Arte y Letras Historia

A 40 años de la guerra, ¿en qué pensamos cuando pensamos en Malvinas?

guerra de Malvinas
Soldados del ejército argentino leyendo los periódicos durante la guerra de Malvinas. (DP)

A comienzos de 1982 —hace ahora cuarenta años— los militares que gobernaban la Argentina tuvieron una idea que les pareció brillante: recuperar por la fuerza las islas Malvinas. Creyeron que tal acción sería un espaldarazo de popularidad, un golpe de efecto similar al que había representado el Mundial de fútbol desarrollado en el país y ganado por la selección local cuatro años atrás. El resultado, sin embargo, fue exactamente el opuesto. La derrota militar en la guerra contra el Reino Unido precipitó el final de la dictadura que llevaba ya seis largos y atroces años en el poder.

Lo que vino después en relación con esa guerra (la única en la que se involucró la Argentina en el último siglo y medio) fue el silencio, el ninguneo, una suerte de afán por meter la basura debajo de la alfombra. Como si lo necesario o lo aconsejable fuera el olvido. Los que no podían olvidar, por supuesto, eran los que habían estado allá, quienes al trauma bélico debieron añadir el desprecio de una sociedad que primero los mandó al infierno y luego los dejó a la buena de Dios. Más de quinientos excombatientes se suicidaron en las cuatro décadas transcurridas desde entonces.

Poco a poco, no obstante, el paso del tiempo y el recambio generacional han hecho que la mirada sobre ese capítulo del pasado reciente se haya ido modificando. Pero para los argentinos Malvinas sigue siendo un tema doloroso, chocante, contradictorio, hasta cierto punto incluso bastante desconocido. Cuarenta años después, ¿en qué pensamos cuando pensamos en Malvinas?

* * *

En Argentina, el 2 de abril es festivo: recuerda la fecha de 1982 en que se produjo el desembarco y la recuperación (temporal) de las islas. Hay municipios, calles, estadios, plazas, clubes, centros culturales, hospitales, museos, torneos de fútbol, un aeropuerto e incontables otros lugares e instituciones que llevan el nombre de las Malvinas. El mapa del archipiélago se reproduce en infinidad de sitios: camisetas, calcos pegados en los coches, grafitis y murales en las paredes, banderas en los partidos de fútbol y los conciertos de rock. Todos aquí crecemos sabiendo que «las Malvinas son argentinas».

«Estamos atravesados por Malvinas», me dice el historiador y escritor Federico Lorenz, quien se ha especializado en esta cuestión y acaba de publicar la novela Para un soldado desconocido, ambientada precisamente en esta guerra. Es algo que «llega como mandato a los más jóvenes a través de la escuela y los medios». Pero aclara que por Malvinas se entienden dos cosas. En primer lugar está el recuerdo de la guerra; en segundo plano —aunque en buena medida superpuesto al primero— «la causa nacional por la recuperación de las islas». Esa superposición «complica un poco el debate».

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5€mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105€año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

17 comentarios

  1. Decía Woody Allen que la inteligencia militar es una contradicción de términos. Argentina está más cerca de las Malvinas que UK. El tema era bien claro. Invadir las Malvinas. Según las fuerzas de UK se acercaran, embarcar las tropas y para Argentina. UK hizo un gasto económico notable que rentabilizó políticamente. Pero si las tropas hubieran regresado, el gasto no habría sido amortizado y, lo que es peor, ese estado de cosas podría haber vuelto ocurrir, con lo que los gastos en defensa de las islas habría siendo considerable. El arte supremo de la vida consiste en amargar la victoria del enemigo de tal modo que llegue el instante en que desee haber perdido. ¿Por qué no se hizo? Porque un gobierno militar querría una victoria épica para mantenerse en el poder. Había intereses para seguir ese guión.
    En España el tema con Gibraltar es diferente. En lugar de construir un muro e impedir el abastecimiento por tierra y aire, los sucesivos gobiernos han comerciado continuamente con la colonia. Así pues, no debe haber mucha voluntad política en terminar con ese problema. Es más, tiene que haber intereses ocultos. De lo contrario, mantener ahí esa obsolescencia no saldría a cuento.
    La economía explica bastantes cosas, como el compadreo ideológicamente inexplicable de Europa y Rusia. Ahora nos enteramos que los rusos de clase alta viven en Europa mientras exprimen Rusia y que residen tanto en Londres que lo llaman Londongrado (y en Paris o Pariscú) y que viven como dioses y asoma otra verdad obvia: que su estilo de vida refleja el del resto de las oligarquías occidentales, mientras el resto de los ciudadanos tenemos dificultades para llegar a final de mes.

    • Pues ya nos enteramos de algo al menos.
      Porque sobre el golpe de estado de 2014 en Ucrania, infiltrado de neofascistas y neonazis (banderistas) y apoyado por la UE y EEUU; sobre la presencia de esos neonazis en batallones del ejército ucraniano (Azov); sobre la persecución a los rusófonos; sobre la prohibición de partidos; y sobre todas las cosas, sobre la guerra en el Dombás desde abril del 14, mecachis, de todo eso no hay manera de que se entere la gente. Claro, si no se emite de la mañana a la noche machaconamente, como sí se hace con otras cosas…

  2. Siempre me he preguntado qué apoyo a la ocupación sentían que tenían. Parece ser que , después de que la dictadura Argentina aportara medios y personal para la represión generalizada en centroamérica, un general norteamericano dijo con la boca pequeña que se les permitiría ocupar las malvinas.

