
I
El siempre sorprendente Juan Bonilla ha publicado en Jot Down una delicada miniatura narrativa que me toca especialmente de cerca. Forma parte de una interesantísima serie, Los falsificadores, en la que nos cuenta la vida y trabajos de distintos mixtificadores literarios cuyos empeños y peripecias resultan memorables, aunque al final terminara descubriéndose, en todos o casi todos los casos, la trama completa de sus falsedades y falsificaciones. La serie, amenísima y bien escrita, terminará siendo un libro de éxito, como la mayoría de sus libros, y cuenta ya con diez intensos capítulos.
El título del décimo y recién aparecido, «Chaves Nogales, autor del Quijote», inducirá a error a cualquiera que no proceda rápidamente a su lectura, ya que no trata en realidad de falsificación alguna urdida por el extraordinario escritor y periodista sevillano. Juan Bonilla me lo dedica, como editor literario de Chaves Nogales, pretendiendo demostrar que mi edición de Guerra total, supuesta continuación de A sangre y fuego, no es sino un absoluto fake, un torpe invento mío que bien vale por una falsificación de la obra de Chaves Nogales.
Sostiene el implacable jerezano que si me convoca a esta serie de «falsificadores» no es estrictamente porque sea yo quien directamente falsifique relatos de Chaves. Lo que en realidad hago, a su parecer, es robarle la autoría de unos relatos a unos escritores casi desconocidos, sin valor comercial, para atribuírsela «a una firma ya consagrada» como la de Chaves Nogales. Considera esa «estrategia» mixtificadora mía lo suficientemente original como para encontrarme un lugar en esta serie de Jot Down que bien pudiera considerarse un modesto pero punzante añadido a la Historia universal de la infamia, que tantos admiramos.
Al parecer, mi edición de Guerra total puede resumirse en lo siguiente: «hacer firmar a Chaves una colección de cuentos escritos por otros periodistas que andaban por París en el 38», ya que yo «quería publicar algo inédito del Chaves Nogales narrador, y como no tenía había que inventarlo».
Lo más curioso es que el escritor y periodista Juan Bonilla cree, porque así lo manifiesta, que mi «ambición principal al perpetrar el fake no era tanto agrandar la obra de Chaves Nogales como tomarle el pelo a la prensa cultural española, tan perezosa ella», y que si me invento la autoría de Chaves Nogales es «con el solo afán de ridiculizar a la prensa cultural española», «a sabiendas de que nadie se pararía a comprobar las fuentes ni a dudar de la calidad», ya que «en el mundo cultural español lo que importan son los envoltorios, lo que vaya dentro es lo de menos porque a casi nadie preocupa ni casi nadie lo examina».
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Atención a cómo funciona la mente de este señor: «A Fernando de la Milla, jerezano como él, «le sobraba prosa para escribir una docena de páginas derramando una estampa bélica», lo que está muy bien; pero no me parece razón suficiente, por muchas estampas que pudiera derramar, para verme obligado a atribuirle el relato que firma en Madrid. Lo siento.». Señor mío, usted no está obligado a atribuirle el relato a Fernando de la Milla por la sencilla razón de que Fernando de la Milla ya firma el relato y se lo atribuye él solito. Es usted el que se lo roba decidiendo que no es el autor. Se lo roba, sí. Es como si cualquiera viniera ahora y dijera que este texto no es suyo por mucho que usted lo firme, que el autor es Ignacio Agustí (o sea, IA). Aunque IA no escribe tan pésimo.
¡Pelea! Dos batallas de escritores en una semana, vaya suerte la mía.
Qué turra estáis dando con el tema, señor!! Bonilla, Linares, Morató, García Martín… y demás cansinos históricos. Sospecho que será todo una estrategia para vender un p… libro más, porque si la polémica no es artificial es para denunciaros por persecución. Sois peor que un spam, dios santo!! ¿qué nos importan vuestras perversiones? ¿es que no descansáis nunca?
Lo de las réplicas de los que reciben un palo es para estudiarlo. ¿Por qué no responden cuando reciben elogios exagerados? Va tanto por Linares como por Serralvo. ¿Escribirán réplicas a comentarios elogiosos?
He visto que alguien llamaba taumaturgo al pseudo-Chaves Nogales de Renacimiento. Taumaturgo: alguien con la capacidad de hacer milagros. No veo a Abelardo Linares en la tarea de defender a su pseudo-Chaves Nogales de una acusación tan grave. Y debería defenderlo. Porque es menos probable que fuera alguien capaz de fenómenos sobrenaturales que de regalarle sus cuentos a otros autores por la cara. Mira que es increíble lo segundo, pero lo primero es un chiste. ¿Por qué no escribe Linares un articulito defendiéndolo de esa acusación? ¿Por qué no escribe otro desmintiendo el titular de ElDiario.es que dice «el editor que descubrió a Chaves Nogales» cuando es fácil de comprobar que quien lo descubrió fue María Isabel Cintas ya que Renacimiento solo lo publicó cuando ya estaba bastante publicado? Abelardo Linares descubrió a un autor que ya estaba descubierto. Y así todo con este personaje.
