de decir que argentina tiene a los dos mejores jugadores de la historia del balompié es mucho decir.Pelè probablemente fue mejor que Messi, Di Stefano o Maradona.
    Pero es cierto que argentina tubo siempre jugadores fantásticos.

    • Hugo Cosme Fatigatti

      Lea bien y luego intérprete lo que leyó: «… tienen a los dos mejores jugadores en la historia del balompié, al menos del balompié televisado.»

      • Efectivamente así lo leí. Qué significa esa frase? 1)Que tiene a los dos mejores de la historia 2) matiza que al menos ( es decir que da una opción a que pueda ser otro).

        Debería saber que el fútbol en 1970 con Pelé ya se televisaba,no sé si ha visto las centenares de horas audiovisuales que hay recogidas del brasileño tanto en la selección como en el Santos.
        Hay videos incluso del mundial 1958 con los goles de Pelé en la final así que imagínese.
        El autor supongo que se refería más bien a jugadores de los años 30,40 de los que no hay imágenes (la selección uruguaya o italiana de 1930, la máquina de River, nuestro divino Zamora etc).

  5. Sergio Jara

    Me encanta ver, desde Buenos Aires, la visión desde Europa que tienen sobre Diego (dije «tienen» como si nunca se hubiera ido…) y se trasluce por tan hermoso artículo, y frases tan precisas, salidas del corazón, que sentís amor por Maradona, algo que de muy chico amé por mi viejo y mis tíos, que hablaban maravillas al verlo en la cancha de Boca, y queriendo ser como él, aunque resulté ser un patadura, ja!
    Verlo jugar era un momento de lujo, algo que requería una ceremonia ante un ser supremo. Sabía que siempre iba a armar una jugada impensada, y ya eso era el éxtasis. Nunca se fue, siempre estará en nuestros corazones.
    Gracias por el texto hermoso y gracias Diego por tanta magia.

  6. Me cuesta creer que un Pelé, un Maradona o un Di Stéfano, se hubieran llevado cada temporada en la mejor competición del mundo 8, 4, 3 goles. Es más, eran Pelé y Di Stéfano los que jugaban en los equipos que arrasaban.

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