El último baile Opinión

La última Vuelta a España de Miguel Induráin

El 21 de julio de 1996 acababa en París el Tour de Francia más inesperado de los últimos años. El día anterior, Jan Ullrich, con apenas 22 años, se había paseado en una contrarreloj de 63 kilómetros consolidando su segundo puesto en la general detrás de Bjarne Riis, apodado dentro del pelotón como “Mr. 60%” por sus indicadores de hematocrito, que por entonces la UCI pasaba por alto en los controles. El doblete Telekom Riis-Ullrich acababa con cinco años de dominio de Miguel Induráin pese a que a finales de junio nadie dudaba de que el navarro se llevaría su sexto Tour. En principio, no había rivales a la vista.

Induráin fracasó en las montañas. Con frío y con calor. En Les Arcs y en Hautacam y sobre todo en el Larrau, lo que le condenó a un undécimo puesto final en la carrera, impropio de su trayectoria. Tiempos en los que Peter Luttenberger y aquel Carrera de Pantani, Zaina y el doctor Conconi te adelantaban por todos lados en cuanto te descuidabas. Induráin se arrastraba por las pendientes e incluso Bo Hamburger le ponía la mano en el sillín para echarle una mano y que el ridículo no fuera mayor.

Sin embargo, su rendimiento en las contrarrelojes, sin ser insultantemente dominador, no dejó tanto que desear. En esa penúltima etapa, Induráin quedó segundo tras Ullrich y cedió menos de un minuto, lo cual, teniendo en cuenta las circunstancias no era precisamente un mal resultado. No es mi intención decir que el pobre Miguelón perdió porque todos los demás iban dopados y él no. Que el Telekom se dopaba lo sabemos porque la fiscalía alemana así lo demostró y Riis salió a decir su “bueno, ¿y qué?” hace ya unos cuantos años. Lo que haría Induráin no lo sabemos. David Millar, a quien le preguntan a menudo sobre el tema, suele decir que sí cree que Induráin ganó uno o dos Tours “limpios”, descartando los tres siguientes en plena explosión de la EPO y los parches de testosterona. Millar no es el tipo más arriesgado del mundo en sus declaraciones públicas pero aun así es imposible saber si Induráin se había adaptado o no a los nuevos “métodos médicos”.

Si lo había intentado, Sabino Padilla mediante, desde luego el resultado aquel año había sido horroroso.

Afortunadamente, la redención llegaría pronto: apenas un par de semanas después del final del Tour se disputaban en Atlanta los Juegos Olímpicos. Por primera vez en la historia, los profesionales podían participar en las pruebas de ruta y contrarreloj. Induráin sabía que no tenía nada que hacer en la de ruta, pero en la contrarreloj… al menos la medalla la veía segura. Sus rivales eran Boardman y Olano. Boardman, por su dedicación exclusiva a las contrarrelojes y Olano por ser subcampeón del mundo en la especialidad, estrenada un año antes en Colombia con doblete español.

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39 comentarios

  1. Muy buen artículo, pero a mi entender demasiado en la órbita del dopaje.

    Desde luego que ahora sabemos algunas cosas pero tampoco podemos juzgar el tour de Bahamontes con parámetros actuales.

    • ¿Se puede hablar de ciclismo sin entrar en la órbita del dopaje?

      • Se debe compañero, se debe. ¿O tu cuando hablas de Guardiola hablas de dopaje? ¿Tu cuando hablas de Carl Lewis hablas de dopaje?
        Un poco mas de respeto a esta gente que con o sin dopaje son unos héroes, porque aquí parece que si te dopas cualquiera de nosotros podremos ganar una carrera, cuando dudo que nadie aguante ni mil metros a esta gente, pero hablar desde el sofá es muy fácil