  3. Las Malvinas son argentinas.
    Y respecto a Gibraltar, que un país europeo, hasta ayer miembro del mismo club UE del que formamos parte nosotros, tenga una COLONIA en otro país europeo es… no sé qué decir. ¿Increíble, raro, vergonzoso, extraterrestre, chipiritifláutico?
    Por cierto, los progres, biempensantes y toda esa fauna que siempre está dispuesta a llorar por víctimas y oprimidos reales o imaginarios podría alguna vez decir algo sobre el asunto. No recuerdo haber oído jamás nada.

    • Que cualquier pais, sea europeo, africano, americano, asiático u oceánico, tenga una colonia en su mismo continente o en cualquier otro, es vergonzoso.

      • Tiene usted toda la razón. El mero hecho es vergonzoso.
        Pero la cercanía y los vínculos, para mí, agravan ese hecho.

    • Será la cobertura?

      Mucho han dicho, esos que llamas «progres bienpensantes» sobre el tema, pero bueno, si hablamos de «colonias», igual deberíamos incluir Ceuta, Melilla y Canarias? Al fin y al cabo, están en otro continente……

      • Pues Ceuta, Melilla y Canarias por el mero hecho de estar en África, no han de ser colonias. Países trascontinentales hay varios y no implica que colonización. En cualquier caso el comité de descolonización de la ONU no incluye a esos territorios entre los 17 que sí son colonias; Gibraltar y Sáhara Occidental sí están entre ellas.

    • Me hacen gracia este tipo de comentarios. No es solo que oficialmente las Malvinas y Gibraltar sean británicos. Es que además las personas de esos sitios quieren pertenecer al Reino Unido como es obvio. No son colonias ni desde un punto de vista jurídico ni de facto. Es como decir que la Nueva Caledonia es una colonia francesa. Un referendum hubo hace unos meses y los «kanaks» eligieron seguir siendo franceses.

      • Se equivoca. Porque la legislación internacional señala claramente lo que es una colonia y da la lista de colonias realmente existentes a fecha de hoy.
        Anguila,
        Bermudas,
        Gibraltar,
        Guam,
        Islas Caimán,
        Islas Malvinas,
        Islas Turcas y Caicos,
        Islas Vírgenes Británicas,
        Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Montserrat,
        Nueva Caledonia,
        Pitcairn,
        Polinesia Francesa,
        Sahara Occidental,
        Samoa Americana,
        Santa Elena
        y Tokelau.
        No lo digo yo, lo dice quien puede decirlo
        https://www.un.org/dppa/decolonization/es

      • Así que no ha dado ni una. Las tres son colonias.
        Por cierto, por esta legalidad internacional es por lo que se habla de referéndum en el Sáhara Occidental 46 años después de la ocupación marroquí y no en otros sitios. Los referéndums de autodeterminación están inventados para este tipo de territorios.
        Por supuesto, con independencia de que las instancias estatales correspondientes en determinados casos decidan celebrar los referendos que vean oportunos.

        • Calificar a las Malvinas, a Gibraltar o a Nueva Caledonia de «colonias» me parece demasiado tajante, polémico y que tiene poco que ver con la realidad. La relación que existe entre dichos territorios y el Reino Unido o Francia no es la propia que existiría entre una colonia y su metrópolis. Los habitantes de dichos territorios no pueden ser considerados como colonos tampoco. Se trata de territorios con bastante autonomia además. Y de nuevo le digo que no tiene sentido afirmar que las Malvinas son argentinas. Son británicas y la gente que las habita no quiere cambiar de nacionalidad.

          • Que no es cuestión de opinión. La legalidad internacional es la que es. Que no se aplique o que se considere este o aquel punto incorrecto o mejorable es otra cuestión.
            O sea, Malvinas, Gibraltar y Nueva Caledonia son colonias. Cómo acabará cada una ellas es otro cantar.
            Pero vamos, que si queremos decir que lo blanco es negro y lo negro es blanco, vale. Ahí están los supremacistas catalanes diciendo que el resto de catalanes españoles son colonos.

    • Jose Antonio Fernández

      De parte de un progre biempensante, para que oigas algo.
      Me importa un bledo Gibraltar, y como a mí, a la mayoría de los españoles, como puedes preguntar en cualquier momento en la calle.
      Si algo sobra en el mundo son patriotas como tú.
      Y es más posible que Ceuta y Melilla terminen siendo marroquíes que Gibraltar español, con toda esa legislación internacional con la que te llenas la boca.

  4. MonsieurDestouches

    Se echa de menos la prodigiosa novela de Fogwill, «Los Pichiciegos», escrita en un rapto insomne, alimentado por la cocaina y el estupor, mientras la guerra transcurría ante sus ojos. Alucinada y lúcida, uno de los mejores relatos sobre la guerra, escrito por un publicista porteño de apellido inglés, que nunca estuvo allí, pero fue capaz de verlo todo, clarividente.

  5. Yo siempre pienso en lo mismo: en la cobardía de esos seres que inician guerras que otros deberán pelear. Esos que mandan gente a la muerte y que nunca arriesgan su propia vida.

  6. Pingback: ¿Cuál es la mejor frase del rock argentino? - Jot Down Cultural Magazine

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*