
Hablamos de lo bestial y lo delirante en el cine, el Japan Extreme de Takashi Miike, de una de las primeras pilotos en la historia de la aviación, de la ajedrecista que jugó para escapar del hambre, y hasta de los libros de autoayuda (mal). Y todo eso mientras Google nos bloqueaba al calificarnos como una web peligrosa. Ha sido nuestra semana, y en este Jot Down News #30 te la resumimos artículo por artículo y sección por sección para que no te pierdas nada.
Historia
Ella tenía solo diecinueve años cuando se convirtió en la primera armenia en surcar los cielos. La aviación empezaba en todo el mundo, y se estaba desarrollando en la URSS, de la que su país formaba parte. Comenzó como paracaidista, y más tarde como piloto. El sistema soviético la tomó como icono, representaba esa juventud capaz de construir un mundo nuevo. Pero esa carrera fulgurante tuvo un final abrupto. «¡Salta, Ninel, salta!», por Kristina Abovyán.
Fue concedida a la Iglesia como pago del diezmo, y a los catorce años la enterraron en vida en un convento. La frase no es metafórica, al ser un monasterio masculino vivió recluida como eremita junto a su mentora, treinta años en una celda. Pero después de esas tres décadas se convertiría en abadesa, proclamando que sus afirmaciones eran la voz de Dios… y acabaría siendo una de las personalidades más influyentes de la Edad Media. «Hildegarda de Bingen: elegida por Dios y olvidada por el mundo». Por Mónica Morado.
Literatura
Ángel L. Fernández Recuero nos presenta la novela más divertida que ha leído en bastante tiempo, aunque no es una historia para cualquier tipo de lector, sino un libro escrito para el total disfrute de usuarios de Menéame y Forocoches, lectores algo alejados de Anagrama y de los escritores discípulos de Foster-Wallace. Bien escrita y con un autor popular en círculos intelectuales y redes sociales, pero aún así, ¿cómo ha conseguido Víctor Balcells convencer a Silvia Sesé y Marta Sanz de que publicaran su novela? «El péndulo de Víctor Balcells».
Hoy los autores ya no huyen de la etiqueta ciencia ficción, si es buena da hasta prestigio. Existen varias razones para la popularidad de este género, nuestra relación permanente con la tecnología, la sensación de distopía permanente, y una espíritu de la época no antropocéntrico, posthumano o no humano. También pasa en la literatura de América Latina, pero con otras derivadas como nos explica Gonzalo Santos en «El giro postantropocéntrico de la literatura latinoamericana».
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