  2. Muy bonito, un buen resúmen de cómo fue todo aquello. Me pregunto cómo habría sido el relato hace un mes… O hace un par de años. Por suerte cada vez hace falta menos valentía y sólo sinceridad para contar las cosas como pintaban, para darle ese repaso necesario con la vista actual que permite comprender mejor aquellas cosas.
    Yo esa época la viví como adolescente, por eso a Induráin lo tengo algo «mitificado» y a la época en general (el kelme, esas cosas) Ni se me pasaba por la mente lo que había por detrás, tampoco el caso festina rompió demasiado la imagen en la cabeza de un recién llegado a la edad adulta pero poco a poco, las confesiones, confirmaciones, positivos y demás han ido dejando un panorama que en lo general ofrece pocas dudas y cuando echas la vista atrás, cae un nuevo barniz sobre aquello, entiendes cosas que de aquella no tenían explicación. Se ha perdido magia, azar, sorpresa y se ha ganado comprensión y explicaciones.
    Todavía quedan puntos por esclarecer y muchas historias por contar pero lo mejor de todo esto es tener la historia presente en la cabeza por que se entiende mucho mejor lo que pasa en el presente. Hay cosas que se repiten, historias que ya te suenan y que hoy en día te hacen levantar una ceja, que se te escape un sonrisilla de medio lado y que pienses «ya se a qué jugáis» aunque te la estén tratando de dar con queso y vociferen su limpieza hasta niveles exacerbados… (por lo menos ahora saben escoger mejor los colores ¿Rosa? ¿amarillo? un negro uniforme a lo lado oscuro queda mucho mejor)

  3. Ya que citas a Herminio Díaz Zabala… échate un vistazo a su palmarés y a la Tirreno-Adriático que ganó. Encontrarás la solución a uno de los primeros ‘conejillos de indias’

  4. Pingback: La última Vuelta a España de Miguel Induráin

  5. Un comentario, Indurain es un apellido vasco, en euskera, y por tanto no lleva tilde ya que éstas no existen en euskera. Se pronuncia «Induráin» pero no lleva tilde.

    • Tampoco lleva tilde en ruso «Kaláshnikov» y se la ponemos. Aunque Induráin sea un apellido vasco, si se escribe en español se pone. Igual que no nos vamos a cabrear si en vasco resulta que se escribe «Sebilla» o «Kaditz».

      • Hadock, Archibald

        Ya, pero Kaláshnikov es una transcripción del alfabeto cirílico, ¿le pones, cossack, tilde a Laudrup, Wagner o Haider?
        Indurain no lleva tilde.

        • Se la pongo a Rímini, a Ruán o a Besanzón, así que no veo por qué no a Induráin o (glups) Urdangarín.

  6. Induráin vascuence, Yop? Y qué significa?

  7. Hablando de si la tilde en Induráin o no, me acuerdo de cómo al principio algunos se empeñaban en llamarle Mikel, hasta que él mismo zanjó el asunto diciendo que en su casa le llamaban Miguel. (A mí me da igual el asunto en sí, y de hecho siempre llamé Pello o Peio a mi ídolo Cabestany; pero qué cargantes los *apropiacionistas* sobrevenidos.)

  8. Por lo demás, gran artículo, Guille! Solo una pequeña corrección de fecha: el equipo de la ONCE empezó en 1989, y en 1990 ya les fue bastante bien, colocando a cuatro entre los doce primeros del Tour (Lejarreta, Chozas, Fuerte y Cabestany). Lo que hizo en 1991 fue ganar su primera Vuelta, con Mauri… aunque porque quitaron la etapa reina (por el mal tiempo), que debió haber ganado Indurain o Induráin.

    • De acuerdo en que esa etapa suspendida de La Bonaigua y Pla de Beret en la Vuelta del 91 influyó de forma decisiva para que ganara Mauri, pero en aquella carrera a Indurain se le veía demasiado conservador. Todavía le quedaban puertos duros donde atacar, como Lagos de Covadonga, y allí apenas abrió brecha siendo infinitamente mejor escalador que su rival (Mauri se arrastraba cada vez que la carretera subía). Quizá Miguelón estaba reservando fuerzas para el Tour. Si fue así, que lo ignoro, la jugada le salió redonda.

