
Luciana Vázquez (Buenos Aires, 1967) es analista y columnista política con una larga trayectoria en el periodismo. Sus análisis de la política argentina conjugan el abordaje local con una mirada siempre puesta en los procesos que atraviesa el Cono Sur y los debates globales. Estudió Letras, hizo un posgrado en negocios, vivió y trabajó como periodista en Canadá, volvió al país y se convirtió en una de las profesionales más reconocidas de Argentina. Escribió los libros La novela de Menem. Ensayo sobre la década incorregible (Sudamericana, 2000) y La educación de los que influyen (Random House, 2007), es una referente indiscutida en análisis de educación, publica sus columnas en el diario La Nación y, desde 2008, conduce el ciclo televisivo La repregunta. Acostumbrada a escuchar, preguntar y repreguntar, dice que no le gusta demasiado estar del otro lado y aun así tuvimos una gran charla en la comodidad de su casa en el barrio porteño de Belgrano.
Tu trabajo en el periodismo conjuga el análisis político y una especialización en educación. Para pensar la realidad argentina, ¿crees que nos conviene empezar por la educación y los aspectos culturales o por la economía y la política?
En esa intersección de posibilidades de análisis, sin dudas en la Argentina el tema de la estabilidad macroeconómica define mucho de las decisiones de los votantes y de la política. Entonces, la educación es un reclamo de largo plazo que nunca se convierte en un tema central. El problema central de El Salvador era la inseguridad, por eso Bukele, y el problema central de la Argentina es una inflación endémica y la imposibilidad de la política de poner al país en un régimen de normalidad y racionalidad macroeconómica. Lo que pasa en otros lugares del mundo y de la región no pasa en Argentina y entonces el desembarco de Javier Milei tiene que ver con esa cuestión fundamental: prometió una solución muy clara para romper con ese ciclo. Hubo un agotamiento de las soluciones de la otra oferta electoral, de la otra oferta política, no importa si de centro izquierda o de centro derecha, esas opciones quedaron agotadas. Milei llega como el agotamiento de un proceso político que empieza hace cuarenta años cuando se recupera la democracia y se instaura la inflación como un problema endémico que no es un problema solo económico, es un problema vital de la Argentina aunque parece un tema técnico. ¿Por qué la política no puede resolver ese problema? Primero, porque es cultural, es el sentido común económico que está instalado desde hace décadas, generaciones acostumbradas a vivir con inflación.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Excelente entrevista – siempre es una garantía leer algo donde interviene Andrea Calamari- e interesantísimas respuestas. Es un auténtico placer ver que aún hay gente en los medios que intenta comprender lo que no comparte y no usar la descalificación fácil. Todo esto escrito desde España.
Perón fue un cáncer del que jamás se recuperó Argentina y dejó tumores de metástasis que permanecieron por muchos años, hasta que llegó Milei. Es alucinante que todavía hubiera gente que prefería al insulso y corrupto Massa, cuando lo que habría que hacer en Argentina es erradicar de una vez por todas todo lo que huela a peronismo, kirchnerismo y cualquier «ismo» relacionado con la izmierda. Y también sorprende la nefasta cultura wokista de la entrevistadora, plagada de clichés malvendidos por los zurditos de m…..
Señor, el valium lo tiene en la mesita
Y le has comprado criptos a Milei?
Jo, cómo brillan.
Bueno, este epíteto, además de chorro y pederasta me faltaba: cáncer. Es extraño que no haya usado demagogo, será porque significa aquel que habla o acompaña al pueblo, y hay tantos pueblos, o clases en un mismo país; el actual presidente tiene el suyo; vicios aquellos para los cuales no era necesario matar a mansalva y sin piedad a trescientos y pico de inocentes en junio del cincuenta y cinco en la plaza sin ningún culpable por ese acto de terrorismo. Pienso que la razón verdadera de tal carniceria fue por lo que hizo en favor de los marginados, por darle la conciencia de clase a los trabajadores, de haber implementado el Estatuto del Peón de Campo para impedir los abusos, la asignación por hijo, el cuidado efectivo de niños y ancianos, el voto femenino, de querer un país Justo, Inclusivo, Libre y Soberano. Un alud zoológico tituló la prensa de aquellos años cuando los cabecitas, los negros, los mestizos e indios llegaron hasta la plaza. Su comentario está en sintonía con ese odio de clase, el mismo del actual presidente que anda propagandeando las cripto monedas con resultados nefastos, hasta para sus seguidores. Es una función incompatible, incomprensible para un mandatario.
