Política y Economía

El escalofrío ante los «hombres de negro»

hombres de negro
Men in Black. Imagen: Columbia Pictures.

La aparición en la historia de los hombres de negro siempre ha supuesto un mal presagio. Su imagen reciente ha estado asociada a la de los agentes secretos, con poderes sin límites, que actúan con absoluta impunidad al margen de la ley. En el cine y la televisión a estos personajes, con vestidos oscuros, les hemos visto desempeñar los papeles de agentes de la CIA u otras tenebrosas agencias que hacían sus fechorías en países menos desarrollados que aspiraban a su liberación.

Hace unos años, a raíz de la crisis económica, Grecia tuvo la desventura de caer en manos de la troika, integrada por funcionarios de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que gobernaron el país con mano de hierro. La catástrofe social y humanitaria de sus implacables medidas de austeridad ha sido tan terrible que los griegos ven a estos personajes como la peor versión imaginable de los hombres de negro, aunque en esta ocasión no llevaran armas.

La creación de la troika con sus hombres de negro fue una exigencia de la señora Merkel. Era la condición para prestar dinero a Grecia para que pudiera pagar sus deudas en cuya generación se habían lucrado muchos países ricos europeos. Solo hay que recordar las ventas de fragatas francesas y submarinos alemanes sin ir más lejos. Grecia tenía el gasto militar per cápita más alto de Europa. En realidad Merkel no salvaba a Grecia sino a sus acreedores, los bancos alemanes y franceses, titulares de los bonos públicos griegos que si perdían su valor o resultaban fallidos conducían a la bancarrota de las entidades financieras. El intento de Bruselas de que fueran los bancos los que apechugaran con las pérdidas de sus inversiones temerarias fue rápidamente neutralizado por los alemanes, que diseñaron un modelo para salvar a los países a costa de los contribuyentes de manera que los bancos quedaran libres de todas sus responsabilidades. 

Fue Merkel también quien impuso la participación del FMI en la troika, porque sus funcionarios eran los únicos que le merecían la confianza de que aplicarían los ajustes sin pestañear, por drásticos y dañinos que fueran. La participación del Fondo fue rechazada inicialmente por el entonces presidente del BCE, Jean Claude Trichet, y el comisario Joaquín Almunia. Pero la oposición de los mandatarios europeos fue rápidamente barrida por el gobierno de Berlín, que impuso la participación del FMI como condición para participar en los rescates. Después, el sarcasmo ha sido que «el trabajo sucio, las medidas más impopulares, son las que al final hemos tenido que tomar la Comisión», lamenta un alto funcionario de Bruselas. El destacado papel de la Comisión dentro de la troika confundió a su presidente, José Manuel Durão Barroso, que no se dio cuenta de que en realidad le habían dejado las tareas más ingratas e indefendibles.

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6 comentarios

  1. Este articulo no tiene sentido:
    -Un estado se endeuda, independientemente de para qué (comprar armas, pagar gastos corrientes o lo que sea).
    -La razón para endeudarse es que se gasta más de los que se ingresa, claro. Lo que ingresa un estado son los impuestos (alrededor de un 40% del PIB)
    -Los que le prestan (bancos, FMI) pues se suponen que prestan para recibir de vuelta su dinero. Es un préstamo, no un regalo.
    -Para devolver las deudas, el estado debería recaudar en impuestos mas de los que gasta y utilizar parte de lo que sobra para pagar las deudas
    -Pero el estado no solo devuelve el dinero adeudado sino que necesita más deuda para seguir pagando los gastos corrientes, que no bajan. Claro, es mucho más agradable endeudarse que extraer más dinero a través de impuestos
    -Como eres un deudor que no paga deudas, pues ni los bancos ni nadie te quiere dejar más dinero
    -Si los acreedores que no quieren prestarte más dinero, que no van a recuperar, pues son malos
    -Si los acreedores a cambio de dejarte más dinero, te piden que no gastes más de los que ingresas por impuestos, son malos
    Este razonamiento es correcto. Las disquisiciones macroeconómicas sobre deuda eterna, multiplicadores, imprimir dinero fiat sin límite y cosas así son memeces. Y el derecho democrático legítimamente elegido para que me presten más dinero que no voy a devolver es una falacia
    Así, ¿Quién es el delincuente? ¿El deudor que no quiere prestar más por no perder más dinero? ¿El deudor que pone condiciones para prestar a ver si se le devuelven algo? ¿El partido que promete incoherencias a los votantes o pone unas orejeras de cuatro años para ganar unas elecciones? ¿Tengo derecho a que me regalen dinero porque el que me han prestado antes lo he (mal)gastado en productos del país del prestamista?

    • Lo que dices sería cierto si los acreedores (Alemania) no exigieran a Grecia recortar en pensiones y al mismo tiempo intenta que le compren buques de guerra (EL PAÍS 26/09/10) .

  2. DESTROYER brazo de acero

    Es el mercado hamijos!

  3. Si, es cierto, frau Merkel cuando se valla dejara una Europa mejor que la que encontró cuando alcanzó el poder, si señor, más unida que nunca, no hay crispación, y los partidos extremistas son testimoniales al no haber malestar ciudadano, el crecimiento ha ido a la par en todos los estratos, si señor, el triunfo de la clase media, por fin.

  4. Le llaman austeridad. Pero es una lucha contra el despilfarro. Un país en ruinas, que sólo vive de su pasado, se empeño en montar unos juegos olímpicos. Despilfarro. Y eso es solo la punta del iceberg. Antes de dejarles dinero que aprendan a administrar el que tiene. Y eso se aplica a España. No penséis que lo de Toni Canto es un caso aislado. Solo pasa que de ese nos hemos enterado.

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