  9. Guille Ortiz

    Sí, sí, la ONCE se funda en 1989 y sin duda he subestimado su año 1990 colocando 1991 como el de explosión. Me da rabia escribir sobre ciclismo sin mencionar el dopaje, pero, ¿cómo escribir sobre esa última Vuelta, ese último año fingiendo que no sé lo que sé? Es imposible. En cuanto a Indurain -quito la tilde-, los datos están ahí, prefiero que el lector inteligente saque sus conclusiones. Es complicado pensar que no estuviera durante esos primeros años de la EPO -Rooks ya la tomaba en 1988- dopándose. Si ni siquiera Millar le salva, que salva a todo el mundo… Ganarle al Rominger de Ferrari o al Pantani de Conconi sin doping es muy improbable y Padilla estaría ahí para algo. Por otro lado, también creo que en 1996 la tuerca del dopaje masivo dio un giro más y a él le pilló a trasmano. Algún día se sabrá todo esto, supongo. En medio queda este reflejo de los recuerdos de un gran ídolo… al que sus propias declaraciones dejan en sospecha, inevitablemente.

    • Estoy de acuerdo en que es complicado asegurar que Indurain no se dopase, pero también es cierto que desde muy joven fue un ciclista que apuntaba maneras de campeón. Lo suyo no fue una metamorfosis como la de Jalabert, que pasó de esprinter a escalador de la noche a la mañana, o la de Rominger, que de corredor de clásicas se transformó en un experto escalador y contrarrelojista y a ganar tres Vueltas y un Giro.

      Enhorabuena por el artículo. Siempre es agradable recordar aquellos años del ciclismo, aún teniendo que hablar de dopaje.

  10. Cada uno escribe su nombre propio como él quiera. La vieja explicación de Álex Grijelmo:

    «Induráín lleva acento, si él quiere. Los nombres vascos que terminan en ‘ain’ deben llevar tilde (acento ortográfico) si los examinamos con arreglo a las normas del castellano. Así ocurre con los Induráin, Beguiristáin, Andoáin… Pero si aplicamos las normas del euskera o vascuence, tales palabras no deben mostrar el acento ni por asomo: en ese idioma nada lleva acento ortográfico. Todo dependerá de cómo el personaje o el municipio de que se trate hayan decidido llamarse. En el caso del ex ciclista Induráin, él lo escribe con acento. Pero el ex futbolista y ahora entrenador Txiki Begiristain no lo usa (y, por tanto, tampoco se ha de escribir la ‘u’ detrás de la ‘g’, siguiendo también las normas del euskera».

    Por lo visto, Miguel Induráin escribe su apellido con tilde.

    Saludos de un Izagirre sin ‘u’.

    PD: Qué penita da ver a Miguel en su declive.

    • Yo tenía un amigo que se apellidaba (bueno, se apellida, que el hombre todavía está en este mundo, y ojalá siga muchos años, aunque no se portó bien conmigo) Yzaguirre, con Y y ge. En vascuence gu es g, creo.

      Recuerdo que un día, teníamos 10 u 11 años, un peculiar profesor nuestro le dijo que escribiera su apellido en la pizarra. Él, flipando, se acercó al encerado, decían entonces los profes, y escribió su apellido con Y claro. Además, es que fue entrar el docente, saludar y de pronto soltar «seeeeñor Yzaguiiiirreeee salga de inmediato a la pizaaaarraaaa».

      Y tras escribir su apellido con Y, el profesor, atento, le mira, coge el borrador, borra la Y y suelta: «pueeesss lo sientoooo amiiiigooo peeerooooo». Y escribe una I latina. El chaval , medio acojonado( no era para menos con la cara de loco iluminado dle profesor), balbuceando «peeeero profesor si es con Y». «eeeees con I latiiiinaaaa». Al final, los padres se mosquearon y hubo una discusión con el individuo, que porfiaba en que era sin duda con I, latina. Al final, se bajó dle burro iiiiiaaaaahhhhh y aceptó la Y. Como quien acepta pulpo como animal de compañía, pero transigió.

      Yo personalmente agradezco los comentarios de por aquí aclarando lo de las tildes. Son además bastante más inteligentes que los de «Induráin se dopaba Y SÓ-LO ÉL SE DO-PA-BA Y LOS-DE-M-AS NO…»

  11. Exacto, el apellido del amigo Ander va sin u, y así lo he escrito también cuando ha tocado :-) Por cierto, qué buenas fotos las que te hiciste con Cabestany, de niño y de mayor. Un abrazo!

  12. Aparte de que se escriba con tilde o no, los comentaristas siguen pronunciando ‘Muniaín’ , cuando es ‘Muniáin’ e Iraizótz’ o ‘ Iraizóz’ en vez de ‘Iráizotz’ o ‘Iráizoz’.