Hay cosas que no se arreglan con Valium… como mínimo necesitaría dosis diaria de lo que fumaba Nodleess en Érase una vez en América… o, por usar al mismo actor, salir de caza en modo taxi driver… y dejemos de prostituir la palabra libertario!!!
Se me hace difícil creer que la “…egemonía kirchnerista de la planificación centralizada haya generado la corrupción política…” Esta realidad viene de lejos, con picos inaceptables en la Década Infame que produjo por primera vez un gobierno popular, el del “Peludo Yrigoyen” (Yo soy del treinta, yo soy del treinta cuando al Peludo lo embalurdaron, cuando a Carlitos se lo llevaron). Luego llegó Perón y Evita para dar esperanzas sociales y políticas, para visibilizar a la otra Argentina, la de los cabecitas, indios y gronchos, la que no está dentro de los pocos kilómetros cuadrados de la Buenos Aires “de bien”. A propósito: el periodismo europeo, en especial modo el español y luego el italiano no preguntan jamás por esa sorda, enfermiza y gris discriminación racial. Para uno que no conociera la argentina y de frente a dos fotos de los componentes de dos parlamentos, le sería difícil identificar al argentino. Son todos descendientes de europeos. (Sepa disculpar mi racismo defensivo; otra ejemplo no me viene). Como jubilado, la única vez que recibí un importe significativo fue con el gobierno de Nestor Kirchner, y solo fuí un obrero y empleado. Lo que más me desorienta de esta inteligente señora y preparada profesional, es su afirmación de que el estado “kirchnerista” se adueñó de los derechos humanos además del feminismo y de los movimientos sociales. Los DH no pueden pertenecer a una facción política porque estamos hablando de la incolumnidad de la vida, de que nadie pueda ser secuestrado, torturado y asesinado, sin distinción de banderas o credos politicos, es una promesa política para todos, y todos hacemos un Estado. La deuda de la Argentiona con el FMI fue una batalla noble, pues creo que lo único que busca esa entidad “sobre”nacional es que sigamos siendo un proveedor de materias primas al mal llamado primer mundo. Por el resto, creo que nos habla con sinceridad. Graciad por la lectura.
Pingback: Luciana Vázquez: «El riesgo de Milei es cometer la fatal arrogancia» - Multiplode6.com
Que tipa más peligrosa. Ella puede decir lo que quiera pero sí que toma partido y está muy claro por quién: a este se le caen las bragas al suelo por el memo de Milei.
Esto no es la sección de comentarios del Marca
Completamente de acuerdo. Lo de que toma distancia con Milei solo lo cree ella. He echado en falta más comentarios sobre la estructura económica de Argentina, la relación de la moneda con el dólar, en qué empresas invertirían todos esos que con el kirchnerismo no podían. ¿Por qué no hablan de la relación de Milei con Israel? O del dinero que sacó de Argentina, este titular del 23 de agosto pasado: » Milei saca de Argentina más de mil millones en reservas de oro y se niega a dar explicaciones. // El Banco Central y el Gobierno se niegan a dar información alegando razones de seguridad mientras crece el temor de un envío sin rescate, cuyo valor se calcula que puede alcanzar los 1.500 millones de dólares».
La periodista me parece demasiado blanda con esta elite cultural a la que siempre le conviene que gobierne la derecha e incluso la ultraderecha.
La presencia de un peligro mortal hace que la gente pierda la compostura. A veces incluso hasta grabar las palabras que se quieren decir en casquillos de bala. Recuerden ustedes que las medidas económicas matan. La premisa de que los ciudadanos deben aguardar su exterminio mientras se expresan con comedimiento es algo… dura. Veremos si el Sr. Libertario es tan peligroso, o es acaso un ángel incomprendido …
Da gusto leer una entrevista así, profunda, razonablemente objetiva, entendiendo que la realidad es compleja y que no se puede ventilar recurriendo a unos cuantos clichés u opiniones preconcebidas/ extremistas. Cada vez es más difícil encontrar este periodismo.