
Hemos conocido por dentro la labor del negro literario. Al escritor Felipe Benítez Reyes. El extraño edificio esotérico creado a imagen de La Divina Comedia. La verdadera cara del latin lover. Y la lista de libros del verano. La nuestra. Entre otras cosas. Porque esta es una semana más de la revista, resumida artículo a artículo, sección a sección, en nuestro newsletter Jot Down News. No olvides suscribirte si aún no lo has hecho para recibirlo cómodamente cada martes en tu correo.
Literatura
Como ya es tradición en esta casa, inauguramos el verano refunfuñando por la calorina y haciendo algo que nadie nos ha pedido: una lista de libros. Sí, otra. Vamos a poner algo de nuestra parte para que no se sofría (más) el cerebro con lecturas garbanceras, idénticas a su vecino de toalla. Selección de diez títulos curada por Bárbara Ayuso en «Libros para matar al verano».
En esta segunda parte de «La casa del Terror (II)» Marta Sanz continúa el recorrido por lugares relacionados con hitos de la literatura de horror. Si en la anterior entrega tuvimos la entrada, el pasillo, y el primer dormitorio, aquí nos adentramos en la cripta, la sala de música, y el segundo dormitorio. Con citas de obras y escritores desde el XIX a principios del XX.
Negros literarios los hay y los ha habido, y siguen existiendo a día de hoy. Alejandro Luque nos propone conocer este oficio a través del testimonio directo de Juan Bonilla, Premio Nacional de Narrativa del año pasado. Con una visión positiva y hasta educativa en esta labor. También con la visión indirecta de Eduardo Jordá, que trabajó para Cela, y reconoce que hace falta ser solvente para valerse de estos escritores fantasma. Además de otra serie de recorridos y ejemplos para conocer el asunto desde muy adentro, en «Yo lo escribo, tú lo firmas: radiografía del ghostwriter».
Entrevistas
Fran G. Matute entrevista al escritor Felipe Benítez Reyes. Su ánimo de escribir nació de escuchar música, y de un grupo de rock que montó, que al principio le daba más dinero que la literatura. También le influyó Rota, su ciudad natal, y la base estadounidense que le acercó a la música anglosajona y a los cómics de Marvel. Nos recuerda los escritores que ha conocido, y habla de etiquetas literarias en las que acaba no encajando nadie, como la otra sentimentalidad. O de la revista que fundó en 1982, Fin de siglo, y a partir de ella de las relaciones intergeneracionales entre escritores, y de la necesidad de que los veteranos sean generosos con los jóvenes. También de su trayectoria de poeta y novelista. Con fotografías de Ángel L. Fernández.
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