  13. Por favor abstenerse lo comentarios politicos de este blog.

    Personalmente hay dos etapas una de dopaje, un dopaje ignorante y chapucero que ha existido desde comienzos de siglos, hasta la epoca de Indurain y un dopaje sistemático, programado y cientifico que empezo con Ferrari, Us Postal, ONCE etc.

    El 1º (en mi opinión) no te hacia ganar carreras ni te daba una ventaja competitiva frente a tus rivales, el 2º obviamente si

  14. ¿Quién ha hablado aquí de política? Solo hemos hablado de tildes.

  15. L'enfant terrible

    No deja de resultarme curioso el supuesto peso que tienen las palabras de Millar cuando se refiere a Indurain.

    Millar sube a profesionales en 1997, mientras que Indurain no llega a competir en ese año.

    No es ya que no coincidieran en un mismo equipo, sino que ni siquiera llegaron a correr en un mismo pelotón.

    Pero sí, llevemos la palabra de Millar a misa, ¿eh?

  16. Para otro post

    El último baile de Marco Pantani

    http://www.youtube.com/watch?v=FgioFYNI6zM

  17. Zenon_Jaskula

    Agradecido por el artículo, sigue contando estas grandes historias de nuestro amado deporte. Solo un punto que no estoy nada de acuerdo:

    «Si Induráin no estaba dispuesto a luchar por ser quinto, ¿tenía sentido irse a un equipo donde probablemente acabara de gregario? Es más, ¿quería la ONCE pagar un dineral por un gregario descontento?»

    Miguelón nunca hubiera seguido para ser gregario ni nadie en su sano juicio iba a pagar 600 millones anuales por ello. Si fallaba en carrera estaba claro que sería con galones de jefe hasta el final.

    Un saludo Guillermo,

  18. Interesante artículo, salvo la tonteria gratuita de que los demás iban «dopados» y él no. Mesedez, indurain iba hasta las cejas en los cinco tours, fue el rey de la EPO, como todo el peloton por otra parte; sin embargo como muy bien se señala padilla ya se había comprometido a trabajar full time en el athletik y los cambios de drogas le cogieron a desmano. Fue muy inteligente al no querer arriesgar toda su carrera por un positivo de última hora. Y para el que dice que ya apuntaba alto desde joven, como queriendo descargarlo de responsabilidad dopping: alto apuntaban hinault y merckx, esos Si eran superclases que a los 23 años ya reinaban. Indurain fue un producto total de laboratorio que a los 24 años no sabía lo que era terminar un tour.

    • Se olvida Vd , como casi todos, muy ignorantes, de que Indurain ganó 3 Tours, de 1992 a 1995, diseñados expresamente contra él….con HInault de director de recorridos.

      Antes de continuar, señalar que es profundamente injusto, y por ello bastante repulsivo, que todos los, al parecer, autoproclamados puristas del deporte sólo hablen de doping en relación con el ciclismo, deporte durísimo, brutal, a cuyo lado cualquier otra disciplina ES UNA PUÑETERA BROMA (exceptuando la natación y la maratón, o los 20 o 50 km marcha). Pero NI MEDIA PALABRA DECÍS cuando se trata del evidente dopaje existente en otros deportes, el fútbol el primero. Y lo dice un futbolero nato. Pero el hecho es que, mientras a ciclistas, atletas y tenistas les hacen todo tipo de controles (que me parece MUY BIEN), los futbolistas y otros deportistas se han negado categóricamente, y con muy malos modos 8empezando por los grandes, Madrid y Barcelona) a que les hagan controles antidopaje, controles sorpresa en entrenamientos incluidos.

      Pero los miopes y miopas no dejan de repetir como papagayos «uuuuh el ciclismo dooopingg uuuuh todo falseado uuuuuh qué vergüenza uuuuh». Muy bien, pero, ¿y en los demás deportes, con el fútbol a la cabeza? Deportes, casi todos los demás, que aun teniendo su dureza y su intensidad son PASEÍTOS DE ABUELO AL LADO DEL CICLISMO. Los puristas y puristos estos sólo demuestran puerilidad , simplismo e ignorancia en cantidades casi industriales, por no decir astronómicas.