Ese intento tan reiterativo ya (de acuerdo con los de arriba, unos pesados) de «Chaves Nogalizar» la guerra civil española…
El que no se descampara a Valencia, es fanatico, extremista y loco (comunista)…
Unos militares, deshumanizados del todo tras una guerra brutal y colonial en Marruecos, se les ocurre lanzar obuses a la Gran Via de Madrid para aterrorizar la poblacion local, que se levanta y resiste… los sesos de una señora que vendia periodicos a la puerta de la Telefonica quedan distribuidas por toda la calle (Barea no puede ver carne roja en años por aquel recuerdo)…
Sera el modelo que nos salva de Adolf Hitler a los Europeos, la alianza de Comunistas y liberales, la Frente Popular.. cosa que no podia saber MCN en el 39…
Una derecha española vil y asquerosa que jamas ha pedido perdon por aquellos años de terror y miedo, y tan sin talento en su bando para intentar quedarse con un gran periodista, y escritor liberal de bajo vuelo, C.N, para salvarse los sucuos muebles suyos…
La II Republica y el PCE tienen sus fallos. pero no pasan tres años asediando una poblacion civil como hizo Franco con la ciudad de Madrid…
Seguimos esperando aquella peticion de perdon de Aznar, de los Borbones, de la Iglesia Catolica…
No me extraña que J. Bonilla se tomara a chufla «Guerra Total». Es muy difícil tomárselo en serio. Para atribución de textos literarios le recomiendo a A. Linares el JGAAP (Java Graphical Authorship Attribution Program). Se va a llevar una sorpresa cuando vea que la coincidencia del cuento de Vilaplana con el libro «Doy Fe» es del 95 por ciento.
No discuto ni hablo con desconocidos. Pero haré, en su caso, una excepción. Me alegra extraordinariamente que hable (al fin un dato) de esa coincidencia del 95%. Dígaselo, por favor, a Juan Bonilla. Él dice que yo digo que Antonio Vilaplana no escribió, en realidad, «Doy fe… Un año de actuación en la España nacionalista». Abelardo Linares
«En realidad, Ruiz Vilaplana no fue el autor auténtico del libro. De dar forma a su -eso sí- verídica historia se encargó un «negro» de muchísimo renombre literario, pero es otra historia que contaré en algún momento próximo»,
Abelardo Linares, Guerra Total, página 208.
Vaya corte
Abundando en la idea de Nicolás P L, no entiendo por qué, en lugar de discutir interminablemente, no se someten los textos de los que se habla a la estilometría, es decir a uno de los varios programas informáticos que existen para analizar el estilo de un autor y que permiten atribuir ciertas obras anónimas o firmadas con pseudónimo o mal atribuidas a sus verdaderos autores. Nada más sencillo para esos programas que reconocer el estilo de Chaves Nogales en los textos que A. Linares cree que son suyos, si es el caso.
«La estilometría moderna se apoya en los ordenadores para el análisis estadístico, inteligencia artificial, y en el acceso al creciente corpus de textos disponibles en internet. Sistemas de software como «Signature» (programa gratuito producido por el Dr. Peter Millican de la universidad de Óxford), JGAAP (programa de atribución de autoría gráfico de Java, aplicación gratuita desarrollada por Patrick Juola, de la universidad de Duquesne), stylo (paquete de fuente abierta para diversos análisis estilométricos, como la atribución de autorías desarrollado por Maciej Eder, Jan Rybicki y Mike Kestemont), o Stylene, en neerladés, (aplicación gratuita en línea creada por Walter Daelemans, de la universidad de Amberes, y Véronique Hoste, de la universidad de Gante) facilitan el uso de la estilometría, incluso para los no expertos.»
https://es.wikipedia.org/wiki/Estilometr%C3%ADa
El trabajo de estilometría y análisis de corpus se lo hacía Morató. Quiso estafarla y ya lo dice bien el refrán: no muerdas la mano que te da de comer. Ahora sus análisis se basan en intuiciones burdas y epifanías trasnochadas. Luego se buscó enemigos entre los pocos amigos que tenía: Bonilla, García Martín. Ya solo le quedan los chupabotas que pueden publicar únicamente en Renacimiento. Este señor va cuesta abajo y sin frenos.
Claro, había que estar en Valencia, con Trapiello y Xavier Pericay, tomando el té con Azaña y deseñando el futuro de Europa, no ya en las sucias trincheras de Madrid, llenas de ratas, muerte y dolor, una cosa vulgar después del todo..
… si estaban acribillando los moros de Franco en el Paseo de Rosales, estaban tan cerca…
El clasísmo, el esnobísmo, de los ganadores dela Guerra Civil en España, sigue hasta el día de hoy… da ganas de vomitar…
Claro, mis 4 tios abuelos de Glasgow (Ryan se llamaban, pero no salió como en la pelicula) se sacraficaron por nada, para que aquellos IMBECILES ESPAÑOLES, podrían decir burradas en Valenica, que el problema era los paseos en Madrid y no el fascismo…
Luego el libro vergonzoso de Cercas que David rueda en cine (era una guerra civil, pero todo el mundo, en el fondo, bonazo) y su compi Martínez de Pisón, hasta la fecha sólido, haciendo lo intolerable que es comparar a Arturo Barea con el cosmopolita y pijo Chaves Nogales…
¿A donde van a llegar los liberales españoles, que Franco tenia razón en el fondo, o no?
Cuestión de tiempo uno diría con su PATETICO historial..
Madre mía el nivel del literato Linares. Eduardo Borrás es al cine argentino lo que Azcona al español. Tendrá 2 ejemplares de todos los libros que quiera, pero si no los lee no tiene ninguno.
Menos mal que tenemos a Bonilla, a Morató, a Amorós o a García Martín para poner sensatez en este dislate que supone asignar a Chaves Nogales textos firmados por otros escritores. No alcanzó a comprender, o sí, la razón por la que Trapiello o Martínez de Pisón se han prestado a avalar tal despropósito.
Andrés Amorós también tiene dudas:
«El presunto hallazgo de nuevos cuentos de Chaves Nogales sobre la Guerra Civil»
https://www.eldebate.com/cultura/20260604/presunto-hallazgo-nuevos-cuentos-chaves-nogales-sobre-guerra-civil_424724.html