      Induráin, y todos, se dopaban. Es seguro o casi seguro. Pensar que sólo el navarro lo hacía es de lerdos….y lerdas, que no falte el lenguaje inclusivo. Y no va por Vd, que además Michelle bien puede ser un maromo.

      Claro que Hinault y Merckx eran superclases, debutantes ganadores de Tour. Como Fignon. Pero una vez más, ignora o «ignora» Vd que Induráin tuvo siempre, pese a sus inmensas condiciones naturales, que trabajar como gregario de lujo de Pedro Delgado, y éste de Ángel Arroyo. Por lo que tuvo de algún modo que retrasar su eclosión hasta 1991, cuando ya empezaba el declive de Pedro Delgado, su jefe de filas. No sabemos, porque sería hacer ciclismo ficción, si, libre de esas servidumbres gregarias, Induráin hubiese tb ganado un Tour en su debut, o una Vuelta (Hinault , su primera grande, fue la Vuelta de 1978, debutante, como el Tour de ese mismo año, el primero de su quinteto triunfal)

  19. L'enfant terrible

    Y para crear un producto de laboratorio cogieron a un tío de 1.88 que pesaba 82 kilos, ¿no?

    Equivaldría a pretender que una rata corra a 25 km/h y escoger para el experimento a la más gorda de la canasta, la que pesa dos kilos y medio.

    • Si esa rata es la que te desarrolla más potencia en el banco de trabajo tiene toda la lógica del mundo.

      Por mucho que ayude el doping, no puedes pretender que el primer hijo de vecino que pasa por ahí pase a ser un top mundial

  20. Una pequeña corrección

    El navarro apellido de Eusebio no es «Unzúe» como esta escrito varias veces en el texto sino «Unzué» ya que la partícula -ue se debe leer como un diptongo y no un hiato.

  21. Una lástima que esté ya todo el pescado vendido aquí en cuanto a comentarios. El último hace ya casi 8 años, tela…llegué más tarde que el caballo del malo.

    Aun así, escribo el mío. Es penoso que esos dos payasos de Echávarri y Unzué cedieran de esa manera a las no menos penosas y miserables presiones de Banesto para que Induráin, desfondado tras el nefasto Tour de 1996 y la gran crono olímpica, oro, de Atlanta , corriera tb la Vuelta. Una decisión disparatada, funesta, propia de aficionados. Supongo que Echávarri y Unzué se llevaron crudos unos buenos fajos de billetes, entonces aún teníamos las pesetas, porque pese a al habitual falta de escrúpulos de Echávarri, cuesta creer que incluso él no viera que, si Induráin corría obligado la Vuelta, lo iba a hacer sin estar en mínimas condiciones físicas tras orientar su temporada de 1996 para ganar el Tour, sexto hubiera sido (una lástima..) y el oro olímpico en la prueba contrarreloj de los JJOO de Atlanta. Y que todo iba a acabar estallando, poniendo un triste broche final a una carrera profesional inmensa.

    Nada más triste que ver al gran campeón español deambular por la Vuelta y tener finalmente que abandonarla en plena etapa.

    SI NO LE HUBIERAN TOCADO ASÍ LOS HUEVOS A INDURÁIN, ÉSTE HUBIESE SEGUIDO UN AÑO MÁS EN ACTIVO, HASTA 1997, Y HUBIESE TENIDO SERIAS PROBABILIDADES DE GANAR ENTONCES EL SEXTO TOUR, MÁXIME AÚN CON SU ORGULLO HERIDO TRAS LA DECEPCIONANTE ACTUACIÓN DE 1996, UNDÉCIMO (NI SIQUIERA PUDO TERMINAR ENTRE LOS 10 PRIMEROS). INDURAIN NECESITABA EL DESCANSO COMO AGUA DE MAYO, TRAS VACIARSE DESPUÉS DE ESE TOUR CON VISTAS A GANAR LA CRONO OLÍMPICA, PORQUE LE HACÍA, COMO AL 99% DE DEPORTISTAS, UNA ENORME ILUSIÓN GANAR EL ORO EN UNOS JJOO. ERA SU ÚNICA OPORTUNIDAD Y LA CLAVÓ.

    Ojalá se hubiese ido a la ONCE, pese a que el Saiz (bastante mejor director que los dos salteadores del Banesto…) no era trigo limpio y sí muy suspicaz siempre, el hombre del eterno mosqueo. Tenía razón en sentirse molesto por las críticas que recibía casi continuamente por hacer todo lo posible para derrotar a Induráin . Coño, era su trabajo. Aquí no hay lugar para sentimientos de patriotismo. Quien paga manda, la ONCE es tu empleador y hay que hacer todo lo posible y hasta imposible (porque contra Induráin tenía que ser más bien lo imposible, lo milagroso) para truncar la espectacular racha triunfal del navarro.

    Lo que ocurre es que el Saiz era a veces tan borde y desagradable que parecía que le jodía especialmente que le venciera Induráin, al fn y al cabo el ídolo español del momento. Y ese avinagramiento dle director de la ONCE irritaba y cabreaba sobremanera a la mayoría de aficionados, servidos el primero. Lo arregló Sáiz cuando aclaró que, como español, claro que le hacía mucha ilusión y le maravillaba ver a un compatriota como Induráin hacer historia encadenando memorables victorias en Giro y Tour…pero que como director deportivo de la ONCE su deber era intentar cortar ese dominio.

    Otro tipo PESADÍSIMO ERA JUAN MANUEL GOZALO, QEPD, GRAN PERIODISTA DEPORTIVO, PERO SE PUSO MÁS QUE PESADÍSIMO CUANDO INSISTIÓ OBSESIVA Y RIDÍCULAMENTE EN QUE «INDURÁAAAIN TIENE QUE COREEER LA VUEEEELTAAAA TIENE QUE CORREEEEERLA NO PUEDE SER QUE NO LA CORRRAAAAA». Pues sí podía y debía ser. Induráin quería emular a los grandes mitos del ciclismo, Anquetil, Merckx e Hinault, logrando el doblete Giro-Tour. Y eso suponía, sí, aparcar la Vuelta para una ocasión postrera. Y bien que le funcionó con esos dos triunfos consecutivos en la gran ronda italiana.

    Mucho tonto patriotero criticando inmisericordemente a Induráin por no correr la Vuelta. Tenemos un tío que ganó 5 Tours y 2 Giros, amén del oro olímpico en la crono de los JJOO de Atlanta 96 y el oro en el Mundial de Colombia de 1995, y la plata en ruta (pudo ser tb oro), y no poca gente, con periodistas ilustres a la cabeza, molestos porque no corre la j…Vuelta.

    Si es que no nos merecemos tener estrellas del deporte. ES como echar margaritas a los cerdos.

  22. A ver, almas de cántaro y cántaras.

    Induráin SE DOPABA, IBA HASTA EL CULO DE EPO, DE TESTOSTERONA, O DE LAS DOS. Entonces no lo veíamos porque, entre otras cosas, nada sabíamos del sistema de dopaje industrial y programado que se inició en la década de los 90.

    Lo que me repatea es que se diga, por parte de algunos, que el único dopado hasta el ojete era el navarro, como si el resto fueran impagables ejemplos y paradigmas de honestidad deportiva. Claro, y supongo que cada 24 de diciembre por la noche os levantáis ilusionadísimos para ver si sorprendéis a ese entrañable señor gordo vestido de rojo y con barba blanca haciendo ooooh hooo hooooo!!! mientras os deja los regalos bajo el árbol de Navidad.

    Es que es de aurora boreal, para mear y no echar gota. No hay más preguntas señoría. Pensar que los rivales del navarro, los Rominger , Chiapucci, Bugno, Zülle (la ONCE y Eufemiano Fuentes, como bien señala el autor) , etc, no echaban también mano, y mucha mano, de esos aditivos extra para reducir la fatiga y favorecer la recuperación es verdaderamente propio de aneuronados, y aneuronadas por supuesto. No discriminemos aquí a nadie y a nadia.

    Todos iban, en consecuencia, dopados hasta las cejas, hasta el DNI tenía EPO. Lo que significa que SIEMPRE GANA EL MÁS FUERTE.

    Sabino Padilla, tipo oscuro, más que un gato negro bañándose en un pozo de petróleo que decía el gran Fco Ibáñez (sí, el de los memorables Mortadelo y Filemón…), era el médico personal de Induráin. Y eso es menos tranquilizador que un zorro, o una zorra, vigilando las gallinas. Una vez, el inclasificable y más que contradictorio García (ya saben, «eeel patrominio de un periodista eees la cre-di-bi-li-daddddzzz». «eeeeh yo es que no puedo ser objetivo con Clemente porque es muy amigo mío». Olé con el pequeño rey de las ondas) le preguntó a Induráin: » Te has dopado alguna vez?» Induráin: «Prefiero no responder esa pregunta».

    Pues eso, pero dar a entender que era el único que se dopaba, es de indigentes mentales.

    Fignon, en su más que autoexculpatorio (pero tb con buenos arranques de sinceridad) «Éramos jóvenes e inconscientes» (2009), lo explica muy bien, en la línea de Stephen Roche: «Cuando el nivel de dos ciclistas es muy parejo, el doping puede aportar una diferencia clave. Pero si un ciclista está claramente por debajo que otro, por mucho que se dope no va a reducir esa diferencia. Mejorará, sí, pero no hasta el punto de ganar, ni mucho menos».

    Roche decía que «en cambio, en los 90, veías de pronto que corredores que estaban claramente por debajo de ti y que nunca te habían inquietado, de repente empezaban a pasarte como aviones». Fignon señala lo mismo: «Me volvía a sentir muy bien a senttirme yo, con fuerza en las piernas y mucha moral…y de pronto veo que me pasan raudos no 1, ni 2, sino 10 o 20 corredores que, hasta entonces, ni había visto luchar por una buena clasificación. A partir de entonces, comprobé con sorpresa y consternación que ese ya no era mi mundo, y que yo ya no pintaba nada ahí».

    No sólo estaba el bulto sospechoso del Padilla, estaban tb los bultos de los Fuentes, Conconi, Ferrari..Pero claro, para los puristillas sólo se dopaba Induráin. ES evidente, como he dicho más de una vez, que España no merece tener grandes deportistas, triunfadores mundiales. Es como echar perlas a una piara

  23. Por cierto (y por último porque, aunque al emnos me quedo tranquilo haciéndolo constar, es un poco absurdo escribir cuando este artículo está cerrado desde hace más de 7 años, pero me parece muy necesario decirlo), en los años 90, no digamos ahora, el nivel medio de los ciclistas HABÍA SUBIDO NOTABLEMENTE CON RESPECTO AL DE LOS AÑOS 80, NO HABLEMOS YA LOS 70…

    Quiero decir con esto que, en los 90, con ciclistas de clase media mucho más preparados que los de los 80 (el propio Guimard ha reconocido que era mucho más fácil ganar entonces que ahora, preguntado acerca de si ve posible que algún director actual pueda igualar sus siete Tours logrados con Hinault, Fignon y Van Impe) por lo que, como bien ilustra Fignon, esa clara superioridad sobre sus homólogos medios ochenteros, unido a que Fignon ya estaba en su ocaso, puede explicar que esos corredores del montón les pasaran como balas a decenas.

  24. Espero tener suerte porque es n poco frustrante emplear tiempo en escribir para que luego te echen el comentario a la basura. Cuando no he dicho nada que sea ofensivo salvo para las mentes hipersensibles.

    Bien, recapitulando todo lo que me han censurado (jot down tiene excelentes artículos sobre deporte, tb incluyo la serie excelsa dedicada a Bobby Fischer, pero se nota , en cuanto a ciertos temas, que es del Grupo Prisa, por esto tb me «filtrarán», espero equivocarme pero ya no las tengo todas conmigo). , decir que INDURAIN SE DOPABA, ESO LO VEO TAN CLARO COMO QUE EL CIELO ES AZUL, PERO ES QUE TB SE DOPABAN EL RESTO. Pensar como algunos hacen, y dicen, que sólo el navarro se aprovechaba del dopaje sistemático es absurdo. SE puede decir absurdo?? Antes utilicé términos más duros, pero jamás insultantes.

    No pierdo más el tiempo. Además este artículo es de hace más de 7 años, pero quería reflejar mi opinión, si es que se puede. Me enerva que sólo se hable del dopaje de Indurain, como si sus rivales no hubiesen ido tb de EPO y testosterona hasta arriba.

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